Los personajes de Saint Seiya pertenecen a Masami Kurumada y aquellos que pagaron los derechos yo solo los uso para divertirme escribiendo sin ningún tipo de lucro.
9. LA REUNIÓN
Shaka estaba impaciente por regresar al Santuario y volver a su templo aunque fuera por unos días. Ariel se hallaba nerviosa ya que temía que la descubrieran. Sabía que no había hecho nada malo, pero quería su anonimato.
La reunión se hizo en un pequeño bar de Rodorio. Saori apareció con un joven de pelo verde y con otro de pelo azul. Se llamaban Shion y Saga. Ariel quedó con la boca abierta frente a Saga. Es lo que ella llamaba un HOMBRE. Pero ninguno de sus gestos delató la menor emoción.
Se realizaron las pertinentes presentaciones de un bando y otro, iniciando un largo debate sobre que zona se debería excavar. Ariel permaneció callada. Sobre cuestiones legales ella mandaba pero en otros asuntos se abstenía de decir nada.
Al cabo de una hora, ella seguía guarecida tras sus gafas de sol sin abrir la boca, observando los gestos y comentarios de cada uno. Al fin Saori, se dirigió a ella para saber que opinaba. La pilló perdida en otro mundo.
Saori: Ariel que opinas tu?
A: El que?
SAO: que opinas?
A: Bueno yo la verdad que poco puedo decir, solo creo que debería ser una zona alejada para que no moleste pero al mismo tiempo que sea accesible al público.
Saga: Creo que la zona este del Santuario, estaría bien ya que permite la privacidad que queremos y es de fácil acceso.
Tras esto pareció que se resolvía el problema.
Evans el arqueólogo estaba entusiasmado y con ganas de empezar.
EV: Bueno pues en unos días mi equipo llega y nos pondremos en marcha. Ariel ya tienes las pruebas del subsuelo que se hicieron por radar?
A: Por supuesto pensaba dártelas en el hotel. A parte piensa que debéis localizar algo de manera rápida antes que se me acabe el plazo para presentar el recurso y detener la expropiación.
EV: Perfecto, bien pues mañana ya tendré la zona señalada en el sitio donde me han indicado que puedo excavar. Con permiso yo me voy a retirar ya que quiero ponerme en marcha. ¿Vienes Ariel?
A: No gracias, daré una vuelta para conocer el lugar. Con permiso.
Ariel se levantó cuando una mano de hierro la cogió de la muñeca. Se giró para toparse con Saga.
Sa: Shaka me pidió que me asegurara que no os pasara nada camino al hotel.
A: Gracias por la preocupación. Os quedo agradecida pero no me pasará nada.
Sa: Insisto. ´
Shion: Estoy deacuerdo. No es prudente dejaros sola en la situación que os encontráis.
Sao: Para tu consuelo a mi tampoco me dejan ni a sol ni a sombra.
A: … si no hay más remedio
Puso cara dulce pero por dentro estaba imaginando las mil formas de torturar a ese rubio entrometido que no le dejaba respirar ni dos segundos de libertad.
Shion: Miradlo de esta manera, Saga podrá mostraros Rodorio con mucho gusto. Si no tuviera trabajo lo haría yo mismo.
A: Gracias – aunque por dentro soltó un mierda bien grande. Dicho esto se despidieron amablemente y se quedó a solas con el HOMBRE
SA: Que sitio os agradaría visitar.
A: La verdad quería ver el mar.
SA: Eso es fácil. Por aquí.
La verdad es que luego agradeció a Shaka la oportunidad de estar con ese HOMBRE. Era una persona seria pero muy culta aunque había algo en el que le inspiraba respeto. Se le notaba que el nombre le iba, Saga de sagacidad. Pensando en esto se retiró las gafas de sol, volteándose al astro rey. Saga giró a verla y vio dos lagunas de plata que lo miraban fijamente como si pudiera leer toda su alma. Se sintió un poco intimidado y de repente sintió una pequeña desconfianza hacia la chica. No tenía la sensación de peligro, ni que fuera con malas intenciones, pero si que detrás de esa inocente y dulce apariencia se guardaban muchos secretos capaces de dejarlos sentados en una silla por un siglo. Esa chica ocultaba algo y el lo averiguaría.
