Tengo tantas cosas por decir que no sé por cuál empezar. Veamos... Empiezo por pediros perdón por no haber podido "re-escribir" (y digo "re-escribir" porque ya lo tenía escrito, pero perdí el disco donde lo tenía guardado y tuve que escribirlo de nuevo u.u) este capítulo hasta hoy. En segundo lugar, quiero daros las gracias por todos los reviews que me dejasteis en el capítulo anterior y que no sé si me merezco (sobretodo por lo mucho que tardo en actualizar ToT). Tened por seguro que este fanfic no sería lo mismo si no recibiese vuestros reviews (sí, ya sé que suena típico; mas es la pura verdad), los cuales me animan muchísimo; de modo que mil gracias a Lilith Hastelin (no eres frustrante... ¡me gusta despejar dudas! n.n), andreasamma (me hizo gracia lo de "Itachi anarquista"... la verdad es que, dentro de los muchos secretos que nos oculta Itachi en Naruto, yo siempre he creído que ésa debe de ser más o menos su filosofía de la vida xD...), Camaran-chan (me alegro de que, pese a no estar muy segura de este fanfic, al final te haya acabado gustando), PuLgA (pobre Sasuke... ¡no lo odies! ¡él en el fondo quiere ser tu amigo! xP), izumi-haruno (¡gracias por lo de "no importa que tardes"! ¡la gente con paciencia me suele caer bien! ¡entre otras cosas, porque conmigo se necesita bastante paciencia!), HaRuNo-SaMy (no creo que este capítulo sea tan bueno como el anterior, la verdad; mas espero no defraudarte n.n), katsura-chan Uchina (pero... ¿cómo voy a meter NejiHina en medio de la historia si se supone que Hinata está con Naruto? la pobre va a acabar teniendo mala fama OwO), Sakurass (pues sí que es una pena no poder actualizar pronto... pero espero que, en cualquier caso, nadie piense que he dejado abandonado el fanfic ToT), marion-asakura (sí, es que Sakura me parece a mí que tiene las hormonas un poco revolucionadas... aunque Sasuke tampoco se queda corto xP), nadeshiko-uchiha (voy a adelantarte que en este capítulo se va a cumplir tu predicción con respecto a Orochimaru... ¡por cierto, a mí también me encanta la actitud de Shikamaru y Chouji a la hora de ir a salvar a sus compañeros! ¡eso son amigos y lo demás son tonterías!), chippo sister's (como habrás podido comprobar, no era ninguna broma... a mí también me gustaría poder actualizar antes, pero siempre surge algún imprevisto que me impide hacerlo...) y TePH UchiHa (me sorprende ver que a muchos os ha gustado el lemon... yo pensaba que me ibais a saltar con algo tipo "¡vaya cosa más sosa y llena de romanticismo! ¡yo quería un lemon más fuerte y con más perversión!" xD): vuelvo a pediros disculpas por lo mucho que he tardado en subir este capítulo, que, para colmo, no es muy largo que digamos. En tercer lugar, me gustaría hacer público que creo que éste es ya el penúltimo capítulo de la historia (podría haber sido perfectamente el último, pero hubiese quedado demasiado largo para mi gusto). Y ya por último lugar me queda anunciar que es posible que, una vez haya subido el último capítulo (espero no tardar demasiado en hacerlo), tengo intención de subir un nuevo fanfic que también tratará sobre Naruto y sobre romance xD. La cosa está en que tengo dos posibles parejas principales para la historia y todavía no sé por cuál decidirme: una es KakaSaku (Kakashi&Sakura) y la otra es ShikaSaku (Shikamaru&Sakura). Si creéis que el fanfic os puede interesar y me queréis dejar vuestra opinión sobre cuál de las dos parejas sería la ideal, os estaré muy agradecida (y, si me queréis decir cuáles preferís que sean las parejas secundarias en la historia, también os lo agradeceré).
Ahora me gustaría poder comentar más detalladamente todos y cada uno de vuestros reviews; mas, puesto que me temo que ya me he enrollado más de la cuenta, lo mejor va a ser que os deje directamente con este nuevo capítulo.
Disclaimer: Los personajes de este fanfic no me pertenecen, pues son originales del gran Masashi Kishimoto.
Another revenge
Las puertas principales de la Villa Oculta de la Arena fueron atravesadas a primera hora de la mañana por dos Chuunins en cuyos protectores relucía el símbolo de Konoha. Ambos habían estado peleando durante varias horas contra distintos ninjas de la Villa Oculta del Sonido que habían ido apareciendo en su camino después de haber acabado con Dosu, Zaku y Kin; mas, por suerte, no habían resultado ser adversarios exageradamente fuertes y entre los dos habían conseguido vencerles sin demasiadas dificultades. Tanto Rock Lee como Tenten miraron a su alrededor para asegurarse de que ninguno de sus compañeros se encontraba entre los muchos ninjas heridos y cadáveres que yacían a pocos metros de ellos. Ya hacía aproximadamente una hora que casi nadie peleaba, pues parecía ser que la guerra había llegado a su fin. Ninguno de los dos Chuunins tenía la más remota idea de cuál había sido el resultado final; pero, a juzgar por el preocupante estado en el que se hallaban prácticamente todos los ninjas con los que se iban topando a medida que caminaban, ni la Villa Oculta de la Arena ni la del Sonido debían de estar demasiado contentas con las consecuencias que había tenido aquella inesperada y a la vez sangrienta guerra. Lee y Tenten no tuvieron que caminar demasiado para encontrar a Neji, Hinata y Chouji, al lado de los cuales yacían los cadáveres de dos ninjas de la Villa Oculta del Sonido de aspecto bastante peligroso.
