Los personajes de Saint Seiya pertenecen a Masami Kurumada y aquellos que pagaron los derechos yo solo los uso para divertirme escribiendo sin ningún tipo de lucro.
3. La amenaza
Había transcurrido un tiempo desde todo lo ocurrido en el Santuario. Por lo visto los Dioses se habían cansado de tanta batalla y tenían otros asuntos más interesantes a resolver. Pero por lo visto cuando los Dioses los dejaban en paz, los humanos tenían que empezar a dar guerra. Por lo visto, el Santuario estaba en una zona muy buena para el Turismo y una empresa se había interesado por los terrenos. Para colmo de males, el Santuario entre tanta batalla, había ignorado los avisos de expropiación si no pagaba los impuestos urgentemente. A parte de considerar que el interés general estaba por encima del individual, y se consideraba que los beneficios que podía reportar ese Turismo eran mayores a los que reportaban unos terrenos olvidados de la mano de Dios. A parte que tenían planes de construir una institución para niños huérfanos para que pudieran criarse y estudiar.
Atena recibió la noticia con desesperación. Aun no se podía creer que la dichosa humanidad por la que tanto se había sacrificado, le diera tal patada en el culo. Shion estaba patidifuso. Los dorados estaban indignados. Pero la sociedad de hoy en día entre el cristianismo, el Islam, el judaísmo y el ateísmo en general ignoraba totalmente a los antiguos dioses. En el Olimpo fue motivo de carcajada en general. Tanto defender a los mortales para esto, la Diosa se lo tenía bien merecido.
Atena fue a pedir consejo a uno de los amigos de su abuelo, este le aconsejó que fuera al mejor abogado. Según tenía entendido, el dueño de la empresa interesado en los terrenos se llamaba Rob Farley, era famoso por conseguir lo que quería sin importar los medios ya fuera a las buenas o a las malas, la única hasta el momento en poder hacerle frente era una abogada amante de causas pérdidas que hasta el momento lo tenía en perpetuo jaque. Solía estar muy ocupada por lo que le aconsejó que fuera a ver a Patsy Cleaver en Londres.
Patsy era una gran amiga de Ariel, casi hermanas. Se dedicaba en una ONG a luchar por los derechos de los niños e intentar impedir su maltrato o su prostitución. Era Psicóloga. Cada día trabajaba incansable y llegaba con el corazón partido a su casa al ver tantas desgracias. Una noche como otras tantas llegó a su casa agotada. Su sorpresa fue pausible al encontrar una limousine esperando frente a su casa. Al principio se asustó, luego al ver que una joven muchacha salía se tranquilizó. Esa mañana había recibido la llamada de una tal Saori Kido, la cual le había pedido que necesitaba hablar con ella de un asunto de forma privada ya que no quería que se extendieran rumores. Patsy aceptó extrañada por la simple razón que Saori había donado en más de una ocasión dinero a la ONG.
Saori salió de lo que consideraba un coche y se plantó delante de la joven. Quería hablar con la chica a solas.
- Hola Srta. Cleaver, soy Saori Kido, disculpe tanto misterio pero el asunto que tengo que tratar es un tanto grave y necesito su ayuda.
- Por supuesto Srta. Kido. Si quiere pasar a mi humilde casa, trataremos el asunto.
- Gracias.
Saori le pidió a Tatsumi que la esperara en el coche y subió a la casa. Era pequeña pero acogedora. Una vez sentadas frente a una taza de té comenzaron a hablar
- Bien srta. Kido si tiene la bondad de explicarme que le preocupa y en que puedo ayudarla.
- Llámeme Saori por favor. La verdad es que tengo unos terrenos donde muchos niños huérfanos son llevados a entrenar. Ahí encuentran un hogar. El problema es que los administradores no han pagado los impuestos y ahora quieren expropiarme ese sitio. A parte de ello, el Señor Rob quiere construir en ellos una institución para niños huérfanos y una serie de edificios para incentivar el turismo y el crecimiento económico del lugar. Necesito a la mejor abogada para hacerle frente. Esa abogada es Ariel Barceló, una gran amiga suya. Es una persona muy ocupada y no se si aceptaría el caso. Necesito que hable con ella para ver si puede aceptarlo. Sabe que la Fundación Kido siempre ha sido respetada por su labor, pero el señor Farley …
- No es conocido por sus buenas intenciones. Entiendo. No se preocupe esta noche me pondré en contacto con Ariel, seguro que aceptará. Llamela en estos días.
- Gracias. No sabe cuanto se lo agradezco. Le rogaría que esto permaneciera en secreto por favor.
- No se preocupe, seré una tumba.
Procedieron a despedirse. Saori se fue con una especie de paz interior. Algo le decía que pese a las complicaciones saldría victoriosa.
Al día siguiente, al despertar se encontró con que una tal Ariel Barceló había llamado. Le habían dado cita para la semana siguiente, el miércoles a las 11 de la mañana. Lamentaba no podérsela dar antes pero le era imposible. A Saori no es que le fuera muy bien pero teniendo en cuenta las circunstancias no era momento para remilgos. Habló con Shion y quedaron que Mu y Shaka la acompañaran a la reunión.
Shaka y Mu partieron en un avión para Barcelona el martes por la tarde. Cuando llegaron al hotel, Saori los estaba esperando. Estaba un tanto nerviosa y preocupada por lo que les dijera la abogada.
Tanto para Mu como para Shaka era una experiencia nueva. Estaban acostumbrados a luchar contra otros caballeros o a la tranquilidad del Santuario pero no a lidiar con los asuntos normales de la sociedad.
Al día siguiente, se levantaron temprano. A las 11 en punto llegaron a la oficina donde habían sido citados. La recepcionista les avisó que el avión de la abogada había sufrido un retraso por lo que llegaría media hora tarde. Les hicieron pasar a una pequeña sala de espera. Al cabo de un rato les dijeron que podían pasar al despacho. Estaban sentándose cuando una chica de aspecto muy joven, entró. Saori se giró y creyendo que era la secretaria preguntó:
- Disculpe¿la srta. Barceló tardará mucho?
La joven no dijo nada, solo sonrió pícaramente y se sentó detrás de la mesa. Fue cuando habló:
- Soy Ariel Barceló,siento el retraso, por lo visto el avión tuvo ciertos problemas. Pero ahora que estoy aquí podemos hablar del asunto tan urgente por el que me llamó Patsy.
- Oh! Lo siento la he confundido. No sabía que era usted, se la ve tan joven. Yo soy Saori Kido y ellos son Mu y Shaka.
En ese momento Ariel percibió la presencia de los dos hombres. La verdad que eran apuestos. El pelilila le era familiar pero cuando fijó sus ojos en el rubio por poco le da un ataque. Que puñetas hacía ese hombre ahí en su despacho?!!! Los dos hombres percibieron que la chica había hecho un gesto de sorpresa pero no le dieron más importancia. Hicieron un gesto de saludo y Saori empezó a explicar su problema. Shaka tenía los ojos cerrados pero a través del poder de su mente la podía ver, su cosmos era una bola de energía que despedía calidez y bondad Cuando Saori acabó, la abogada se estaba riendo abiertamente, más que nada parecía ser una niña que estaba planeando una travesura.
- Bien si es por cuestión de intereses crearemos un conflicto de intereses – dijo mientras guiñaba un ojo- Debemos buscar una alternativa mejor que la que ofrece Rob. Me ha dicho que el sitio se ubica en Rodorio, una villa al lado de Cabo Sunión. Creo que por ahí cerca había un templo dedicado a Poseidón hecho por un arquitecto ateniense que se hallaba bajo la influencia de Iktinos. Ese sitio es ideal para encontrar ruinas antiguas. Alguna vez he leído entorno a que ahí se ubicaba el Santuario de la propia Atena creado por su propio cosmos. Pero eso es mitología. Pero mitología o no, hubo personas que creyeron en esos dioses, construyendo templos en su honor. Si encontráramos unas ruinas lo suficientemente importantes, ese sitio sería intocable por ser patrimonio histórico, si a eso le sumamos que la Fundación Kido emplea ese sitio para amparar niños huérfanos ofreciéndoles una alternativa de vida, entonces lo tendríamos ganado. Respecto al pago de impuestos podemos alegar que los administradores no han actuado con la eficiencia adecuada, pagar la cantidad con los intereses de mora y listos. Tengo una sucursal allá por lo que podrían dedicarse al asunto en cuestión. Si me da permiso, conozco al Sr Evans un eminente arqueólogo. Podría encargarse de realizar las excavaciones para encontrar las ruinas que nos hacen falta. Disculpen¿se encuentran bien?
Ariel se quedó mirándolos suspicazmente. Los tres no pudieron evitar dar un respingo cuando escucharon que el Santuario se ubicaba allí y sobretodo cuando escucharon la palabra excavación. Atena reaccionó preguntando:
- ¿Son necesarias esas excavaciones?, queremos conservar la privacidad del recinto para que la gente que viva allí no tenga molestias.
