NOTAS:
-pensamientos
-diálogos
-narración
Bueno, este capítulo se lo dedico a AndreaIsabel4, me motivo mucho leer sus reviews.
ooooo
CAPÍTULO 3
LO LEÍ EN UN MANGA
"Aaaahhhh, otro bostezo; debo descansar, pues mañana haré lo posible por decirte lo que siento."
Apenas se filtran unos tenues rayos de luz por la ventana ya hay un par de ojos grandes y oscuros abiertos, mirando fijamente un rostro dormilón. La costumbre de levantarse siempre temprano es fácil de olvidar, sobre todo tras una noche de largas caminatas.
La tranquilidad que se siente al estar allí, recostado junto al cuerpo del ser amado, velando por su descanso, procurando que nada interrumpa su sueño; es incomparable.
Las cobijas ya apenas tapan una parte de sus cuerpos, el sol ha calentado el cuarto; y la flojera hace que el que se ha despertado primero estire sus brazos y los tense un poco al tiempo que bosteza; el movimiento de Horo Horo hace que la cobija se deslice sobre el cuerpo de Ren, y continué hasta el borde de la cama; un reflejo le hace alcanzarla rápidamente antes de que caiga, quedando su rostro a escasos centímetros de el de su compañero. Esta acción descuidada hace que el segundo entreabra los ojos, apenas despertando.
¿Ya ha amanecido? Parece que dormí demasiado. Pero tuve un hermoso sueño, en el que Horo Horo descansaba a mi lado. ¿mmm¿Qué es eso? Un rostro, ah, es Horo Horo. ¿QUEE? Oye que tratas de hacer- empuja el cuerpo de Horo fuera de la cama-¿no fue un sueño?
-tranquilo aleta de tiburón solo evitaba que la cobija cayera, no vaya a ser que te mueras de frío. Jajaja esperaba poder permanecer contigo un poco más de tiempo. Pero ni hablar, esa manera tan explosiva de ser también es algo de ti de lo que me he enamorado.
-deja de llamarme así. Vamos a regresar con los demás, ahora que podemos ver el camino
-estás muy serio¿pasa algo? Jeje ahora te voy a tratar bien, esa es la primera fase del plan. Tu cara lo dice todo te has sorprendido.
-no..nad…que te importa cabeza de alfileteropor que no puedo responder una simple pregunta
Ren se levanta de la cama para dirigirse al baño a tomar una ducha, sin decir nada más, reprimiéndose internamente por no darse el valor para hablar decentemente con Horo.
Mientras el chico del norte de Japón repasa uno a uno los sucesos vividos desde el día anterior.
Veamos Horokeu, primero lograste perderlo, así encontraste tiempo a solas con él. Pero si regresamos hoy, no podré confesarle lo que siento. Tengo que ser rápido, por eso voy a tratarlo bien, lo leí en un maga; tratarlo bien, regalarle flores, chocolates, invitarlo a un lugar romántico y finalmente decírselo. Bien Horo eres un genio. Ya sale del baño, rayos estoy tan nervioso.
-vamos, encontremos el camino de regreso. Por que me sonríes de esa forma, no te das cuenta de que si continuas tratándome así pronto no podré resistirlo más. Si no me alejo pronto de ti… no sé lo que podría pasar.
-Ren, estaba pensando que sería buena idea recorrer el pueblo antes de regresar, tal vez podamos pedir indicaciones a alguien.
- te has vuelto loco, el gran Ren Tao no pide indicaciones
El camino se vuelve silencioso, la tensión se siente en el aire, pero bueno, no es que alguna vez ellos pudieran sostener pláticas espontáneas; sin embargo en esta ocasión los dos tienen algo que decir, pero ninguno se atreve. Ren llegó a toser casi tratando de disimularlo, sí, el frío de la noche lo sentó bien. Un "¿estas bien?" sin respuesta es lo único que se escucha antes de regresar al silencio.
Horo Horo veía de un lado a otro, trataba de encontrar algo para hacer un comentario pero todo lo que se le ocurría era opacado por el recuerdo de la seriedad del chino que avanzaba varios pasos delante de él.
Al fin en uno de tantos vistazos rápidos encuentra una tienda de flores, recordando los planes que tiene para pasar el resto de la tarde se detiene a observar mejor.
-espera Ren, en un momento te alcanzo
No, no me dejes seguir solo; pero ir contigo a donde sea que vallas no es mi estilo. Si lo hago podrías sospechar algo. Ahora lo único que siento son ganas de regresar con los demás y olvidarme de ti por un rato.
La tienda muestra sus productos a lo largo de ésta en estantes de metal grueso, flores de todos colores, en macetas diversas y también hay ramos apretujados en grandes baldes de agua para no perder frescura.
Una mujer joven se acerca al primer cliente del día con una sonrisa amable.
-¿puedo ayudarle en algo?
-si, gracias, estoy buscando un ramo pero no sé que tipo de flores regalar.
-veamos¿serán para tu novia?- dice al momento que va sacando un ramo de rosas rojas
-algo así, jeje- ríe nervioso-pero, busco algo más sencillo, algo como esto.
De entre uno de los baldes saca un bellísimo girasol.
-¿ese? No es común regalar un girasol a tu amada
-tal vez, pero tampoco él es común.
-¿él?
Creo que hable de más, mas vale que pague pronto y me retire; a decir verdad, ahora que lo pienso, ni siquiera esta relación podría ser común.- ¿cuánto cuesta?
Pasada aquella escena Horo Horo va en busca de su próximo objetivo, repasando mentalmente cada una de las partes del plan. Luego entra a una confitería tratando de no gastar el resto de su dinero en golosinas para él. Encuentra que hay muchas cajas de chocolates diferentes, envinados, amargos, blancos…
-caramba, no sé cuales llevar, y ahora prefiero no ser ayudado por nadie. Si se trata de Ren, tal vez el amargo le guste. Pero se me antoja el blanco. Mejor dicho… se me antojan todos.
-¿puedo ayudarte en algo? Parece que estás indeciso-se acerca un muchacho, aunque parece no trabajar en la tienda
-no quiero ser grosero ni nada por el estilo, pero prefiero seguir buscando yo solo.
-¿Ren es algún amigo?- la pregunta hace que el oyente se sorprenda-es que llevo rato escuchando. Es el chico con el que entraste al pueblo¿verdad?, el girasol ¿también es para él?
Pero que chico tan preguntón, a fin de cuentas a él que le importa- lo lamento, tengo que irme.
Tras elegir los chocolates amargos sale por donde entró mirando de reojo al muchacho que le sigue, como esperando respuestas a sus preguntas. Después se detiene y termina por hablar.
-sólo lo digo porque si el muchacho de cabello violeta con el que venías, él está en el hospital
Como perseguido por un demonio Horo corre hacia una y otra calle, pareciera que sabe exactamente donde se encuentra el hospital, pero no es así.
¿Por qué no le pregunté al mocoso por la dirección del hospital? Mejor regreso al hotel allí seguro tendrán información. Ren, espero que nada malo te haya pasado.
ooooo
Jujuju, lo típico para conquistar a alguien: flores y chocolates.
¿le servira de algo a Horo Horo usar esa estrategia tan trillada?