Con una expresión de preocupación dibujada en sus respectivos rostros, los dos jóvenes de Konoha se pusieron a correr en dirección hacia el lugar en el que se hallaban sus tres compañeros. No les fue muy difícil distinguir que el único que estaba plenamente consciente pese a las numerosas heridas que había sufrido era Neji, el cual se encontraba intentando despertar desesperadamente a su prima y al Akimichi, quienes, al parecer, habían perdido el conocimiento. Una vez Rock Lee y Tenten se hubieron situado al lado del Hyuga para preguntarle por su estado y el de sus compañeros, el chico les puso al corriente de todo. Por lo visto, Chouji se había empeñado en enfrentarse él solo contra uno de los enemigos que les habían plantado cara horas antes; mientras que los dos Hyuga habían optado por enfrentarse juntos al segundo de los enemigos. Las consecuencias de todo aquello eran que Neji no había sido capaz de proteger lo suficiente a su prima, motivo por el cual ésta había quedado del todo inconsciente poco antes de que el combate hubiera finalizado; mientras que Chouji, por su parte, había acabado con la vida de su adversario a cambio de destruirse a sí mismo para terminar en un estado gravísimo, casi cercano a la muerte, que era como se hallaba en aquellos precisos instantes.
"Todo ha sido culpa mía... Le dije al cretino de Uchiha que yo solo me bastaba para rescatar a Hinata-sama y a Chouji, pero al final no pude protegerles..." masculló el Hyuga, quien se había arrodillado al lado de Hinata "No esperaba que esos dos fuesen tan poderosos..." añadió el chico, señalando con la cabeza en dirección hacia el lugar en el que reposaban los cuerpos sin vida de sus adversarios.
Los dos recién llegados a la Villa Oculta de la Arena se habían situado alrededor del Akimichi para comprobar que, aunque lo hacía con cierta dificultad, seguía respirando.
"No es culpa tuya, Neji." Tenten posó sus dos manos encima de los hombros del Hyuga "Hiciste todo lo que estuvo a tu alcance. No podías pretender enfrentarte tú solo contra dos enemigos de tan alto nivel: necesitabas ayuda de algún tipo."
Una pequeña sonrisa no demasiado perceptible fue la única muestra de gratitud que Neji mostró hacia las reconfortantes palabras de la kunoichi.
"¿Y qué hay del resto?" inquirió de pronto Rock Lee "¿Dónde están Uchiha-sama y los demás?"
"Lo ignoro. Nos separamos poco después de atravesar las puertas principales de la villa y no hemos vuelto a saber de ellos." contestó Neji.
"¡Está bien!" Lee decidió que había llegado el momento de dejar a un lado toda aquella palabrería y de pasar a la acción "En tal caso, pongámonos en marcha: ¡vamos a buscarles! ¡Tenten, tú llevarás a Hinata! ¡Yo me encargaré de Chouji!" antes de que el Hyuga pudiese replicar, el discípulo de Maito Gai prosiguió "¡Neji, tú estás demasiado debilitado como para cargar con Hinata o con Chouji, mas confío en que podremos contar con tu Byakugan para encontrar lo antes posible a nuestros compañeros! ¡Y, si no damos con ninguno de ellos, me comprometo a realizar el camino de vuelta a Konoha en menos de nueve horas!"
Dado que el improvisado plan de búsqueda de Rock Lee sonaba bastante convincente, tanto Neji como Tenten optaron por ponerse manos a la obra y obedecer las claras y precisas órdenes que el chico acababa de darles. La kunoichi cargó con el inconsciente cuerpo de Hinata al tiempo que Lee colocaba el de Chouji encima de su propia espalda. Entretanto, el Hyuga ya había activado su Byakugan y había empezado a inspeccionar por lugares que se encontraban a varios metros de distancia pero que sus prodigiosos ojos le permitían visualizar. De repente, la mirada de Neji se detuvo en un punto en concreto. Tras mirar a través de numerosos edificios y callejones, parecía ser que el joven había dado con algo.
"¿Has encontrado ya a alguien?" preguntó Tenten, colocándose al lado del Hyuga.
No hubo respuesta por parte del Chuunin. Sin embargo, el hecho de que Neji, valiéndose de las pocas fuerzas que le quedaban, empezara a saltar de tejado en tejado en dirección hacia el punto en el que sus ojos se habían posado dio a entender a Rock Lee y a Tenten que, efectivamente, el Hyuga había hallado algo, motivo por el cual no dudaron ni un instante en seguirle a toda velocidad.
Los pasos de Neji condujeron a los tres chicos hacia un lúgubre callejón sin salida en el cual no parecía haber una sola persona que se encontrase con vida. Lee y Tenten, los cuales todavía estaban cargando con los cuerpos de Chouji y de Hinata respectivamente, observaron cómo el Hyuga se detenía delante de uno de los muchos cadáveres de aquel no demasiado acogedor callejón. El cadáver en cuestión tenía una katana clavada en el pecho y vestía el uniforme propio de los Jounins de Konoha.
"¿Qué ocurre, Neji?" Rock Lee se había aproximado muy despacio hacia el lugar en el que se hallaba el Hyuga "¿Acaso sabes a quién pertenece ese cuerpo sin vida?"
"Fugaku..." se limitó a susurrar Neji, que todavía no había apartado sus ojos del ya mencionado cadáver "Fugaku Uchiha..."
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No sabía qué hora era... y tampoco le importaba. No era consciente de cómo había finalizado la guerra entre los de la arena y la Villa Oculta del Sonido... y tampoco le parecía demasiado relevante. Lo único que captaba el interés de Sasuke Uchiha en aquellos momentos era el cuerpo desnudo que dormía plácidamente sobre el suyo. La dueña de aquel cuerpo le había ayudado a pasar una noche inolvidable. De hecho, el moreno incluso se hubiese arriesgado a afirmar rotundamente que aquélla había sido la mejor noche de su vida. Sakura había logrado sacar a la luz un calor que hasta entonces el Jounin ni tan siquiera sabía que existía en su interior, un calor que hasta aquella noche había permanecido congelado... y que únicamente su antigua subordinada había podido descongelar. Mientras enredaba en silencio y con sumo cuidado los dedos de su mano derecha con los mechones de pelo de color rosa de la kunoichi, el joven heredero no podía dejar de pensar que estar por siempre en aquella posición, con la Haruno entre sus brazos, era más que suficiente para alcanzar una felicidad de lo más pura y auténtica.