La conversación siguió manteniéndose de forma divertida pero superficial. Los dos respetaron la intimidad del otro hasta que Saga la acompañó y marchó a su templo.
Cuando llegó al templo, Kanon lo estaba esperando por decirlo de alguna manera. Desde lo ocurrido, habían surgido cambios. Cuando volvieron a la vida decidieron dejar viejas rencillas. Saga dejó de culpar a Kanon por influenciarlo en el sendero del mal en el pasado. Kanon dejó de lado el rencor que le tuvo por encerrarlo en el cabo Sunión. Los dos estaban intentando aprender a convivir y de momento a pesar de algún ocasional roce estaba resultando.
Que tal fue la reunión? Decía Kanon mientras Saga llegaba.
SA: Todo bien pero esa abogada oculta algo.
Milo que estaba de visita en el templo de géminis, salió de la cocina preguntando:
Y que tal la abogada? Guapa?
SA: Si pero oculta algo.
Mi: Atena confía en ella.
Ka: Ya conocemos a Atena ella confía en todo el mundo. Es incapaz de pensar mal de nadie, es demasiado noble. Siempre tiene fe en lo bueno de las personas. Yo soy la prueba de ello, si no fuera por ella yo no estaría aquí.
Sa: Y yo menos, intenté matarla.
Mi: Pero nuestra Diosa, al final acertó al confiar en vosotros.
Los tres quedaron brevemente en silencio recordando los sucesos acaecidos en la batalla de Hades. Kanon y Milo recordaron cuando este último atacó al primero poniendo a prueba su lealtad. Saga recordó cuando cruzó las 12 casas para matar a su Diosa para ir al reino de Hades y enfrentarlo en su propio mundo. Y los tres recordaron cuando murieron unos para cruzar un muro y otro para vencer a su enemigo.
Ka: Volviendo al tema ¿que es lo que te hace desconfiar de ella?
Sa: Es una corazonada. Se que hay algo en ella que no es normal, es un algo que nos oculta que creo que es muy importante.
Al cabo de un rato Milo se marchó a su templo y los gemelos disfrutaron de una tranquila velada. Saga al irse a dormir, no pudo evitar acordarse del extraño color de ojos de la abogada, eran simplemente de otro mundo. Al final acabó sumergiéndose en sus sueños, olvidándose de los asuntos terrenales.
Ariel aun se estaba reponiendo de estar con el HOMBRE. Estaba totalmente empanada recordando esas esmeraldas cuando tocaron la puerta de la posada en la que se había hospedado con el Doctor Evans y Shaka.
Era Shaka que aprovechando que nuestra pequeña brujita estaba ocupada con otros Santos se había escapado a la paz de su templo. Aun se le caían las lágrimas de la alegría. ¡Al fin unos instantes de paz! Pudo perderse en su jardín por unas horas ajeno al mundo y a un terremoto llamado Ariel. En las semanas que había pasado con ella le había pasado de todo, por poco lo disfrazan de mujer, había salido de marcha, lo habían acosado en la disco, había hecho de niñera, había viajado de punta a punta de América, París, Grecia y la semana que viene la agenda incluía Australia, Japón y aunque parezca mentira había oído algo de Antartida. Esperaba que fuera un pub o lo que sea, como el otro día que oyó que irían al India, su corazón latió de emoción ya que se imaginaba volviendo a su país ,pero quedó en el suelo, al encontrarse un letrero fuorescente que decía el India. Al final era un local con toques exóticos donde ponían un dance con aires orientales. Aun se estaba reponiendo de la desilusión. Se vio envuelto por el sonido de la brisa y el canto de las avecillas silvestres, en vez del ruido de coches o la dichosa musiquita del móvil de Ariel o la otra infernal música llamada Heavy, el que antes se quejaba del trino de los pájaros ahora los recibía con una sonrisa. ¿Quién lo diría? Cuando llegó la hora de regresar, miró con nostalgia su jardín, su templo y su añorada paz.
Ariel lo hizo pasar y la notó diferente, estaba demasiado tranquila.
- Hola ¿Qué tal fue?
