Harry potter le pertenece a j.k rowling
Determinación y pensamientos no confesados
-allá viene, Draco!- dijo Zabini
-ohh pero si esta guapísimo- opinó Parkinson
-¿cuando es que Harry no esta guapo?, ufff si que esta bueno el desgraciado, y ese maldito caminar! Me vuelve loco, Pansy, Blaise, hoy es el día
-día de que?
-el día en que Draco Malfoy le va a soltar lo que siente al maldito de Harry soy-un-héroe Potter
-jaja, que determinación Draco
-te deseamos suerte entonces
-ohh y también esta la comadreja
-sehhh mi comadreja
-cierra el grifo Blaise, vas a inundar el castillo
-bahhhh no exageres! A Draco no le reclamas verdad?
-Draco es diferente
:::::::::
-Psst Ron,¿ te has fijado que todos miran a Harry con total descaro?- susurró Hermione al oido de Ron
-sehhh pervertidos sexuales! Ya quisieran estar en nuestro lugar, jeje, Harry, ¿notas como todos te ven?
-es imposible no darse cuenta Ron
-ahh bueno, vamos a sentarnos! Ahh allí esta mi Blaisito lindo!
-que cursi
-sep, mejor nos apuramos, me va a echar una reprimenda por llegar tan tarde
-¿que? ¿Le prometiste sexo desenfrenado a primeras horas?- sugirió el moreno
-¿cambiaron su itinerario y ahora prefieren las mañanas?- le acompañó Hermione
-ya cállense! Solo íbamos a pasear y nada más
-claro Ron- expresó con sarcasmo- vamos a comer
Luego de que el pelirrojo engulló lo que había a su alrededor se fue con Blaise a su paseo matutino, el rubio no le quitaba la vista de encima a Potter, tenía algo que definitivamente era atrayente, mas atrayente que el resto del tiempo.
-No se tu Harry, pero yo siento que cierto rubio catalogado como el mas sexy de Hogwarts no ha dejado de mirarte desde que nos sentamos
-tal vez este pensando en alguna maniobra para fastidiarme hoy
-si, posiblemente
-Herms
-si, dime
-explícame como Ron termino perdidamente enamorado del pegoste masculino de la serpiente aquella- dijo mirando a Draco
-la verdad, ni yo misma lo se, esa relación salio de la manga y para mi es todo un misterio, raro, muy raro…
-mmm claro
-Harry
-¿si Herms?
-no te das cuenta que tu mundo gira alrededor de la serpiente aquella?
-que dices Herms? Claro que no! No inventes¿yo pensando en Malfoy de una forma que no sea odio?
-conste que lo dijiste tu Harry, no insinué nada de eso, pero ya que lo dices….
-Argh, no te soporto Herms, a veces eres tan... impertinente
-lo se, lo se, es parte de mi ser así
-jaja, recuerda Herms, soy hetero, me gustan las chicas!
-aja ¿y no fui yo quien presenció el fugaz noviazgo que tuviste con Ron el año pasado?
-ahhh es que Ron no me gusta en esos términos, terminamos descubriendo que solo somos amigos, casi hermanos podría decirse… hey ¿que hago yo diciendo eso?
-jaja te delataste tu solito Harry! Acéptalo, te gusta la serpiente rubia
-no, no me gusta!
-bah, a mi no me engañas! Confía en mí ¿no llevamos conociéndonos por años? ¡Dime la verdad!
-esta bien, me gusta, pero, solo un poquito !
-si Harry- dijo ella con sarcasmo
Ya era hora de la clase más detestada por Harry: Pociones, iba a sentarse junto a Ron y Hermione pero, Parvati le gano la carrera, al parecer su inseparable amiga Lavender no asistiría y decidió quitarle el puesto al moreno.
-Draco, Potter esta buscando puesto, Blaise, ¿te molestaría que nos pasáramos a otro banco?
-no, suerte Draco! Es tu oportunidad
-¿que? ¿Van a dejarme solo con el cara rajada? ¡No me abandonen!
Las suplicas de Draco ya no eran escuchadas, Pansy y Blaise ya se habían sentado en una mesa junto a otro Slytherin.
"¿Porque demonios tiene que ser justamente esa la mesa donde hay puesto?" Se preguntaba Harry interiormente, no tenia ganas de discutir con su némesis a esas horas de la mañana y mucho menos en la clase de Snape, con lo que Snape lo odiaba. Draco podría estar quemando el aula y Snape solo se molestaría en dejar sin puntos a Gryffindor al mismo tiempo que le daba un hastioso castigo.
-Potter ¿que espera para sentarse? ¿No ve que esta estorbando?- dijo Snape con una cara de absoluto desprecio
Harry no dijo nada, no quería problemas, así que solo se sentó al lado del rubio, sin dirigirle a mirada. Definitivamente iba a ser un día muy largo.