Las ropas de las que los dos chicos se habían desprendido con tanta facilidad aquella misma noche se hallaban esparcidas por la cámara en la que se encontraban. Ya hacía algunas horas que la llama de la vela que muy habilidosamente había encendido Sasuke al llegar a aquella habitación se había apagado; mas, para los ojos del moreno, que, dado que llevaba ya más de media hora despierto, parecían haberse acostumbrado a la oscuridad, aquello no representaba problema alguno. Desde que se había despertado, el Uchiha se había dedicado exclusivamente a acariciar la cabeza de la Chuunin tratando de no hacer ningún tipo de ruido, ya que no había querido arrancarla de los brazos de Morfeo. La verdad era que al joven heredero no le apetecía preocuparse por nada que no fuese la persona que reposaba encima de él. El Jounin había logrado impedir que cualquier recuerdo que no tuviese que ver con todas las emociones nuevas que su antigua subordinada le había hecho vivir aquella noche apareciera en su mente. Por desgracia para el moreno, aquella paz y aquella tranquilidad de las que tan apaciblemente estaba disfrutando se fueron al garete en cuanto su atención se vio obligada a centrarse en unas voces no muy lejanas que procedían del exterior de la sala en la que la Haruno y él se hallaban.
"Entonces, ¿es verdad lo que dicen? ¿Hemos vencido?" decía la voz de un muchacho joven, que se encontraba de lo más nervioso.
"Eso parece." respondió una segunda voz, la cual resultaba algo más calmada "Después de que Orochimaru haya sido derrotado, la mayoría de sus secuaces se han retirado. Aunque, si no hubiera sido por los inesperados refuerzos que nos han enviado desde Konoha, lo más probable es que la Villa Oculta del Sonido hubiese ganado la guerra. Lo cierto es que nadie, ni siquiera el Kazekage, esperaba que Konoha nos prestase su ayuda en esto..."
Aquellas últimas palabras hicieron que Sasuke todavía se sintiese más interesado por la conversación, puesto que él hasta el momento también había ignorado por completo el hecho de que Tsunade hubiese enviado a un grupo de ninjas para prestar apoyo militar a los de la arena.
"Hablando del Kazekage..." la inquieta voz que había hablado en primer lugar volvió a hacer acto de presencia "Corren ciertos rumores sobre su supuesta muer..."
"Son ciertos." le interrumpió una tercera voz "El Kazekage ha muerto a manos del mismísimo Orochimaru tras una ardua batalla. Gaara se ha encargado de tener cura del cadáver. Por lo visto, el chico presenció en primera persona cómo ese maldito bastardo acababa con la vida de su padre."
Por muy extraño que le resultase, en lo más profundo de su ser, el Uchiha sintió cierta lástima por su rival personal. Sin embargo, prefirió exteriorizar aquel repentino ataque de sentimentalismo con una simple mueca. Dispuesto a no perderse ni un solo detalle de aquella conversación, el Jounin aguzó aún más el oído.
"No puedo creerlo... El Kazekage ha... ¿Ha muerto? Pero... Pero entonces... ¿Quién ha acabado con Orochimaru?"
"Eso ha sido cosa de Jiraiya." informó secamente la segunda de las tres voces que Sasuke había podido distinguir hasta el momento.
"¿Jiraiya?"
"Sí. Jiraiya, al igual que Orochimaru, es uno de los tres grandes Sannins. Ha sido una suerte que Konoha nos haya enviado a alguien tan poderoso como él para que nos ayude a terminar con la Villa Oculta del Sonido."
"De todos modos, eso no eclipsa la gran cantidad de muertos y de heridos que nos ha dejado esta condenada guerra sin sentido. Sin mencionar el lamentable estado en el que ha quedado la villa y..."
"¡¡Otro cadáver!!" una cuarta voz fue la encargada de interrumpir la conversación de un modo no demasiado discreto "¡¡¡Acaban de encontrar un cadáver perteneciente a un ninja de Konoha!!!"
Un mal presentimiento atravesó la cabeza del joven heredero tras asimilar las tres últimas palabras que había pronunciado aquel recién llegado.
"¿De Konoha?"
"¡No estoy muy seguro, pero creo haber escuchado que se trata nada más y nada menos que del patriarca del prestigioso clan Uchiha!"
El presentimiento de Sasuke acababa de transformarse en una cruda realidad.
"¿De veras? ¡Vayamos a ver!"
Acto seguido, el moreno oyó los pasos de cuatro personas alejándose con bastante prisa de la puerta que conducía hacia el interior de la habitación en la que Sakura y él habían pasado la noche. Convenciéndose a sí mismo de que aquello no era más que un maldito error y de que su padre no pintaba nada en todo aquel asunto, el Uchiha notó que un dolor muy agudo se hallaba apoderándose de su pecho. Definitivamente, no podía quedarse con la duda. Tenía que averiguar qué porras había pasado en el exterior y debía hacerlo cuanto antes.
Al tiempo que dibujaba una expresión de fastidio en su cara, Sasuke apartó con muchísima delicadeza el cuerpo de la pelirrosa, quien aún permanecía dormida como un tronco, para poder ponerse en pie y empezar a vestirse. El chico no quería involucrar a la kunoichi en aquella cuestión para no preocuparla de forma innecesaria. Ya le había hecho sufrir demasiado durante el tiempo en que había formado parte de su equipo de Chuunins y no tenía intención de volver a cometer el mismo error. Además, puesto que todavía no se podía confirmar que realmente el dueño del cadáver del cual habían hablado los ninjas de la arena a los que el joven heredero había estado escuchando en silencio fuese su padre, lo más prudente era no llegar a conclusiones demasiado precipitadas antes de tiempo. Haciendo grandes esfuerzos por no alterarse y por mantener la sangre fría, un Sasuke ya completamente vestido agarró una de las asas de su mochila y se la colocó en la espalda procurando hacer el menor ruido posible.
Se hallaba ya el Uchiha a punto de abandonar la cámara en la que había comprendido por primera vez lo que era amar de verdad a alguien cuando decidió girarse para contemplar una vez más el cuerpo desnudo que yacía sobre el suelo de la ya mencionada sala. Como si sus impulsos le controlasen mucho más de lo que él creía, el Jounin se aproximó lentamente hacia Sakura y se agachó hasta que su cara hubo quedado a pocos centímetros de la de su antigua subordinada. Tras analizar detenidamente aquella tez blanca que había logrado enamorarle hasta las trancas, el moreno se inclinó lo suficiente como para poder besar de la forma más tierna que supo las vendas que aún cubrían la frente de la Haruno.