- Si lo son. No se me ocurre ninguna otra cosa para desbancar a Rob que sea más eficaz que esta. Pero si le preocupa la tranquilidad del lugar, podemos seleccionar una zona que no moleste a las personas del recinto de manera que puedan seguir haciendo sus vidas tranquilas. Ese sitio es un tesoro arqueológico, se excave donde se excave seguro que se encuentra algo. Creo que podría hablar con Evans esta tarde, seguro que acepta. Le apasiona Grecia. Los permisos no creo que sean difíciles de conseguir, de esta manera a través de un recurso pediríamos que se pararan los tramites administrativos a espera del resultado de la excavación. Pero si lo hacemos debemos ponernos en marcha ya. Así que me debe dar la respuesta ahora. Tengo una idea, piénselo un rato y en una hora me dan la respuesta. Siento poner tantas prisas pero según que recursos tienen un límite de tiempo para presentarlos, si a eso le añadimos que el proyecto que se debe presentar puede tardar días trabajando día y noche. No disponemos de mucho tiempo.
La pelimorada cruzó la mirada con los otros dos. La chica se veía joven pero se notaba que tenía mucho brío e inteligencia, le inspiraba confianza.
- Esta bien, deacuerdo. Haga lo que crea necesario.
- Muy bien. Seleccionen una zona y envíen el plano con la zona marcada a mi despacho por email . Otra cosa, cuide sus espaldas. Rob no se caracteriza por sus buenos modales. Al contrario, la amenazará de muerte e intentará hacerla caer en alguna trampa para que tenga que ceder a sus propósitos. Se lo digo por propia experiencia. Siempre que me meto en un asunto contra el que es bastante a menudo, me ha hecho cosas similares.
- ¿¿Me quiere decir que la ha amenazado de muerte??
- Bueno, a veces los abogados nos metemos en asuntos que a la gente no le interesa remover, cuando eso pasa hay personas que emplean estos métodos.
Mu miró a Shaka y este se lo devolvió. Si la chica aceptaba, estaba poniendo en riesgo su vida. ¿Quien en su sano juicio haría una cosa así por unos desconocidos?
- Se que piensan. ¿Porque debería arriesgar mi vida si no les conozco de nada? Es simple, si Rob se interesa por algo de una forma directa es que detrás de esto hay algo peor. No soy quien para hablar de una persona que no está presente y no puede defenderse, por lo que no pienso decir nada más, solo que lo hago por razones propias.- Dijo Ariel mirándolos a uno y a otro. Los dos se quedaron parados, generalmente ellos son los que leían el pensamiento no al revés. Ariel sonrió y prosiguió.- Tranquilos no suelo leer el pensamiento,¿ ustedes sí?
Ahí es cuando se quedaron rotos.
- Oh vamos solo es una broma!! – dijo Ariel ante la estupefacción de los dos Santos.
En ese momento Shaka tomó una decisión. Había algo en esa muchacha que de alguna forma le era familiar, sentía que debía protegerla porque se lo debía. Miró a Saori antes de hablar como pidiendo permiso ante esto la pelimorada hizo un gesto de afirmación.
- Si las cosas son así- decía Shaka mientras se giraba a la muchacha- creo que alguien debería ser su guardaespaldas.
- Ya pero no me aguantan el ritmo. Ni Buda tendría la paciencia, jaja
Ante esta contestación, Shaka sintió como si le hubieran echado un reto por eso continuó donde lo habían interrumpido.
- Estaba diciendo que necesitaría un guardaespaldas. Me ofrezco a ser el suyo, al menos mientras dure este asunto.
Ariel se quedó en blanco. Esto no lo esperaba. Ese dichoso rubio ya la había metido en demasiados líos. En ese momento se dio cuenta que no había abierto los ojos en ningún momento, eso significaba que durante la batalla del Hades se habría quedado ciego. Le dio mucha pena y se sintió conmovida que pese a su situación quisiera protegerla.
- Sr. Shaka le agradezco de corazón su propuesta, pero le puedo asegurar que poseo los conocimientos de artes marciales y de armas necesarios como para saber protegerme por mi misma. Además me da la sensación que usted es una persona de hábitos, que necesita orden y paz. A mi lado se volvería loco. Viajo constantemente y la agenda me la cambian cada dos por tres a lo largo del día. No me agradaría ocasionarle molestias innecesarias.
- Proteger la vida de una persona no es una molestia y mucho más si lo hace para nuestro bien.
