Lejos de allí, dos jóvenes, entre peleas y discusiones, llegaron finalmente a un claro del bosque realmente hermoso. Venían gritándose pero se detuvieron al observar el paisaje donde se encontraban.
- Eres un completo imbe... .- Hermione no terminó la frase, y se quedó muda con la vista. Ya era de noche y la luna junto con las estrellas iluminaba el cielo, dejando ver mejor el hermoso lago que se encontraba en aquel claro. Las aguas danzaban lentamente, y las constelaciones se reflejaban en ellas, haciendo un paisaje claramente inolvidable.
Malfoy también se había quedado viéndolo, la verdad es que el sitio era especial. Se acercó hasta la castaña que miraba embelesada, y la susurró suavemente cerca del oído.
- Precioso
A Hermione se le rizaron todos los pelos del cuerpo, y se acercó hasta la orilla, alejándose todo lo posible del rubio. Observó su reflejo en el lago, y se sorprendió al ver que Malfoy la había seguido sentándose a su lado. Quedaron un rato en un tranquilo silencio, hasta que la chica le miró de reojo. "Dios, ¿Por qué tiene que estar tan jodidamente bueno?"
- Hace demasiado calor... Voy a darme un baño.- Hermione creía que lo decía de coña, pero el rubio se quito la camiseta, zapatillas y calcetines, y se zambulló en el lago.
- ¿Estas loco? ¡¡El agua debe estar congelada!!.-le gritó cuando asomó
- ¡Que va! Si está buenísima, vamos entra.- la chica le miraba con el cejo fruncido.- ¡Oh vamos! No seas gallina. ¿Acaso me tienes miedo?
- ¿Miedo yo? NUNCA. Un gryffindor nunca tiene miedo, y menos si hay una serpiente venenosa de por medio
- ¿Entonces, a que esperas?
Hermione no se iba a dejar fastidiar por Malfoy, así que se quitó el calzado y la sudadera y se metió al agua.
- Joder, ¿cómo puedes decir que el agua no está fría?
- Bueno, supongo que uno acaba acostumbrándose a la frialdad de las mazmorras.- y cuando la pilló desprevenida se acercó por detrás y la hizo una aguadilla
- Serás... ¡Ahora verás!
Y así siguieron jugando un rato en el que el objetivo era hacer tragar la mayor cantidad de agua que pudieran al otro. Sin darse cuenta se encontraban riéndose y pasándoselo en grande. Hasta que en uno de los intentos de hacer caer al otro, la chica se agarró a él y terminaron los dos hundiéndose. Al salir a la superficie soltaron una carcajada y fue el rubio el que se percató de lo juntas que estaban sus caras, y mientras ella seguía riendo el terminó con esa distancia y posó sus labios sobre los de la chica.
Hermione se quedó inmóvil al sentir que algo suave acariciaba sus labios. "Dios, Dios, Dios... ¡¡Me esta besando!!" No se dio cuenta de cuando empezó a colaborar con aquel beso, mientras que el rubio la rodeo con sus brazos la cintura, y ella hacia lo mismo con su cuello.
No supieron exactamente cuanto estuvieron así, pero cuando el aire les hizo realmente falta, se separaron lentamente y se miraron fijamente a los ojos, que brillaban intensamente.
- Realmente delicioso.- susurró el rubio lo que hizo estremecer a la chica. Esta vez fue Hermione la que se abalanzó a los labios de Draco, que correspondió con la misma pasión. Poco a poco sus cuerpos subían de temperatura, y los besos se les hacia poca cosa. Draco comenzó a deslizar sus manos por las curvas de la chica, y terminó intentando deshacerse de los botones de la blusa. Cuando consiguió retirarla acarició sus pechos sobre el sostén. Estaban completamente empapados, pero no les importaba. Hermione acariciaba el cabello rubio que tantas pasiones despertaba en el terreno femenino (y masculino, claro) sintiéndose en aquel momento la chica más feliz del mundo. Draco ya había conseguido desatar el sujetador y chupaba con gula los pezones, haciendo que ella gimiera cada vez más. Concientes de que no aguantarían mucho más, los dos dirigieron sus manos a los botones de los pantalones del otro, y rápidamente quedaron completamente desnudos.