"Te quiero..."
El susurro casi inaudible que acababa de salir de la boca del joven heredero no llegó a despertar a la pelirrosa; mas, por algún curioso motivo, en las mejillas de la chica apareció un fugaz rubor que consiguió arrancarle una dulce sonrisa a Sasuke.
Sin intención de perder un segundo más de tiempo, el Jounin se puso de nuevo en pie y abandonó la habitación con paso firme y decidido, dejando así a Sakura sola y profundamente dormida en el interior de la cámara en cuestión.
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Inclinado sobre el cuerpo sin vida del que tan sólo media hora antes había sido su adversario se encontraba Naruto cuando Shino puso una mano sobre su espalda.
"Déjalo, Naruto. Está muerto."
Como si las palabras del Aburame no fuesen suficientes para él, el rubio volvió a apoyar su oreja contra el pecho del cadáver que tenía delante. Una vez más, Naruto pudo comprobar que no se oía ningún latido ni nada que se le pareciese. El corazón de aquel tipo de la Villa Oculta del Sonido se había detenido hacía unos treinta minutos y no parecía tener intención de ponerse en marcha de nuevo por arte de magia. Consumido por una rabia y una desesperación que incluso a él mismo le sorprendió, el Uzumaki se separó de aquel ninja cuyas habilidades a la hora de usar sus propios huesos como armas tantos problemas le habían causado en combate y dirigió su mirada hacia Shino.
"¡No es posible! ¿¿Cómo puede haber muerto de un modo tan estúpido?? ¡¡Me niego a creer que su vida haya acabado así como así, sin que exista ningún tipo de explicación!! ¡¡¡Tú mismo me ayudaste a luchar contra él, Shino!!! ¡¡Tú mismo pudiste comprobar en primera persona que era un rival verdaderamente fuerte!! ¡¡¡Alguien con tanto poder no puede morir de esta manera!!! ¡¡Se supone que éramos tú y yo los que teníamos que acabar con él!!"
"Naruto, tengo la impresión de que este individuo estaba enfermo desde mucho antes de luchar contra nosotros." explicó el Aburame, quien no pensaba perder la calma con tanta facilidad como su compañero.
"¿Enfermo?" los ojos del rubio se abrieron como platos.
"Eso es." confirmó Shino "Incluso me arriesgaría a decir que él mismo era consciente de que le quedaba poco tiempo de vida. Al menos, ésa fue la sensación que me transmitió durante el enfrentamiento."
Los temblores que la ira había provocado en el cuerpo de Naruto cesaron para dar paso a una angustiosa lástima que no tardó en reflejarse en los azulados ojos del Chuunin, los cuales se habían posado una vez más sobre el ya mencionado cadáver. Poco a poco, su mirada se fue desviando hacia los otros muchos cuerpos de heridos y de fallecidos que yacían a no demasiados metros del lugar en el que el Aburame y él se hallaban.
No había pasado demasiado tiempo desde que había amanecido, mas daba la impresión de que la guerra ya estaba más que finalizada. Lo que no resultaba tan evidente era cuál de las dos villas que se habían enfrentado había sido la vencedora, cosa que el rubio quería averiguar cuanto antes. De todas formas, todavía tenía un interrogante por resolver que le parecía mucho más urgente; de modo que giró de nuevo su cabeza para volver a quedar cara a cara con Shino. Al ver que Naruto le estaba mirando con una expresión de curiosidad dibujada en su rostro, el Aburame no pudo evitar sentirse algo incómodo.
"¿Ocurre algo?"
"Ocurre que todavía no entiendo qué haces tú aquí en vez de estar en Konoha, Shino..." el rubio se encontraba inspeccionando a su compañero con una mirada que no reflejaba demasiada confianza.
Un ligero suspiro se escapó de la boca de Shino. Parecía ser que había llegado la hora de las explicaciones.
"Pues resulta que..."
"¡¡Hey, mira eso!!" Naruto interrumpió al Aburame al tiempo que señalaba con el dedo índice en dirección hacia el tejado de un edificio no muy lejano "¡¡¡Son Shikamaru y Kiba!!!"
Los ojos de Shino se trasladaron hacia el sitio que el Uzumaki estaba señalando. Efectivamente, Shikamaru y Kiba se hallaban en la parte más alta del edificio en cuestión. Ninguno de los dos chicos parecía haberse percatado de la presencia de Naruto y Shino, pero lo importante era que daba la impresión de que ambos se encontraban perfectamente salvo por algunas heridas no demasiado alarmantes. Tanto el rubio como el Aburame optaron por ir saltando de tejado en tejado hasta llegar al lugar en el que estaban sus dos compañeros.
"¿¿Se puede saber qué pintáis vosotros aquí??" vociferó un incrédulo Naruto, al aterrizar delante de Shikamaru y de Kiba.
En la cara del Nara apareció una sonrisa en cuanto hubo reconocido la voz del rubio.
"No empieces a ponerte problemático... A fin de cuentas, hemos venido para ayudaros."
"¡¡¡Naruto!!! ¡¡¡Shino!!! ¡¡¡Estáis bien!!!" el Inuzuka fue incapaz de disimular la alegría que sintió al ver a los dos jóvenes sanos y salvos.
En aquel preciso instante, Naruto se percató de que había dos cuerpos inconscientes tumbados detrás de Shikamaru y Kiba. El Uzumaki reconoció a los dueños de aquel par de cuerpos sin demasiada dificultad.
"¿¿¿Quién ha dejado así a Kankurou y a Temari???" inquirió el rubio, agachándose al lado de los hermanos de Gaara.
"Relájate, Naruto... No tardarán demasiado en recuperar el conocimiento. Solamente necesitan descansar." informó el Nara, con aquella tranquilidad tan propia de él.
"¡¡¡Sí!!! ¡¡Akamaru y yo nos encargamos de acabar con los dos tipos que estaban machacando a ése!!" exclamó Kiba, señalando con la cabeza en dirección hacia el sitio en el que reposaba Kankurou.
