Bueno, ya que Piper Lupin me hizo la observación de que tenía algunos fallos, bueno...pues los he corregido. No te preocupes wapa, que no me molestó en absoluto, al contrario, me has ahorrado la vergüenza de que me lo digan más veces! jeje. Por cierto GRACIAS por el review.
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Una vez llegaron a Grimmauld Place, la señora Weasley los esperaba, como de costumbre, con una gran alegría, y bueno, cuando llegó Ada que iba la última se sucedieron un par de acontecimientos extraños. El primero casi inmediatamente después de la llegada de la chica, ya que…
-Ada, cariño mío como has crecido-dijo Molly Weasley con una sonrisa muy amable. La joven cuyo nombre acababan de pronunciar todavía no salía de su asombro, de hecho ni siquiera se había sacudido el hollín que cubría su capa escolar. Ada debido al color rojizo del pelo de la mujer que la había saludado tan cariñosamente, supo que era la madre de Ron, pero le sorprendió que la conociera, ya que Ada no la había visto nunca.
-Hola señora Weasley, bueno he crecido, pero no sé cuanto, ya que no sé cuanto hace que no me ve usted…De hecho, creo que no la he visto a usted en mi vida.
-Dios, es verdad, Albus me avisó de esto poco antes de la misión con Harry…
-¡¿Mi padre¡¿Qué le dijo mi padre?!-interrumpió Ada sin pensar. Últimamente, se había interesado mucho más por conocer como veían todos a su padre¿para averiguar, quizás los motivos de Snape?
-Cariño, tu padre era un gran hombre-dijo la señora Weasley como si le hubiera leído la mente-. Pero lo que hizo, no estuvo bien, no debió desmemorizar a nadie para protegerte, ya sé que lo hizo con la mejor intención, pero no era el mejor método. Los chicos no se acuerdan de quien eres, pero les parece que te conocen de antes. Tú eres incapaz de reconocer a tu madre-a Ada se le iluminó el rostro¡Molly Weasley sabía quien era su madre!-. Y tampoco recuerdas a gente con la que estás emparentada, como nosotros¿sabes? Quizá deberías pedirle a McGonagall que te dejara ver el pensadero de Albus, en él podrás descubrir mejor como era tu padre y como solucionar lo de los hechizos desmemorizantes.
-Está bien mamá, déjalo ya, que tenemos hambre, y antes de la fiesta tenemos que asearnos-dijo Ginny viendo que las lágrimas empezaban a asomar a los ojos de Ada.
Una vez estaban en el dormitorio, Ada comenzó a llorar, pues sabía que la señora Weasley tenía razón, su padre lo había hecho por su bien, pero no era el mejor método, ya que eso le había ocasionado muchas discusiones, muchos momentos tristes en los que veía a sus amigos y no podía hablarles, y mucho peor era el momento de hoy, ya que se había dado cuenta de que no solo le había borrado la memoria a sus amigos, sino que a ella también, pues sabía que la señora Weasley la conocía, y que no era capaz de recordarla. Debido a que no habían tenido un momento tan triste con su amiga, a pesar de que había perdido a su padre hacía, relativamente, poco; la dejaron desahogarse, y la abrazaron, pero Ada estaba tan sumamente desesperada, que su estómago empezó a molestarla, por lo que acabó vomitando en el baño, por eso la señora Weasley, le prohibió bajar a la cena, le dio una poción para el dolor de estómago y otra para que se tranquilizara. La chica se tendió en la cama y gracias a la segunda poción, comenzó a dormirse cuando una lechuza tocó a la ventana, lo cual la sorprendió, pues nunca recibía cartas de nadie que no fueran sus amigos o su padre, con lo cual era casi imposible que le escribieran a ella, pero por si acaso dejó entrar a la lechuza, que era de un color negro azulado, y traía una carta y una rosa, de color azul, su preferido, cosa que conocía muy poca gente, por lo que entonces debía conocer a su remitente.
Abrió la carta, y leyó:
Querida Ada:
Siento haberte dañado esta mañana, con suerte he podido sanar la herida que te había provocado.
¿Sabes? Creí que jamás te iba a tener en mis brazos, hasta que hoy, tú misma, has caído en ellos, ha sido maravilloso poderte abrazar,
aunque solo fuera por mantenerte en pie.
Tu olor a manzanas me ha nublado la mente y solo pensaba en besarte los labios,
pero en ese momento he visto la herida en tu frente
y me ha parecido más correcto sanarla, y así obtener un recuerdo tuyo,
aunque solo sea un mínimo beso en tu frente.
Si deseas responder a esta carta, solo tienes que entregársela a mi lechuza, ella sabe como encontrarme.