- Bastante bien, aunque veo que Papá Gallina dejó al polluelo bien protegido.
- ¿Perdón?
- Saga me escoltó hasta la habitación, es más antes entró, la inspeccionó palmo a palmo incluyendo el armario y los cajones de la cómoda- mirándolo molesta añadió- donde guardo mi ropa interior.
Shaka soltó una carcajada, Saga era más neurótico que él. Ya se podía imaginar a Ariel intentando detenerlo. ¡Bonita estampa!
- No me hace gracia, tengo derecho a que respeten mi privacidad. Como mi ropa interior.- Lo que se cayó nuestro angelito es que el Gemelo estuvo a punto de encontrar algo más que bragas y sostenes. Si no llega a orbitar el chisme en cuestión a otra parte, nuestro Gemelo hubiera encontrado el consolador favorito de Ariel. La pobre por poco le da un síncope, estaba ensimismada mirando las posaderas del Gemelo cuando vio el peligro. Afortunadamente, llegó a tiempo, el problema que no sabía a donde había ido a parar el trasto.
- Aun así, te veo muy tranquila ¿A que se debe?
- no se de que me hablas.
- No te preocupes, Saga tiene ese efecto en las mujeres las deja atontadas. Si quieres puedo pedir que me releve.
- ¿De verdad? – Dos faros ardientes con corazoncitos de fondo se reflejaron en los ojos de Ariel.
- Si quieres puedo disponerlo en pocos días- A pesar de que lo ponía loco, esa contestación pellizcó su corazón. Su tono seco y serio apagó los faros de Ariel.
- ¿Y tener que ver expuesta mi ropa interior cada vez que viaje? Olvídalo.
- Como gustes. Bien me retiro.
- Shaka
-…
- Me gusta que seas mi guardaespaldas y no me gustaría cambiarte por nadie.
El pellizco se aflojó y el Santo sonrió, hizo una pequeña reverencia y se marchó silenciosamente.
Al día siguiente, Ariel, Saori Shion y Evans estuvieron hablando de los planos donde se realizaría la excavación y las condiciones del contrato. Mientras Shaka, y los Santos que acompañaron a Atena se quedaron hablando en la posada. Nuestro bichito estaba empanado mirando a las guiris y guiñándoles el ojo, por eso no se dio cuenta cuando al girarse se topó con una jovencita que le volcó todo el helado de tutifruti encima.
- ¡¡AUCH!!... ¡¡Lo siento le he manchado!!
- Tranquila señorita, no pasa nada, yo iba distraído.
- Ya la rubia de la izquierda ¿verdad? Olvídela creo que está esperando a su esposo con hija incluida.
Shaka y Mu se miraron¿esto a quien le sonaba? Milo en cambio disimuló su desconcierto, mostrando una sonrisa de conquistador de mundos.
- Siento mucho lo que ha pasado, llévelo a una tintorería y deje la cuenta a mi cargo. Mi nombre es Kitiara Eleazar pero sino puede dejarlo a nombre de Ariel Barceló, es amiga mía como se hospeda aquí, no creo que haya más problema.
Shaka miró a Mu, ya sabían a quien les sonaba al terremoto con patas llamada Ariel.
Sh: Yo soy el guardaespaldas de Ariel. Mi nombre es…
Kit: Shaka. Lo se, por cierto le acompaño en el sentimiento.
Sh¿??
Kit: Vigilar a Ariel es como pretender que el cielo sea verde fosforito. Debe tener una gran paciencia.
Mi: Y su amiga debe ser un genio para conseguir que Shaka reviente de los ner…vios.
En ese momento unos ojos azules se abrieron y fulminaron a Milo, mientras nuestro carnero sonreía pensando para si que de buena se había librado. Kit empezó a reír a carcajadas mientras le daba la razón a Milo. Permanecieron un rato hablando hasta que Ariel llegó y se largó con Kit. Al cabo de un rato un hombre se acercó a la rubia de la izquierda con una niña en brazos frente a un desconcertado Milo. Kit lo había adivinado ¿pero como? Creo que es obvio. Otra brujita. Pero eso Milo no lo sabe, … aun.
