Holitas: )... aquí les dejo recien salidito del horno el penultimo cap...si lo sé raro, pero definitivamente esté es el penúltimo...espero que sea de su agrado y ya saben dejen RR... de paso agradezco a todos los que se molestaron en dejar un RR y leyeron mi fic...
nos leemos pronto
atte. Cherry
Syaoran se dirigía a su casa, iba manejando muy rápido, pero las emociones eran demasiado fuertes y los últimos acontecimientos… bueno eso era lo que más lo desconcertaba, estaba enojado, bueno… furioso, pero ahora que lo pensaba ¿a qué se debía su enojo¿A que Sakura no le hubiera dicho lo de Hien o de lo tarde que se había dado cuenta de lo mucho que la amaba? Aceleró la velocidad, ayudaba a que su cuerpo se relajara, piso el acelerador una vez más y metió freno a tiempo antes de que el semáforo diera la luz en rojo, el coche derrapó, pasaron algunos coches pitando cosas no muy decentes, se acomodó de nuevo en el carril, su respiración era algo irregular, miro hacia al cielo¿qué haría?... ya había pasado una semana desde que se había enterado de que tenía un hijo, eso la hacía inmensamente feliz, pero su madre, Sakura, era otra cosa apenas habían podido hablar, más bien ella le huía, porque cómo le había dicho ese día en su casa "Te lo digo porque estás en tu derecho de saberlo peor esto no implica que tengamos que estar juntos, no quiero tener un compromiso por obligación ni que tú te sientas con la responsabilidad de algo…" Syaoran se había quedado sin argumentos ante esto cómo hacerle entender a Sakura que ella era el amor de su vida, él tenía la culpa por no haber hablado antes por dejar que ella se fuera a Inglaterra, por no superar ese miedo que rondaba a todo lo que sentía por Sakura Kinomoto, llegó a su departamento era viernes, la luz estaba apagada, las luces de Japón entraban por la gran ventana, dejando una tenue luz, entró, la casa de por si era fría pero ahora que Kaho ya no estaba lo era aun más, sabía que era lo más sensato que había hecho en su vida y para ser sinceros la actitud de ella le extrañó…
---Flash back---
Syaoran había llegado a su departamento después de un largo día de trabajo, se sentía mentalmente exhausto sin embargo no se debía principalmente a esto más bien a cierta castaña con la que trabajaba, no sabía cómo manejar la situación… se recostó en el sofá y prendió la tele que en ese momento pasaba un programa de sociales, los odiaba por lo que se dispuso a cambiarle pero justo en ese momento aparecieron dos fotos, al verlas su quijada se tenso gesto que mostraba su enojo, pero lo que más le enojaba eran los comentarios de los seudo periodistas, los cuales decían que una de las mujeres más codiciadas de Japón salía del mercado debido a las especulaciones de que mantenía un romance en secreto con uno de los empresarios más importantes de Asia, y por si fuera poco tenían un bebé…sus ojos se tornaron de un café oscuro y su cara se distorsionó en una clara mueca de desagrado, por lo que apagó la tele…no supo cuanto tiempo permaneció sentado en la oscuridad de su departamento, pero los tacones resonando por el pasillo y el ruido de unas llaves lo hizo despertar de sus cavilaciones, la puerta se abrió vio una silueta entrar, vio todos los movimientos de esta, todo en silencio la figura se dirigió al interruptor y prendió la luz cegando de momento a Syaoran…
Dios me espántate ¿pero qué rayos haces en la sala con las luces apagadas?
Necesitaba pensar-se limitó a contestar-
Kaho se limitó a asentir, iba para la cocina cuando Syaoran la llamó…
Tenemos que hablar…
Kaho volteó a verlo, sabía que era tiempo…
Te escucho…
Quiero que terminemos…
Kaho se sorprendió por el tono tan serio, pero aun así sonrió…
Te estabas tardando…
¿Cómo?-preguntó confundido-
Vamos yo se que tu no me amas, sientes atracción sexual por mi pero no amor….