El perro del Inuzuka, que se hallaba encima de la cabeza de su dueño, dejó escapar un ladrido como para corroborar lo que Kiba acababa de decir.
"Y a mí me tocó enfrentarme a una mujer de lo más problemática, como siempre..." murmuró Shikamaru, dibujando una mueca en su rostro "Por cierto..." la mirada del Nara se colocó en la figura de Shino "Según me ha comentado Kiba, cuando Akamaru y él se separaron del grupo, Sasuke Uchiha iba contigo. ¿Dónde está ahora?"
Un escalofrío recorrió el cuerpo del rubio al escuchar el nombre del heredero del clan más prestigioso de Konoha. Notando que cada vez se sentía más confuso, Naruto se puso en pie y se olvidó de Kankurou y de Temari para enfocar de nuevo su atención en la conversación que estaban manteniendo sus otros tres compañeros.
"¿¿¿Sasuke Uchiha??? ¡¡¡No me digáis que esa desgracia humana está también aquí!!!"
En vista de que el Uzumaki no se estaba enterando de la película, Shikamaru, Shino y Kiba decidieron ponerle al corriente sobre lo que había sucedido casi un día antes en Konoha. Después de varios minutos narrando de la forma más resumida que supieron todo lo ocurrido, el Nara concluyó diciendo:
"Sé que Sakura y tú nos pedisteis a Chouji y a mí que os guardásemos el secreto, Naruto; pero no íbamos a quedarnos de brazos cruzados mientras vosotros estabais metidos en algo tan problemático como esta guerra, así que no tuvimos más remedio que contárselo todo a Sasuke Uchiha para poder pedirle que nos acompañase hasta aquí."
"Ya veo..." a Naruto le había sorprendido bastante el hecho de que Sasuke hubiese aceptado de forma inmediata una misión de la que él, aparentemente, no iba a conseguir sacar beneficio alguno "Entonces, Chouji también ha venido para ayudarnos..."
"¡Y no sólo él!" el Inuzuka sonrió ampliamente "También lo han hecho Neji, Hinata,..."
El corazón del rubio dio un vuelco en cuanto Kiba nombró a la persona a la que más había echado de menos durante su estancia en la Villa Oculta de la Arena.
"¿¿Hinata??" gritó el Uzumaki, visiblemente alterado "¿¿¿Por qué no me lo habíais dicho antes??? ¿¿Dónde la habéis dejado?? ¿¿¿Le ha pasado algo???"
"¡¡No hay de qué preocuparse!!" la animada voz de alguien que se hallaba detrás de los cuatro chicos impidió que Naruto pudiese seguir haciendo preguntas "¡¡¡Tanto Hinata como Chouji están siendo atendidos en estos momentos por unos experimentados curanderos de la Villa Oculta de la Arena, de modo que sus vidas no corren peligro!!! ¡¡Tenten y Neji han optado por quedarse junto a ellos para poder hacerles compañía cuando se despierten!!"
Desmayarse fue lo que estuvo a punto de hacer el rubio tras girarse y encontrarse cara a cara con un tipo larguirucho y de cejas encrespadas que, por las chocantes vestimentas que llevaba puestas, no parecía tener ningún tipo de sentido del ridículo.
"¡¡¡Aaaaaaaaah!!! ¿¿¿De qué circo se ha escapado este cejudo tan raro???"
"Es Rock Lee, uno de mis compañeros de equipo." la mirada de Shikamaru viajó del confundido rostro de Naruto al alegre semblante del discípulo favorito de Maito Gai "Lee, éste es Naruto."
"¡Encantado!" haciendo gala de su cordialidad, Lee extendió su mano derecha para poder estrechar educadamente la del Uzumaki, quien aún permanecía algo aturdido "¡¡¡¡En fin, me alegra comprobar que al final la misión ha sido un éxito y que nuestra llama de la juventud sigue ardiendo con la misma pasión!!!!"
"¡¡No tan deprisa!!" Kiba decidió intervenir en el asunto "¡¡Todavía tenemos que encontrar a Sakura y a Uchiha-sama!!"
"Cierto. Precisamente, cuando Uchiha-sama y yo nos separamos, él dijo que iba a buscar a Sakura, motivo por el cual es posible que se encuentren juntos."
Las palabras de Shino provocaron que en la garganta de Naruto se formase un pequeño nudo. Imaginarse a su amiga y a Sasuke a solas era justo lo que el rubio necesitaba para ponerse más nervioso de lo que ya de por sí se hallaba. Al fin y al cabo, después de todo el daño que el Jounin le había hecho a Sakura expulsándola de su equipo sin más, el Uzumaki estaba convencido de que lo que menos le apetecía a la kunoichi era permanecer junto a él.
"Con un poco de suerte, lograremos dar con Sakura-chan antes que él..." pensó Naruto, al tiempo que, al igual que el resto de sus compañeros, se ponía en marcha para empezar con la búsqueda.
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Aunque ya debía de haber pasado aproximadamente un minuto desde que se había despertado, Sakura no se había dignado a abrir los ojos. Quería estar por siempre soñando despierta y consciente de que Sasuke se encontraba con ella, abrazándola, protegiéndola y dándole calor. Sin embargo, por algún motivo que la pelirrosa desconocía, no estaba tumbada sobre el cómodo pecho del Uchiha; ya que lo que se hallaba debajo de ella era más bien un suelo de madera frío cuyo tacto no le recordaba en absoluto a la piel del chico con el que había pasado la noche. También por alguna razón de momento desconocida para la kunoichi, no sentía los protectores brazos del joven heredero rodeándola posesivamente o sus juguetones dedos deslizándose de una forma de lo más sensual por su columna vertebral. Después de inspirar aire a través de la nariz un par de veces, la Haruno se dio cuenta de que era incapaz de percibir el agradable olor de Sasuke cerca de ella, hecho que logró alarmarla de tal forma que se vio obligada a abrir los ojos y a incorporarse bruscamente para poder mirar a su alrededor y averiguar dónde se había metido aquel Jounin al que en tan sólo una noche había aprendido a amar con todo su ser. Desafortunadamente para Sakura, al inspeccionar detenidamente con la mirada cada rincón de la cámara dónde se encontraba no logró localizar ni un triste rastro del moreno. Sus ropas y su mochila, al igual que el mismo Sasuke, habían desaparecido y habían dejado a la Chuunin completamente sola y desnuda sin ni tan siquiera despedirse de ella. Instintivamente, la Haruno se tapó los pechos con la prenda de vestir que tenía más cerca, el jersey rojo que había llevado puesto durante prácticamente todo el día anterior. Pese a que tenía ganas de gritar, de llorar y de romper lo primero que apareciese en su campo visual, la pelirrosa se limitó a permanecer de rodillas, apretando su jersey contra su propio pecho y perdida en sus pensamientos con la mirada fija en un punto concreto del techo que había sobre su cabeza.
