Bueno, espero que lleguen a este capítulo. Por lo menos creo que es un poco más cruel que el otro… Pobre Luna… TT Myan! Lo siento! La vez anterior se me olvidó poner el disclaimer! No me pertenece nada… Ojalá fuera así XD
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Ya sabía yo que después de ese pequeño incidente algo pasaría… Cuando íbamos a la mitad del camino, uno de los chicos que me habían estado observando tocó a la puerta del compartimiento y preguntó si podía pasar. Claro que yo accedí. Honestamente, me daba igual… No me importaba verlo ahí y de buena gana lo habría ignorado si no hubiera sido porque él comenzó a hacerme la plática.
-Y¿cómo te llamas?-comenzó a preguntar el tipo como quien no quiere la cosa mirándome con una curiosidad maliciosa que entendí hasta que bajé del Expreso unas horas más tarde.
-Luna… -dije mirando a la ventana
-¿Luna? Curioso nombre… Pero¿Luna, qué?
- Luna Lovegood…
-Oh¿en serio?-su sonrisa se hizo más evidente y un poco más chocante- Y… ¿eres sangre limpia?
Yo lo miré con incredulidad (creo que fue la primera vez que lo he hecho en mi vida) y respondí de lo más normal.
-Sí, eso creo… Pero realmente, no creo que eso tenga que ser algo para enorgullecerse…
-Ah¿no?-parecía divertido ante mi respuesta- ¿Y qué crees que es importante de verdad entonces?-el tono en que lo hizo me provocó algo de desconfianza pero aún así contesté lo más sinceramente posible.
-Que la gente sea sincera… que no se mienta ni a sí misma ni a los demás. Que despierten a lo que está afuera y que no quieren ver por no perder su tan ansiada comodidad… Que no teman ser ellos mismos… Y que sepan de la verdad que vive con ellos pero que están decididos a ignorar… Además de que es importante que sepan que los renacuajos con ampollas existen…-añadí como un pensamiento tardío.
El chico me vio con cara de incredulidad (ahora era su turno) y una expresión desagradable que me recordó a uno de los vecinos cuando papá trató de hacerle saber acerca de la existencia de las mismas criaturas de las que estaba hablando yo en ese momento. Me barrió con la mirada y dijo:
-Los renacuajos no pueden tener ampollas… Ni siquiera tienen patas…
-Bueno, es que la primera persona que los vio pensó que las tenían…por eso les puso así y no les han podido cambiar el nombre porque la gente ya se ha acostumbrado a llamarlos de esa forma… Pero son muy interesantes, a decir verdad… Parecen renacuajos pero tienen unas ligeras callosidades que…
-OK… eso se te hace mucho más importante que la pureza de sangre¿no?-me dijo anonadado. Yo asentí con la cabeza mucho más interesada en el bichito que luchaba en contra de la fuerza de gravedad para poder entrar al compartimiento, pero por el reflejo de la ventana alcancé a ver su expresión de desesperación. Pensé que se iría, pero no lo hizo. En lugar de eso, se tranquilizó, forzó una sonrisa e hizo su última pregunta- Y, supongo que ya sabes en qué casa vas a quedar¿no?
Me volteé a verlo y comencé a meditarlo. En realidad era la primera pregunta de todo el interrogatorio que realmente me hacía pensar en la respuesta. No porque no lo hubiera pensado, sino porque, después de ver la expresión en los rostros de quienes tendría que soportar todo un año… no, siete años consecutivos, en lugar de pensar: "¿En qué casa cuadraría mejor?" comencé a hacerme otra pregunta: "¿En qué casa los estudiantes serán más tolerantes?". Suspiré con desilusión y algo de pesadez y concluí lo más desinteresadamente que pude:
-Bueno, las grandes mentes piensan igual y deben estar juntas también, así que creo que sería muy bueno quedar en Ravenclaw… No me gustaría estar en Gryffindor pues la valentía se me hace algo… sin importancia… No es que la menosprecie, pero creo que cualquiera puede ser valiente si se lo propone. Si está en una circunstancia adversa. Además, también se debe de tener la cabeza fría. No es bueno que, si comienza a querer salvar gente o salvarse a sí mismo y por ir pensando en lo que le haría al ser que lo va a despedazar, comenzara a echar todo a perder. La valentía conlleva una gran responsabilidad y mucho más si estás con otras personas. La astucia y la ambición son buenas, pero creo que eso ya se lleva si tu objetivo es conseguir algo y estás dispuesto a todo para lograrlo... Slytherin no es para mí… ¿Hufflepuff?… Honestamente no creo encajar ahí… No me gusta el trabajo pesado y soy justa, pero me incomodaría estar cerca de las cocinas… y es demasiado amarillo… Demasiado llamativo… Creo que Ravenclaw es la mejor opción para mí… Espero que en esa casa no haya quien me moleste y, a decir verdad, venimos a estudiar , no a hacer amigos- eso último lo dije más para mi misma que para el tipo- Sí, creo que Ravenclaw será la mejor… Pero…- me encogí de hombros y terminé -nadie sabe realmente a qué casa va al principio, así que no puedo asegurar nada.
El chico me miró con más incredulidad aún. Supongo que no podía dejar su boca abierta por miedo a que yo lo criticara o a que alguien más lo viera por la ventana del pasillo, pero parecía estar dispuesto a hacerlo si esos factores no lo hubieran detenido. Cuando reaccionó yo ya estaba de nuevo viendo al bichito que por fin había logrado entrar al compartimiento y zumbaba feliz para sí mismo sobre nosotros.
-De verdad que estás loca…- dijo después de que su expresión pasó de incredulidad a desprecio- Espero realmente que no quedes en Slytherin… y no por ti, sino porque es la casa en la que yo quiero estar y no soportaría tener que ver tu patética figura todos los días durante siete años seguidos…- lo miré con algo de indiferencia y luego regresé al bichito. Él continuó – No hay lugar para gente como tú en Hogwarts… Tú sabrás si te quedas o mejor te vas… Con permiso… - y salió del compartimiento con la cabeza en alto y con una expresión de superioridad y arrogancia absolutamente desagradable. Yo seguí con el bicho, pero ahora estaba pensando en otras cosas…
No me molestó lo que me dijo… A decir verdad, ya estaba acostumbrada a esos comentarios. No, eso no era lo que me molestaba en realidad…
Lo único que sentí en ese momento fue una enorme desilusión y un dolor en el pecho… Toda mi vida había estado llena de comentarios de ese tipo: "¿No tienes otro tipo de ropa?" "¿Por qué te peinas tan extraño?" "¿Qué no puedes hablar de otras cosas que no sean tus locuras?" "Aléjate antes de que me vean contigo…" Por fin había sentido que pertenecía a un lugar… por fin creí que sería aceptada y todo eso se derrumbó con la pequeña conversación de ese momento.
Al bajar del Expreso en cuanto llegamos a Hogwarts, el viento me trajo algo que escucharía diariamente durante mi estancia en el colegio:
-Esa chica no está en sus cabales… En lugar de Luna debería de llamarse Loony Lovegood…
Sí, parecía que, definitivamente, Hogwarts no cumpliría con mis expectativas ni sería lo que, en un principio, llegué a pensar que significaría en mi vida…
No sería el escape de la realidad… Sencillamente, la realidad no me quería dejar en paz…
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Bien, espero que les guste... No soy muy buena escribiendo, pero creo que hago el intento XD Espero que lo revisen... Gracias!