Tienes razón-se escuchó decir con tranquilidad-
Sabes yo siempre lo supe, supe que sólo estabas obsesionado conmigo y tú me eras muy atractivo, lo sigues siendo, pero esta relación no iba a ningún lugar no buscamos en la vida los mismo objetivos, no queremos lo mismo para nosotros y me alegra que te hayas dado cuenta de eso Syaoran…
Y si no me querías por qué seguiste conmigo…
Simple necesitaba sobresalir en el modelaje y tú fuiste un gran apoyo, con esto no quiero decir que todo fue una farsa disfrute los momentos que compartimos y eso es algo que no olvidaré, y espero que encuentres pronto esa felicidad, no te preocupes mañana mismo me cambiaré…
Kaho se acercó a él y le dio un beso de despedida para después dirigirse al cuarto de invitados…después de todo él era el dueño del departamento…
Cuando despertó se encontró con varias cajas empacadas, buscó a Kaho pero sólo encontró una nota en la que decía que mandaría luego por sus cosas…
---fin flash back---
Pero ahora lo más importante era demostrarle a Sakura cuanto la amaba y que el hecho de tener un hijo no implicaba que sintiera alguna clase de compromiso, tendría que demostrarle que la quería desde el primer día que la vio, y que la quería aun más…
Otra semana, otro día intentando ignorar a Syaoran, sabía perfectamente que el repentino amor que le profesaba era debido a la noticia de tener un hijo y nada más, y en ese momento agradecía que fuera el último día de trabajo, para poder irse a la cabaña de su padre en las montañas, quería…no, necesitaba alejarse de la ciudad…
Bueno días Naoko¿algún mensaje?-preguntó a su secretaria-
No Sakura.
Bueno cualquier cosa me avisas.
Naoko asintió. Sakura entró a su oficina, estaba fría sin duda alguna de un momento a otro empezaría a nevar, tendría que apurarse si quería llegar sin contratiempos a la cabaña, se dispuso a trabajar en los últimos detalles de un contrato, firmó los últimos papeles, se despidió de su padre, el cual le leyó un enorme reglamento para que se cuidara, cómo cuando tenía cinco años, Sakura asintió a todo lo que explicó su padre y salió… el choque del viento caló su cuerpo, se tapo un poco más y partió con rumbo a su casa…le pagó a la niñera y se dispuso a terminar de empacar sus cosas, a las seis de la tarde estaba con maletas en mano y a punto de salir abrió la puerta apagó las luces y cuando se volteó topo con firme estuvo a punto de caerse su primera reacción cubrir a Hien…pero no cayó un fuerte brazo evitó su acida…
¿Estás bien?
Si gracias Syaoran… ¿pero qué haces aquí?-preguntó Sakura una vez que se compuso-
Vine a verte.-sonaba como si eso fuera lo más común entre ellos-
¿Para qué?-arqueó una ceja-
Quería hablar contigo…
Te parece si después de que regrese…
No, lo siento no puede esperar…
Vamos Syaoran, se me hace tarde no quiero que se haga de noche y empiece a nevar.-suplicó-
No te preocupes, iré contigo…
¿Qué?-preguntó sorprendida-
Si esta vez no te dejaré ir tan fácilmente, tu padre me avisó que te ibas hoy y decidí acompañarte.
