Fye: Mmm…creo que no tengo opción – respondió con voz resignada – pues verás, el chico que dices que salvo a Ashura-ou es nada menos que Yuui, mi hermano gemelo, y ciertamente te puedo asegurar que con Ashura no regresaría, ya me ha lastimado bastante en el pasado como para dejar que se me acerque...es normal que él me quiera lastimar, puesto que lo encerré en su propio palacio en un ataúd de hielo, pero supongo que con ayuda de mi hermano pudo escapar y eliminar a Chii, una alarma que puse por si se despertaba, fue por eso que mi deseo era huir...sé que seguramente sonara cobarde y que no les hará gracia a los chicos, pero quería alejarme de mis problemas, ponerlos en el fondo de mis preocupaciones y olvidarme de ellos, pero al ver de nuevo a esos dos, se ha destruido en gran parte mi determinación...de nuevo fui usado por esa persona como sólo un juguete, y la verdad ya me canse de que eso suceda...
Kurogane: ...Gemelo, ¿eh? - dijo con un tono de sarcasmo.
Fye: Digamos que...uno debía morir si el otro quería salvarse, aunque parece que él no murió como yo había creído todo este tiempo...pero al parecer tampoco está del todo vivo...etto...esto es un poco mas difícil para mi de contar...perdona si aún no te lo puedo decir todo fácilmente...- Por hoy no quería volver a tener esos horribles recuerdos- ¿...me odias por hacer lo que he hecho?
Kurogane: ...No... no puedo odiarte... - Ahí va de nuevo el y su bocota - Digo...eres mi amigo y compañero de viaje...si te odiase no te hubiera ido a salvar...
Fye: Ah claro...con respecto a eso...ahora que estamos de honestos... ¿por qué me seguiste?... ¿por qué volviste la segunda vez? Creo que tú también me debes algunas explicaciones...
Kurogane se había quedado sin habla, la verdad el no se esperaba esa pregunta del mago, por lo que al inicio solo disimulo su cara de 'me ha pillado'.
Kurogane: Porque se me hizo raro ver que salieras de la cabaña sin avisar, intentando ser discreto, pero esa cualidad aún te falla, como ya estaba despierto, y me llamo la atención tu comportamiento puesto que no fuiste ni al baño ni a la cocina, pues decidí seguirte, algo no me gustaba de tu comportamiento.
Fye: ¿Desconfiabas de mí? - Su voz no mostraba ningún sentimiento, sólo seriedad.
Kurogane: Desconfiar de ti no, sino de tus acciones, tras el primer encuentro con Ashura…desde ese encuentro estabas raro...y...loquequerodeciresquemepreocupeporti...
Fye: Temo que lo ultimo no lo entendí...
Kurogane: Quiero decir, que…me preocupe por ti...
Las palabras conmovieron profundamente al mago
Fye: (¡No puedo creerlo! ¡Tenía razón!) Yo...uhm...ehrm...gracias...por...preocuparte... - no pudo evitar sonrojarse un poco, a pesar de que el clima aún se sentía un poco frío... - Es la primera vez que me siento querido por alguien, no solo utilizado...
Kurogane: Como te dije antes...- Mientras hablaba se acercaba a la orilla de la cama y se sentaba al lado de Fye -...eres mi compañero y amigo...
El rubio deslizo su mano hasta que hizo contacto con el dorso de la mano del ninja...y éste no la retiró así que Fye se aventuró un poco mas y recargó su cabeza en el hombro del guerrero dejando reposar parte de su cuerpo en él.
Con el contacto de su mano noto que Kurogane también tenía heridas y quemaduras...probablemente producto de la batalla con su hermano Yuui...
Fye: Tu tampoco estas en tan buen estado...dejame devolverte el favor y al menos tratar de curar tus heridas... – dijo un poco preocupado.
Kurogane: …hn …
Esa era la manera de aceptar la ayuda de Fye, quien esperaba a que Kurogane le mostrara sus heridas para poder vendarlas y curarlas. Así, la armadura, y ropa de Kurogane daban al piso, las manos de Fye, frías por mojar trapos para limpiar las heridas, cuidando de no dejar ninguna sin cuidar
Kurogane temblaba ligeramente al contacto de la mano de Fye con su piel, y no precisamente por la temperatura corporal del chico rubio. Mientras Fye se dedicaba exclusivamente a atenderlo, vendando todas las heridas y vistiendo nuevamente a Kurogane.
Fye: Yo… lamento que por mi culpa hayas sido herido tocaba una herida… y todo por querer ayudarme… - Las ultimas palabras que pronunció surgieron con una voz un tanto distinta a la acostumbrada en él, de repente se llevó a la boca la mano de Kurogane que faltaba por vendar...besó la herida… - ...Kurogane... - Dijo con una voz baja...casi un susurro.
Kurogane: Bebe...necesitas recuperar fuerzas y mis heridas a pesar de todo no son tan graves... - Respondió el ninja tratando de mantener un tono plano en su voz, pero era difícil, le volvía loco esa voz que Fye adquiría cuando sus instintos vampíricos surgían...esa voz ronca...llena de deseo... - Argh - Parece que esta vez sí le dolió cuando Fye le clavó los colmillos en la piel, pero no importaba...nada le importaba mas que el bienestar del mago.
Pero algo era diferente esa noche en el modo que Fye se alimentaba...normalmente lo único que hacia era beber la sangre que manaba de alguna herida que el mismo Kurogane se hubiese hecho, sin mayor ceremonia que alguien que bebe una soda...pero en esta ocasión lo hacia lentamente, dejando que su lengua rozara la piel del guerrero de vez en vez y acariciando con sus labios los alrededores de la abertura en la piel del ninja...tal vez su "encuentro" incompleto con Ashura lo había dejado en ese estado de...¿deseo?