Hermione tocó tímidamente el miembro del rubio, que ante aquel contacto se empalmó aún más si podía. Lentamente comenzó a subir y bajar acariciándolo, pero Draco la detuvo, o si no se vendría en aquel mismo momento. Draco empezó a preparar delicadamente a la chica, y cuando ya estaba preparada, la susurró al odio si quería seguir. La chica afirmo efusivamente con la cabeza, se moría por sentir dentro de ella al rubio. Así, Draco la agarró por las caderas e hizo que ella enredara sus piernas en su cintura. La arrastró a la orilla, y la acomodó en el suelo, aunque no estaban completamente fuera del agua. Se colocó entre las piernas de ella, y empezó a penetrarla. Hermione gimió con la intrusión. Notaba al rubio dentro suyo, tan grande y tan caliente. Le incitó a que se moviera con las piernas aún enredadas en sus caderas para una penetración más profunda. Draco empezó con las embestidas. Fue aumentando cada vez más, y cada vez más duro, como le gritaba la chica. Ambos se encontraban en la gloria, gritando y gimiendo sus nombres inconcientemente, con el placer corriendo cada parte de su cuerpo. Finalmente, ambos llegaron al orgasmo más increíble que tendrían en sus vidas. Pasado unos momentos, Draco tuvo que salir por fin de la chica y se dejó caer a su lado. Ninguno decía nada. Hermione empezó a pensar que aquello había sido un error, y que seguramente ahora el rubio la mandaría al cuerno, como había oído que hacia con las demás chicas después de acostarse con ellas. Con las lágrimas apunto de salir, empezó a levantarse para buscar su ropa cuando una mano la detuvo.
- ¿A donde vas?
- Voy... a buscar mi-i ropa... - dijo sin atreverse a mirar al rubio.- Cuanto antes lo hagas mejor
Draco no comprendía. - ¿Hacer el qué?
- Pues... lo que haces siempre. Dejar olvidadas a las chicas después de acostarte con ellas.- esta vez no pudo retener las lágrimas. Se sentía indefensa y humillada desnuda delante del rubio.
A Draco se le congeló el corazón al oír sollozar a la chica. "¿De donde habrá sacado eso?" Intentó acercarse a la castaña, pero ella no le dejó - Hermione, no se que te habrán dicho, pero eso no es verdad. Es imposible...
Hermione se sorprendió de que la llamara por su nombre. - ¿Imposible? ¿Cómo que es imposible? ¡Todas lo dicen!
- Veras... es imposible... porque... Hermione, tu has sido la primera chica con la que me he acostado
La castaña se quedo en shock. ¿Ella había sido la primera? .-Pe-ro.. pero...
- Mira, no se que es lo que andan diciendo las chicas esas de mí, pero yo nunca he estado con ninguna de ellas. Se que la gente piensa que soy una especie del Dios del Sexo, y que me he tirado a medio colegio, pero la verdad es la que te estoy diciendo, tu eres la primera, la... única.
Con estas palabras, Draco acercó el cuerpo que temblaba de la joven, y se fundieron en un tierno beso, en el que Hermione dedujo que el rubio no la mentía. Mientras se besaban, Draco la estrechó fuertemente entre sus brazos. Las palabras del rubio volaban por la mente de la chica. "Única" había dicho. Ella pensó que para el rubio más bien seria un buen polvo o algo así, pero con aquellas palabras veía que había sido más que eso, había sido especial. Al cabo de un rato se vistieron y con un hechizo se secaron, y conjuraron una tienda, donde se acurrucaron para pasar su primera noche juntos.
- Buenas noches mi preciosa sabelotodo
- Buenas noches mi lindo hurón
----FIN----
Espero que les haya gustado la historia. Si, lo se, muy cursi, pero que se le va a hacer... jeje
Muchas gracias por leer! Espero sus comentarios :D
Bss
16/07/2007
