Una reconciliación planeada
Se despertó cuando los primeros rayos del sol aparecían en el horizonte. Recordó todo lo que ocurrió el día anterior y le empezó a doler la cabeza. Por un momento pensó que todo había sido una pesadilla y que se encontraba en su habitación pero estaba tumbada en el frío suelo de la calle. Había pasado la noche en un descampado que parecía estar en obras.
No sabía que hacer a partir de ahora. Estaba confundida.
-Taicho venga, anímese un poco.- intentaba consolar Matusmoto a alguien que estaba enterrado en las sábanas sin tener la intención de despertarse.
-Déjame en paz.-Dijo Hitsugaya malhumorado.
-No se preocupe Taicho, Hinamori acabará por abrir los ojos. Todo esto ha pasado muy deprisa y se ha de hacer la idea de todo lo que está ocurriendo no tiene ningún causante más que Aizen y sus subordinados.
Después de buscarla toda la noche por las calles de Karakura lo dejé estar.
No tenía suficiente valor como para dirigirle palabra a Hinamori. ¿Qué debía decirle para que abriera los ojos de una vez?
-Taicho venga si quiere podemos saltarnos las clases e ir en busca de Hinamori. ¿Qué le parece?- Dijo Matsumoto para romper el hielo.
-Bufff… está bien. Iremos en cuanto desayunemos.
Hinamori volvió al Seiretei a escondidas y, en cuanto pudo y fue directamente al departamento de investigación a "coger prestado" un gigai. También encontró la manera de conseguir dinero que utilizaban en el mundo humano y volvió a irse.
Todavía podía hacer algo. Sólo necesitaba un buen plan.
Buscó un sitio en el cual alojarse y le tocó compartir un pequeño piso con otra chica.
Su compañera de piso le preguntó la edad que tenía ya que la vio demasiado joven como para irse a vivir sola. Me inventé la edad según los años que aparentaba y me explicó que a mi edad debería ir al instituto.
Le acompañó a hacerse la matrícula en un instituto y le dijeron que a partir de mañana ya podría ir.
Salió un rato a dar una vuelta para despejarse y empezar a pensar en el plan.
Se paró en un parque ya que llevaba un buen rato andando y se sentó para descansar. Entonces, cerró los ojos y se quedó dormida.
-Vayamos por aquí que todavía no hemos mirado.- Señaló Hitsugaya en un punto concreto.
-¿Queeeeeeeeé? Estoy muy cansada. Déjeme descansar un rato.- Se quejó Matsumoto.
-O mejor. Separémonos, yo voy a ir por aquí y tú…por donde te dé la gana.- Dijo ignorando a Matsumoto.
-De acuerdo. (jejeje ahora me voy a ir a descansar y ya que estamos a divertirme un rato).
Matsumoto tomó una calle y divisó un parque bastante verde.
Al llegar al parque, pudo ver a una persona dormida en un banco.
-¡Hinamori!-Dijo en voz alta.
La chica dormida en el banco se despertó en cuanto escuchó su nombre.
-Rangiku-san.- La llamó Hinamori seriamente.
-Lo siento por todo lo que ocurrió ayer pero dejemos el tema a un lado.-Matsumoto se sentó al lado de la chica.
-Mi Taicho estaba muy preocupado, ahora mismo todavía te está buscando.
Por favor Hinamori, tienes que hablar con él.
-No puedo. Ahora mismo no me sentiría capaz de hablarle.-Empezó a decir Hinamori.
-Lo sé. Mi Taicho tampoco pero tenéis que hablar. Desde ayer por la noche que se le ve un poco afectado por algo y me parece que tú lo sabes. Me gustaría saberlo por favor.- Dijo Matsumoto preocupada.
Hinamori le contó toda la conversación que mantuvo con Hitsugaya y Matsumoto cada vez abría más los ojos sin creer lo que le estaban contando.
-¿Que mi Taicho hizo eso? ¡Hinamori, deberías haberle dado una respuesta!-Replicó Matsumoto.
-No podía. Shiro-chan ha sido mi amigo desde que vivíamos en el Rukongai y me sorprendió mucho lo que me dijo y yo no sabía que hacer. Puede que yo sienta algo por él pero no lo mismo que siente él por mí.-Dijo Hinamori que estaba a punto de llorar.