Pero…-empezó a reclamar-
Nada de peros…además, te pensabas ir en tu cochecito de ciudad no hubiera llegado, nos iremos en mi camioneta…
Pues ya qué-Sakura no alegó sabía que era una guerra pérdida-
Subieron sus maletas en la cajuela de la Humer negra de Syaoran, cómo buen caballero abrió la puerta para que pasara, se ajustaron los cinturones y partieron…
¿Por qué lo haces?-Sakura preguntó-
Primero quiero pasar contigo esta fecha, segundo tenemos que aclarar esta situación y tercera no lo sé sólo necesito estar contigo…-dijo con sinceridad-
Syaoran…-estaba confundida¿cómo debía interpretar eso?-
No digas nada, ya habrá tiempo.-le regaló una sonrisa tranquilizadora-
Sakura respiró resignada, se acomodó mejor en el asiento y se dispuso a mirar el paisaje, más bien lo poco que distinguía…
¿Quieres que prenda la calefacción?-preguntó Syaoran al ver que Sakura tapaba a Hien-
No, eso puede hacerle daño al bebé, el choque térmico lo puede enfermar, además estamos a punto de llegar…
Cruzaron un pintoresco pueblo la gente ya estaba en sus casas por lo que sólo se distinguían las luces prendidas y las sombras atrás de ellas, todas las casas estaban adornadas de una manera muy alegre, todo con un aire familiar y tranquilo, quince minutos después llegaron a la cabaña, algunos copos de nieve empezaban a caer dejando una pequeña capa blanca en el suelo, Sakura abrigó perfectamente a Hien y bajó, el frío que hacía congelaba sus mejillas, se apresuró a llegar abrió la puerta y comprobó que el lugar estaba casi igual que afuera, se dirigió al interruptor y prendió la calefacción, poco a poco el lugar se torno cálido, acomodó a su hijo en un sillón en la sala, puso algunos cojines para que no se cayera lo abrigó y ayudó a Syaoran a bajar las cosas aunque se vio tentada a no hacerlo, para que se auto invitaba, pero su sentido común no la dejó…
Sólo falta la maleta de Hien-le informó al cruzarse con él, Sakura corrió al coche y la sacó corroboró que las llaves no estuvieran pegadas, cerró bien el coche y regresó.
Al entrar vio a Syaoran quitándose la gruesa chamarra, cerró la puerta y se dirigió a donde estaba.
Vaya que hace frío-comentó-
Sí, algo.
¿Quieres un chocolate?-ofreció Sakura-
Bueno¿quieres que te ayude?-se ofreció-
No, yo lo hago.-lo que menos necesitaba era a él abrumándola con su presencia-
Se dirigió a la cocina, por su parte el castaño fue a la sala a esperar ese chocolate que calentaría su cuerpo. Pronto llegó una humeante taza.
Gracias-dijo a Sakura-
De nada, creo que la tormenta empezó-su mirada estaba en la ventana-
Al parecer¿cómo vamos a dormir?
¿Cómo que cómo vamos a dormir?-preguntó nerviosa-
Sí¿en dónde voy a dormir?-sonrió ante la actitud de la ojiverde-
Pues no sé, puedes escoger cualquier habitación.-contestó nerviosamente-
¿Cualquiera?-preguntó en tono sugerente-
Sí.-apenas habló ese tono la ponía muy, pero muy nerviosa-
Voy a pasar frío.
No creo la calefacción se quedará prendida y hay suficientes cobijas.
¿Por qué no dormimos juntos?-propuso-
Sakura se puso de mil colores.
¿Cómo crees?-refuto tan rápido como el aire volvió a sus pulmones-
No tiene nada de malo, sólo dormiremos nada más.-dijo en un tono infantil-
No, no, y no.-hizo un puchero-
Mira tiene sus ventajas, no pasamos frío y así puedo vigilarlos a ustedes dos.
