Al fin he terminado, me hubiera gustado mucho hacerlo más largo pero...falta de tiempo. Gracias a quienes dejaron reviews y espero que dejen más, jujuju.

Y sin más preámbulos, aqui está...(redoble de tambores) EL GRAN FINAL.

CAPÍTULO 5

GIRASOLES

­-estamos dando vueltas en el mismo lugar. Admítelo cabeza de tiburón, estamos perdidos.

-ya te dije que no, sé perfectamente hacia donde vamos, y deja de comerte mis chocolates

-pero tu lo dijiste, te gusta más el chocolate con almendra

-pero nunca dije que no los quisiera. Otra vez las discusiones sin sentido, el mismo ambiente de siempre, él dice algo ofensivo y yo tengo que contestar; es algo mecánico. Con todo esto, no sé si podría ver algo más en mí que un amigo. Y me sigo preguntando¿por qué querría regalarme unos chocolates? y más extraño aún ¿por qué un girasol?

Ya el cielo comienza a teñirse color rojizo, preguntándose las mismas estrellas si ésta noche han de salir, esperando las órdenes de su madre la luna.

La actividad en el pueblo no ha disminuido en absoluto, estando allí en medio de todo uno puede darse cuenta de que es un pueblo chico, pues todos parecen conocerse y al mismo tiempo parece un gran lugar, pues no se puede salir de allí. Pero no es que ese sitio sea realmente grande, lo difícil es reconocer las calles pues todas son iguales.

Aquel sitio que parece construido a manera de laberinto alberga además, la más diversa variedad de sensaciones; los olores a café, a flores y gente, las diferentes vistas de parques, construcciones antiguas, incluso las mismas tiendas tienen algo de sorprendente.

Es una lástima que nos tengamos que ir, este lugar es increíble, aunque Ren parece no disfrutarlo, va tan perdido en si mismo que no se ha dado cuenta de nada; me gustaría saber que piensa ¿algún día me lo dirá? cierto, aún no le he confesado lo que siento; supongo que los chocolates y la flor le han caído de sorpresa, pero ya quel os tiene solo queda una cosa por hacer -Ren…

-mira, llegamos de nuevo al hotel

-entonces si estamos perdidos

-que no, cuantas veces he de decírtelo, hay algo extraño en este lugar, parece un laberinto.

Los pasos pausados, las respiraciones tranquilas, sólo hay eso, tranquilidad; ya no importa regresar con el resto del grupo; caminar por todas partes en silencio, a veces discutiendo ha sido suficiente para que ellos se olviden del objetivo principal, colocándolo en sus mentes como una excusa para salir a pasear.

La recepcionista sale con su bolsa en mano, su turno ha terminado. Pero para su sorpresa encuentra fuera a los chicos, con "su" flor y "sus" chocolates; entendiendo a la perfección que lo que dedujo en un principio podría ser cierto, a pesar de la negación que escucho ante su suposición.

­-pensé que no volverían, que pena; su habitación ya a sido ocupada.

-¿Qué? Pero…pero…

-cállate baka, no te sorprendas, después de todo la alquilamos solo una noche.

-Hermanaaaa!! Se escucha gritar a lo lejos

­-es el niño que vi en la confitería

Después de una corta conversación con los hermanos, Horo Horo y Ren son convencidos de pasar la noche en su casa. No queriendo acceder al principio, dándose cuenta de que no había otra alternativa después y caminando tras ellos finalmente.

Durante su recorrido descubren que en efecto, el pueblo fue construido para perder a los extranjeros, que en aquella época no eran más que conquistadores rezagados que se perdían y acababan en aquel lugar. Lo que más les causa curiosidad es la manera en que la gente los ha mirado todo el tiempo, pues casi nunca llegan personas como ellos y los hoteles regularmente están repletos de personas que trabajan en las minas cercanas.

Al fin el último paso antes de entrar a una nueva habitación, durante el camino, también han tenido que soportar las preguntas del niño al que no consideran otra cosa más que un metiche.