Como Milo se había manchado la camisa y el pantalón, Shaka se ofreció para dejarle ropa y que se cambiara en su habitación. Los tres santos estaban en la habitación. Mientras Milo se duchaba, Shaka procedió a buscarle la ropa. Hurgando entre el cajón de las camisas, encontró un trasto alargado color violeta (adivinad que trasto era). Lo sacó inocentemente preguntándose que era.
En eso Milo salía como su madre lo trajo al mundo y la toalla en una mano. Los dos santos miraron de forma sospechosa al Santo de Virgo, Milo en un pis se cubrió con la toalla sus partes diciendo:
- ¡Ostras Shaka! Si eras gay podías avisar. No hubiera salido de según que formas.
- No soy gay.
- ¿Y que haces con un consolador en la mano?
- ¿Esto es un consolador?
- Claro y a no ser que una amiguita tuya se lo haya dejado, no se que hace aquí si no es que lo usas por atrás.
El Santo quedó tierra trágame, estaba entre la espada y la pared. Si admitía que era una amiguita, adiós a su reputación de hombre iluminado y más cercano a Dios y sino lo mirarían rarito, e igualmente adiós a su buena reputación. Cuando cogiera al culpable … grrrrrrr
La culpable estaba con Kit, por lo visto Liria estaba preocupada. La orden se componía de dos bandos el oscuro y el de la luz. Hasta el momento se había logrado mantener un equilibrio, pero este se estaba rompiendo. Algo raro estaba pasando en los submundos, se estaban iniciando batallas entre clanes. Como todo se hacía de forma muy discreta, era muy difícil enterarse. A parte pronto sería la Ceremonia de la Luna Azul.( La Luna Azul no es de mi invención, Cada dos años o dos años y medio hay dos lunas llenas en un mismo mes, la Luna Azul del 30 de junio de este año fue muy especial, ya que la noche de San Juan la precedía y dicha noche es la noche de las Brujas. Era un buen momento para pedir aquello que deseamos. Lo bueno de la Luna Azul es que lo que pides se te mantiene hasta la siguiente Luna Azul. Este mito es típico de la cultura norteamericana y la Wica)
Ariel estaba desesperada como podría llevar a cabo el ritual si Shaka estaba pegado a ella noche y día. ¡Dichoso rubio! Igual debería haberlo dejado en la Estatua por toda la eternidad, en esos momentos lo metería ella misma. Sonrió dulcemente a Kit que estaba comentando lo contenta que estaba al poder reunirse todas y disfrutar de la magia. La que a lo mejor no podría asistir sería Sofy que últimamente estaba un poco rara. Ariel había intentado contactar con ella, pero a excepción de esa noche en la que salieron de marcha no la había vuelto a ver. Kit y ella comieron juntas mientras que Saori, Shion y Evans acababan de aclararse con los detalles de la excavación.
Milo que ya había salido de la habitación de Shaka, se dirigía con los otros dos santos pisándole los talones al restaurante. Su estómago había gruñido ferozmente. De repente vio a Kit y a Ariel, sin más se dirigió a su mesa, dispuesto a conocer de una vez por todas a la abogada capaz de desafiar al más cercano a Dios y crear desconfianza en Saga, aunque esto último no era muy difícil. Antes había tenido la oportunidad de verla a lo lejos pero Kit al verla se despidió y se largó sin más.
- Hola soy Milo de …
- Escorpio – dijeron las dos al mismo tiempo.
- ¡¡¡¡¿¿OO??!!!!
- Yo soy Ariel la abogada de Saori y a ella ya la conoces. La respuesta es sí.
- ¿Si a que?
- A que podéis comer con nosotras. Es la hora de la comida, no hay mesas libres y te has dirigido a nosotras como si fueramos una presa, a parte del hecho que tu estómago gruñó. Pura lógica así que no me mires con esa cara de sorpresa pensando si tengo telepatía.
Milo se quedó sin palabras. Shaka no pudo evitar un destello de admiración en sus ojos hacia Ariel. A medida que la conocía más, lo desconcertaba más. Dejar sin palabras a un Escorpio como Milo era digno de grabarlo para la posterioridad.
A: Hola Shaka, te había guardado sitio pero no sabía si tus amigos se quedarían así que pediremos dos sillas más. Saori y el resto tienen para rato largo así que no los esperaremos, al menos es lo que me han dicho.