¿Acaso lo había soñado todo? ¿Acaso nada de lo que ella creía que había sucedido aquella noche había ocurrido en realidad? No, no podía ser. Recordaba perfectamente al Uchiha besándola, desnudándola y haciéndole sentir un placer indescriptible al quitarle la virginidad. Aquello no podía haber sido un simple sueño... Pero, entonces... ¿Por qué no estaba el joven heredero allí, con ella? ¿Por qué se había marchado sin avisarle? Fue entonces cuando, en medio de todos aquellos interrogantes sin respuesta, apareció en la cabeza de la Chuunin una posibilidad que consiguió partirle en dos el corazón.
"Tal vez..." pensó la kunoichi, apretando aún con más fuerza el jersey rojo contra su pecho "Tal vez se haya arrepentido... Tal vez para él todo lo que pasó anoche no fue más que un error..."
Un fugaz recuerdo atravesó repentinamente la mente de Sakura. En él había quedado grabada una conversación que la Haruno había mantenido con Naruto hacía ya bastante tiempo. La voz de su mejor amigo empezó a taladrar el cerebro de la pelirrosa repitiendo de forma incesante las palabras "necesito que me prometas que, la próxima vez, escogerás mejor a la persona de la que te enamores". Recordar la ya mencionada conversación fue justo lo que le impidió a la kunoichi poder seguir disimulando sus ansias por romper a llorar.
"Lo... Lo siento, Naruto..." balbuceó la Chuunin, al tiempo que notaba cómo se le humedecían las mejillas por culpa de las lágrimas "No he sabido cumplir la promesa... Una vez más... Una vez más, me he enamorado de la persona equivocada... No escarmentaré nunca, Naruto... Nunca..."
Sintiéndose como una idiota sin remedio por el hecho de haber llegado a pensar que alguien como Sasuke podía haberse enamorado de ella, Sakura fue derrumbándose interiormente a la velocidad de la luz. Por mucho que su cabeza le hubiese dicho la noche anterior que ella era muy poca cosa para el heredero del clan Uchiha, la pelirrosa había preferido engañarse a sí misma pensando que una relación entre ellos dos podía llegar a tener futuro. Ambos siempre habían sido muy diferentes y habían pertenecido a mundos casi opuestos, mas aquellos detalles que en instantes como aquél cada vez cobraban más fuerza no le habían importado en absoluto a la kunoichi a la hora de dejar que el moreno se adueñase de su cuerpo y de su alma. Aquel chico era incapaz de sentir amor hacia nadie... y mucho menos hacia una Chuunin mediocre, como lo era la Haruno. Sakura había querido pensar que tanto Naruto como ella se habían hecho una idea equivocada de quién era realmente Sasuke... Se había esforzado por creer que aquel ser tan detestable en el fondo solamente llevaba una máscara invisible con la que intentaba ocultar su auténtico carácter... Pero, muy a su pesar, la pelirrosa no tenía otra alternativa más que reconocer que el joven que ella había conocido aquella noche no existía y que Sasuke Uchiha, por mucho que hubiera logrado enamorarla, nunca iba a dejar de ser Sasuke Uchiha.
De pronto, la Haruno cayó en la cuenta de que no podía dejarse vencer tan fácilmente. Sacando fuerzas de flaqueza, la Chuunin se limpió las lágrimas con los nudillos de su mano derecha y se puso en pie sin dudarlo ni por un segundo.
"¡¡Basta!!" pensó una Sakura mucho más decidida y llena de coraje "¡¡¡Estoy harta de ser una llorona que lo soluciona todo lamentándose y sufriendo en silencio!!! ¡¡¡No voy a derramar una sola lágrima más por alguien que ni me merece!!! ¡¡Ésta ha sido la última ocasión que se te ha presentado para jugar conmigo, Sasuke!! ¡¡Ten por seguro que no habrá ninguna más!!"
Arrugando el ceño, la kunoichi se vistió y salió de aquella condenada sala, la cual, por mala fortuna, nunca iba a poder ser borrada de sus recuerdos.
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La había reconocido desde el primer momento. Ni tan siquiera había tenido que aproximarse hacia el cadáver de su padre para identificar la katana que llevaba clavada en el pecho. Con tan sólo observar aquella valiosa arma desde la lejanía, Sasuke ya había sido capaz de asociarla con la katana que tantas generaciones llevaba en el clan Uchiha. Aquel detalle que seguramente debía de estar pasando desapercibido entre la multitud de curiosos que se hallaban alrededor del cuerpo sin vida de Fugaku fue lo que permitió que el joven heredero supiese al instante quién había sido el asesino de su progenitor. Él mismo había visto con sus propios ojos varios días antes a Itachi marchándose de Konoha con aquella katana metida en una funda que llevaba cuidadosamente atada a la espalda para llevar a cabo una de sus misteriosas misiones. El Jounin ignoraba por completo los motivos que su hermano mayor debía de tener para matar al patriarca del clan Uchiha, pero tampoco se podía decir que le interesasen demasiado: la única idea que cabía en la mente del moreno en aquellos momentos era la de vengar cuanto antes la muerte de su padre. Si bien era cierto que Sasuke nunca había sentido un especial cariño hacia el hombre gracias al cual él había llegado al mundo, también lo era que el chico sabía que todo buen Uchiha tenía el deber de defender y proteger su sangre si de verdad quería lucir el apellido que le daba nombre a un clan tan importante para Konoha con honor y dignidad. Lo mínimo que se podía esperar del heredero del clan Uchiha en un caso como aquél era que se encargara de vengar al patriarca de dicho clan... aunque para hacerlo tuviese que matar a su propio hermano.
