Cuando Tú Faltas

Ella ya sabía que pasaría por lo cual se mostró indiferente, actuando como siempre, él no recordaba nada de lo sucedido se pasó un par de días con dolor de cabeza, por el contrario los demás si sabían y las cosas habían ido cambiando. Ella evitaba permanecer con ninguno de los otros miembros a no ser que no tuviera más remedio y en tal caso evitaba que fuese durante demasiado tiempo, pasaba el rato en la habitación contemplando su arsenal de armas, sabía que no podría pasar mucho tiempo para que obtuviesen lo que tanto anhelaban. Su compañero cada vez pasaba menos tiempo a su lado, por unas o por otras siempre estaba con algún otro miembro de la organización, si por algún casual se cruzaba con ellos ella evitaba mirarlos y pasaba de largo. Sabía de sobras que regresaría a aquellas pesadillas, siempre la habían acompañado evidentemente seguirían haciéndolo, pero por una vez aquellas pesadillas formaron un sueño que acabó demasiado pronto.

A las pocas semanas de aquello su compañero fue enviado solo a una misión dada directamente por el líder, ella ya sabía que eso iba a ocurrir, conocía de la duración alargada que darían a aquella "misión", simplemente era una tapadera para que se asentara del lugar. Las cartas empezaban a mostrarse en aquel juego oculto. La oscuridad era la máxima presencia en todo el lugar, ruidos espeluznantes en cada rincón, sensaciones extrañas estuvieras donde estuvieras. Aquel lugar protegido parecía ser el único lugar a salvo de esas sensaciones, dónde había sensación de relax, donde aquel aroma permanecía, nunca se había dado cuenta de aquel aroma en la estancia. sonrió recordando el primer día que entró en aquella habitación...

Su tranquilidad se vio destruida en un instante provocando un sobresalto en ella, en la puerta se encontraba el elemento más cercano a ella en toda la organización. Un "Tama" sonriente se mostraba en la entrada de la habitación, era extraño, tenía la apariencia de un muchacho algo que la estremeció. Sonrió al verlo, sabía a que se debía su presencia ahí, pero ella guardaba cierto As en la manga.

Aquello ya había sido planeado con antelación, en menos de un minuto estaba con él encima firmemente agarrada y desarmada. Pronto volvió a notar aquello, de una forma completamente distinta, su cuerpo era un trapo a merced del otro, sus ojos eran el vacío pues su mente trataba de bloquear las escenas y el momento ocultándolo bajo mil imágenes distintas. De nuevo aquellas pesadillas sabían lo que vendría luego pues más figuras distinguió en la entrada. El mismo proceso repetido hasta la saciedad, su mente bloqueada en otros momentos evitando a toda costa pensar en un ahora, en un presente, su mente ya era experta en esa habilidad y era ejecutada con precisión sin fallo alguno.