Disclaimer: ¿Me ven con mucha cara de multi-mega-hiper-millonaria o de ser dueña de los chicos más geniales (la mayoría muertos ¬¬) de la historia? ¿No? Pues es porque no soy J. K. Rowling, y no me confundan con ella porque nunca habría matado a mis queridos de la generación Marauder. Bueno, a Peter tal vez, pero nunca a Sirius, James o Lily.
Genero: Humor/eh… ¿Romance? XD no se si se podría tomar como tal
Rated: K? T? Depende de la imaginación que le eche cada uno a las palabras clave.
El Grito
-¿Lo oíste? Sirius Black y Remus Lupin están juntos –decía una voz con completo tono de confidencia.
-¡Venga ya! ¿Lo estás diciendo completamente enserio? –tras esto se le acompaño por un suspiro que sonaba demasiado claramente a "qué fuerte"- Pero… pero… ¡es imposible! Si el curso pasado… Sirius y yo… oh, ¡no puede ser!
-Yo pensé lo mismo. De Lupin me lo esperaría, siempre ha sido tan… no sé… amigo de las chicas, amable, caballeroso, educado… Pero de Black si que nunca me lo habría creído. Siempre ha sido un, ¿cómo decirlo? Hablando finamente, un putón verbenero.
-¿Y cómo es que estás tan segura? ¡Si Sirius ha estado con todas las chicas de Hogwarts! ¿Será que ha tenido que pasarse al otro bando porque no le quedaban víctimas? –intentó inútilmente encontrar una solución "lógica".
-Qué va, es 100 seguro. Ann dijo que Jeremy dijo que Sandra le había comentado a Janette en los invernaderos de Herbología que, según aquel chico rubito de gafas de 2º, una prefecta de Ravenclaw los pilló en pleno "momento romántico" en el baño del 3er piso hace un par de días. Vamos, que me fío súper de Ann, es mega seguro.
-Vaya dos desperdicios en el mundo… Tan guapos como son los dos, además de Merodeadores, y resulta que están en la otra acera. Y James con novia… El mundo es un asco amiga, nos quedamos sin tíos.
Conversaciones de este estilo plagaban, en bocas tanto femeninas como masculinas (suprimiendo el "yo estuve con Sirius"), los pasillos, baños y momentos sociables del castillo. La gran o terrible noticia había corrido como la pólvora, especialmente estando en vacaciones de Navidad, cuando la gente no tenía nada mejor que hacer que hurgar en la vida de los demás para remitir el aburrimiento.
Versiones sobre cómo, cuándo, dónde y por qué habían acabado juntos aquellos dos bombones había para todos los gustos: apuestas, situaciones vida-muerte, acosos, violaciones e incluso matrimonios concertados. Nada más lejos de la realidad; realidad la cual apenas unos cuantos allegados sabían.
Se hizo público gracias a cierto grito de una pelirroja muy cercana a la pareja. Esta, que todo lo había dado por ellos, planeando en un juego a tres bandas (sí, su novio también contaba, debía guardar las apariencias frente a él por una promesa) todo lo que podía salir bien o mal, cada detalle de su perfecta idea para que aquellos tortolitos tuvieran final feliz. ¡¿Y no le contaron que al fin estaban juntos?
La famosa exclamación fue oída por unos chavales de 1º de Hufflepuff el día de Nochevieja, cuando vieron, palabras textuales: una chica de pelo rojo desquiciada, gritándole a una puerta que juraríamos que nunca la habíamos visto, cerca del Tapiz de Barnabás el Chiflado, algo que sonaba a "malditos cabronazos, ¡A PUNTO DE ACOSTAROS Y YO SIN SABERLO!". Después, la loca que creemos era Prefecta, les miró con una sonrisa de madre tipo "qué orgullosa estoy de vosotros" y les dijo "Sirius, Remus, no os preocupéis, yo se lo explicaré a James. Tardad lo que tengáis que tardar" .
Y claro, de Prefecta de Gryffindor pasó a Prefecta de Ravenclaw; de Sala de los Menesteres a Baño del 3er piso; y ya conocemos a las malas lenguas, acabó convirtiéndose en toda una pelea épica por el amor en contra del universo. A decir verdad, lo único que no cambiaron fueron los nombres de los protagonistas. En definitiva, el último cotillero planeando llevarse a la "Corazón de Bruja" era la reciente relación homosexual que se cocía en cierta torre.
