Pasó el tiempo. La dejé de ver no porque quisiera, sino porque realmente el tiempo era muy limitado y me daba pena presentarme después de tantos años de ausencia. Muchas cosas tuvieron lugar durante ese tiempo: el Torneo de los Tres Magos, la muerte de Cedric Diggory, el regreso de El-que-no-debe-ser-nombrado, el ED, la lucha en el ministerio…y sentía que simplemente no alcanzaría el tiempo para contarlo todo. También para ese entonces, ya hablaba mucho más con Ginny y no sólo con ella. Por fin había conocido al "famoso" Harry Potter, al hermano de Ginny, Ronald, a Hermione Granger (que por cierto no entiendo qué hace en Gryffindor. Aunque en realidad es demasiado corta de vista) y a Neville Longbottom con quien comencé una linda relación de amistad que creo puede llegar a durar mucho tiempo. Sin embargo…
La seguía extrañando. Por más que quisiera no podía olvidar los momentos que habíamos pasado juntas, cómo me había identificado con ella, las horas infinitas en el baño burlándonos de lo comunes que eran los demás y dándonos cuenta de que éramos especiales simplemente por ser diferentes a ellos. En ese momento yo era casi tan mala como el montón por haber abandonado a mi primera y mejor amiga.
Y llegó un momento en el que ya no pude más y logré armarme del valor suficiente para ir hasta su baño, abrir la puerta de golpe y gritarle que la extrañaba. Ella sólo me miró como si no supiera quien era yo y esom e hizo sentir mal ¿y si era así? Se tardó un poco y estaba a punto de irme, pero, en cuanto di la vuelta, dijo:
-Te tardaste mucho… Dijiste que volverías "mañana". No recordaba que un día durara tanto.- y añadió encogiéndose de hombros -Claro que cuando estás muerta el tiempo es más relativo de lo que solía ser…
Me di la vuelta otra vez y la miré mientras una sonrisa extensa cruzaba mi rostro. Ella estaba toqueteando un punto en su barbilla mientras descendía a mi altura y sonrió también. Así fue que comenzamos de nuevo.
No, más bien, continuamos con lo que habíamos dejado pendiente.
X X X
Casi al final de mi quinto año estaba en el baño con ella. Traía a Reggie en mi cabeza (como dije al principio, Reggie es el snorkack que tengo de mascota) mientras escuchaba como Myrtle lloraba desconsoladamente. Acababan de asesinar a Dumbledore y estaban a punto de ofrecer el funeral en los terrenos del castillo. Pero Myrtle no lloraba por eso. No, en realidad lloraba porque Draco Malfoy se ha ido. Según lo que me había contado antes de echarse a llorar, él había estado visitándola con demasiada frecuencia y, de alguna forma extraña, se había identificado también con él (honestamente no entiendo en qué). Pero de repente pasaron muchas cosas inesperadas… Simplemente el hecho de que Dumbledore muriera a manos del profesor Snape y que este se diera a la fuga con los mortífagos fue algo totalmente inesperado (por lo menos para mi).
-Bueno, tal vez no era para ti tampoco. Igual que pasó con Harry…- le dije a través de la puerta que daba a su retrete favorito. Ella siguió sollozando.
-Es que tú no entiendes…-contestó después de un rato de lloriqueos incontrolables como para hacerme entender que sí me había escuchado -Me dijo que no podía hacerlo. Que no sabía qué era lo que había hecho. Y estaba asustado…muy asustado. ¡ME DIJO QUE LO MATARÍAN SI NO LOGRABA SU COMETIDO!…
-Y lo harán –dije sin darle importancia.- No fue él quien mató a Dumbledore. Fue Snape. - Myrtle comenzó a llorar con más fuerza. –Pero… -continué tratando de animarla –por una parte sería mejor. Si está muerto, podría quedarse contigo toda la eternidad.
Los sollozos de Myrtle pararon, salió del retrete, abrió la puerta y una sonrisa maliciosa cruzó su rostro.
-¿Sabes, Luna? Tienes mucha razón. Nunca lo había pensado de esa manera.
Yo sonreí. Estuve un momento más en el baño con ella hasta que tuve que decirle algo que no tuve contemplado hasta que cumpliera los 17 años. Dudé bastante para decírselo pues no sabía como reaccionaría.
-Er…- comencé. Fue muy difícil para mí decir eso –Myrtle, debo decirte algo importante.- tomé aire. Ella me miraba con curiosidad y se me hizo más difícil decirlo, pero decidí soltarlo de golpe para no sentirme tan mal –Van a cerrar Hogwarts y no podremos vernos otra vez. - se hizo el silencio roto solamente por el goteo del grifo de uno de los lavabos. Myrtle siguió mirándome, aunque absolutamente seria, como nunca la había visto.
-No pueden cerrar Hogwarts- dijo con voz entrecortada después de mucho tiempo de silencio incómodo. – No, no pueden…- volvió a esconderse en su retrete y ahora sí no volvió a salir pues jaló la cadena y se fue al Lago. Yo salí también del baño pues había quedado con Neville para salir a los terrenos e ir al funeral juntos.
Por primera vez en mucho tiempo sentí un enorme nudo en la garganta del que nadie se enteró pues lo descargué mientras iba a dejar a Reggie a su jaula. Más tarde, bajé las escaleras, me vi con Neville y salimos del Gran Comedor al funeral, pero no traía ningún vestigio de las lágrimas en mi rostro. Aunque por dentro yo también estaba de luto.
Por primera vez, en todo el tiempo que estuve con ella, sentí que mi mejor amiga estaba muerta de verdad.
X X X
Bien¿qué les pareció? Este es el último capítulo, pero también hace falta el epílogo. Sí, Luna sufrió mucho, pero ya verán qué más pasa con ella.