-aquí les dejo unas toallas y cobijas, espero que duerman bien

-esta habitación era de nuestros padres, así que cuídenla mucho

-hermano, no digas esas cosas, lo lamento, sé que a veces es fastidioso, pero es porque nuestros padres murieron hace poco y le afectó mucho. Los dejo, que pasen buena noche.

El último comentario causa lástima en uno de los oyentes, tanta que se tumba sobre la cama a pensar que sentiría si sus padres murieran. El otro solo se sienta en el borde y prueba uno de los chocolates. Cada escena siguiente a la última se convierte en un cuadro más común; a pesar de lo que cada uno siente por el otro las cosas han vuelto a ser como antes, cada cual se ocupa de sus asuntos y cada cual atiende sus necesidades, o por lo menos eso tratan de aparentar.

En el fondo ambos saben lo que piensa el otro y es por eso que han decidido guardar silencio y no decir más al respecto de sus sentimientos. Pero no es lo más conveniente, pues el silencio nunca le ha sentado bien al más divertido de ellos y pronto siente el impulso de hablar y decir todo lo que piensa, no importándole recibir un regaño como respuesta.

-¿dormiremos juntos otra vez?

-….eso me gustaría mucho

-Ren…¿te molesta mi presencia¿Por qué te has vuelto a comportar como antes?

-…. Porque me he dado cuenta de que lo que siento por ti es muy grande y me da miedo que me rechaces, por eso trato de evitar estas conversaciones

-bueno, si no quieres decirme esta bien, entonces yo hablaré. ¿Estará bien si se lo digo ahora? Los progresos que había logrado se han ido a la basura y… vamos Horokeu, atrévete.Yo, siento algo por…

-me voy a dormir, hazte a un lado no te atrevas a decir más; solo duérmete y déjame disfrutar los últimos momentos que voy a pasar así contigo

-ya estuvo bien de huir no crees- la actitud de Horo ha cambiado por completo, ahora se levanta para ver a su compañero de frente y a los ojos (que no muestran otra cosa que sorpresa) ­–… yo, creí que eras más valiente.-su tono se dulcifica a medida que continua su discurso- He notado que desde hace mucho me miras diferente, y que a nadie más ves de esa manera; es como si algo en tus ojos me pidiera que me acercara a ti, sin embargo no me dejas. Ren quiero preguntarte ¿Qué sientes por mí? Porque yo siento algo que no me es fácil describir, podría resumirlo diciendo que te amo, pero es algo más grande aún.

-nada, no siento nada por ti. Tonto, ojala te hubieras quedado callado.

-de acuerdo, entonces…buenas noches. Dormiré nuevamente en el piso. Sé que te cuesta trabajo decirlo, a mi también me da pena, sobretodo porque eres un hombre; pero lo he dicho, me siento más tranquilo, aunque me hubiera gustado que tu respuesta fuera otra.

-no es necesario­­; no me molesta que duermas conmigo. Tienes razón, ya fue suficiente; he huido por mucho tiempo, ya no quiero continuar así. Pero he perdido mi oportunidad de decírtelo y es probable que no vuelva a tener otra.

Sobre el desgastado colchón dos cuerpos se acomodan casi sin dejar espacio entre ellos, la noche ya esta sobre los cielos desde hace horas, pero su efecto somnífero no ha llegado a los ocupantes de aquella cama, se miran firmemente sin tener que usar los ojos para ello, sus espaldas chocan la una contra la otra y sus pensamientos cruzan como torbellinos por sus cabezas. Las lágrimas de uno caen a la almohada, sin poder contenerlas. Las cosas no han terminado como le hubiera gustado y eso causa su dolor.

-Horo Horo- uno de los cuerpos gira con algo de dificultad para quedar sobre su costado derecho, coloca una de sus manos sobre la espalda en que estuvo recargado y posteriormente apoya la frente en ella­-perdóname, por ser un cobarde. Ahora comprendo que las oportunidades no llegan a menos que uno mismo las busque, y esta es mi oportunidad sólo quiero que sepas que…también yo…es difícil, lo sé, pero…siento algo por ti.