Luego de acabada la clase, Draco salio frustrado, ni una respuesta a sus provocaciones, el jodido de Potter solo se dedico a escuchar atentamente la clase, hecho milagroso tratándose de el. No le dedico ni una mirada, callado todo el tiempo, solo hablaba lo necesario 'Malfoy pásame esto, Malfoy pásame aquello' Maldición, se prometió que ese seria el día, ya estaba dicho, y un Malfoy cumple sus promesas, por muy duras que parezcan, pero es que Potter no le estaba ayudando para nada ¿como se supone que iba a lograr algo si Potter no ponía de su parte?
Harry salio como alma que lleva el diablo, al parecer su objetivo no era otro que el baño, es que el aroma de Draco era demasiado embriagante, y su sexy voz chocando contra su oreja, simplemente irresistible. Harry es humano y ese tipo de cosas no podía pasarlas por alto, esas simples acciones, que para Harry no eran tan simples, provocaron un pequeño problemilla en sus partes bajas, así que corrió lo más rápido que podía para deshacerse de el, por suerte ni el idiota de Malfoy ni ninguno de sus compañeros se dio cuenta, claro, si fue el primero en salir y a una velocidad que no tiene nada que envidiarle a una saeta de fuego ¿quien demonios iba a darse cuenta?
-wow! Que velocidad! ¿A donde iba con tanta prisa?
-ni idea, luego le preguntamos, Herms tenemos libre este bloque ¿no?
-Si, ¿por?
-ahh Blaise me hace señas, nos vemos
-si nos vemos
-¿y a donde iba Potter con tanta prisa?
-y yo que se
-estabas sentado a su lado Draco ¿que le hiciste?
-yo nada, el maldito ni me miró
-bueno, bueno, allá esta Ron -dijo haciéndole señas- nos vemos mas tarde niños
-diviértete, usen protección
-¿por que siempre piensan que solo es sexo?
-porque sabemos que solo es sexo Blaise, o bueno, prácticamente todo…
Mientras Blaise y Ron iban de paseo nuevamente, Hermione buscaba al pelinegro por todos lados.
Por su parte el joven de ojos esmeralda, luego de salir del baño con un extraña sonrisa, se dispuso a caminar tranquilamente por los desiertos pasillos del castillo, vaya que la serpiente rubia le había afectado, pero¿cómo demonios ese molesto, pedante, patán, pesado, narcisista, engreído y antipático rubio lo había puesto así?
La carne es débil y Draco no es alguien con quien un mortal se sentiría relativamente cómodo, el solo hecho de tenerle tan cerca, esa voz tan fría, a Harry le encantaba esa forma tan poco común de arrastrar las palabras, el rubio hablaba como si nada ni nadie fuera digno de pisar el suelo que él pisaba.
Además, una persona normal no podría estar cerca de Draco Malfoy y no dirigir su mirada a sus perfectas facciones, tan aristocráticas, tan simplemente sexys. Y su ropa, el pelinegro le tenía envidia, mucha a decir verdad, el hecho de que estas pudieran posarse sobre ese cuerpo, que Harry imaginaba absolutamente irresistible.
Por esas y otras causas, Harry hizo uso de todo su autocontrol y evitó mirarle a toda costa, porque si solo su voz causaba todo eso en él, ni pensar qué haría el posar sus ojos sobre ese perfecto dios, quedarse embelesado con esa imagen divina para que el muy idiota viniera y le diera un golpe por mirarlo tanto, estropeando así ese momento ideal.
Después de todo, esa forma de ser del rubio Slytherin era lo que más llamaba la atención del pelinegro, era tan diferente a todos, además, era una de las pocas personas que no lo trataban como a la esperanza del mundo mágico, el elegido, el posible vencedor del señor oscuro, sino más bien como a un chico normal y corriente.
Es que si Draco Malfoy no fuera así, Harry Potter nunca le hubiera puesto los ojos encima más que por su físico. Al principio, cuando le conoció, le tuvo algo de odio, su primera impresión en la tienda de Madame Malkin en el Callejón Diagon, sus crueles comentarios hacia su entonces recién conocido amigo Hagrid no le dio buena espina, luego en el tren cuando hablo mal de Ron y su familia, tal vez sino hubiese sido tan petulante Harry le hubiese dado la mano y ahora la historia sería otra, tal vez fueran grandes amigos y quien sabe si algo más…
El punto es que con el tiempo el trato del rubio se le fue haciendo más y más interesante, tan distinto al resto, nunca en su vida Harry había conocido persona así, y no pudo evitarlo, algo en el corazón de Harry fue creciendo año tras año, un extraño sentimiento, su corazón latía a prisa cuando Malfoy estaba cerca, era como si… como si la presencia de ese arrogante ser fuera indispensable para sentirse completo, llenando el vacío de su corazón, las discusiones y peleas con Malfoy se volvían cada vez más necesarias, poder sentirlo cerca, aunque fuera en esos términos era todo lo que necesitaba para ser feliz.
Harry Potter estaba enamorado del rubio, y no solo eso, estaba loco por él, pero… imposible, Malfoy nunca se fijaría en él, eso jamás. Primero Voldemort se vestiría de Mariposa y batiría sus alitas en pro de la paz mundial.
Continúa...
Gracias por leer!
Ja nee!
