Capítulo 7 Un juego de niños
Urahara notó como el reiastu de Matsumoto desaparecía lentamente.
-Tessai, Ururu, Jinta. Traedme aquí a Masumoto-san y curadla. Parece que acabó con su lucha. Ahora nos toca, Yoruichi-san.
Todos asintieron.
Hinamori llegó hasta un descampado y se topó con Hitsugaya.
-¡Hitsugaya-kun! ¿Tú también has venido?
-Sí, por pura coincidencia.
Dos arrancares exactamente iguales aparecieron justo detrás de ellos.
Hinamori y Hitsugaya se giraron a la vez.
-Vaya una lucha doble, mola.-Dijo uno.
-Deberíais saber que somos especialistas en combates dobles así que tenemos ventaja.
Los dos arrancares atacaron a la vez pero Hitsugaya y Hinamori consiguieron defenderse rápidamente.
Los arrancares gemelos siguieron atacando en especial a Hinamori que era la que era más débil pero ella se defendía sin ningún problema. Hasta que mientras Hinamori se defendía de un gemelo, el otro dejó a Hitsugaya y atacó a Hinamori por la espalda.
-¡Hinamori!
-¡Tranquilo, estoy bien! ¡No te preocupes por mí!-Decía Hinamori mientras lanzaba una estocada a uno de los arrancares.
Hinamori acabó por liberar su shikai y atacó al arrancar gemelo con el que luchaba y le hirió justo en el estómago.
-¡Hermano! ¿Con que vamos con esas eh, pequeñaja?-Dijo uno de los gemelos.
Y el arrancar atravesó con la mano a Hinamori.
-Ugh.- Y Hinamori cayó al suelo.
-¡HINAMORI!-Dijo Hitsugaya. Hitsugaya liberó su shikai haciendo que el cielo tomara un color oscuro.
El arrancar se quedó mirando con miedo al cielo y en el último momento pudo ver a Hitsugaya atravensándole con su zampakutoh.
-Bastardo, ya no tendrás la oportunidad de volver a hacer daño a Hinamori, nunca más.
Y el último gemelo que quedaba con vida, cayó muerto al suelo.
Hitsugaya cogió a Hinamori y se fue corriendo a casa de Urahara.
Ichigo sintió que varios reiatsus de arrancar fueron desapareciendo a medida que iba pasando el tiempo.
-¿Bueno peli-naranja, cuál será tu próximo ataque?-Dijo el arrancar con el cual estaba luchando Ichigo.
-El que a mí me dé la gana. Acabemos con esto deprisita que tengo que matar a muchos inútiles más como tú.
-Lo mismo digo.
Ichigo volvió a atacar varias veces y el arrancar se limitaba a defenderse.
-¿Qué pasa? ¿Tanto te has acojonado que no atacas?-Decía Ichigo mientras seguía atacando.
-Es que me aburres tanto que me dejo el ataque para el final.- Y el arrancar se apartó de Ichigo. Sacó algo que parecía un silbato y lo empezó a tocar.
Un montón de hollows atraídos por el sonoro chirrido rodearon a Ichigo y al arrancar.
-Bien, a ver si te los cargas mientras me atacas, listillo.-Dijo el arrancar.
Los hollows atacaron a Ichigo todos a la vez mientras el arrancar iba atacando a Ichigo.
Pero, de pronto, otra persona iba atacando a los hollows hasta que llegó delante de Ichigo y el arrancar.
-¡Rukia! ¿No te habías ido hacia otra dirección?
-Sí, pero he acabado con el arrancar más rápidamente que uno que yo me sé.
La inmensa mayoría ya han acabado como mínimo con uno.
Un hollow se abalanzó a Rukia y ella de un solo golpe y sin mirarle siquiera lo mató.
-Venga yo te mato a los hollows y tú te cargas al mierdecilla de arrancar ¿Vale?
-Vale.
Rukia empezó a matar hollows a diestro y siniestro e Ichigo no paraba de herir al arrancar. Hasta que Ichigo mató al hollow.
Mataron a los arrancares que habían venido pero ni rastro de ningún hollow, arrancar ni espada.
Volvieron a reunirse en casa de Urahara.
-¿Cómo es que no aparece ninguno más?-Dijo Rukia.
-Por lo que parece lo único que quería Aizen era darnos un pequeño aviso o más bien… una amenaza. Supongo que sabe que nosotros unos arrancares cualquiera podemos matarlos. Esto sólo era una pequeña prueba para ver hasta dónde llegamos. Para él esto sólo es un juego de niños.
-¿Entonces… esto no era el comienzo de la guerra?-Dijo Matsumoto que le habían acabado de curar las heridas.
-No, la guerra de verdad llegará de aquí a cuatro días, se supone.-Dijo Urahara.
-Bueno, ¿Todos estamos bien, no?-Preguntó Matsutmoto.
-Sí.-Dijeron todos a la vez.
-¿Y Hinamori?-Preguntó Ichigo buscando a alguien con la mirada.
-Pues, me parece que está en otra habitación recuperándose de una herida.-Dijo Urahara.
-Bueno, Ichigo y yo ya nos vamos. