¡¡Hola a todos!! Siento el retraso, pero ya esta aquí el segundo capitulo. Esta dedicado a Harry y Ron :)
Slash, Lemmon.
Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling, y no me pertenecen.
Respuesta Reviews:
Elenapotter: Muchisimas gracias!!! Eras la primera en dejarme un review :D espero que te guste el siguiente capítulo.
La Comadreja: Muchas gracias por tu comentario! La próxima vez haré un Draco/Ron y te lo dedicaré jeje.
Soniamiz: Gracias!! Espero que el siguiente capitulo te guste :D
Mikiaome: Muchas gracias por leerlo! El siguiente capitulo está dedicado a Ron/Harry, así que si no quieres leerlo pasa directamente al capitulo tres que cuando lo pueda subir, que será D/Hr. Gracias!
Kangaro: Graciasss! Ya está listo el siguiente capi :)
Siruela Lupin: Muchas gracias! Siento el retraso, pero no pude subirlo antes. Espero que te guste el nuevo capítulo
CAPÍTULO DOS
Se había hecho de noche. Harry y Ron ya habían conseguido encender el fuego tras muchos intentos. Se sentían orgullosos de sí mismos, por lograrlo sin magia.
Estaban sentados alrededor de él cenando y contemplando en silencio las llamas que se erguían danzando sinuosamente. Estaban como hipnotizados en sus pensamientos. Harry levantó entonces la vista y vio como el pelirrojo estaba ausente.
- ¿Te ocurre algo Ron¿Cómo va tu herida? – dijo rompiendo el silencio
- ¿Qué? Oh! Bien, bien. Ya no me duele. Gracias
- Entonces… ¿Qué pasa? Estas como ido
- No, no… Sólo pensaba en… Hermione
- Claro en Hermione… - punzada de celos. Harry se empezó a imaginar cosas ocurriendo a su querida amiga, cosas que no diremos, pero que seguro no tendría que estar pensando un mejor-amigo (n/a: xDD tranquilos, solo esta celoso, no las piensa de verdad xDD ), pero al ver la cara de preocupación de Ron se sentó a su lado y le pasó una bolsa de patatas (n/a: la comida siempre lo calma ) - Tranquilo, Hermione estará bien. Si no fuera así los profesores ya nos hubieran dicho algo. Seguramente estará dándole una buena paliza al hurón.
Ante esto Ron se rió e imaginó al rubio escondiéndose entre los árboles para no recibir una maldición de su amiga en el trasero.
Siguieron hablando, riendo y comiendo patatas un buen rato, hasta que empezó a refrescar y entraron a la tienda.
- ¡Hey Ron¿Qué te parece si jugamos un poco antes de dormir? Yo todavía no tengo sueño
- ¿Jugar? Claro, claro… ¿a qué quieres jugar?
Harry sintió cierto nerviosismo en la voz de su amigo, y sonrió maliciosamente acercándose cada vez más a su amigo. Ron tragó en seco.
- Pues había pensado, que como ahora estamos solos, podíamos jugar a las cartas. ¿Te acuerdas del juego que estábamos jugando Hermione y yo? – al ver el intento de Ron de parecer no acordarse añadió- y no me digas que no sabes jugar, que se que después Hermione te enseñó
Mierda. Maldita Hermione. ¿Por qué tenía que ser tan bocazas?. Si es que a veces le daban ganas de estrangularla por largar más de lo que debe (n/a: si, pobre Hermione. Y eso que son sus amigos…). Ron sopesaba la idea de largarse de allí, pero no creía que pasar una noche fuera congelándose, y en compañía de animales del bosque, fuera mejor. Mientras pensaba sus opciones, Harry ya había ido a por las cartas que guardaba en su mochila, y se sentó en el suelo, encima de los sacos de dormir que habían ya estirado. Ron suspiró e hizo lo mismo.
