Holaaaaaaaa


En el salón se hizo el silencio.

Se oyeron primero pasos pesados y acompasados, que parecían provenir de botas de cuero grueso con suelas de metal. Les siguió el ruido de cadenas, el del roce entre varias prendas con mucha caída, y luego una tos seca que tomó el tono de un pedido de silencio, aunque el silencio ya se había adueñado de los invitados desde hacía tiempo.

Las miradas se volvieron a una puerta lateral, por la cual entraba el que quizás era el hombre más importante de la fiesta, a excepción del novio, claro está.

No, aún así, probablemente sin quererlo el recién llegado era más importante que Thor.

Un hombre alto, robusto, que aparentaba unos impecables cuarenta y tantos años, y usaba la larga barba rubia partida en dos trenzas, caminó con paso firme y se sentó a la cabecera de la larga mesa del banquete. A su derecha ya estaba acomodado Thor, y en frente al dios del trueno, a su izquierda, se sentaba Verdandi.

Se había organizado todo el casamiento siguiendo estrictamente los rituales nórdicos, los cuales eran respetados tanto por las divinidades como por los mortales. La mesa era rectangular y larga, larguísima, en los bancos de la derecha se sentaban los dioses, y enfrentados a ellos, en los bancos de la izquierda, las diosas.

Nadie habló mientras el dios, cuya presencia era imponente y majestuosa, se acomodaba y sacaba un pesado libro de los pliegues de su ropa. Dónde lo había metido era un misterio, pero habiendo encontrado la página, se aclaró la garganta y se dirigió a los convidados al banquete de bodas:

"Estamos todos reunidos –lo cual no se da muy seguido, como todos sabemos- para celebrar un banquete."

Silencio. Se oyó una risita incriminatoria de Loki, que fue recibida con una mirada significativa del hablante.

"Tampoco se me da seguido el hacer de casamentero, en general les dejo el trabajo a Freyr o a Njörn, que son más prolijos, por qué no efectivos…" prosiguió, esta vez mirando a través de unos ojos color celeste muy claro a Thor con una expresión ilegible, "Pero no puedo más que hacer una excepción por mi hijo..."

Heimdall, quien se sentaba no al lado de Thor pero bastante cerca (eran, después de todo, medio hermanos,) murmuró algo que nadie llegó a escuchar bien, pero que sonó mucho a "Tendría que aplicar esa frase a todos sus hijos..."

Hel, en frente suyo, tomó una de sus manos entre las suyas.

"No siempre se puede todo, Heim..." le dijo en secreto.

"Así que, si me prestan todos atención, voy a leer un pasaje del libro de las horas, y luego comenzaremos con el banquete..."


Dejen reviews! La verdad q me encanta este fandom n.n