Kurogane: ¿Qué...qué intentas hacer mago del demonio? - Al ninja no se le ocurría otra manera de disimular lo que sentía más que maldiciendo como era su costumbre.
Fye: Sabes...estaba consciente desde antes de que Syaoran-kun tocara la puerta...
El color se había ido del rostro de Kurogane, no esperaba tal confesión del mago. ¿Estaba despierto…y se dio cuenta de todo? ¿Por qué no se lo había dicho antes? Poco a poco la sorpresa cambio a enojo, ahora le mago sabía lo que sentía y hacia todo eso de provocarlo mientras bebía de el. El guerrero sintió que jugaban con sus emociones, por un instante pensó en dejar de alimentarlo en ese momento, pero sabía que el mago lo necesitaba, y la sensación de la lengua de Fye en su cuerpo no le desagradaba para nada, es mas, le gustaba mucho, pero no sabía que hacer en esa situación, así que solo se quedaba pensando en las palabras de Fye, sobre el 'ya estaba consciente'
El mago levanto su cuerpo hasta que su rostro se encontró a la altura del de Kurogane y se acerco a su oído...
Fye: Sabes...creo que...te amo... - Un susurro apenas audible emano de los labios del pálido chico - ...eres el primero que me trató como un verdadero ser humano...la primera persona para la cual soy verdaderamente importante...
En la mente de Kurogane todo se volvió un caos al escuchar esas palabras...era lo que había deseado escuchar durante bastante tiempo...pero dadas las circunstancias en vez de hacerle sentir feliz le hicieron sentirse extraño y un poco decepcionado.
Kurogane: Creo que necesitas dormir...has estado expuesto a muchas cosas el día de hoy... - Dijo apartando el delgado cuerpo que se sujetaba de sus hombros, Fye no podía estar totalmente lúcido aún...no después de todos los eventos de esa noche...seguramente su mente estaba confundida...
Cuando se disponía a levantarse para bajar sus cobijas y su almohada al piso las blancas manos de Fye atraparon su rostro y los labios del mago, ahora llenos de calor y de vida, se fundieron con los suyos en un dulce beso..
Las acciones del rubio lo tomaron por sorpresa, su cuerpo estaba paralizado, su beso con Fye lo había dejado de piedra, sabía que amaba al mago, pero debido a los recientes hechos, pensó que solo eran acciones sin pensar, que lo hacía por inercia, por lo que lentamente (y con mucho esfuerzo) se separo de los labios del mago.
Kurogane: de verdad necesitas descansar, han pasado muchas cosas hoy - Decía con voz grave y seria
Fye: Pero tu...antes...me besaste...y pensé que... tu también...- La mirada vampírica de Fye parecía volver a la normalidad, vaya que se comportaba muy diferente cuando se alimentaba y sus instintos tomaban el control, era mas...decidido y arriesgado...ahora que estaba volviendo a ser el de siempre su voz tenia de nuevo ese dulce tono...y también esa soledad que a veces se percibía en sus palabras estaba nuevamente ahí...
Kurogane: Sí te…amo...me he dado cuenta de ello hoy, pero tú en este instante no estas en condiciones mentales o físicas para hacer confesiones de amor... - Nuevamente se levantó, almohada en mano y esta vez nada se interpuso en su camino - …no quiero aprovecharme de ti bajo ningún motivo...
Fye se quedó mirándolo...sentado en la orilla de la cama...pensando...tal vez había ido demasiado lejos hace unos momentos con su manera de actuar...tal vez presionó mucho al otro chico...
Aún dolido por la actitud del mas alto, se recostó en la cama, de espaldas a Kurogane, ya que sin querer silenciosas y delicadas lágrimas recorrían su rostro, ya que le dolía la actitud del pelinegro, pero a la vez se le hacia dulce el gesto de Kurogane al contenerse debido a su salud tanto física como mental, aun así las lágrimas no paraban de caer, y el trataba con mucho esfuerzo de detenerlas antes de que el pelinegro notara que estaba llorando.
El único deseo de Fye en esos momentos era ser abrazado por Kurogane, que sus fuertes brazos lo rodearan y poder escuchar palabras dulces de sus labios, sabía que Kurogane nunca diría cosas dulces, y muy probablemente no fuera tan afectivo como para abrazarlo, pero se conformaba por el momento con el pensamiento de "Kurogane también me ama'' tras lo cual poco a poco se iba quedando dormido
El nuevo día llego mas rápido de lo que hubieran deseado, era obvio considerando que prácticamente la mitad de la noche la habían pasado fuera...el calor de los rayos matutinos se filtraba por las ventanas y ya se oían las voces de Sakura y los demás que al parecer preparaban el desayuno...Fye se disponía a levantarse...tenían un largo día por delante en busca de la pluma.
Los acontecimientos de la noche anterior se sentían tan distantes...como si hubieran sido sólo un sueño.
Fye: yaaaawn - El mago comenzaba a incorporarse- Nee...Kurorin despier...- Fye se quedo callado al ver que Kurogane no estaba en el piso al pie de la cama sino dormido a su lado sobre el colchón...tal parece que la chimenea se había apagado durante la noche y el frío hizo que el ninja prefiriera estar con él en la confortable y tibia cama. Entonces Fye decidió volver a acostarse...qué más daba si no salían de la habitación en estos instantes, al menos estos últimos minutos los pasaría en compañía de su ser amado.
Fye se acercó más al cuerpo del ninja y se acurrucó como un gato pegado al pecho del moreno...uno de los fuertes brazos del adormilado Kurogane cayó de forma protectora sobre su cuerpo lo que provoco que una gran sonrisa se desplegara en el rostro del rubio chico...sí, por fin Fye había encontrado su felicidad.