Con todo mi cariño:
Tu sanador particular.
¡¿Qué¡El chico con el que había chocado por la mañana le había escrito una carta! Y no solo eso¡si no que la conocía¿Quién se lo hubiera imaginado? Decidió arreglarse y bajar a cenar algo, pues se escuchaban gritos de diversión en el piso de abajo, y no quería perderse la fiesta, y además tenía ganas de contarles a Hermione y a Ginny, el asunto de la carta. Pero en el mismo momento que se levantaba de la cama, escuchó unos pasos que se dirigían a su puerta, pensó que a lo mejor eran sus amigas, por lo que abrió la puerta, y se encontró cara a cara con quien menos quería ver en esos momentos, pues le bajó los ánimos de la carta hasta el mismísimo suelo. Draco Malfoy, y estaba de pie con la mano en alto a punto de llamar a su puerta.
-¿Qué quieres, Malfoy?-preguntó la chica a la defensiva, pues recordaba la historia de Harry y como tanto él como Snape habían huido dejando a su padre muerto y al propio Harry en estado de shock.
-…mmm…bueno verás…-comenzó el chico agachando la cabeza, pues la chica llevaba una camiseta que debido al color, blanco, dejaba poco a la imaginación del adolescente que tenía delante.
-¿Sí?-preguntó irónica Ada, a la cual crispaban esos momentos en los que la gente no sabía qué decir, e incitándolo a continuar.
-Pues…es que verás…La madre de Weasley quiere saber si estás mejor y si podrás bajar a cenar.
-Vale, pues si eres capaz de esperar un momento bajaré contigo. Aunque no creo que un distinguido Malfoy sea capaz de esperar a una huerfanita como yo¿verdad?-dijo Ada poniendo especial desprecio en la palabra distinguido.
-Bueno, un Malfoy no será capaz de esperar a una estúpida como tú, pero al menos no vamos enseñando todo lo que hay debajo de la ropa, para que todo el mundo sepa que somos unos buscones-contestó el chico con pocas ganas de pelea, por lo que mientras hablaba fue descendiendo por las escaleras del segundo piso de la casa.
-¡VETE A LA MIERDA, MALFOY!-gritó la joven, enrojeciendo pues se acababa de dar cuenta de que su camiseta era casi transparente a los ojos de cualquiera que se fijase un poco, entró en la habitación dando un portazo y comenzó a cambiarse, mientras en la cara del distinguido Malfoy, que bajaba por las escaleras, se formaba una sonrisa.
El grito de Ada hizo que cuatro chicos que se encontraban en la cocina, poniendo la mesa, se asomaran con la varita en la mano dispuestos a hechizar a Malfoy si le había hecho algo a Ada. Pero cuando vieron a Draco bajar las escaleras y a Ada, corriendo detrás, bajaron las varitas y las guardaron en sus bolsillos. Una vez se sentaron en el comedor a esperar que llegaran los demás, la joven explicó lo que había pasado, y también les contó a sus amigos lo de la carta.
-¡¿Una carta?!-exclamó Ginny emocionada., la chica asintió con la cabeza, y sus amigos rieron pues había enrojecido pero esta vez debido a la vergüenza. En ese mismo momento un joven de ojos grises acababa de escuchar toda la conversación.
-¿Te mandaron una carta, huerfanita?-preguntó el joven de ojos grises.
-¡Fuera Malfoy!-gritaron cuatro voces airadas mientras otra decía-:
-Sí, y una rosa, pero estoy preocupada, porque la rosa olía igual que él-Ada había contestado inconscientemente, pues si hubiera sabido que se trataba de Malfoy, probablemente le hubiera contestado igual que sus amigos-. ¿Pero crees que debería contestarle?
Los cinco interlocutores de la joven se quedaron boquiabiertos, pues ésta tenía la mirada perdida como soñando despierta, todos intercambiaron miradas (N/A: aquí ni siquiera importaba que Malfoy fuera él mismo! Así que imaginaros el shock de todos! xDD) Pero de inmediato se escuchó un torrente de voces que luchaban desesperadamente por ser escuchadas:
-Yo no contestaría¿y si es un maniaco?-dijo Hermione tan racional como siempre.
-¿Y si fuera alguien que conocemos?-pensó Ron en voz alta-.Me iba a reír poco…-susurró con cara divertida.
-¡A lo mejor es algún chico de Ravenclaw!-añadió Harry divertido, pues sabía como eran de lanzados todos en aquella casa, no tenía más que acordarse de Cho.
-¿Y si es de alguien de nuestra casa? A lo mejor es El profesor Hidronio, lo he visto mirarte mucho últimamente-dijo Ginny, pues sabía que Julius miraba demasiado a Ada cuando estaban en el Gran Comedor.