Ah, pero no todo el mundo lo sabía. No señor. Muchos de los que pasaban las fiestas con sus familias habían recibido las pertinentes cartas de sus amistades, sabiendo así las nuevas. Pero cierto animago ilegal de nombre Peter no tenía ni la más remota idea de lo que había pasado entre sus amigos. Y se ve que habían estado demasiado "ocupados" como para de notificarle nada. Si le sumamos que su capacidad de leer entre líneas era más bien nula, teníamos a un chico completamente ajeno a nada.
Hasta ahora.
El dicho chico acababa de volver de pasar unos felices 15 días con su querida abuelita Petra, la cual le había hinchado a pasteles, bollos y dulces. Estaba en el rellano del castillo, maleta en mano, dispuesto a subir por uno de los pasadizos que tan sólo los Merodeadores sabían, cuando dos chicas que reconoció como Ravenclaws se le acercaron por ambos lados.
-Hola Pete –dijo una con una gran sonrisa enseñando sus brillantes dientes mientras que pasaba su brazo por los hombros del chico-. Me dijeron que habías pasado las Navidades fuera y Allison y yo no hemos dudado en venir a recibirte. ¿Verdad, Allison? –preguntó mirando a la otra chica, una algo más pequeña y con gafas, esperando recibir apoyo.
-Cierto, Rachel –corroboró mientras se pegaba también al animago, quedando este peligrosamente acorralado mientras sentía las respiraciones de las más temidas y malévolas hermanas de todo el colegio. Y no precisamente por actos, sino por palabras-. Además, queríamos comentarte algo. Evans nos ha dicho sobre Black. Lo de Lupin ya lo sabíamos… ¿Tú también? ¿Eres como ellos?
Esta pregunta le pilló un poco descolocado. Alguna siempre había acompañado al lupino en clase de Historia de la Magia o Runas, pero no tenía idea de que tuviera tanta confianza con ellas como para confesarles de su licantropía. Pero si sabían que Sirius era animago, debían saber la historia completa. ¿Se arriesgaba? Mejor contestaría un "sí" seco del que no pudieran descubrir nada oculto con su gran ingenio. Otro de los curiosos datos sobre las hermanas Matthew era la capacidad inigualable de sacar dobles sentidos a cualquier frase y ser capaces de exponerlos con argumentos.
-Eh… sí, yo también –dijo, deseando que esas dos malas pécoras se alejaran de él lo antes posible. Pero no fue la frase mágica la que debió decir, porque ambas intercambiaron una mirada instantánea para apegarse más a él, con sendas sonrisas.
-Así que tu también, ¿no? Allison, me debes dinero –rió la mayor-. ¡Te lo dije!
-Bueno, un error lo tiene cualquiera –murmuró la otra. Acto seguido volvió a mirar a Pettegrew-. Y bien, entonces, eres como Black, ¿cierto? Y dime… ¿Cuál de los dos te gusta más? –preguntó con picardía mientras la ojiverde le registraba los bolsillos con la mano libre, esperando encontrar lo que había sacado de la apuesta.
Peter seguía sin comprender. Se refería al animal en que se transformaba, ¿no? Padfoot en versión perro-negro-gigante siempre le dio miedo, y Moony no contaba, el no había elegido su "animal". Por descarte, solo podría quedar Prongs.
-Supongo que Pr… eh, James –rectificó en el último momento antes de desvelar uno de los secretos mejor guardados por el grupo de amigos: sus nombres clave. Nada más oír la mención, las dos chicas volvieron a conectar las miradas, con una sonrisa más ancha aún.
-¿En serio? ¿Y por algo en especial? –preguntó la primera cada vez más interesada.
-No sé… supongo que el pelo… o los cuernos… no sé, Sirius no me atrae demasiado –dijo este inocentemente pensando en cuando Sirius casi merienda, alegando que fue una broma, rata a la Pettegrew.
-¡James! ¡Cuernos! –exclamaron a la vez. Empezaba a rallar aquella especie de conexión mental femenina. Decidieron que era hora de ir a informar de sus hallazgos- Hay que contarle a Maia.
-Gracias por tu colaboración, Peter. Te lo agradeceremos eternamente –y ambas salieron corriendo rumbo a la biblioteca, donde la 3ª hermana les esperaba. Le alegrarían los estudios de una forma inimaginable: ¡Peter también era gay! Y estaba enamorado de James, el cual al parecer le estaba poniendo los cuernos a Lily. Realmente fuerte. Y había pruebas, tenían la suerte de ser hijas de muggles y conocían el gran aparato llamado grabadora.
