Mal Presentimiento

Desde el comienzo de aquella extraña misión un mal presentimiento lo atenazaba, si bien no era por la misión, ya llevaba con aquel extraño presentimiento desde hacía unas semanas. Había algo que se le escapaba, toda la organización había estado un tanto extraña. Por lo general realizar misiones solos era de lo más raro en la organización, por no decir que era la primera en su historia en que era llevada acabo, toda misión por simple que fuese era realizada por parejas y eso lo mosqueaba demasiado, decidió acabar cuanto antes con aquello para regresar pronto. Los días seguían transcurriendo y aquella sensación se le clavaba cada vez más en el pecho. Su antiguo compañero le había comentado algo, pero le dolía mucho la cabeza de la borrachera cuando lo hizo y no se acordaba, según aquel había hecho algo divertido una noche, que por fin había liberado sus cadenas o algo así, no sabía que quería decir con aquellas palabras.

Su misión había sido alargada dos días de más por orden de "Rei" algo que le preocupo aún más, le había mandado a una misión inútil, aquella misión era falsa, lo que la habían encomendado hacer no existía. Pero de todos modos tenía tres días de camino de regresó, fue entonces cuando comprendió lo que su compañero había querido indicarle, lo mismo que ella le indicó estando borracho, su mente negaba esa posibilidad mientras su cuerpo aceleraba aún más en su regreso.

En casi día y medio consiguió alcanzar las puertas de la organización, se había saltado las paradas y había ido acelerando el ritmo con el transcurso del tiempo y el incremento de un temor resultado del mal presentimiento. Al primero que se encontró fue al miembro más impresionante de todos debido a su aspecto, ni siquiera se detuvo a devolverle el saludo, paso de largo ingresando en el edificio, los siguientes fueron la inseparable pareja, uno creyente y el otro caza recompensas les devolvió un escueto saludo y siguió su camino, era demasiado extraño que ninguno se dignase a saludarse, finalmente se encontró con su antiguo compañero, este le miró y pasó por su lado sin cruzar palabra con él.

no pensó más y cruzó la puerta del cuarto usando el anillo, entró rápido analizando cada esquina sin alcanzar a ver a su compañera, dejó su mochila sobre un sofá del cuarto y se dirigió a la puerta cerrada del baño, entró sin aviso alguno, enseguida notó aquél perfume rodeándole, aquella paz sosegándole. Su compañera se giró alarmada y lo vio en al puerta, una sonrisa se vio reflejada en sus ojos sin que su cara diese muestra de alteración nada más que para decirle si podía esperar su turno para bañarse. El simplemente retrocedió saliendo del baño cerrando tras de sí, el presentimiento amainó considerablemente pero algo quedaba, sabía que algo se le escapaba, pero haberla visto, de alguna forma había aliviado sobre manera aquella presión en su pecho sin entender el porqué, al menos no completamente.