Al principio jugaron y las preguntas fueron bastante fáciles, ninguna peligrosa, y Ron se fue relajando. Pero después de ya un rato, Harry comenzó con las preguntas a las que el pelirrojo preferiría no llegar. Encima, si tenemos en cuenta que casi siempre le ganaba el ojiverde…
- Muy bien, mi turno. – tras pensar un poco preguntó- ¿Alguna vez has pillado a alguien en una actitud comprometedora?
A Ron se le subieron los colores al recordar haber pillado a dos de sus compañeros de cuarto en plena faena, pero no se lo había comentado a nadie por la vergüenza que pasó.
- La verdad es que si… pero no puedo decirte
- ¿Cómo que no puedes decirme? Anda cuenta, cuenta
- Es que… no me parece bien… ellos son amigos y…
- ¿Amigos, eh? Oh vamos! Venga Ronny, dímelo, no voy a ir por ahí contándolo, te lo prometo.- ante el puchero encantador del otro, y la mención de su nombre con aquel diminutivo, no pudo resistirse.
- Pues verás… Nev… Seamus…
- ¡¿¿Neville y Seamos¡Wow! Nunca lo habría pensado, aunque con razón se les veía tan contentos a ambos… ¿y por qué no me dijiste nada? – ante el silencio de su amigo se atrevió a preguntar con el corazón encogido. – Acaso… ¿eres de esos que no aceptan que dos chicos tengan una relación?
- ¿Qué? No, no. - "si tú supieras"- Que va, no lo dije por que no quería meterme donde no me llama. Yo… me parece muy bien que dos chicos se quieran, me alegro mucho por ellos
Harry sintió que con esa confirmación se llenaba de esperanza. Si Ron se enterara de que le gustaban los chicos (en especial uno pelirrojo), al menos no le miraría con asco ni le apartaría.
Siguieron jugando un rato hasta que les cerraban los ojos, y para alivio de Ron dejaron aquello y se dispusieron a dormir. Una vez cambiados con sus pijamas, momento de mucha vergüenza para ambos, se metieron en los sacos de dormir. Esa noche estaba cayendo una helada, y aunque dentro de la tienda la temperatura era más alta, el pelirrojo sentía algo de frío. Harry al notarlo no se lo pensó dos veces y le dijo a su amigo que se metiera en su saco (n/a: estos sacos son muy grandes y entran dos personas :P ). Este se disponía a rechazarlo pero "¡que diablos! Si me estoy congelando". Así, Ron se deslizó dentro del saco de Harry y se acurrucó lo más lejos que pudo de su amigo. Pero el ojiverde no iba a dejar pasar esta oportunidad. Se acercó a su amigo y con cuidado lo rodeó con los brazos y lo apretó contra su cuerpo, quedando ambos tan juntos que ni una mosca podría pasar entre ellos. Ron se tensó al notar su espalda pegada al pecho de su amigo, pero no pudo moverse, estaba paralizado.
- ¿Q-q-qué haces-ss?- balbuceó como pudo
- Sólo es para que no tengas frío- ante la tensión en el cuerpo del otro añadió- pero si quieres puedo dejarte y…
- No, no. Está bien. Gracias
Se quedaron en silencio intentando dormir, sin mucha suerte. Ron sentía la respiración de su amigo contra su cuello, pero poco a poco se fue calmando, sintiéndose seguro entre esos brazos que lo rodeaban con cuidado. A Harry sin embargo le iba a estallar el corazón. Tan cerca del pelirrojo, sintiendo todo su cuerpo pegado al suyo, inhalando aquel aroma que lo hacia estremecer… Todo esto, y los recuerdos tan oportunos que le llegaron de su amigo en la ducha después de los entrenamientos, o de un momento antes cuando se cambiaron de ropa, hicieron que pasara lo inevitable. Se excitó. "Ohoh…" pensó pero ya era tarde, su amigo ya se habría dado cuenta de que "algo" nuevo se apretaba contra él.
Ron no sabía si estaba soñando. Aquello que ahora estaba detrás suyo, haciendo fuerza contra su trasero, era… era….
- H-Harry… H-H-Harryy… ¿quée…?
