Hola de nuevo, aquí con el nuevo capítulo del fanfic XD Qué será de Yoh y Anna? Y qué pasará con Tamao y Horohoro??? Descúbranlo!!!

Bueno antes que nada responderé a los reviews ya que tan amablemente se tomaron la molestia de redactarlos:

Joy – Ya se yo hubiera hecho lo mismo, pero ya ves como lo quiere xD Jajajaja espero que te siga gustando!!

Misha – De inmediato! XD

Ahora si al fanfic!

En el capítulo anterior…

"No...yo no sabía que..."

"¿Que aun tenia validez? Yoh, cuando supieron que te habías ido, mis padres pidieron una audiencia con los tuyos para cancelar nuestro compromiso. Pero tus padres se negaron. Dijeron que confiaban plenamente en que tú volverías. Que aunque hubieras huido a tu oportunidad de convertirte en Shaman King, no huirías de mí. Por que...confiaban en que...sentías algo...por mi" respondió Anna, estas últimas dos palabras casi inaudibles.

Pero Yoh las había escuchado fuerte y claro. Manta los miró y decidió retirarse a su habitación para dejarlos solos. Su presencia parecía estar un poco fuera de lugar

-------------------------------------------------

"¡Oh, joven Horohoro! ¿Que le sucede?" preguntó Tamao preocupada

"Déjalo Tamao, se lo merece por peleonero" dijo fríamente Pilika, comenzando a caminar. Tamao ayudó a Horohoro a enderezarse

"G-gracias" dijo Horohoro, con lágrimas en los ojos por el dolor

"No hay de que, joven Horohoro"

"Vamos, llámame Horohoro, no tienes porque llamarme joven todo el tiempo" dijo Horohoro, guiñando un ojo. Tamao se sonrojó y asintió

Capítulo 3 - ¿Dónde están?

"¡Espera Anna!" gritó desesperadamente Yoh, persiguiendo a Anna hasta afuera del edificio. Anna tenía la mirada baja y sus ojos eran ensombrecidos por su cabello.

"Te quedaste sin palabras. ¿No sabes como decirme que en realidad no sientes nada por mi, verdad? ¡Que en realidad durante todo este tiempo me olvidaste!" reclamaba la joven fríamente. Yoh la sujeto del brazo para detenerla. No podía dejarla ir, después de tanto tiempo…

"¡Eso no es verdad, Anna! Yo solo..."

"No voy a escuchar más tus palabras, Yoh Asakura!" gritó enfurecida, volteando de golpe y dándole una fuerte bofetada. Yoh se quedó inmóvil, con la cabeza volteada por el golpe que acababa de recibir. No sabía que era lo que más le sorprendía: Que Anna lo hubiera golpeado con tanto rencor, o que la chica dura que conocía estuviera llorando tan desconsoladamente.

Por unos momentos solo permanecieron así: Él mirándola con esa expresión que dejaba ver lo anonadado que estaba por la situación y ella devolviendo la mirada de manera desafiante, con lágrimas cayendo por sus mejillas y el ceño fruncido en señal de ira.

"Me voy de aquí. No quiero volverte a ver" le dijo fríamente, alejándose de ahí. La mirada de Yoh se ensombreció como anteriormente había estado la de Anna, su cabello cubriéndole los ojos.

Manta salió de prisa tras ellos, solo para encontrarse con que Anna ya se había ido. Miró entonces a su amigo, quien se veía demasiado triste para su propio bien.

"¿Yoh?"

"¿Qué es lo que siento por Anna?" se preguntó melancólicamente el aludido, más hablando consigo mismo que contestando la pregunta de Manta "Lo cierto... es que en verdad se equivoca. No pasa un día sin que piense en ella, la linda niña shaman que entrenaba mi abuela. Pero me alejé de ella... principalmente porque no quería que ella me dijera que se avergonzaba de mí. Pensaba que el hecho de que yo desistiera de ser shaman la haría a ella sentir desafortunada por tenerme como prometido. Pero... ¿porqué dejó ella sus entrenamientos?"

------------------------------------------------------------------------------------

"Buenas noches...y muchas gracias joven Horohoro, y a usted también señorita Pilika" dijo Tamao, ya encontrándose frente a la pensión en la que vivía con Anna

"¡No hay de que!" dijo Pilika entusiasta

"Pero ya deja de decirme joven" se quejó Horohoro. Tamao se sonrojó

"Oh, cuanto lo siento jov...es decir, Horohoro" respondió. Horohoro le lanzó una de sus sonrisas picarescas. Tamao sintió q sus piernas se debilitaban bajo su mirada

"Bueno, que duermas bien Tamao, y fue un gusto conocerte" le dijo Horohoro, guiñando un ojo. Tamao se sonrojó ante el gesto, y esbozó una pequeña sonrisa que ocasionó una reacción parecida en el rostro del muchacho.

"Eh si, el gusto fue mío por supuesto" se apresuró a contestar Tamao.

"Buenas noches, Tamao" dijo Pilika con una gran sonrisa. Con una última mirada por parte de Horohoro, ambos chicos se alejaron del lugar en dirección a su apartamento. Tamao suspiró, mirándolos alejarse.

"Espero verte pronto, Horohoro" se dijo a si misma. Después de eso, entró en la casa.

"¡Ya llegué, señorita Anna!" anunció mientras se quitaba los zapatos y se ponía sus pantuflas. Pero no hubo respuesta. Sin embargo, las sandalias de Anna estaban en el guenkan, lo que hizo sospechar a Tamao de que algo andaba mal.

"¿Señorita Anna?" preguntó de nuevo. Como de nuevo no recibió respuesta alguna, decidió ir a visitarle a su habitación. Subió silenciosamente las escaleras para no perturbar lo que fuera que estuviese haciendo y recorrió el estrecho corredor hasta llegar a su puerta. Tratando de pasar desapercibida, deslizó ligeramente la puerta para poder mirar dentro.

