NOTAS:
-pensamientos
-diálogos
-narración
Bueno, creo que la única pregunta que se responde en este cap. es la primera. Es que yo me lo demás me lo sigo preguntando. jijiji
ooooo
"Tengo que tomar una decisión esta noche no puedo seguir esperando"
CAPÍTULO 2
OJOS CERRADOS
La puerta rechina brevemente antes de permitirle a Horokeu introducir su cuerpo en la habitación. Con el ceño fruncido, resultado de tanto pensar y la los labios separados ligeramente, listos para hablar; se acerca hasta la cama.
Lo que ve: pequeños reflejos de la luz externa que describen a la perfección la silueta de un chico cansado, tumbado boca arriba, como le dejo al salir del cuarto, las manos extendidas a lo alto apenas arriba de la cabeza, el pecho que se mece suavemente al ritmo de la respiración.
Se sienta al borde de la cama hundiendo levemente el colchón, allí, tan cerca ya logra apreciar claramente las facciones en el rostro del dormido; las mejillas de tenue color rosado debido al cansancio, los labios brillando seductores no están completamente cerrados y sobre la frente arremolinados algunos mechones del violáceo cabello.
Ante tal visión, sólo atina a estirar su mano hasta llegar a la cabeza para depositar una tierna caricia; Ren lo ha sentido, pues es de sueño ligero, pero permanece con los ojos cerrados, creyendo que todo es parte de su sueño.
-descansa Ren- realmente te ves lindo
Luego se estira un poco más, por la posición en la que estaba, esta acción lo obliga a pasar casi por encima de Ren, su pecho roza la nariz del segundo.
Se puede escuchar su palpitar, ese sonido rítmico como de un tambor tal vez sea la canción que más me gusta oír. Además se puede percibir su aroma fácilmente, es un tanto infantil, pero me agrada mucho.
Nunca Ren se sintió tan a gusto, ahora reafirma que fue buena idea el permanecer con los ojos cerrados.
Pronto Horo encuentra lo que estaba buscando, su mano choca contra algo suave y esponjoso. Tras tomar la almohada vuelve lentamente a su lugar de origen, intentando no despertar a alguien que ya esta despierto.
No debo caerme, no debo caerme. Aahgg pero que posición tan incómoda elegí para alcanzar la almohada; típico de mi.
Una vez logrado su cometido se deja caer repentinamente en el suelo, casi burdamente, acomodando solo un poco la almohada para poder conciliar el sueño.
Ese ainu si que es extraño, hace un momento hacía un esfuerzo enorme por no hacer ruido y luego, sin más ni más se tira al suelo estrepitosamente. Sin embargo, se ha sentido bien tenerlo tan cerca, ocasionalmente puedo tener su cuerpo contra el mío, pero nunca he podido disfrutar de estar así, sin decir nada, sólo sintiéndole cerca. Algo tiene su aroma que me hace sentir bien, incluso protegido; a veces me sorprende que hasta alguien como yo desee sentir protección. Y ahora ronca, que rápido se duerme. Ese baka, no sabe lo tierno que se ve dormido (aunque ronque).
Y así la noche pasa tranquila, los ronquidos terminan y en su lugar se escuchan profundas respiraciones. El barullo a cesado, al fin, las luces, muchas, se han apagado, el pueblo entero se ha atenuado.
Pero el clima cambia, por la tarde las congeladas ráfagas de viento apenas se sentían, pero el aire estaba denso, los animales incluso prefirieron quedarse dentro de sus madrigueras y disfrutar el calor que estas brindan, como previniéndose de lo que vendría; ahora, como con enfado el viento azota fuerte cada esquina, cada rincón, la niebla desciende, igual que la temperatura; gotas de agua comienzan a caer una a una.
Un joven que olvidó abrigarse con las cobijas debido a la forma tan repentina en que se quedó dormido ahora tirita dejando escuchar sus dientes chocar. Abre los ojos no con paciencia y casi de un salto logra jalar la colcha hasta quedar cubierto por esta; primero se tapa hasta la cabeza, enroscándose para recuperar el calor perdido, pero como recordando algo arroja su cuerpo hasta el borde de la cama. Encuentra en efecto lo que buscaba, ya con más calma quita una de las cobijas de la cama y la deja caer sobre su compañero de cuarto, doblando un poco uno de los extremos para no tapar el descansado rostro de Horo Horo, lo cobija como una madre a su hijo antes de entrar en la cama y quedar nuevamente dormido.
Otra vez momentos de quietud en aquella habitación a pesar de los truenos producidos por la lluvia y las gotas que chocan con mayor rapidez sobre el cristal de la ventana. La noche, como toda noche debe ser, protege el sueño de los aldeanos cansados, de las mujeres agotadas por la extenuante labor de ser madre y de los niños que sueñan con juguetes y dulces.
Uno de nuestros personajes duerme plácidamente recargado en uno de sus costados, pero la incomodidad del suelo donde lo hace le obliga a dar la vuelta, con la mirada nublada, apenas puede ver que el mueble le espera al otro lado; se da un golpe en la cabeza, esto termina por despertarlo.
Como duele, no me pude contener, espero que Ren no haya despertado con mi grito, por más que me sobo no deja de doler. Que incómodo es el suelo y con esta lluvia… con esta lluvia debería hacer frío, pero… de donde salió esta cobija. No puedo creer que Ren, sería demasiado pedir, aunque no hay otra explicación. Parece que sigue dormido, que bien. Me siento entumido mejor me levanto para estirarme un poco y de paso verlo así una vez mas. Aahhhh que sueño. Jajaja está temblando, tontito, te has quedado con las sábanas.
-es que no sabes que yo estoy acostumbrado al frío- dice casi murmurando antes de levantar la cobija y devolverla a su dueño original-toma, te la devuelvo.
-si no tienes frío puedes usarla para dormir sobre ella
-eehh, yo- no esperaba respuesta, pero que manera de enojarse, hasta parece que se le ha olvidado que tiene frío.
-¿te vas a quedar allí toda la noche?- ya no me mires, no me gusta que la gente me vea temblar.
-no
-¿pero que haces¿Quítate de mi cama?- no se si podré mantener mi actitud fría contigo durmiendo a mi lado, me da miedo ceder.
-ahora es tu turno para dormir en el suelo, es muy incómodo-es justo, la habitación es de los dos.
-no voy a dormir en el suelo, por eso te di la cobija- aunque más bien te abrigue pensando que te sentirías mejor, no sé por que lo hice, fue como un instinto.
-agradezco tus atenciones, pero, realmente no puedo dejar que te congeles, durmamos juntos
-¿mis atenciones¿Qué te has creído? Y además….-se ha quedado dormido, está bien supongo que por una noche no pasará nada. Ahora me siento más cómodo y no es por la cobija, sino por el calor que su cuerpo emana. Me gustaría acercarme un poco más, no creo que lo noté esta completamente dormido. Me encanta esta sensación, me hace sentir tranquilo.
¿Se ha acercado? que raro. Pero me gusta, ojala no se entere de que no me he dormido, por que de seguro se retiraría, me gusta estar así, sintiendo, con los ojos cerrados. Aaaahhhh, otro bostezo; debo descansar, pues mañana haré lo pocible por decirte lo que siento.
La luna que nunca salió parece haber sido cómplice, tal como si supiera que sin su guía se perderían, teniendo tiempo a solas.
ooooo
este capitulo lo hice de noche y con sueño¿se nota?
espero seguir avanzando rápido, porque sino luego los dejo incompletos.
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