¡¡Ohayo Gosai-mazu!!

Primero de todo, queremos pedir perdón a todo el mundo porque llevamos como…¿7 meses sin actualizar, más o menos? De verdad que lo sentimos mucho, pero todo tiene su explicaron.

Pues principalmente fue culpa mía (Inés), que soy la que me encargo de escribir, porque cada vez que llegaba a casa y encendía el ordenador, me decía: "Ánimo Inés, tu puedes, el poder de la fuerza esta contigo¡escribe!"

Pero no había manera, no se me ocurría nada de nada.

Y sin embargo, el otro día, estando las dos haciendo el imbécil (Sensei: para variar un poco ¬¬) y se nos ocurrió una buena idea, por lo que decidimos escribir este capitulo.

Sin embargo, estamos barajando la idea de borrar este fic y editarlo de nuevo con otro nombre, porque a estas alturas no se debe acordar de nosotras ni la madre que nos…crió (cosa bastante normal, la verdad TT)

Así que, pedimos opiniones¿qué pensáis que deberíamos hacer? De todas formas, y para congraciarnos con vosotros, en breves pondremos un capitulo, aunque me temo que tampoco será demasiado largo (que no es que no leamos los reviws, es que la verdad es que preferimos hacerlos cortos para que no resulten tan pesados U)

Besos y muchas disculpas,

Sensei&Seito / Marta&Inés

Posdata.- Hemos reeditado esto porque nos acabamos de enterar de que esta prohibido poner notas, cosa que yo no sabia, ya que las he visto puestas en multitud de Fics U

Asi que aprovechamos y metemos el capitulo, asi no sera ilegal


Todos los personajes de este fic menos los inventados por nosotras pertenecen al legítimo autor de Rurouni Kenshin, y no hacemos este fic con animo de lucro ni nos reporta beneficio alguno. Ala, aclaraciones aparte, os ponemos el capitulo.

De la extraña salida del armario

-¡¡Ohayo gosai-mas, Onee-chan!!

…pasa un esqueleto de una planta rodando, sopla un vientecillo…Y vemos a una chavalina con cara de felicidad, a pesar de que teniendo en cuanta que va en pijama, tiene pinta de no encajar muy bien en medio de todos estos tiarrones de metro ochenta y cara de portero de discoteca. A parte del echo de que con el grito que ha pegao, han salido todos a ver que pasa y la miran con cara de fumetas.

-¡¡Tu, maldito bicho del demonio!!¡No huyas, que te voy a dar la del pulpo!- sip, habéis acertado, el autor de semejante berrido era nada mas y nada menos que Aoshi, que con un cabreo de tres pares de cojones, había agarrado a Inés , la había amarado a un árbol y con un brillo sinistro desenfundaba sus kodachis…(Na./Madre, que miedo…T.T)- Jujujuju…vas a pagar por atreverte a despertarme un día no laborable y por haber destrozado mi armario, mi ropa y un jarrón…aunque la verdad que el jarrón era bastante feo…no por nada lo compro Kaoru ¬¬U

-Oye, un respeto, encima de que me ocupo de las tareas del hogar, que vosotros, panda de vagos no hacéis nada - gritaba Kaoru, que la pobre tenia pinta de chacha, con la fregona en una mano y la escoba en otra.

-¡¡Onee-chan!!¡¡Sálvame!!¡¡El señor X me quiere pegar y hacer cosas malas, porque el pobre tenga un pasado traumático y no soporte ver a gente en su cama, no es culpa mía, de verdad, es que me tropecé..., pero no tiene derecho, que pasa¿qué porque soy sonámbula y haya salido de su armario (en el buen sentido, claro) y de paso me haya cargado (accidentalmente, por supuesto), esa gabardina tan fea que?...¿Onee-chan? Bueno, como te iba contando, que es que entonces justo me entro el sueño y al ver el futon, pues pensé que no había nadie y…

-(Inspira, expira…Tranquila Marta, recuerda los libros de autoayuda: tranquilidad, cafelito, chill out, talante…así, muy bien ahora te giraras y te comportaras de una forma civiliza…da…)…¡¡¡ME CAGO EN LA MADRE QUE OS PARIO A TODOS¿¿QUEREIS DEJAR DE HACER EL SUBNORMAL DE UNA PUÑETERA VEZ??¡¡MONICA, NO APROVECHES PARA METERLE MANOA AOSHI; AOSHI, NO APROVECHES PARA PEGAR A INÉS; INES, CALLATE DE UNA VEZ, HOSTIA YA!!¿Y QUE PARIDA ES ESA DEL SEÑOR X?

Cara de acojone por parte de todo el personal, que mira a Marta como si fuera el anticristo y estuviera a punto de desatar el Apocalipsis, cosa que en realidad podía suceder fácilmente como siguieran haciendo el imbécil (Todos: Tu narra y calla…¬¬ Narrador: desagradecidos TT)

Tras un rato más de gritos de furia de matar, gruñidos de frustración de Aoshi porque no le dejaron acabar lo empezado y caras de incomprensión de Kenshin y Hiko, que no se enteraban de lo que pasaba (en el caso de Kenshin porque el pobre no da para mas, criaturita, y en el de Hiko, porque para variar, le estaba prestando más atención a la botella que al mundo) consiguieron reponerse del susto y sentarse todos en la salita del dojo, en plan happy family (pero quitándole lo de happy).


-Así que…¿tú también eres de esa otra dimensión? Y si no es indiscreción¿cómo has llegado? - pregunto Aoshi, que tras el cabreo inicial, parecía razonablemente mas tranquilo, y no tenía la cara de chiflado sediento de sangre de hace un rato.- Porque si no me falla la memoria, que teniendo en cuenta la resaca de aquella mañana, es posible, estas dos llegaron por una especie de portal súper-grande con un montón de colorines, cosa que dudo que quepa en mi armario…

-¡Claro que no me importa, aunque yo tampoco se gran cosa!.- dijo Inés al tiempo que ponía cara de intensa concentración, casi casi como si estuviera pensando (Inés: bueno, vale ya de pitorreo ¿no? ¬¬# N: jeje, lo siento U)- El caso es que todo lo que recuerdo es que me había acostado, sobre las 5 de la mañana me parece, después de un maratón de Rurouni Kenshin, que cuando me desperté me dolía un montón la pierna, estaba metida en la cama del señor X, y que me miraba con cara de psicópata…de echo, justito justito como me esta mirando Mónica ahora…TT

-Tranquilas las dos, fieras, lo primero es averiguar como lo aparecen los portales, y porque este en particular aprecio dentro del armario de Aoshi. – decía Kenshin todo serio.

Mientras los demás intentaban encontrar una solución al enigma, Marta mientras sujetaba a Mónica para evitar que se lanzase contra Inés, que la miraba con cara de acojone total, escondida detrás de Aoshi.

Debido en parte a que nadie supo explicar el extraño suceso, y a que una vez superados los celos iniciales, Inés y Mónica parecían pegadas con Súper Glue, se decidió que ella también se quedaría a vivir en el dojo Kamiya.

Y así comienza verdaderamente esta historia.