Capítulo 6 ¿El comienzo de una guerra?
Hitsugaya y Hinamori iban de camino a casa de Inoue Orihime (donde Matsumoto y Hitsugaya vivían actualmente). Al entrar en la casa, vieron a Matsumoto sentada en el suelo con la cabeza apoyada en la mesa.
-Buenos días Rangiku-san-Dijo Hinamori sonriendo a Matsumoto.
-Bu…buenos díaas.-Dijo Matsumoto. ¿Te importaría no hablar tan alto? Es que tengo resaca y me duele la cabeza.-
-¡¡HOLA MATSUMOTO!!-gritó Hitsugaya-ME GUSTARÍA MUCHO SABER QUÉ DEMONIOS LE HA PASADO A ESTA CASA QUE ESTA HECHA UN ASCO,¿ME LO EXPLICAS?-
-Taiichoo…no pegue esos gritos…ugh…mi cabeza.-Dijo Matsumoto girándose hacia Hitsugaya. Y vio que Hitsugaya y Hinamori iban cogidos de la mano.
-Ummm ¿Me he perdido algo?-Dijo señalándoles.
-Luego hablamos.-Dijo Hitsugaya.-Hinamori ha tenido la amabilidad de ayudarnos a limpiar el desastre que has montado. Así que dale las gracias.
-Gra…cias.-Dijo Matsumoto mientras se dormía encima de la mesa.
-Bien, encima va y se pone a dormir la mona.-Dice Hitsugaya pegando un bufido.
Hinamori y Hitsugaya consiguieron ordenar todo aquel caos en un tiempo récord.
-Shiro-chan, ¿Reñirás mucho a Rangiku-san? Es que ahora como está de resaca mejor que no la atormentes.-Dijo Hinamori preocupada.
-Tranquila, ya la reñiré cuando se encuentre mejor.-Dijo Hitsugaya mirando a Hinamori.
Desde el encuentro con Aizen, a Hitsugaya se le veía un poco más contento.
-¿Ya no te duelen las heridas Shiro-chan?-
-No, ya casi no me duelen.-Dijo Hitsugaya.-gracias a ti.
-Si no fue nada.-Yo sólo te hice unos apaños.
-No, Hinamori. No me refería a esas heridas. Me refería a lo de anoche. Gracias por quedarte conmigo.-
Hinamori se puso roja. Cada vez que hablaba con él se sentía más contenta.
Matsumoto que se hacía la dormida escuchó la conversación pero hizo ver que seguía un rato más dormida hasta que se "despertó".
-¡¡Uahh!!-Dijo Matsumoto bostezando.-Hola de nuevo Taicho.
-Hola Matsumoto ya sabes que me debes explicaciones, ¿no?-
-Jejejjeje (sonrisa nerviosa) Si…-Dijo Matsumoto pensando en la que le iba a caer.
-Hinamori, será mejor que te vayas.-Dijo Hitsugaya.
-Vale, me voy. ¡Hasta luego!
Y Hinamori se fue cerrando la puerta cuidadosamente.
-Y bien, Matsumoto. ¿Me puedes dar una explicación creíble de lo que pasó ayer?-
-Bueno Taicho, eso no lo debería de responder yo sino tú. ¿Cómo es que ibais cogiditos de la mano Hinamori y tú?-Dijo Matsumoto dándole codazos.
-Eso es una cosa que no viene al caso ahora-Dijo Hitsugaya rojo como un tomate.
Hinamori llegó a casa sonriendo y de muy buen humor.
-¡Hola! ¡Ya estoy aquí!-Dijo sonriendo a Nanako.
-¡Vaya, si que se te ve contenta hoy!-Dijo Nanako-chan, que se estaba preparando algo en la cocina.-¿Ayer pasó algo verdad? Cuenta, cuenta.
-Vale. ¿Qué quieres saber?
-Pues todo pero empieza explicándome que relación tienes o tenías con el chico que vino ayer.
-A ver…era mi amigo de la infancia y le conozco de hace muchísimo, y hace unos días se me declaró y yo no le di una respuesta.
-Menuda tonta, bueno sigue. Ahora me explicas lo que pasó anoche.
-Pues verás. Ayer por la noche mientras estaba con él, vino uno que antes me gustaba y que hace un tiempo me utilizó para uno de sus planes y Hitsugaya-kun se peleó con él.
-¿¡QUÉ!?-empezó Nanako. ¿¡SE PELEARON POR TI!? ¡CHICA, QUÉ ÉXITO QUE TIENES ENTRE LOS HOMBRES!-Perdona ya te dejo continuar.-Se disculpó Nanako.
