Los personajes de Saint Seiya pertenecen a Masami Kurumada y aquellos que pagaron los derechos yo solo los uso para divertirme escribiendo sin ningún tipo de lucro.

4. De viaje

Una vez hechos los trámites salieron disparados para coger el avión. A la secretaria de Ariel le costó encontrar otros billetes para Shaka en el mismo vuelo que Ariel pero lo consiguió. Ariel por su parte se sorprendió que Shaka pudiera caminar sin bastón para ciegos. De tanto en tanto lo guiaba cojiéndole del brazo. Al principio Shaka se extrañó hasta que se dio cuenta que la chica lo creía ciego. Se sonrió ante la inocencia de la muchacha. Pero le sorprendió que a pesar de esto no lo hubiera rechazado para protegerla. Eso mostraba tener mucha delicadeza.

Una vez en el avión, a Ariel se le empezaron a cerrar los ojos hasta quedar profundamente dormida. Shaka retiró el libro de sus manos y le puso la chaqueta por encima cuando percibió que empezaba a encogerse. Al final el optó por imitarla.

Una vez que llegaron a Nueva York, dejaron sus cosas en el hotel y Ariel sin decir palabra empezó a dirigirse en dirección a la 5 Avenida. Shaka la siguió, se sentía un poco intimidado al ver tanta gente y calles que le eran desconocidas. Ariel lo percibió. Le inspiró ternura ver a ese hombre tan seguro capaz de dar su vida sin chistar por una noble causa, perdido en ese conglomerado. Se giró hacia el sonriendo dulcemente.

- Nunca has estado en Nueva York?

- No, es la primera vez que vengo.

- Me acuerdo que la primera vez que vine me sentía perdida. Para colmo de males, se me rompió el tacón, así que me puedes imaginar coja y perdida. Me entraron ganas de llorar ante tantos inconvenientes. Al final se hizo la luz y encontré una zapatería donde compré otros zapatos, miré el mapa y resulta que estaba al revés. JAJAJA. Todo esto por un mapa al revés.

- Un mapa al revés?

- Sí es que soy muy despistada. Soy humana, cometo errores.

Shaka sonrió, imaginarse a Ariel perdida y coja era gracioso. De repente entraron en una tienda donde vio un rosario budista que le llamó la atención. Lo cogió un instante para soltarlo seguidamente, ya que ella le cogió del brazo indicándole que debían irse.

- A donde vamos?

- Bueno, me he fijado que siempre vistes túnicas, serás de India verdad?

- Sí, pero que tiene que ver.

- Pues que allá donde vayas haz lo que vieres. Si vamos a reuniones de negocios, siento decirte que deberás vestir con traje y corbata. E incluso deberías comprarte algún traje de gala para los eventos sociales. Digamos que vamos a equiparte.

- Porque no lo has dicho antes.

- Porque acabamos de entrar en la tienda. No tienes escapatoria.

- Eso es jugar sucio.

- No exactamente, es evitarme problemas con el rey de los cabezotas para que me acompañe sin protestar.

A Shaka no le dio tiempo de responder, un dependiente se dirigió a Ariel con una sonrisa en los labios para atenderla.

- Hola amor, como va todo? Necesito que me vistas a este chicarrón de los pies a cabeza. Ponle traje de gala, trajes formales e informales. Con complementos y zapatos incluidos.

- Muy bien Ariel. Nada para ti?

- Primero el chicarrón, luego seguro que pico algo.

- Esta bien. Que quereis tomar?

- Té para los dos.

Para Shaka el que una mujer hablara por el era una experiencia nueva. El sitio se notaba que tenía clase. Optó por no protestar, al fin y al cabo no había para tanto. Ariel se sentó en una butaca para dar el visto bueno. Al cabo de tres horas Shaka estaba perdiendo la paciencia. Cuando salió con el siguiente traje dispuesto a reclamarle a Ariel que no se probaba nada más, se encontró hablándole a la pared. Se había esfumado. En ese momento si que estuvo a punto de explotar. Respiró profundo para calmarse. El dependiente se acercó con la siguiente ronda de prendas avisándole que Ariel vendría en un momento. Al cabo de un momento, apareció con una bolsa. Shaka al verla, le indicó que ya había acabado por hoy. Cuando fueron a pagar las compras a Shaka por poco le da un infarto, Saori no le había dado un margen tan grande en la tarjeta de crédito. Ariel sin decir más pasó su tarjeta. Cuando salieron, estaba a punto de reclamarle unas cuantas cosas cuando Ariel lo impidió.

- Toda la ropa que te has tenido que comprar es consecuencia mía por lo tanto la pagaré yo. Y Valentino es lo mejor pero eso se nota en el precio. Vamos a comer? Estoy hambrienta . Que te parece un hindú?

Shaka asintió, entre tanta novedad algo familiar no le iría mal. Cuando fueron a pedir, se dio cuenta que Ariel era vegetariana.

- Eres vegetariana?

- Si desde los 11 años.

- Por que?

- Es una historia larga. No lo entenderías.

- Si no me lo cuentas, no puedes juzgar de antemano mi reacción.

- Es fácil. No soporto el pensar que un animal ha tenido que ser sacrificado para yo comerlo. Tengo otras opciones.

- Yo tampoco como carne por mis creencias budistas.

- Así que eres budista!! Yo en cambio soy cristiana.

- Católica??

- Cristiana a secas. Creo en lo que Jesús intentó transmitir a través de los evangelios tanto los aceptados como los apócrifos. Pero desconfío de las iglesias. No dudo que habrá personas de corazón puro, pero como distinguirlas de las que solo ven a Jesús como un negocio.

- Es fácil, a través de sus hechos.

- No me voy a gastar una fortuna para investigar lo que hace cada cura para saber si puedo o no confiar en el jeje. Somos humanos tendrán su parte buena y la otra mala.

- Que buscas?

- El sentido al porque existimos. Todo va y viene, siempre cambia. En el mundo el dolor, la muerte, la alegría va y viene, es un instante que pasado desaparece. Las cosas nacen y mueren sin más importancia que la de existir un segundo en la eternidad.. Se construye algo cuando ya empieza a destruirse para dar paso a otra cosa. Si todo es tan poco importante ya que la nada nos invade. Que sentido tiene la propia existencia y el haber creado todo esto si nada realmente es tan importante debido a que desaparece?

- Evolucionamos es simple, si no cambiamos nos estancaríamos.

- Pero con que fin se ha creado todo esto?

- El fin se encuentra en la misma vida.

- Pero para que si hay vidas que solo llevan dolor. No sería mejor que la nada nos invadiera? En un instante hay personas que rien y otras que lloran, unas nacen y otras mueren unas por enfermedades, otras porque son asesinadas. En el ciclo de la vida nada de esto es importante ya que forma parte de la evolución. Que sentido tiene pasar todo esto? A donde nos lleva todo esto? Ya a la perfección, al nirvana pero llegados ahí que nos espera? Merece la pena?

- Eso solo se sabe cuando se llega.

- Por eso soy cristiana, tengo fé en que el ser que dio impulso a todo esto es infinitamente sabio y nos ama. Por eso jamás nos hará pasar por según que experiencias si lo que hay detrás de todo esto no es algo realmente bueno. La respuesta a mis dudas las hallo en mi fe. Creo en un ser que nos ama y confío que todo tendrá una buena razón que aun no estamos preparados para comprender pero da igual todo porque el está ahí para guiarnos.

- Amas a ese Dios?

- Sí, como no amarlo, sería imposible. El nos dio un mundo, una vida y un cuerpo. Se puede sentir su presencia en cada cosa que miro.

Shaka se sorprendió, no esperaba unas ideas tan místicas en una persona como ella. Para hacerse ese tipo de preguntas se necesitaba un nivel de iluminación elevado. Si fuera una alumna suya estaría entre sus favoritas. Lo que más le desconcertó es que aparentemente, no parecía haber recibido las enseñanzas de nadie. Si fuera así se encontraba frente a un alma vieja, almas que pocas veces se habían fusionado con otras y conservaba la mayor parte de su esencia. Ariel le sacó de sus pensamientos.

- He recibido las enseñanzas de mi religión, el resto lo he sacado de mis conclusiones sobre lo que he observado del mundo a lo largo de mi vida. Una abogada ve mucho dolor que a veces es el mejor maestro.

- Tienes telepatía?

- No pero tu cara lo dice todo. JAJA . Por cierto, siento haberme ido pero quería darte una sorpresa y contigo al lado era un poco difícil.

Shaka se había olvidado por completo de las horas de compras, la escapada y todo. Su enfado se había esfumado. Esa chica tenía la cualidad de hacerle perder los estribos y en un segundo conseguir que desapareciera. Estaba pensando cuando se encontró con que ella se había levantado, le había cogido las manos y había depositado sobre ellas un pequeño paquete. Estuvo a punto de abrir los ojos pero no lo hizo.

- Esto es para ti- dijo sonriendo- me fijé que te quedaste parado. Es por eso que me escapé. Aunque cambies tu forma de vestir en algunos momentos, tu esencia seguirá en tus bolsillos.

Cuando abrió el paquete, se encontró con ese extraño rosario que tanto le había gustado.

- Gracias!! Como lo supiste?

- Tu cara lo dijo todo. Quiero que sepas que respeto tu cultura y tus costumbres pero en algunos momentos debemos adaptarnos a cosas diferentes. El mundo funciona así. Gracias por tu paciencia. Disculpa si mi conducta alguna vez te ha molestado.

Si en algún momento se había sentido indignado frente a según que conductas que había tenido, como el cambiarle su forma de vestir sin pedirle la opinión, con esto se había borrado por completo. Era una persona que cuando hacía algo no pedía permiso ya que tenía buenas razones para hacerlo, pero luego se hacía perdonar. La sonrisa acudió a su boca de forma inconsciente y se dio cuenta que hacía mucho que no sonreía de corazón. Y aunque le costó reconocerlo tuvo que admitir que lo había desarmado.

- No vuelvas a hacer esto, si te pasará algo malo no podría protegerte.

- Te olvidas de algo, yo también se protegerme. No me creas de cristal o te llevarás más de una sorpresa.

- Ariel!! Mi deber es protegerte y si actuas así me va a ser completamente imposible.

- Eso significa que incluso me acompañarás al baño de mujeres? Porque si es así me equivoqué al comprarte ropa de hombre.

- Ni lo sueñes, no pienso vestirme de mujer!- había dudado si tomarlo en broma o no, pero lo dijo tan sería que la creyó.

- Y si alguien intenta atacarme??!!

- …

- Tranquilo hombre, era broma. Con eso lo que pretendo mostrarte que aunque estés pendiente de mi todo el día, hay momentos en los que no puedes hacerlo por mucho que quieras. En esos momentos, quédate tranquilo que sabré defenderme, vale?

- Bueno te esperaré en la puerta y si pasa algo gritas.

- De verdad piensas hacer esto???!!! Me niego en redondo.

- La próxima vez no me darás ideas.

- Te advierto que igual como las doy tengo sistemas para quitarlas. Reivindico mi derecho a la intimidad en el baño.

- Te lo dije, otra vez no des ideas.

- Esta bien, que remedio!! Pero eso significa que vas a protegerme de todo, todo?

- Por supuesto Ariel, estoy para eso.

- Entiendo.- Ariel empezó a reír por dentro, si quería esto lo tendría - Bien debo ir a una reunión de aquí a un rato, te parece que nos vayamos para allá paseando.

- Claro.- Shaka se quedó sorprendido había sido muy fácil, había algo que le daba mala espina.

Por la tarde asistió a la reunión y por la noche todo normal. A la mañana siguiente fueron a Washington y luego a Ottawa en Canadá. Todo parecía tranquilo. A Shaka ya se le había olvidado el asunto. La solía acompañar a la puerta del baño y ya está. Pero cuando llegaron a Venezuela …

En el hotel ya no había habitaciones individuales, solo de matrimonio. Con el cambio de última hora, la secretaria no había podido hacer más. Ariel resopló desesperada. Tener 24 horas al rubio pegado a sus talones era demasiado. Shaka pensó que delante de Ariel no podría meditar, porque si percibía el cosmos o algo raro se enteraría de cosas que no debía. Pero era de noche y estaban demasiado cansados para buscar otro hotel. Los dos fueron a la habitación no demasiado contentos cada uno por sus motivos. Dejaron las cosas en la habitación y mientras Ariel se daba un baño relajante, Shaka aprovechó para meditar, pero de repente escuchó un gemido y un golpe. Sin pensar abrió la puerta, encontrándose a una Ariel desparramada en el suelo bocabajo con una toalla minúscula tapándola, por lo visto al salir de la bañera había resbalado cayéndose de morros al suelo. Ariel levanto la cabeza y al verlo ahí en frente suyo se sonrojó:

- Suerte tienes Shaka de que no puedes verme sino a estas alturas te volarían todo tipo de objetos por encima de la cabeza.

Shaka sonrió y pensó para sus adentros Inocente!!

- Te encuentras bien? Preguntó preocupado mientras se acercaba para ayudarla a levantarse.

- Sí solo me he dado un golpe en las costillas, gracias. Shaka, se que no puedes verme pero me siento incomoda de estar así frente a ti podrías dejarme sola.

- Claro – dijo un sonrojado Shaka.

Ariel salió al cabo de un rato y Shaka procedió a entrar. Luego salió. Ariel ya estaba en la cama acabando un informe en el portátil. Apagaron las luces y durmieron tranquilamente. En medio de la noche Ariel se despertó al escuchar lo gemidos angustiados de Shaka. En sueños pronunció el nombre de Hades y lastimeras suplicas pidiendo que no lo tocaran. Ariel esbozó una triste mueca, se sintió triste al ver que el santo conservaba en su interior secuelas de lo que pasó en la guerra contra el dios. Optó por cogerle de la mano y encender su cosmos para tranquilizarlo. Al cabo de un rato, las medidas hicieron efecto.

Todo parecía ir sobre ruedas hasta que llegó la hora del almuerzo. Ariel fue al servicio y Shaka se quedó en la puerta. Pero en los países tropicales, ya se sabe, a veces te encuentras con cosas no muy agradables. Ahí es cuando empezó la pesadilla de shaka. Ariel se estaba lavando las manos cuando vio un bicho de cuatro patas negro y peludo. Le salió directo de la garganta.

- AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!

Shaka entró dispuesto a liquidar a quien se le atreviera a ponerle un dedo encima, encontrándose a la chica pegando golpes a la pared con la escobilla del wc. La miró a ella luego a la pared extrañado, hasta que Ariel de un salto se subió encima de el y dijo señalando al suelo mátalo!Bueno si no lo ves sacame de aquí! Es cuando se encontró al pobre bicho peludo intentando huir. Ante esto esbozó una sonrisa y murmuró irónicamente: Ya veo que sabes defenderte sola.

Ariel lo miró con cara de puchero y se agarró a el con más fuerza.

- Ariel es un poco difícil sacar a ese bicho contigo a punto de ahorcarme.

- Da igual sácame de aquí. Ver esa cosa me da escalofríos. Que asco!! Ecsss!!

Cuando salieron del baño, Ariel tomó consciencia de que estaba en una postura un tanto comprometida. Estaba colgada de su cuello y el Santo la había cogido en brazos. Se solto en un plis. Dio las gracias y salió hecha un tomate. Shaka solo alzó la ceja, preguntándose si una persona así iba a ser capaz de resolver el problema del Santuario. Tenía serias dudas sobre ello.

Ese mismo suceso se repitió en varias ocasiones. En otro momento justo antes de irse del país por el mediodía, una señora se aproximó a el y le dijo:

- Usted se llama Shaka Verdad? – El asintió – Es que su novia me pidió que le dijera a ver si podía comprarle unas compresas Evax Ultra porque le ha venido la regla.

Así es como Shaka compró sus primeras compresas y tuvo que entrar en el baño de mujeres que estaba lleno para pasarle las compresas a Ariel. Esta cuando salió no dijo nada. Durante el viaje estuvo muy callada. Cuando llegaron a casa, Ariel le indicó cual sería su dormitorio. Le hizo la cama. Llamó a un chino para encargar la comida. Después de cenar sumidos en el silencio, Ariel se retiró. Shaka estaba un poco extrañado Ariel era bastante alegre y siempre reía. No era normal. Se estaba encaminando hacia su cuarto, cuando al pasar junto al cuarto de Ariel, escuchó unos sollozos. Se quedó parado sin saber que hacer. Al final se decidió a llamar. Cuando Ariel le abrió la puerta, se encontró su rostro bañado en el llanto. Al ver la cara de preocupación de Shaka, Ariel le explicó.

- Shaka, no te preocupes. En mi primer día de regla mis hormonas se vuelven locas, unas veces me da por reír y otras como hoy me da por llorar. No hagas caso. Mañana estaré normal. Buenas noches.

Con que ese era el famoso síndrome premenstrual. Estaba contento de ser hombre.

No se si os estará gustando el fic, de todas formas feliz Luna Azul!!