Pero toda esta suposición, paranoia y telenovela había pasado desapercibida a ojos del regordete, quien pensaba que solo eran unas colgadas demasiado cotillas para su edad. Lo que le preocupaba era que supieran de sus escapadas cada plenilunio, pero ya les preguntaría a sus amigos al llegar a la habitación.
Había llegado a su planta por el pasadizo cuando vio algo que lo dejó bastante extrañado. Su amigo James, solo en el pasillo fuera de la torre de Gryffindor, mientras que murmuraba repetidamente una misma frase. El de gafas ni siquiera se percató de su presencia, pero cuando estuvo a su lado pudo al fin entenderle.
-Y fornican… y fornican… y fornican… ¡Y los muy capullos no paran! Lo preocupante es que a Lily parece gustarle… ¡tengo como novia a una obsesa! –y comenzó a sollozar falsamente sobre sus rodillas. Peter decidió pasar de largo, no fuera que le diera uno de sus ataques, pero cuando estaba a punto de decir la contraseña del cuadro volvió a oír hablar a su amigo- ¡Ya lo tengo! ¡El plan perfecto! Así no podrán estar dándole todo el día (que no sé cómo aguantan, por cierto) y Lily dejará de hacer de Celestina por donde quiera que vaya… Ju ju ju, es perfecto, digno de ti, Prongs –comenzó a besar a su reflejo en un espejo mientras que trazaba el "Plan anti-M&P" en un pergamino.
-Oye chico, tú eres amigo del macarra de pelo largo y del prefecto de ojos claros, ¿no? –le preguntó la Dama Gorda, alegrándose de poder dejar de mirar al desequilibrado de su amigo.
-Eh… Sí, son mis amigos… y comparto cuarto con ellos… ¿pasa algo? –ya le extrañaba que tanta gente le preguntara por esos dos nada más llegar.
-Diles… eh… si no te importa… que… ehm… -parecía realmente abochornada, se sonrojó todo lo que un cuadro podía sonrojarse- Si no les importaría… salir a hacer sus necesidades a unas horas más decentes… entiendo lo que es el menester, pero los otros cuadros comentan que los de mi casa no hacen más que… eh… creo que tu amigo usó la palabra "fornicar".
Wormtail estaba a cuadros. ¿Sus amigos se habían convertido en unos ligones en potencia, y no le habían mandado ni una carta para decírselo? Según parecía, ambos habían estado moviditos durante las fiestas. Igual por eso se habían interesado las hermanas Matthew, pretendían ser de las "afortunadas" de la gran lista de víctimas de Merodeadores (la cual era formada básicamente por compañeras de Sirius).
Entró en la Sala Común, justo después de prometerle a la Dama Gorda que haría caso a su extraña petición, para ver un panorama de lo más extraño. Los pocos chicos que había se encontraban en una de las esquinas de la Sala, mirando con repulsión a la parte femenina de la torre.
De las dichas féminas un gran grupo se encontraba haciendo chapas que entrelazaban las iniciales "S y R". Otro gran número de chicas lloraban desconsoladas sobre marcos de fotos en los que aparecían fotos de Sirius o Remus con cintas negras, las típicas de los velatorios. Lo que más llamaba la atención eran las muchachas que se peleaban literalmente por colgar sobre la chimenea una gran bandera de franjas del color del arco iris. ¿¡Qué demonios significaba aquello?
Pudo divisar a su amiga pelirroja entre la procesión de mujeres, que mandaba a la gente a trabajar y a cómo colgar de tal o cual forma la bandera para que no se cayera. Se acercó a ella, ahora espantado.
-Lily, ¿qué es todo esto? –preguntó mientras que su mente intentaba analizar la difícil situación.
-¡Oh, Pete! ¡Ya has vuelto! ¿A que es bonita? –dijo admirando su obra-bandera, en la que ahora relucían en dorado y gris las letras "S y R". El maldito emblema de nuevo- Sirius sentirá su masculinidad, que es mucha, pisoteada, y Remus querrá matarme con una maldición imperdonable, pero… ¿¡No son lindos? –juraría que ahora en vez de ojos tenía corazones en las cuencas.
-Eh… Lily, ¿de qué va esto? James está autista, la Dama Gorda me ha pedido que no tengan citas Moony y Padfoot, y, ¿qué demonios les has contado a las hermanas del Apocalipsis?
-¿Te refieres a Rachel y a Allison? –dejó de sonreír como si James se le hubiera declarado para mirar intensamente a Wormtail- ¿Has hablado con ellas? –Asentimiento-. ¿Te han preguntado algo extraño? –De nuevo asentimiento- Por favor, dime que James te lo contó –gimió.