¿Vigilarnos?-enarcó una ceja-
Si, no dormiría tranquilo si no sé que están bien.-se excusó-
No nos va a pasar nada, no seas exagerado.-trató de desechar su teoría-
Entonces vas a dejar que duerma solito en una cama fría y para colmo preocupado-puso su cara de niño chiquito, y su mirada se torno triste, sabía que esa táctica nunca fallaba-
Está bien, tu ganas-dijo resignada odiaba que tuviera ese poder de convencimiento en ella-
Cargó a Hien caminaron por el pasillo principal, subieron las escaleras de madera que conducían al área de recamaras, tres puertas a la izquierda estaba la recamara matrimonial…
Me voy a cambiar-le informó Syaoran, Sakura asintió y se dispuso a acomodar al pequeño en su cuna, lo tapó, y le dio su beso de buenas noches, fue a la ventana y observó la tormenta caer los copos de nieve golpeaban el cristal, los árboles se mecían de un lado a otro dejando caer de vez en cuando la nieve acumulada en sus puntas…sintió unos brazos aferrarse a su cintura por lo que se exaltó, pensó en quitarse pero estaba muy cansada como para dar batalla, así que decidió disfrutar de momento recargando su cabeza en el hombro de Syaoran…
Es un espectáculo hermoso, pero a la vez atemorizante-susurró Syaoran en su oído-
Si-contestó de igual forma-
Syaoran la abrazó más fuerte hundiendo su barbilla en el fino hombro de Sakura, tomó sus manos y las entrelazó con las de él, permanecieron un largo tiempo así, hasta que Syaoran percibió el cuerpo de Sakura más pesado, la miró y constato que estaba dormida, con cuidado la cargó y la depositó en la cama, le quitó la ropa húmeda remplazándola por unos pantalones y sudadera de lana que había encontrado en su maleta, cerró las cortinas apagó la luz y la acompañó en la cama…despertó con un leve peso en su brazo, abrazaba algo pero no supo que, abrió sus párpados para dejar ver ese hermoso color ámbar, buscó la causa del peso y se encontró con un bello ángel dormido en sus brazos, una sonrisa se dibujo en sus labios, sin despertarla, la acercó más a su cuerpo, aspirando el aroma a flores, embriagándose con el calor que desprendía, acarició su cabelló, admirándola en silencio, sintió moverse el frágil ser que descansaba a su lado, miró sus ojos esperando que se abrieran, quería ser lo primero que observara…poco a poco las pestañas se empezaron a separar, dejando ver dos orbes verdes, sus miradas se toparon…
Buenos días-saludó Syaoran, seguía acariciando la sedosa cabellera-
Bu…buenos días-bostezó Sakura-
¿Cómo dormiste?-preguntó maravillado-
Bien ¿y tú?
Mejor que nunca…
Sakura reaccionó ante la respuesta, se intentó separar de Syaoran pero sólo logró que este la sujetara con firmeza…
Syaoran, esto no está…
¿Bien¿Cómo saberlo si no lo intentamos?
¿Intentar qué?, vamos Syaoran, tú no sientes nada por mí sólo amistad, en estos momentos te sientes confundido por lo de Hien…
Me conoces bien…sólo que esta vez te equivocas…Hien es uno de los regalos más hermosos que he recibido, no lo negaré, pero él no tiene nada que ver con lo que siento por ti…
Sakura lo miró, sus ojos no mentían, su corazón dio un vuelco de alegría, aunque no debía arriesgarse ya había sufrido mucho un año atrás¿qué le aseguraba que esta vez no sería así?...iba a replicar cuando Hien empezó a llorar…
Tenemos una plática pendiente-sentenció Syaoran al ver que Sakura se paraba-
Lo sé, además no pensaba ir a ningún lado.-señaló la ventana-
Alzó al pequeño, que de inmediato dejó de llorar, besó su cabecita y se dirigió al baño, necesitaba cambiarlo y darle de comer… salió con un cambiado Hien, buscó a Syaoran y no lo encontró, recostó al pequeño en la cama mientras ella se cambiaba…bajó a la sala en donde no lo encontró, caminó a la cocina en donde encontró a un muy entretenido Syaoran cocinando…
¿Te ayudo?-preguntó acercándose a él-
No, falta poco.-Syaoran volteó a verla, y le sonrió-
Sakura apartó su mirada, odiaba esas sonrisas, hacían que su cuerpo experimentara una sensación de vértigo, además de que se veía más atractivo.
Ahora sí ya está listo el desayuno.
Sakura se sentó enfrente de él, después de poner a Hien en el sillón de la sala.