Anna se encontraba sentada en el suelo en una esquina de la habitación, abrazando un cojín y con las piernas cruzadas. Aunque era casi inaudible, Tamao pudo notar que estaba llorando. Esto la preocupó enormemente y abrió la puerta de golpe.

"¡Señorita Anna! ¡¿Que le sucede?!"

"¡Tamao! N-No sabía que ya estabas aquí"

"¡Señorita Anna!" Tamao corrió a arrodillarse a su lado "¿Le sucedió algo malo? ¡Por favor digame!"

"Tamao..." Anna no pudo comenzar a contarle nada a Tamao, simplemente arrojó sus brazos alrededor suyo y siguió llorando en su hombro. Tamao sonrió un poco.

"Descuide señorita Anna, puede confiar en mi"

"Gracias Tamao, muchas gracias"

--------------------------------------------------------------------------------

"¿Yoh? ¿Qué haces levantado tan temprano? Hoy es Domingo y usualmente duermes hasta tarde" comentó Manta, al ver a su amigo salir de su habitación. Eran las nueve de la mañana, pero Yoh ya estaba bañado y vestido y listo para salir, con un pantalón de mezclilla azul oscuro y una camisa negra de vestir. Incluso le resultó extraño a Manta que estuviese vestido tan formal, a pesar de que de cualquier modo estaba usando sus acostumbradas sandalias.

"Tengo que hacer algo importante. Nos vemos en la tarde, Manta, no me esperes para comer, creo que tardaré" dijo de modo cortante el usualmente relajado joven, saliendo a prisa del lugar. Manta lucía preocupado.

"Me pregunto ¿qué habrá pasado ayer?..."

------------------------------------------------------------------------------------

"Oish... ¿Dónde estaba? ¿Cómo pude ser tan tonto? ¡Lo he olvidado por completo!" se quejó de si mismo Horohoro, bajando de su bicicleta y mirando hacia ambos lados de la calle. Tenía ganas de volver a ver a la chica del cabello rosado de nuevo, pero había olvidado por completo la ubicación de su casa.

Recordaba como era pero no recordaba como había llegado hasta ahí. Incluso se había puesto su camisa favorita y pantalones (siendo que normalmente utiliza shorts). Tampoco traía puesta su acostumbrada cinta para el cabello, el cual colgaba frente a su rostro haciéndole ver más atractivo.

"Soy un tonto..." repitió con un suspiro de derrota.

"¡Oye!" Horohoro volteó al escuchar que lo llamaban, topándose con un muchacho de cabello castaño y de mirada distraida.

"¿Si? ¿Qué se le ofrece?" preguntó amablemente (Horohoro...amable? O.O)

"Disculpa, ¿De casualidad conoces a una chica llamada Anna Kyoyama? Me parece que vive en una casona tradicional que es pensión de la familia Asakura, pero no se donde está" le preguntó Yoh, quien parecía estar perdido también.

"Ahm... pues no conozco a nadie con ese nombre..."dijo Horohoro. Pero de pronto, al acordarse de algo, sus ojos se abrieron en sorpresa, y sujetó a Yoh por los hombros, mirándolo fíjamente.

"Espera... ¿Una pensión, dices?"

"Este...si, eso dije"

"Casa tradicional japonesa... ¡Tamao!"

"¡AH! ¡¿Conoces a Tamao?!"

"¡¡¿¿¿Tú la conoces???!!"

"Si, vive con Anna y somos amigos de la infancia"

"¡Pues entonces ¿qué estamos esperando?! ¡Te ayudaré a buscar!"

------------------------------------------------------------------------------------

"¡Hermano! ¡Hermano! Oish...espero no se haya ido a pelear con Ren..."

"¿Me llamabas?"

"¡Ren!"

"No he visto a Horohoro desde ayer que le di su paliza"

"¿Tú? ¿Darle una paliza a MI hermano? Si, como no..."

"¡Niña insolente! ¡Yo soy más fuerte que ese sin vergüenza de Horohoro!"

"Eso quisieras"

"¡Cuida tu boca! ¡Te lo advierto!"

"¿Por qué? ¿Qué vas a hacerme?" le preguntó Pilika con las manos en las caderas. Ren se sonrojó al encontrarse sin más palabras que decir. Obviamente no podía hacerle gran cosa a una chica.

"Oh, solo déjame en paz"

"Oye...por cierto Ren..." Pilika de pronto pareció tranquilizarse. A Ren le pareció extraño esto, pero mantuvo su distancia...sabía que la hermana menor de Horohoro era peligrosa...

"¿Qué?" preguntó

"Tu...no tienes novia, ¿verdad?" le preguntó por fin, sus mejillas adoptando un color rosado. Ren se tornó del color de un tomate maduro.

"¡¿QUÉ?! ¡¿PORQ ME PREGUNTAS ESO, NIÑA?! ¡¿QUÉ TE PASA?! ¡REN TAO NO SE PREOCUPA POR TONTERÍAS COMO ESA!" le gritó, sintiéndose avergonzado ante el comentario. Pilika se aproximó hacia él lentamente, haciéndole dar unos pasos hacia atrás con temor.

"¿Y no te dan ganas de tener novia?"

"¡NO DIGAS TONTERÍAS! ¡NUNCA HE PENSADO EN ESO!"

"Ay...no seas tímido, Ren"

"¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡HOROHORO!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡AYUDAME!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!!!!!!!!"

----------------------------------------------------------------------------------

Bueno espero que también disfruten este nuevo capítulo y como siempre espero sus comentarios. Se aceptan sugerencias!!!