-Bueno a lo que iba.-Continuó Hinamori.- Me pusieron en una situación en la que me pedían elegir a uno de los dos. Y aunque estaba muy confundida por lo que había ocurrido, hice la elección de quedarme con Hitsugaya-kun.
-Así me gusta, Hinamori.-Dijo Nanako dándole unos golpecitos en el hombro a Hinamori.- ¿Y entonces ahora sois novios?
-Bueno, se le podría llamar así.
Después de la riña, Mastumoto se fue a dar una vuelta a que le diera el aire.
Volviendo hacia casa, Matsumoto se encontró con Rukia por el camino.
-¡Rukia! ¿¡Sabes que ha pasado!?-Dijo Matsumoto.
-¡Cuenta!-Dijo Rukia entusiasmada.
-¡Mi Taicho y Hinamori están saliendo juntos!-Dijo Matsumoto.
-¿¡Qué dices!? ¿No es broma no?-Dijo Rukia sorprendida.
-¡No! Jejejjee se lo he hecho confesar a mi Taicho.
-¡¡Uoh!! ¡¡Al fin salen juntos!!
Se echaron unas cuantas risas más hasta que unos fuerte reiastus les interrumpieron.
-¿¿¡¡Qué ha sido eso!!?? ¡Hay uno, dos, ocho reiatsus muy fuertes!
-Vamos, tenemos que reunirnos todos. Quedamos en el Almacén de Urahara ¿de acuerdo?-Dijo Rukia mientras llamaba a Ichigo.
-¡Vale!
Hitsugaya notó los reiastus y llamó a Matsumoto por el móvil.
-¡Matsumoto! ¿Qué está ocurriendo?-Le dijo.
-No lo sabemos pero ahora hemos quedado todos en el Almacén de Urahara, ves a buscar a Hinamori y tráela, que tú estás más cerca.
-De acuerdo.
-¿¡Qué ha sido eso Hinamori-chan!?-Dijo Nanako asustada.
-¿Tú también lo sientes?-Dijo Hinamori.
-¡Por supuesto! ¿Cómo no iba a sentirlo?
-Bueno, Nanako-chan te agradecería mucho que no salieras de casa por nada del mundo ¿de acuerdo?-Luego ya hablaremos.
-Vale.-Murmuró Nanako asustada.
-¡¡HINAMORI!!-Gritaba Hitsugaya mientras picaba a la puerta.
Hinamori abrió la puerta.
-Tienes que venir conmigo al Almacén de Urahara.
-De acuerdo. Hinamori se giró y se despidió de Nanako.
-Muy bien, sólo faltan Hinamori y Hitsugaya.-Dijo Urahara mirando al grupo de gente que tenía delante.
-Bueno, como supongo que sabéis, los reiatsus que acaban de aparecer son de Arrancares y probablemente, algunos sean Espada así que tened mucho cuidado.
-Ya hemos llegado-Dijo Hitsugaya.
-Muy bien pues como no me ha dado tiempo de hacer un plan, que cada uno, o cada dos se dirijan hacia los Arrancares y los maten. ¿De acuerdo?-Dijo Urahara con expresión seria.-La guerra ha empezado.
Y cada uno se fue en una dirección diferente.
Matsumoto persigió el reiatsu enemigo más cercano que tenía y después de estar corriendo un rato, lo encontró.
-Vaya, así que me toca matarte a ti.-Dijo el arrancar.
-Lo mismo digo.- Y Matsumoto libreó su zampakutoh.- ¡Ruge Haineko!
Pero el arrancar esquivó y le dio a Matsumoto en el brazo izquierdo. Matsumoto continuó atacndo hasta conseguir al arrancar en la espalda.
-Vaya, después de todo va a resultar que tienes posibilidades de herirme.
El arrancar volvió a atacar a Matsumoto y esta vez, le hizo una herida más profunda en el hombro.
Matsumoto iba esquivando ataques pero muchos de ellos por los pelos.
-Venga señorita que me estoy aburriendo, ataca de una vez.
-¡Hadou 31! ¡Soukatsui!- Gritó Matsumoto. Y dio justo en el blanco.
-Zorra… te vas a enterar…-Y el arrancar le contraatacó con unos rápidos movimientos de espada.
Matsumoto los esquivó todos y volvió a atacar dándole esta vez en el estómago.
Los dos estaban heridos pero sabían que sólo uno de ellos dos conseguiría mantenerse con vida.
-¡¡Bakudou 61, Rukujyoukorou!!-Gritó Matsumoto.
El Kidoh volvió a dar en el blanco y esta vez… el ataque fue letal.
-Mier…da-Y el arrancar se desplomó.
-Ugh, ya acabé con uno.-Dijo Matsumoto cayendo al suelo.
Fin del capítulo