No pudo terminar la frase, unos labios le estaban besando el cuello, delicadamente, pero cada vez con más pasión. Las manos que lo rodeaban ahora se movían inquietas por todo su pecho. Harry fue poco a poco girando al pelirrojo hasta que este quedó tumbado boca arriba y no pudo evitar acercar sus labios a esos que de seguro le llevarían a la locura. Cuando ya pudo sentirlos, sonrió al notar que eran como los había soñado, carnosos, dulces, calientes y suaves. Pero al sentir que estos no le correspondían se separó un poco y miró para ver la cara de asombro de su amigo.
Se incorporó y alejó un poco de Ron, no pudo seguir mirándolo a la cara, sintió que su mundo se desmoronaba. Lo había estropeado todo, ahora Ron ya no volvería a ser su amigo y lo miraría como a un pervertido.
- Ron, yo… lo siento. No quise hacerte incomodar, yo solo… no pude evitarlo. Sentirte tan cerca de mi… perdóname. No es fácil controlarse cuando la persona que amas está entre tus brazos. Lo siento de verdad. Comprenderé que ya no quieras seguir siendo mi amigo…
- ¿La-La persona que amas?- preguntó pensando que había oido mal.
- Si. Yo te amo Ronny. Pensé que podría controlarlo pero…
Otra frase inacabada. Ron se lanzó a los brazos de su amigo y le besó como si esa fuera la última noche, y el mundo se fuera a acabar. Harry estalló de felicidad al verse correspondido. Lógicamente se separaron por la falta de aire, pero enseguida volvieron a juntar sus bocas en un sin fin de besos cada vez más apasionados.
De pronto ya no sintieron más frío. Todo lo contrario, ahora sus cuerpos ardían y pedían a gritos ser despojados de sus ropas. Harry fue el primero en atreverse a intentar quitarle la parte de arriba del pijama a Ron, y al ver que este intentaba lo mismo con la suya, no dudó más y se la abrió de un tirón arrancando a su vez los incómodos botones. El pelirrojo sonrió ante esto. Siguieron con la lucha de deshacerse de la ropa hasta que lo consiguieron y se quedaron ambos solamente con los boxers. Ron acostó al moreno y se sentó sobre este, aprisionando sus manos con las suyas y llevándolas por encima de la cabeza de Harry. Empezó a repartir dulces besos sobre el rostro de su amante y continúo haciendo lo mismo con el cuello, hombros y pecho. El moreno gimió de placer al notar una lengua torturando uno de sus pezones hasta ponerlo duro haciendo lo mismo con el otro. Ron siguió bajando, besando, torturando, excitando cada vez más a su compañero, y el mismo estaba en la gloria con los gemidos que salían de la boca del moreno. Había llegado hasta los boxers, los cuales fue retirando poco a poco con sus dientes, ya que no quería soltar las manos del otro. Pero lógicamente esto no era fácil, así que con una sola mano sostuvo las del otro y la otra la utilizo para deshacerse por fin del molesto obstáculo que representaba los boxers.
Ahora tenia al moreno completamente desnudo delante de él a su merced. Sus ojos brillaron del puro placer que le provocaba esta visión. Harry gimió más fuerte cuando notó una mano alrededor de su miembro, ya erguido completamente. Sintió las dulces caricias que Ron le estaba dando y que le hacían temblar. Nunca pensó sentir un placer así, y menos con quien era su mejor amigo.
Poco a poco el pelirrojo fue acercando su cara hasta el miembro palpitante que le invitaba a hacerlo suyo. Repartió pequeños besos en él, y no pudo seguir mucho sin meterlo completamente en su boca. Chupó, lamió, besó, todo lo que pudo, haciendo que el moreno moviera sus caderas intentando que su miembro entrara cada vez más en esa boca que lo estaba haciendo enloquecer, y enredó sus manos, liberadas ya hace bastante rato, entre el cabello pelirrojo. Harry sintió que no duraría mucho si continuaban así, por lo que separó suavemente al pelirrojo que le devolvió una mirada confundida, pensando que quizás no lo había hecho bien, pero al ver la sonrisa pícara en el moreno comprendió.