- De corazón, le agradezco la oferta pero soy una persona acostumbrada a hacer planes por mi cuenta. Si alguien estuviera vigilándome aunque sea por mi bien lo volvería loco perdido. Le pondría el norte en el sur y el sur en el norte. Ni Buda lo aguantaría.
- No aceptaré un no.- Eso de Buda le había llegado al orgullo.
- Es usted cabezota.- Repuso la joven con un mohín en los labios
- No más que usted.
- Y suelo ser la reina.
- Pues aquí tiene al rey.
- Está bien, si insiste acepto, pero queda advertido. Luego no aceptaré quejas. De todas formas si más adelante se da por vencido lo entenderé.
Eso fue demasiado. Shaka era la personificación de la paciencia y la persistencia. El que se lo pusieran en duda fue la gota que colmó el vaso. El había luchado contra el mismo Hades sin temor. No podría ser peor esa muchacha.
- Gracias pero yo nunca me he dado por vencido por nada.
En eso a Ariel se le escapó un comentario.
- Ya lo se, ni el muro de los lamentos lo pararía.
- El que??!!!! – Shaka se quedó de piedra.
- Es una forma de hablar. – Ariel supo reaccionar a tiempo. Le daba la sensación que ese rubio le complicaría la existencia. No podría ver a Liria muchas veces en esa temporada.
- Aaahh!! Buf! – Shaka suspiró aliviado.
Mu había estado viendo la disputa como si fuera un partido de tenis. En su opinión le daba la razón a la chica. Por su forma de ser parecía que el mismo sería más adecuado para vigilarla pero el santo de virgo se le adelantó. Ahora ya estaba hecho.
- Bueno en este caso le aconsejo que haga el equipaje. En unas horas salgo para Estados Unidos, ahí iremos primero a New York, luego a Washington seguidamente saldremos a Canadá y luego para Venezuela. Llévese ropa de invierno pero también de verano. Le espero a las tres aquí mismo.
A Shaka tanto viaje le estaba dando mareo. Acostumbrado a la tranquilidad de su templo, esto le sonaba a demasiado. Pero se había comprometido y lo aguantaría ya que era una cuestión de orgullo. Mu sonrió levemente para sí. De buena se había librado.
- Por cierto, a los guardaespaldas se les da un salario. Cuando llegue tendré preparado el contrato. Traiga su documentación.
- Pero…
- La que no aceptará el no en este caso seré YO. Si no firma, el que se quedará en tierra será usted y yo cogeré el avión. CLARO!!??
- Como el agua.
- Bien me alegro que empecemos a entendernos. Mucho gusto en conocerles. Mi secretaria les pedirá unos cuantos datos. Intentaré que la semana que viene, Evans vaya a Grecia para empezar el proyecto. Seguiremos en contacto. Hasta luego y sea puntual Sr. Shaka.
Shaka pensó que la que había llegado tarde era ella, no el. A lo que Ariel se giró y le contestó:
- Yo también suelo ser puntual excepto cuando los aviones se retrasan.
Shaka no dijo nada, procuró no pensar nada ya que esa niña leía la mente. Empezó a ser consciente de donde se había metido. Pero era el hombre más cercano a dios podía con todo. Lo que no sabía que al iluminado se le iban a fundir los fusibles.
Cuando llegaron al hotel, Saori se encontraba muy feliz. Le daba la sensación que esa chica iba a ser la respuesta a sus problemas. Shaka en cambio estaba inquieto ya que creía que esa chica iba a ser el origen de muchos de sus problemas.
Estaba tranquilamente repasando que no se dejaba nada cuando se dio cuenta que su reloj se había parado. Llamó a recepción y le dijeron que faltaban diez minutos para las tres. Salió disparado para despedirse de Atena y Mu. Cuando llegó a la oficina ya estaban dando las tres y cuarto. Atena le prohibió usar la velocidad de la luz. La chica iba con unos cómodos jeans y una blusa blanca con volantes en las mangas. Cuando lo vio aparecer sonrió pícara. Shaka se sonrojó. No le gustaba dar mala impresión.
- Adivino, atasco, reloj parado o alguien que llama inoportuno.
- Reloj parado¿como lo ha sabido?
-Porque son las cosas que a mí siempre me pasan en el momento más inoportuno. Jajaja si le contará mis desventuras, reiríamos un buen rato. Creo que teniendo en cuenta que vamos a pasar muchas horas juntos podríamos tutearnos. Que le parece?
- Estoy deacuerdo
- Perfecto. Aquí tiene el contrato, léalo y si esta conforme llenaremos los espacios en blanco con sus datos.