Una vez pedidas las sillas y acomodados, Milo inició una conversación de tanteo con la abogada que sonreía dulcemente pero no soltaba prenda. Kit reía para si, conocía de sobras a Ariel, a ella le contarían la vida en tomos pero ella no solía hablar de si misma.
Mi¿Cómo es el oficio de abogado?
A: Como cualquier otro, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
Mi¿Qué es lo bueno?
A: Que puedes ayudar a gente.
Mi:¿Cómo? Explícame algún caso.
A: Haciendo bien tu trabajo y no puedo poner ejemplos ya que va en contra de mi ética profesional.
Mi ¿ Y cual es su parte mala?
A: No hacer lo suficientemente bien tu trabajo, pero eso pasa en todos los oficios.
Y teniendo en cuenta que podríamos continuar este diálogo para besugos, Ariel cambió de tema, dejando a los tres Santos en alerta.
- Por cierto, Mu me he fijado en esas marcas que llevas en la frente, creía que los lemurianos que existen residen en Jamir. Me sorprende haber encontrado uno en Grecia.
Mu: Coff, Coff, Coff
A: Pero no te atragantes hombre. Para otra vez deberías beber más despacio.
Mu miró fijamente a Ariel que se la sostuvo sonriendo tranquilamente. El Carnero intentó penetrar en su mente pero había una barrera que se lo impedía, de repente esta se fundió dando paso a la imagen de Ariel hablando en las montañas de tibet al lado de otro lemuriano, el cual le pasaba un brazo por los hombros de forma cariñosa. Vista la imagen, otra vez encontró la barrera. Milo a su vez comenzó a mirar a la letrada intentando hipnotizarla pero lo único que consiguió fue quedar como atontado ya que le vino mucho sueño y la cabeza le empezó a doler. Para colmo desvió la mirada a Kit y empezó perderse en esas lagunas verdes, de manera que cuando recuperó el sentido de la realidad no se acordaba que era lo que estaba intentando averiguar. Shaka en cambio optó por preguntar directamente, sabía que Ariel respondía aunque fuera a medias.
- Perdona nuestro desconcierto, pero ¿como sabes de la existencia de los lemurianos?
A: Es fácil, Kit también conoce a muestro Moshino. Bueno en realidad se llama Mushen, pero yo lo apodé de otra forma. Digamos que lo conozco desde hace varios años. En uno de los casos que llevo me topé con él y como teníamos intereses comunes acabamos haciendo una buena amistad.
Kit a su vez disfrutó de poder tener al Escorpión en su poder, lo hipnotizó dejándolo indefenso.¿ que podría hacerle al bichito?
Una traviesa mirada cruzo su cara, mientras Ariel se volvía y hacía un gesto de ni se te ocurra. Demasiado tarde, el bicho empezó a hablar.
- Pues nosotros somos Santos de Ate…
No pudo continuar 4 pares de manos se abalanzaron sobre su boca.
Mu: Habló el Santo mayor, siempre bromea con eso pero no hay que hacerle caso.
Kit¿Porque no lo dejáis continuar? igual nos reímos un rato.- Esbozó una sonrisa, pero en realidad, le había molestado el interrogatorio tipo gestapo a la que habían sometido a su amiga. La próxima vez respetarían la intimidad de las personas.
A: Puede que sea divertido pero creo que hay temas más amenos¿verdad Shaka? El otro día estuvimos en NY,…
Ariel procuró aflojar tensiones entre los Santos. Shaka ya la conocía por lo que la explicación de Mushen le bastó. Pero el carnero frunció los lunares, el nombre le sonaba de algo pero no se acordaba. De repente, el nombre empezó a borrarse de su mente. Se vio incapaz de recordar nada.
Una vez a solas Kit se estaba riendo a carcajadas de la reacción de los Santos, pero Ariel le pidió que otro día tenían que ser más cuidadosas. Aunque había sido muy divertido desconcertar a esos fuertes y valientes guerreros.
- Por cierto, creo que igual tengo un problema para poder ir a la Ceremonia de la Luna Azul. Shaka es una lapa, no me deja ni a Sol ni sombra.