Consciente de que alguien tan inteligente como Itachi ya debía de hacer horas que se había marchado de la Villa Oculta de la Arena y de que, por lo tanto, mientras más tiempo esperase para ir en su búsqueda, más tardaría en dar con él y en poder acabar con su miserable vida, el Jounin se puso en pie y se alejó del tejado al que se había subido para poder observar sin necesidad de ser visto por nadie el cadáver que tantos cotillas parecían estar interesados en contemplar. El moreno no había querido perderse entre toda aquella muchedumbre de entrometidos, de manera que había optado por no bajar hasta el callejón en el que se encontraba el cuerpo del ya difunto Fugaku. Además, dado que ya sabía quién había sido el encargado de quitarle la vida a su progenitor, ver de cerca el cadáver de este último solamente representaba para Sasuke una pérdida de tiempo.
De todas formas, pese a lo mucho que le urgía llevar a cabo su venganza, el Jounin sabía que todavía no podía abandonar la Villa Oculta de la Arena. Antes debía despedirse sin falta de alguien.
"¡Ahí está!" pensó el Uchiha, al ver cómo Sakura salía del refugio en el interior del cual ambos habían pasado la noche.
Mientras saltaba de tejado en tejado a toda velocidad para poder alcanzar a su antigua subordinada, Sasuke se dio cuenta de que ésta caminaba a paso ligero y con los puños peligrosamente apretados, detalle que no le dio muy buena espina.
"¡¡Sakura!!" gritó el joven heredero cuando ya se hallaba a tan sólo unos veinte metros de la kunoichi.
Al reconocer la voz del Jounin, la Haruno se giró lentamente y observó casi sin inmutarse cómo el chico aterrizaba justo delante de ella. La mirada inexpresiva que Sakura le estaba dedicando sólo consiguió que el moreno se sintiese extrañado y preocupado a la vez. Estaba Sasuke a punto de preguntarle a la kunoichi si se encontraba bien cuando ésta abrió la boca para hablar sin alterarse lo más mínimo.
"No hace falta que digas nada."
Aún más descolocado de lo que ya estaba se quedó el Uchiha tras escuchar las palabras de la pelirrosa.
"¿Qué quieres decir, Sakura?"
"Quiero decir que sé de sobras que lo de anoche tan sólo fue un error que tanto tú como yo debemos olvidar; así que ahórrate tus palabras, Sasuke." la Chuunin se esforzó por pronunciar las sílabas de la palabra "Sasuke" con una lentitud molestamente irritante.
Si las palabras anteriores de la Haruno habían conseguido confundir al moreno, las que acababa de soltar le dejaron K.O. de forma inmediata. Sasuke no podía creer que su antigua subordinada estuviese hablando en serio. Intentó descifrar en la mirada de la kunoichi algo que le permitiese averiguar el motivo por el cual la actitud de Sakura hacia él había cambiado tanto de la noche a la mañana; mas, en los ojos de color esmeralda de la pelirrosa, el joven heredero solamente halló indiferencia y apatía. Por mucho que intentase hacer que de su boca se escapara algún sonido, el Uchiha no fue capaz de articular una triste palabra por culpa de lo desprevenido que le había pillado el inexplicable comportamiento de la chica que tenía delante de sus narices.
"Puedes estar contento, Sasuke..." la kunoichi rompió el silencio sin apartar en ningún momento su mirada de los ojos del Jounin "Querías vengarte de Naruto y de mí... Y, al menos conmigo, lo has conseguido: nunca antes alguien había jugado con mis sentimientos con tanta habilidad como tú... De modo que no tengo más remedio que darte la enhorabuena... Has logrado lo que querías, Sasuke... Has logrado humillarme como nunca antes me han humillado..." el semblante de la Haruno se endureció en aquel preciso instante "Pero se acabó. No voy a tolerar que me vuelvas a hacer daño."
Asimilar lo que Sakura acababa de decir bastó para que el moreno comprendiese qué era lo que estaba pasando allí.
"Así que se trataba de eso..." pensó Sasuke, frunciendo el entrecejo "Sakura cree que todo lo que sucedió anoche simplemente formaba parte de mi venganza contra Naruto y ella..."
La furia que había sentido en un principio el Uchiha al no comprender cómo podía ser que su antigua subordinada pensase que era tan vil como para acostarse con ella con el único fin de vengarse fue apagándose a medida que el Jounin entendió que, en el fondo, la pelirrosa estaba en su perfecto derecho de crearse aquella imagen de él, pues no se podía decir que el joven se hubiese portado demasiado bien con ella en otras ocasiones. En cualquier caso, Sasuke no pudo evitar sentirse dolido después de comprobar que nada de lo que le había hecho sentir a la kunoichi la noche anterior había servido para que ésta cambiase la opinión que tenía de él. La merecida fama de insensible y calculador que el moreno se había ganado a lo largo de los años no iba a desaparecer con tanta facilidad.
"Quizás sea mejor así... Quizás Sakura se merezca a alguien que no le haga sufrir tanto como yo... Sí, es lo mejor para ella..."
Al tiempo que todos aquellos pensamientos se concentraban en su cabeza, el joven heredero no apartaba su mirada de la Haruno, quien, a su vez, tenía los ojos clavados en el rostro del Jounin.
"No te preocupes, Sakura. La venganza que voy a llevar a cabo a partir de hoy mismo no tiene nada que ver con Naruto o contigo." anunció el moreno.
Antes de que la Chuunin pudiese analizar el significado de sus palabras, Sasuke se aproximó con lentitud hacia ella y le colocó delicadamente uno de sus rebeldes mechones de pelo detrás de la oreja izquierda.
"Te voy a pedir un favor..." susurró el Uchiha cuando su rostro se encontraba a escasos centímetros del de Sakura "Sé feliz..."
