LAS DOS CARAS DE LA LUNA

Capitulo III

La comitiva del rey Helios, llegó ya entrado el anochecer; así que decidieron posponer las presentaciones hasta el dia siguiente en la comida que celebrarían en honor a los huéspedes y al anuncio oficial que darían, una vez los príncipes herederos hubiesen sido presentados oficialmente.

Darien paseaba por los jardines hermosos jardines de palacio, los hermosos rosales que desprendían un sutil aroma no eran más hermosos que las fuentes que adornaban los mismos, eran magnificas representaciones de las bellas diosas del reino de Lunnaris; el príncipe se detuvo cerca de una imagen de una divinidad que le pareció sencillamente hermosa.

-Es la diosa Luna –dijo una voz cálida tras él –Esa estatua fue creada con roca que dicen llegó desde la misma Luna.

-Es realmente adorable majestad –respondió suavemente Darien mientras ofrecía una reverencia a la Reina Selene.

La soberana se sentó con la delicadeza que la caracterizaba sobre un banco cercano a la imagen y con un gesto de su mano indicó al príncipe que se sentara junto a ella.

-Su reino y su gente son realmente agraciados –felicitó –Llegué a pensar que exageraban sobre la belleza de este lugar... pero viéndola a usted, creo que quedaron cortos mi Señora –alabó el joven.

Selene agradeció sus palabras y conversaron por un momento más, hasta que ésta dio muestras de su cansancio y pidió permiso para retirarse a su recamara. El joven quedó sumido en sus pensamientos mientras una suave sonrisa se reflejó en su rostro y un brillo en sus ojos. El amanecer pronto llegaría y una idea cruzó rápidamente por su cabeza, y tal y como llegó, se levantó del banco donde permanecía sentado y en silencio se acercó a su caballo, montó y galopó hacia los frondosos bosques.

XXX

En otra parte en castillo, en las afueras de los jardines del castillo Lunnaris, otro joven se encontraba con una misteriosa mujer de rojo cabello, ojos demoníacos y un sugerente vestido color violeta.

-Seiya querido –dijo Beryl mientras depositaba un beso en sus labios -¿Has conocido a la princesa? –Éste negó –Mañana al amanecer comenzará tu misión y... no olvides que confío en ti "Amor"-depositó un nuevo beso en él.

La bruja desapareció tal y como había aparecido y Seiya se dispuso a irse a descansar hasta el amanecer, pero una figura ataviada con un rico vestido llamó su atención y se acercó al lugar.

-¿Quién eres? –preguntó la joven al verse sorprendida.

-Seiya, mi Lady, soldado real de la casa Helios –saludó cortésmente –Y usted imagino que es la bella princesa Stella.

La joven rió de buena gana y creciéndose ante tal halago debido a su alto ego, habló y coqueteó con el joven en la oscuridad de la noche. Cayendo así en el hechizo de sus azules ojos y ganándose su simpatía.

XXX

Casi había amanecido cuando un jinete de magnifico porte se adentraba en un bosque en el que horas antes había creído soñar haber visto una ninfa y de lo cual quería cerciorarse; desmontó y se acercó lentamente a los rosales silvestres que crecían cercanos al lago, y allí seguían estando las rosas, los nidos de los pájaros que alegremente habían cantado... y ella.

La muchacha estaba arrodillada junto a lo que parecía una tumba, sus ojos estaban cerrados y las lágrimas recorrían sus rosadas mejillas; se aproximo despacio hasta llegar a donde se encontraba la joven, a su paso cortó una bonita rosa blanca que deposito sobre el sepulcro donde rezaba "su ninfa".

-Darien –dijo al notar su presencia y rápidamente se puso en pie –Era alguien muy importante para mí... gracias.

-Lo imagino –dijo mientras con delicadeza posaba un dedo sobre su mejilla y retiraba una lágrima – Debió serlo, ya que sería un pecado sino, hacer llorar a estos bellos ojos –el rostro de la joven se sonrojó.

Ambos se alejaron del lugar a paso lento, Darien miraba a su alrededor fascinado por la belleza salvaje del lugar, mientras que Serena caminaba cabizbaja, reponiéndose todavía del velar de su tía y del sonrojo causado por el joven.

-¿Os volvisteis a escapar? –dijo de pronto Serena divertida, mostrando una amplia sonrisa.

-Os di mi palabra de que vendría a conversar con vos mi Lady –dijo mientras admiraba la belleza pura de la muchacha – Estáis preciosa cuando sonreís.

Conversaron durante un par de horas, Serena le contó la reciente muerte de su tía por una grave enfermedad y de su soledad en aquel valle.

-Vendrás conmigo –sentenció el joven.

-No puedo hacerlo Darien... Tía Luna me dijo que jamás saliese del Valle... -dijo con cierto aire de tristeza.

-Pero...

-No – fue su única respuesta.

El joven no quiso insistir más y reposó su cabeza sobre la hierba y miró hacía el cielo, de pronto se puso rígido y se levantó rápidamente.

-Debo irme –manifestó mientras Serena se levantaba también.

-Toma Darien –le tendió su mano y le ofreció una hermosa rosa roja.

-Es hermosa –dijo tomándola - aunque no puede igual tu belleza.

La chica se lo agradeció con una dulce sonrisa, entonces ya no lo pudo aguantar más, puso una mano a cada lado de su rostro y se acercó a sus labios hasta simplemente rozarlos, la joven intentó zafarse y abrió los ojos sorprendida, y en aquel momento sus miradas se encontraron, instante en el que Darien envolvió con su boca los labios de Serena. Se separaron lentamente.

-Lo siento –susurró el muchacho –Tengo que irme.

Y se marchó pensando en Serena, hasta que no estuvo de camino a palacio, no recordó la comida tan importante que le esperaba; mientras que la joven todavía tenía puestos sus dedos sobre los labios y una sonrisa empezaba a brotar en su rostro.

-Darien... –suspiró.

Notas : Ya subi el tercer capitulo, espero que os haya parecido bonito, ya que a partir de ahora la historia tomará un rumbo más dramatico y crudo, y espero que esteis ahí para apoyarme en esta aventura entre nuestros heroes favoritos.

Gracias por vuestros comentarios:

ayakakomatsu

Darien Chiba

daianapotter

BombonSeiya

Moon-Chiba