Muchas gracias Arkham Moon por el comentario pasado! Me ayudó mucho! Espero que les guste esto...son los últimos dos capítulos...y algo más XD. Awww...myan! me dolerá, pero es que si no los hago cortos, nada más no lo acabo XD

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Pasé mi segundo año sin volver a preocuparme de lo que pensaran los demás de mí. Continué haciendo mis visitas diarias al baño de Myrtle, seguimos platicando. A decir verdad, era mejor que el año anterior. Ya nos conocíamos más y eso hacía mucho más fácil el encontrar temas de conversación sin ningún tipo de silencios incómodos u otras cosas. La única constante además de esta era que el tema de Harry Potter seguía siendo aquél que usábamos cuando ya no teníamos nada más que platicar. El problema ahora era que Myrtle parecía estar algo sentida con él.

-¡No ha regresado desde que salió de esa dichosa cámara!- solía decir mientras sus ojos se comenzaban a llenar de lágrimas. – ¡Sólo lo hacía por "ella"¡Te apuesto lo que quieras a que lo único que le importaba era desentrañar el misterio del "Lavabo de los Secretos" y salvar a su querida pelirroja!

Yo solamente la miraba, me encogía de hombros y trataba de hacerla sentir mejor.

-Tal vez él no es para ti… - la habría abrazado, pero se sentía muy fría, así que decidí dejarlo hasta ahí. – Simplemente hay cosas que no están predestinadas… Pero si sus caminos se unieron puede que, en algún momento, más adelante, se vuelvan a encontrar.

Myrtle comenzó a reírse con ganas. Honestamente, aún no le encuentro la gracia.

-¡Ay, Luna, tú y tus locuras!

Parecía no haberme creído porque durante todo el año siguió lamentándose de que Harry no había ido a visitarla.

A partir de ese año comencé a llevarme mejor con Ginny Weasley también. Cuando nos tocaba juntas en clase y veía que nadie quería hacer equipo conmigo, ella se ofrecía. No sé si lo hacía porque en realidad le agradaba o porque le daba lástima. Pero no me importaba porque solíamos pasarla muy bien. Siempre que me veía en los terrenos o en el Gran Comedor me saludaba y yo le correspondía el saludo no sin antes preguntarme si era a mí a quien saludaba. Llegó un momento en el que todas las pláticas en el baño tenían a Ginny Weasley en algún punto. Yo no me daba cuenta.

Pero Myrtle sí…

-¡Te la pasas hablando acerca de ella!- me dijo el día en que, a su parecer, ya había sido demasiado.- "Ginny hizo esto… Ginny hizo el otro… Debiste ver a Ginny en clase de Pociones…" Ginny, Ginny, Ginny… ¡Caíste en su juego al igual que Harry! - Para ese momento, tanto Myrtle como yo ya sabíamos que el nombre de la chica que Harry había salvado allá en la cámara. Hizo una trompetilla después de quejarse y se dio la vuelta.

-Nunca pensé que te molestaría tanto…- y a decir verdad, no, nunca lo hice. Ella no me dejó explicarle, simplemente se fue a su retrete favorito y comenzó a llorar. Con eso supuse que no quería hablar conmigo así que me fui del baño asegurándole que volvería al día siguiente…

Pero no lo hice. Los exámenes estaban cerca y nos estaban presionando con ellos, demasiada tarea y la elección de las nuevas materias que tomaríamos al año siguiente. Todo eso me obstaculizaba para regresar al baño y volver a verla.

Parecía que el destino no quería que nos viéramos durante un largo periodo.

Un largo periodo que duró tres años.