- ¿No puedes intentar escabullirte? No se por ejemplo, decirle que estas cansada y te vas a dormir y cuando estas en tu cuarto orbitas y asunto arreglado.
- Es un Santo dorado, notaría mi cosmos y empezaría a sospechar algo. E incluso iría a mirar que ha pasado. Entonces descubriría que no estoy.
- Pues te daré una poción del sueño, dormirá como un tronco toda la noche.
- Pero esa poción tiene unos efectos secundarios un tanto fastidiosos.
- Entonces que quieres hacer darle una poción adormecedora y enviarlo a la otra punta del mundo.
-…
- ¿Por qué me miras así?¿Que dije?
- ¡Eres un genio! Tenme preparada la poción, ya sabes que soy un cero en ese tema, es tu especialiadad.
- No fastidies¿de verdad lo piensas enviar a la otra punta del planeta? JAJA
- Aun no se a que punta pero desde luego lo suficientemente lejos como para poder celebrar el Ritual con tranquilidad. Es nuestra noche de chicas sin entrometidos.Ya os contaré.
Kit se marchó orbitando a su casa, cuando Shaka llegó a la posada después de haber recibido instrucciones de su Diosa se encontró con que Ariel lo esperaba. El Santo enarcó una ceja. Ariel le guiñó el ojo. El Santo enrojeció. Ariel se abalanzó sobre él. El Santo la vio llegar temiendo lo peor, justo a pocos metros de él, ella se paró con ojos brillantes. El Santo tragó saliva.
- ¡Ya está todo arreglado! Evans me comentó que el proyecto está en marcha, ahora solo hay que pedir cuatro permisos y a empezar las excavaciones, de esta forma la expropiación se detendrá hasta ver los resultados.
- ¡Buff! – Shaka suspiró aliviado, se había imaginado a una Ariel tirándose encima suya.
- Sí por los pelos. Creí que debería recurrir a otros métodos.
- Prefiero no saber.
-Mejor. Bueno, Saori ¿te ha dicho algo más sobre el proyecto que tenga que saber?
- Me ha dicho que te de la enhorabuena. Le ha caído muy bien el Dtr Evans. Me ha comentado a ver si podrías venir mañana con él, a la parte del Santuario donde se realizarán las excavaciones.
-Por supuesto. Imagino que tú también vendrás y así podrás atender los asuntos que últimamente has abandonado por mí.
El Santo asintió.
A la mañana siguiente, Ariel estaba preparada con Evans. Shaka los guió durante una parte del trayecto. Una vez que llegaron al punto, Shaka se despidió indicándoles el sendero a seguir.
Ariel y Evans empezaron a subir una pequeña cuesta, al cabo de un rato llegaron a una explanada que era cruzada por el camino. El camino era un montículo de rocas que se alzaba sobre esta. A medida que avanzaban descubrieron a unos cuantos hombres que parecían entrenar.
Los dos continuaron su camino, al poco rato fueron detenidos por esos hombres.
- ¿Qué hacen en el Santuario? La entrada está prohibida.
- Estamos autorizados por la misma Saori, nos están esperando para enseñarnos el lugar donde se realizarán unas excavaciones.
- ¡¡Ah!! Ustedes son la abogada y el arqueólogo. – Dijo un muchachito rubio de grandes ojos azules.- Mi nombre es Hyoga ¿si puedo ayudarles en algo?
- ¡Oh! No muchas gracias solo díganos si vamos por buen camino.
- Sí Saori los está esperando con Shion, hace unos pocos minutos los vimos pasar.
- Muchas gracias por su amabilidad. Adiós.
Ariel y el Dtr Evans estaban a punto de continuar cuando a lo lejos oyeron un comentario no muy agradable de cierto peliazul bronceado.
- ¡ Estos chupatintas solo saben molestar e incordiar!¡Deberían irse al infierno! Total para lo que sirven…
Ariel entrecerró los ojos mientras se giraba, Evans hizo un gesto como de dejarlo correr pero la abogada lo ignoró.
- Perdon¿tendría la amabilidad de volverlo a repetir en mi cara y de frente lo que acaba de decir?¿ o es que nuestro gallito peleón si se le hace frente se nos queda pelado y con huevos de gallina clueca?
