LAS DOS CARAS DE LA LUNA
Capitulo I
La noche hacía horas que había hecho su aparición, acompañada de una tormenta incesante que envolvía con su oscuridad el boscoso valle que hacía de frontera entre el reino de Lunnaris y el reino de Helios.
-Tía Luna, por favor... –suplicaba una joven de cabellos dorados arrodillada a un costado del lecho donde reposaba la otra mujer –Aguanta, en seguida llegará el médico.
La mujer que yacía en la cama, la miró con dulzura mientras que un suave llanto recorría sus mejillas. No era posible que esa joven de 17 años, fuese la reencarnación del mal y que realmente su corazón guardase maldad alguna.
-Serena... –gimió cansada Luna –mi dulce Serena...
-Por favor tía... –lloraba la joven –No te esfuerces, tienes que descansar...
-Debes prometerme algo Serena... –tosió débilmente –No dejes que nadie sepa de nuestro secreto –pidió mirando una pequeña cajita musical en forma de estrella.
La joven asintió con firmeza y guardó la cajita en un bolsillo de su vestido; Luna le dedicó una sonrisa.
-Eres gentil y hermosa, tu madre estaría orgullosa de ti... –Su mano se posó en el rostro de la joven y lo acarició con dulzura; Serena al escuchar sus palabras cerró los ojos y las lágrimas volvieron a asomarse a ellos con fuerza, al sentir como de repente terminaba la caricia y la mano de Luna caía inerte sobre el lecho.
XXX
-Por favor princesa vuelva a su habitación –pedía suplicante una doncella de ojos y cabello azul –Si se entera su madre me despedirá.
-Por favor Ami, no empieces –se burlaba una joven pelinegra mientras espiaba a través de una ventana.
-Mi Lady por favor –pedía sonrojada –Espiar a los hombres no es digno de una princesa.
-Oh... –Stella cruzó los brazos sobre el pecho –Que aburrida eres Ami –sentenció
-Pero Señora, mañana llegará su prometido y debe descansar para verse realmente bien en la celebración.
-¿No te parezco hermosa? –dijo amenazadoramente.
-No... No es eso princesa Stella- se disculpó –Yo solo digo...
-Basta –la calló –Logras agotarme... Me voy a mi habitación.
Se marchó altaneramente, mientras la joven doncella no podía evitar que sus ojos se humedecieran, su ama, era tan hermosa como desconsiderada; eran ya muchas las veces que ella misma cargaba las culpas de acciones hechas por su ama, ya que para la Reina, después de la triste muerte de su marido, Stella se había convertido en su única razón para seguir viviendo.
-Deja de llorar Ami – le consoló Lita, una joven de cabello castaño y ojos verdes -Una vez se case, se marchará con su marido.
-Y nos libraremos de ella – dijeron al unísono Mina y Rei.
Ami sonrió a sus compañeros y amigas; eran prácticamente hermanas, ya que desde pequeñas fueron acogidas del orfanato del reino por la misma Selene.
-Gracias chicas –les dijo mientras marchaban a dormir.
XXX
-Reina Beryl –pronunció un joven moreno mientras hincaba su rodilla en el suelo, en señal de respeto –Nos han llegado rumores de que mañana se celebrará un gran baile como anuncio del compromiso de la princesa Stella.
La reina asintió en señal de entendimiento y se levantó lentamente de su trono, mientras sonreía malévolamente y se acercaba al joven que seguía en su posición de saludo.
-Levántate –ordenó poniéndose frente a el –Sabes lo importante que es para nuestro reino y para mí, que ese... enlace no se celebre -el joven asintió y Beryl sonrió complacida.
-Me encargaré de deshonrar a la princesa de Lunnaris para evitar esa alianza.
-¿Y? –dijo juguetonamente.
-Una vez deshonrada y su reino conquistado, terminaré con la vida de la única descendiente de Selene.
Beryl soltó una sonora carcajada y se acercó seductoramente al joven, éste al sentir el roce del rojo cabello de su Señora, sintió un escalofrío, que se esfumó en cuanto sus fríos ojos hicieron contacto en los suyos, cayendo de nuevo en un hechizo que le mantenía preso a la voluntad de esa mujer.
-Mi querido Seiya –acarició cada palabra –Ha llegado el momento de que demuestres el amor que sientes por tu Reina –se dirigió de nuevo al trono y se sentó pesadamente –Por cierto Seiya... ¿Sigues manteniendo tu amistad con el príncipe de Helios?
-Si mi Señora –dijo y tras una leve inclinación de cabeza salió del salón, dejando a Beryl con una siniestra sonrisa en los labios.
-Muy bien, así será mucho más divertido... –su risa diabólica inundó toda la sala donde se encontraba.
Continuará...
Nota: Hola!! Que tal? Espero que os haya gustado este capitulo y que seáis buens y me dejéis vuestros comentarios y/o sugerencias.
Lots of love