-¿A qué te refieres? ¿Qué tengo que saber? ¿Qué les he dicho a esas brujas del demonio? ¿Y dónde están Sirius y Remus?
-Con la última pregunta te resumo todo. Pero… Por favor, no vayas a subi…-demasiado tarde, el chico ya estaba camino de su habitación- Morgana, sálvame de la que me va a caer encima –suplicó al aire, contemplando el panorama-. Nota a mi misma: no dejar que James me haga creer que las ideas que se te ocurren en 5 segundos son buenas.
Nuestro odiado (por la mayoría) Merodeador subió hasta el dormitorio de chicos de 6º año. Era demasiado extraño, no se escuchaba ni una respiración. Llamó a la puerta y pudo comprobar que el sonido que su puño debía crear no aparecía.
-Un hechizo silenciador –pensó, como también pensó para qué lo querrían. Qué inocente eres, pequeño Wormtail. Nada mas abrir la puerta y asomarse, el sexto rellano de la torre masculina se llenó de indecentes, sugerentes y… vale, admitámoslo: obscenos, lascivos, lujuriosos, concupiscentes y sicalípticos gemidos, suspiros y demás sonidos de esta misma variante.
-Aaah… Si-sirius… N-no… aaaah… Ah-ahiii… -se podía oír al licántropo al borde del éxtasis. La rata miraba por una rendija absolutamente alucinado (en el mal sentido de la palabra) a SU habitación. Con SUS compañeros. En SUS camas. Como habría dicho cualquiera de las chicas cotillas de turno: lo flipaba.
-M-Moony… ah… ah… aaaaah… Remsie… eres un… aaaaah… -se pudo oír, además del acompasado rechinar, un golpe, un giro y un quejido lastimero.
-¿Decías, Paddy? –se esforzó por gesticular de un tirón, con voz realmente melosa y con un toque de maldad.
-…eres un… ah… h-ha… Dios del Sexo, Moony… -Peter apenas pudo oír una risa dulce, no lo podía seguir aguantando. Cerró la puerta, cruzando los dedos para que no supieran NUNCA que había presenciado aquello.
Por Merlín… necesitaría un gran número de visitas al psicólogo de San Mungo especializado en traumas infantiles para poder olvidar esa experiencia.
Pero… ¿de veras era capaz la anatomía humana de adoptar esas posturas? Parecía cualquier forma imposible barroca. Y tampoco… ugh, no volvería a comer chocolate en su vida. Necesitaba urgentemente una visita al psicólogo. Y un hechizo desmemorizante. Y un lavado de retina. Además exigiría que le cambiasen de habitación.
¿De verdad ESO era capaz de hacerse?
Pero no iba a ser él quien preguntara, no señor. Tenía suficientes traumas ya en la cabeza como para encima saber sobre posturas del kamasutra-versión-homosexual. Uhg, y el chocolate… y aquello de color extraño que prefería no conocer su procedencia… y, ¿de dónde habrían sacado la seda?
Necesitaba unas vacaciones, de nuevo.
Notas de la Autora
Bueno, este capítulo ha sido PENOSO xD así, con todas sus letras. No me gusta cómo ha quedado, pero era preciso escribirlo para mi próximo drabble, en el cual mi amada y en-James-ida (sí, se ha convertido en una Prongs versión fémina, ya leerán) tendrá mucho protagonismo e ideas estilo… Estilo todas las fans del slash y del Sirius/Remus, porque pensamos lo mismo XDD
Agradeciendo los reviews. En primer lugar a Zaratustra: pues de tu generación, no se yo, tenemos unos añitos de diferencia XD pero la gente me dice que soy muy madura y que parezco mayor por mi forma de ser, así que ya somos dos incomprendidas en el mundo. A Lor Lupin: como siempre no he escrito, este es peor, pero lo que cuenta es que lo he hecho XD y el hombre que mira y desnuda a Hooch… A elección de cada una (8) depende de lo puritos que sean. A Sr. Nightwolf: nunca soy capaz de escribir fics largos, siempre me quedo a medio camino ToT y yo emoción le pongo… Por eso creo que mi fic de Sirius/Remus, Ron/personajeinventado y Harry/aunnosesupongoquemalfoy está aún lejos…
Y me alegra la emoción causada por mis comentarios de Tonks nOn además, sabemos que tenemos razón, ningún Remus/Tonks-fan puede contraatacar nuestros argumentos. Uh, me da idea para un fic… mejor no sigo que por aquí hay mucha escritora suelta e igual me plagia XDDDD (que no me importaría, porque escribís mejor que yo :P)
Los review se aprecian n.n