-Tranquilízate Hinamori, estoy segura de que un día sabrás a quien quieres de verdad sin ninguna duda.
Hinamori asintió con la cabeza gacha.
-Y ahora, ¿Qué te parece si nos divertimos un rato juntas?- Preguntó Matsumoto guiñándole un ojo a Hinamori.
-Bueno, está bien pero nada de ligar ¿vale?.-
Lo pasaron muy bien juntas. Se pasaron lo que quedaba de tarde yendo de allí para allá y Hinamori tenía a veces que llevarse a rastras a Matsumoto que no paraba de ligar con todos los chicos que la miraban.
-¡Ah! ¡Mira! Allí está mi Taicho. ¡¡¡¡TAICHO!!!- gritó Matsumoto para hacerse oír.
-¿¡QUÉ!? ¡No pretenderás que hable con él no?
Hitsugaya se giró i vio a su escandalosa Teniente y a Hinamori. En cuanto vio a la segunda se quedó pretrificado. ¿Y ahora qué? ¿Qué le podía decir?
-Hola Capitán Hitsugaya.- Dijo Hinamori demasiado formalmente.
-Hola Teniente Hinamori- Imitó Hitsugaya.
-¿Pero qué es esto? ¿Es que no os podéis saludar como hacen las personas normales? ¡Que no estamos en los cuarteles!
-Calla Matsumoto. Saludaré como a mí me de la gana.- Contestó Hitsugaya cabreado.
-Ya que estamos los tres, ¿Qué tal si nos vamos a cenar algo por aquí?- Dijo Matsumoto mientras sonreía.
-Yo no tengo hambre para nada así que vámonos ya. Un terrible rugido silenció a todo el mundo.
-Taicho, menos mal que no tenía hambre ¿eh?
-Ejem… ¿Dónde dices que querías ir a comer?-Dijo Hitsugaya muerto de la vergüenza.
-Pues no lo se.- Suspiró Matsumoto.
-Yo se un sitio que está bastante bien.- Dijo Hinamori.
-¡Perfecto!¡Pues vayamos entonces!
Llegaron a un pequeño restaurante y Matsumoto pidió un montón de comida.
-Matsumoto, ¿Estás segura de que te vas a comer sola todo eso?- Preguntó Hinamori.
-Tranquila esta se come todo eso y más.-Dijo Hitsugaya.
Después de que Matsumoto se zampara todo lo que había pedido, empezó a hablar de chrorradas pero nadie le escuchaba. Hitsugaya estaba mirando constantemente a Hinamori y no le apartaba la vista. Hinamori que sabía que le estaba mirando agachó la cabeza haciendo ver que estaba pensando.
-¿Me escuchas Taicho?- Dijo Matsumoto sacando a Hitsugaya de su ensimismaniento.
-¿Eh? Claro, ¿Qué decías?.- Dijo HItsugaya como si le estuviera prestando atención.
-Que me duele la tripa y que me voy un momento al lavabo.-
-¡Ah! Pues claro, ves.
Matsumoto hizo ver que se iba al baño para dejarles solos.
(jujuju dejaré a solas a la parejita para que hagan las paces)-pensaba Matsumoto riendo a carcajadas mientras salía del restaurante.
Un molesto silencio reinaba entre Hitsugaya y Hinamori.
-Umm… lo siento Hitsugaya-kun por la respuesta que te di ayer…lo siento.-Dijo Hinamori para romper el hielo.
-Tranquila no te preocupes-empezó Hitsugaya- ya sabía que lo ibas a decir así que no te preocupes más.
-Pero… es que yo…-Dijo Hinamori.
-Tranqui mujer que no necesito que me la digas en seguida-Dijo nervioso Hitsugaya.- Esperaré la respuesta pero de mientras ¿Quieres que continuemos siendo amigos?
-¡Claro!- sonrió Hinamori.
De mientras, alguien que espiaba por una ventana cercana sonrió.
-Vaya parece que el plan funcionó.-Dijo Matsumoto con una sonrisa.
Fin del Capítulo