-Pues yo creo que ese chico es más cercano a ella, quizás sea algún amigo de la infancia-sugirió un Draco muy interesado, en ese momento, en la conversación, pues la hija de Dumbledore no estaba precisamente mal, y reconocía que cualquiera podía andar detrás de ella, aunque nunca la había visto con novio-. Porque¿a quién se le ocurre pensar que fuera un profesor¡Perdería su trabajo!-añadió como explicando algo tan simple que es evidente. (N/A: 2+2¿? jeje)
-Estoy de acuerdo con lo que ha dicho…¡¿Malfoy?!-exclamó Ada, pues no creía que el chico estuviera en el salón, en ese momento-. Que te mandaran a ver si me encontraba mejor no significa que puedas escuchar mis conversaciones con mis amigos. Así que puedes largarte por donde has venido, y como sueltes alguna palabra de lo que has oído aquí…no sé que te haré pero te haré algo gordo.
-Jajaja… ¿eso…eso es una…jajaja amenaza?-dijo Draco riendo como nunca, seguido por los otros cuatro chicos que había en el comedor, y después de un rato también por la propia Ada, ya que cayó en la cuenta de que su amenaza sonaba demasiado infantil, y cuando lo comentó el rubio le respondió-: Jajaja ¡Pues deberías haberte visto la cara! Parecías una niña enfurruñada, eso si, muy adorable-en ese momento los cinco jóvenes restantes se silenciaron, y lo miraron inquisidoramente, por lo que el joven seguía riéndose solo-. ¿Por qué no os reís?-acababa de darse cuenta de que pasaba algo raro.
-Pues porque si no me equivoco acabas de llamar adorable a Ada-dijo Hermione todavía impresionada, pues los demás no podían ni hablar, Harry parecía como si hubiera sufrido algún tipo de ataque raro, Ron y Ginny, se convulsionaban para evitar reírse, y Ada, comenzaba a notar toda su sangre en sus mejillas.
-… ¿si?...-susurró Malfoy empezando a enrojecer-…bueno…es que…yo...esto… ¡Tengo cosas que hacer!-dijo escabulléndose a toda prisa por las escaleras.
Después de esos dos incidentes, Ada ya ni siquiera era capaz de pensar en los problemas de su memoria, tenía un "admirador" y Malfoy le había dicho que era adorable, pero no tuvo mucho tiempo de pensar en ello, pues enseguida llegó Tonks acompañada de Remus, y el señor Weasley y los gemelos, los fueron siguiendo. La única pregunta que rondaba la cabeza de Ada, y también de Harry, Ron, Hermione y Ginny, era que qué hacía Malfoy en Grimmauld Place si sus padres eran mortífagos. Pero esa duda fue resuelta por Remus poco antes de que se sentaran a la mesa a cenar.
-Su madre ha sido asesinada este verano, y Albus nos dejó el encargo, mucho antes de partir junto a Harry en la misión, que si algo le pasaba a Narcisa, nos hiciéramos cargo de Draco, y bueno…
-Sí, estoy viviendo en Grimmauld Place, que os recuerdo también tengo sangre Black corriendo por mis venas, y además gracias a Dumbledore tengo el derecho de estar aquí, porque en mi casa…-se le había quebrado la voz y no podía seguir hablando, en ese momento, Malfoy parecía mucho más humano, más vulnerable, su orgullo Malfoy había quedado roto en un instante porque al siguiente, su rostro seguía impasible, y continuó hablando-. Y dado que mi padre tampoco está pues tengo que vivir en alguna parte¿no crees Potter¿Me dejas que viva en tu casa?
-Todavía no es mi casa, es la casa de la Orden, así que creo que deben decidir ellos, no crees, aunque creo que ya lo han hecho-añadió con una sonrisa triste, pues sabía lo que dolía no tener familia, y la muerte de algún ser querido.
-Bueno, pues entonces… ¡A CENAR!-exclamó el señor Weasley, que al igual que todos, se moría de hambre.
Todos disfrutaron de un gran banquete que la señora Weasley había preparado, y, a pesar de ser tan pocos, se divirtieron bastante, y una vez llegados los postres, todos empezaron a hablar y a hacer conjeturas sobre a dónde irían una vez llegaran a Hogsmeade, pues tenían todo un fin de semana para ellos solos, pero lo que nadie pudo creerse, era que Malfoy también iría con ellos…
-¡¡¿¿QUÉEEEEE??!!-exclamaron seis voces al unísono
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Bien, corregido y con el cuarto capitulo detrás! jeje, espero que os guste! Besitos guapos/as! Xauxau