No sabía cómo, pero ahora era Harry el que estaba encima de Ron, y se disponía a devolverle todo el placer recibido anteriormente. Y así lo hizo, recorriendo todo el cuerpo de su amante, grabando en su memoria cada parte que encontraba a su paso. No podía seguir más con aquella tortura, necesitaba hacerlo suyo, lo necesitaba como el aire que respiraba. Retiró los boxers y empezó a acariciar los muslos de su compañero suavemente, y fue dirigiendo sus manos hacia la entrada de este. Pero primero acercó su mano a la boca de Ron. Este supo lo que iba a pasar, pero no le preocupó en absoluto. Ansiaba tener el cuerpo de Harry dentro de él, sentirse solamente uno. Y empezó a chupar y lamer los dedos del moreno, recordando con una sonrisa el pasaje de Harry ayudándolo con la herida de su dedo.
Harry se excitó más si podía ante esta imagen. No pudiendo aguantar más, separó las piernas de Ron y se colocó en medio. Acercó un dedo ya lubricado a la entrada del otro, y lo movió en círculos esperando a que se acostumbrada a la invasión. Después le siguió otro dedo, y finalmente un tercero. A estas alturas, ambos ya estaban en las nubes. Ron pensó que no podía haber nada mejor que aquello. Pronto descubriría que se equivocaba. Lentamente, Harry sacó sus dedos y acercó su miembro ansioso a la entrada de su amante. Pero antes de continuar preguntó:
- ¿Estás seguro de querer continuar?
Ron le miró con fijeza. – Nunca he estado tan seguro de nada en mi vida.
- Está bien, si quieres que pare solo tienes que decirlo y yo…
- Lo sé. Ahora tómame.
Estas palabras fueron como música celestial en los oídos del moreno. Ya con la aprobación de su compañero, empujó su miembro con cuidado pero firmemente dentro del pelirrojo, que se tensó, pero Harry lo tranquilizó acercando sus labios a los suyos y besándolo de la manera más tierna y dulce que se pudiera imaginar, entregándole con ese beso todo el amor que sentía, dejando el dolor a parte. Con un último empujón, termino de adentrarse completamente en su amante, y esperó a que este le indicara que podía continuar. La señal la recibió cuando Ron le enredó con sus piernas las caderas, incitándolo a continuar, y a la vez a profundizar más la penetración.
Ambos gimieron como locos con la danza que hacían sus cuerpos. Lo que empezó suavemente, continuó con la liberación de sus cuerpos y de la razón, de una manera salvaje. Cada embestida era más fuerte que la anterior, provocando cada vez más placer.
Cuando ya estaban seguros de que pronto terminarían, Harry cogió el miembro de Ron y empezó a masajearlo a la vez entraba en él. Dios, que bien se sentía aquello.
Terminaron a la vez, Ron entre sus cuerpos, y Harry en el interior de su amado. El moreno se desplomó y cuando se disponía a salir de aquel cuerpo tan delicioso las piernas que lo rodeaban se lo impidieron. Continuaron unidos, sintiéndose uno solo durante unos instantes, besándose tiernamente después de haber compartido juntos un momento tan íntimo, su primera vez.
Cuando Harry ya definitivamente salió del pelirrojo, se abrazaron y taparon con el saco. Ron se acurrucó en el pecho del moreno. Cuando pensaba que Ron ya se había dormido, le oyó susurrar
- Yo también te amo, Harry.
Fueron las palabras más bonitas que había odio nunca. El pecho se le llenó con un calor que le llenó de plena felicidad. Ron le amaba, le correspondía. Ambos se amaban. Ya nadie los separaría. Con una sonrisa se quedaron dormidos, esperando al nuevo día que los recibiría juntos, abrazados y felices.
CONTINUARÁ…
Gracias por leer. Espero sus comentarios :D