-Ren, lo único que yo quería era –también gira para quedar de frente a su compañero- poder ayudarte. Sé que esto es más difícil para ti, por eso, yo…­-nuevamente caen lágrimas sobre su rostro.-es decir, eres difícil de entender ¿sabes?

Un pulgar pasa sobre la mejilla de quien llora secando su lágrima, seguido el pulgar por una mano que se detiene a acariciar la suave piel del rostro. Los ojos gatunos se posan sobre los que parecen hechos de obsidiana, ya no hay que más que decir, las miradas de los enamorados siempre saben entenderse, ellas hablan su propio idioma sin palabras.

La mano sobre la mejilla de Horo Horo hace más presión al momento en que su dueño se acerca; las frentes finalmente chocan y el brazo de Horokeu pasa sobre la cintura del chino, temblando aún.

Las respiraciones de ambos se confunden en una, los corazones palpitan fuerte y la sangre sube a las mejillas, pintándolas rozadas, los ojos se van cerrando sin poderlos detener; los centímetros que separan sus labios se convierten en milímetros y después, en nada.

El nerviosismo, la confusión, todo se ha esfumado, solo existe para ellos la sensación de los labios rozándose con ternura e inocencia.

Apenas unos segundos después el cuerpo de uno se separa. Aún sin decir nada mira hacia abajo con la cara teñida de rojo.

Me siento avergonzado, mira que besar así a Ren¿Qué va a suceder ahora?

-¿pasa algo? No sabía que un beso podría significar tanto; ahora siento que no voy a poder dejarte nunca, me siento tan vulnerable. Pero quiero que seas feliz.

­-no, nada –levanta la mirada, provocando una sonrisa en quien le mira así, todo sonrojado y apenado. Lo único que atina a hacer es cerrar sus hermosos ojos obscuros y corresponder la sonrisa, sintiendo luego un beso sobre la frente.­-Siempre he temido recorrer con alguien el mismo camino, pero ahora sé que si eres tu quien esta a mi lado seré feliz, porque te amo. Solo, me preguntaba ¿ahora que va a pasar?

-ahora, será mejor que olvidemos esto-su rostro cambia, denotando preocupación y tristeza- no podemos estar juntos, porque mereces amar a alguien que sepa amar.

-tontillo­- se arroja sobre su compañero abrazándolo fuertemente­ –te amo por quien eres, no por quien me gustaría que fueras, me gusta tu carácter fuerte y explosivo, tu manera fría de tratar a la gente, te amo por tus virtudes y defectos, te amo por ser quien eres. Y por eso quiero, que aprendamos juntos, sólo contigo recorrería este camino, en el que me siento tan inseguro.

-baka, teniendo tantas personas a las cuales escoger, has elegido al peor-los brazos de Ren se recargan sobre el cuello de Horo Horo- gracias.

FIN

P.D: una nueva mañana entra por la ventana. El de cabellos celestes se talla los ojos mientras su ahora novio, quien ya estaba despierto, mira con atención lo que está sobre el buró.

­-¿sabias que los girasoles son mis flores favoritas? Porque siempre miran hacia el sol, nunca se dejan caer en la oscuridad, creo que son alegres son iguales a ti.

­-también son mis flores favoritas

-¿si¿por qué?

-por grandotas y amarillas

Siempre tan sencillo, eso es lo que más me gusta de ti­ Horo…­- bosteza antes de recargarse sobre el pecho de su novio-compremos un mapa.

ooooo

y para que no quede duda

-oigan chicos, a donde se han ido, hey Hoto Hoto, Ren; no ,me dejen solo. pero yo que he hecho para merecerme esto, dos días perdido en el bosque, ya hasta parezco Caperuzita Roja. Heeeyyyy!!!!

Si, es Chocolove.