Preguntándose mentalmente por qué tenía la curiosa sensación de que las últimas palabras del joven heredero del clan Uchiha sonaban claramente a una despedida definitiva, la kunoichi observó sin apenas mover un solo músculo cómo el moreno se alejaba de ella saltando de tejado en tejado y con una expresión de tristeza que la chica nunca antes había visto dibujada en su rostro. Ya prácticamente había perdido de vista a Sasuke cuando la ruidosa voz de alguien que estaba corriendo en dirección hacia el lugar en el que ella se hallaba le hizo olvidarse momentáneamente del Jounin.
"¡¡¡Sakura-chan!!! ¡¡¡Al fin te encuentro!!!"
La cara de la Haruno se iluminó en cuanto se giró y sus ojos se toparon con el sonriente semblante de su mejor amigo.
"¡¡¡Naruto!!!" la kunoichi se fundió en un efusivo abrazo con el rubio en un abrir y cerrar de ojos "¡¡¡No te puedes imaginar lo contenta que estoy de verte!!!"
De repente, Naruto se despegó de Sakura para poder mirarle directamente a los ojos.
"¡¡¡¡Dime que no te has topado con él, Sakura-chan!!!!"
"¿¿Con quién??" la Chuunin se sintió algo confusa.
"¡¡¡Shino nos ha dicho que Sasuke Uchiha se separó de él para buscarte!!!"
"¿¿Shino??"
"¡¡Sí, Shino está aquí, en la Villa Oculta de la Arena!! ¡¡¡Pero eso ya te lo explicaré después!!! ¿¿Te has topado con ese tío o no??"
Si la kunoichi tenía algo claro era que Naruto no se iba a tomar nada bien el hecho de que Sasuke y ella hubiesen pasado la noche juntos.
"No, no me he topado en ningún momento con Sasuke Uchiha." mintió Sakura.
El suspiro de alivio que el rubio dejó escapar a continuación dio a entender a la Haruno que su respuesta le había convencido.
"¿Me vas a contar ahora qué está haciendo Shino aquí?"
"¡¡¡Todos han venido para ayudarnos, Sakura-chan!!!" exclamó Naruto, tan rebosante de energía como siempre.
"¿¿Todos?? Define "todos", Naruto..."
"Shikamaru, Chouji, Kiba,... ¡¡Incluso Hinata ha viajado hasta aquí!!"
Durante los siguientes diez minutos, el Uzumaki se dedicó a poner al corriente a su amiga sobre todo lo que había sucedido.
"Entonces... ¿Los de la arena han ganado la guerra?"
"Sí, casi todos los de la Villa Oculta del Sonido se retiraron cuando supieron que su líder había sido aniquilado." contestó el rubio, que no quería que Sakura se perdiera un solo detalle de lo ocurrido.
"Lo peor de todo esto es lo del padre de Gaara..." murmuró la kunoichi, que ya había sido informada por Naruto sobre la muerte del Kazekage.
"La verdad es que sí. De todas formas, él no ha sido la única persona con un cierto prestigio que ha muerto en esta guerra..."
"Ya, ya me has dicho que el líder de la Villa Oculta del Sonido también está muerto."
"Bueno, aparte de él... Hay otro..." el Uzumaki hizo una breve pausa "Y es un ninja de Konoha..." añadió el joven.
Al escuchar la última palabra que había pronunciado su amigo, la Chuunin se alarmó a más no poder. Aunque no estaba muy segura de querer saberla, Sakura se atrevió a preguntarle al rubio por la identidad del ninja al que estaba haciendo referencia.
"¿De quién se trata?" inquirió la Haruno con un hilo de voz.
"Del patriarca del clan Uchiha." respondió un Naruto bastante más serio de lo habitual.
La cara de la pelirrosa parecía estar descomponiéndose por momentos.
"El padre de Sasuke..." pensó la kunoichi, mordiéndose el labio inferior.
"Y eso no es todo. Corren rumores que afirman que la persona que lo asesinó fue el mayor de sus dos hijos."
"¿Itachi-san?" la joven no se podía creer lo que su amigo estaba diciendo.
"Sí... Itachi." confirmó el Uzumaki.
Justo en aquel momento, Sakura recordó algunas de las palabras que Sasuke le había dicho hacía apenas unos minutos: "la venganza que voy a llevar a cabo a partir de hoy mismo no tiene nada que ver con Naruto o contigo". Aquella frase que en un inicio había carecido totalmente de sentido para la Chuunin parecía empezar a significar algo... Algo que a la pelirrosa no le gustaba en absoluto.
"Sasuke... Sasuke va a vengar la muerte de su padre... ¡¡¡matando a su hermano!!!" pensó la Haruno, de cuya conciencia se estaba apoderando poco a poco un doloroso remordimiento que tenía que ver con todo lo que le había dicho a Sasuke minutos antes.
A medida que el ya mencionado remordimiento se iba haciendo más grande, Sakura fue girando la cabeza hasta que en su campo visual aparecieron de nuevo los tejados de los edificios sobre los que el joven heredero había ido saltando anteriormente para alejarse de ella. Ya no se veía la figura de Sasuke por ninguna parte, mas la mirada de la kunoichi permaneció clavada en aquellos edificios durante unos segundos que para el Uzumaki fueron eternos.
"¿Te pasa algo, Sakura-chan?"
"Naruto..." la chica no apartó la mirada de los edificios en cuestión "Me temo que acabo de cometer una terrible equivocación..."
De verdad que me he esforzado por conseguir que aparezca algo de NejiTen al principio (para contentar a Tenshi of Light, quien ya hace tiempo que me lo pidió), pero lo máximo que he conseguido ha sido que intercambien un par de palabras xD. No obstante, en el próximo capítulo intentaré que haya algún que otro momento puramente NejiTen.
Advertencia para los fans de Ino: En el capítulo final, es posible que decida emparejar a Ino con alguien. Los candidatos son Chouji, Kiba y Lee. Si alguien quiere dar su opinión sobre cuál de los tres hace mejor pareja con la Yamanaka, se lo agradecería (yo personalmente creo que Kiba y Chouji pegan más con Ino, mas prefiero conocer vuestras opiniones xP).
¿Qué más? Ah, claro... El siguiente capítulo... El más deseado... ¡¡El último!! xD Pues la verdad es que no creo que tarde tanto en subirlo como éste, de modo que no tendréis que tener demasiada paciencia (o tal vez sí... ¡conmigo nunca se sabe!).