Ikki se giró dispuesto a destrozar a quien lo había ofendido y se topó con dos balas que lo estaban fusilando.
- Retira lo dicho o verás lo que te voy a hacer.
De repente Ariel quedó pasmada, ella conocía de algo a ese hombre, mientras uno de sus hemisferios intentaba recordar.
- ¿Tuu? Vamos polluelo no te excites, crece y madura. Si tienes algún problema con nosotros coméntaselo a Saori que es la que ha dado el visto bueno y la que decide. Nosotros solo hemos venido a ayudar a resolver este problema y merecemos un mínimo de respeto y no tener que aguantar las ofensas de nadie contrario a este proyecto. Un momento yo te conozco… sí, te llamas Ikki, eras amigo de Esmeralda y vivías en la Isla de la Reina Muerte¿verdad?
Del cabreo más absoluto al desconcierto total. El fénix se quedó patitieso.
- ¿Cómo sabes esto?
- Hace mucho tiempo fui amiga de ella, nos escribíamos por correspondencia. La última carta que recibí me decía que tenía miedo de lo que podía pasarle. Yo en ese momento era pequeña, poco pude hacer por mi amiga, que vivía en la otra punta. Por eso ya de adulta me dirigí ahí para investigar. Lo único que encontré fue su tumba con unas flores. Estuve investigando y descubrí otras muertes extrañas.
- Pero ¿como me has reconocido?
- Delante de su tumba juré que haría justicia y atraparía a quien la había matado con todo el peso de la ley. Estuve investigando las diferentes personas que estaban en su vida. Ella había mencionado tu nombre por lo que seguí tu rastro para ver si tu podías decirme que había pasado. Al final no hizo falta. Alguien me comentó que la mató su padre durante uno de los entrenamientos. Supe que Guilty había muerto a manos de un alumno conocido como Fénix. Me bastó saber que ese bastardo estaba muerto.
Ikki sintió un escalofrío por la columna que lo dejó sin palabras. El nombre de Esmeralda retumbaba en sus oídos. Rememoró la escena de cuando ella se interpuso y cuando el mató a su maestro. Esa chiquilla a pesar de estar muerta seguía sorprendiendolo en la otra punta del tiempo. Lo siguiente en oír lo dejó destrozado por dentro.
- Lo que me duele es que no entiendo como puedes oponerte a que le paremos los pies a Rob. Unas semanas antes Esmeralda había sido vendida por su padre a una red de prostitución infantil que estaba a manos del padre del Rob. Si no paramos al hijo este sitio formará parte de esa red y muchos niños huérfanos serán usados para ese fin. Me siento decepcionada, Esmeralda siempre me dijo que eras justo, tierno y buena persona. Por lo visto se equivocó, aunque después de haber vivido en ese infierno no soy quien para juzgarte. Con permiso nos están esperando.
Ariel había bajado la mirada la cual estaba cargada de dolor al recordar las múltiples imágenes que llevaba en su corazón. Imágenes de víctimas que clamaban justicia y que no podía atender al ser tantas. Siguió subiendo en silencio con Evans que la cogió del brazo reconfortándola. Ikki la siguió con la mirada sintiéndose culpable al haberla tratado con tan poco respeto y sobretodo al haberse preocupado de su Esmeralda. Esa mujer tenía agallas ya que se había arriesgado a ir al propio infierno para hacer justicia a una antigua amiga. Sintió la mano de Hyoga en su hombro. Sus ojos estaban llenos de lágrimas y decidió apartarse arrancado a correr. Shun que había asistido asombrado a la discusión entre la abogada y su nissan, se quedó quieto mientras veía como se alejaba
Ariel siguió subiendo con su amigo hasta encontrar a Shion y Saori esperando, a su lado estaba Saga. El resto solo fue detallar los últimos puntos a completar. Es contrato se firmaría junto al proyecto y solo debía interponerse el recurso, en 10 días tendrían la respuesta de la Administración. Saga no dejó de observar a la Letrada que se veía un tanto molesta aunque su cortesía era impecable. Saori le hizo un gesto cariñoso y ella sonrió dulcemente pero no dijo nada más.