Rico, muy rico, pensé que odiabas cocinar.
Pues ya vez hay cosas que no sabes de mí.-miró a sus ojos coquetamente-
Sakura se movió incómodamente en su silla. No le gustaban las miradas inquisidoras que recibía…
Bueno, Sakura Kinomoto es hora de que tú y yo hablemos-la miró fijamente, dando por hecho de que no se escaparía esta vez-
Sakura suspiró no tenía de otra, después de lavar los trastes se dirigieron a la sala…
Quiero que me escuches hasta que termine ¿de acuerdo?-preguntó Syaoran-
De acuerdo-aceptó Sakura-
Se sentaron en los cómodos sillones, en donde Syaoran cargó a Hien, que estaba más que entretenido con uno de los botones de su camisa…
Cuando te conocí-empezó Syaoran mirando a Sakura a los ojos-me caíste mal, eras algo…impulsiva, aun así con el paso del tiempo te convertiste en mi mejor amiga, o eso creía yo, yo estaba consciente de que no era sólo amistad, no sabía porque, pero el sólo hecho de mirarte era más que suficiente para mí, con una sola sonrisa tuya mi día se convertía en uno especial…siempre tuve miedo, miedo de que tu no me quisieras, no sabes cómo me torturaba con esa idea-suspiró-al entrara a la universidad, las chicas empezaron a interesarse más por mí, y en ellos encontré el perfecto distractor para no pensar en ti, todo funcionó hasta que tu empezaste a salir con chicos, era una tortura…no te contaré todo lo que sentido durante este tiempo que te conozco(ya habrá tiempo), sólo quiero que sepas que te amo, desde la primera vez que te vi, te amo ahora, y lo haré siempre, y no, no es por Hien-dijo al ver sus claras intenciones de hablar- no sabes lo duro que fue para mí verte ese día partir, mi corazón se fue contigo…dame la oportunidad de demostrártelo…
Sakura estaba más que conmovida, esas palabras llenaban su ser de una calidez que la hacía flotar, tenía que controlarse y pensar con claridad…
¿Por qué no me detuviste?-era algo que ella necesitaba saber-
Simple, aun no quería aceptar que eras una parte indispensable en mi vida…
Se mordió el labio inferior, señal que Syaoran conocía, estaba nerviosa…
¿Y Kaho?-se animó a preguntar-
Terminé con ella, fue mutuo acuerdo, la relación no daba para más…
Tengo miedo-se sinceró-¿cómo saber qué es lo correcto? No quiero sufrir de nuevo.
Syaoran la miró y le dio una de esas sonrisas, que la tranquilizaban.
Ten por seguro que no cometeré el mismo error dos veces.
Para este punto de la plática Syaoran ya estaba junto de ella…Sakura sonrió tiernamente, y se dejó de engañar a ella misma…amaba a ese hombre testarudo, arrogante….lo intentaría, como dicen quien no se arriesga no gana, tal vez ahora se aplicaba…
Te amo-soltó de pronto, dejando a Syaoran sin palabras-
¿Es un sí?-la emoción relucía en su hablar-
Sí.
Syaoran sonrió de oreja a oreja y sin pensarlo se aventuró a besarla, claro que no por mucho tiempo, pues el pequeño empezó a reclamar atención…
El día había sido raro, más no desagradable, era reconfortante pasar una tarde entera abrazada a ese hombre o besándolo, o viéndolo jugar con su hijo…después de comer, subieron a la recamara, para ver una película y aprovechar que el pequeño estaba dormido…
Bonita película-recriminó sarcástica-
Que quieres que haga, estas son las que hay-Syaoran sonrió las había escogido con toda la intención sabia que el género de terror no era el preferido de Sakura-
Es que "LA MALDICIÓN"…
No sé de qué te preocupas estoy contigo-le acarició la cintura que es en donde descansaba su mano-
Vaya consuelo-sonrió burlona
ya saben RR y nos leemos en el final...
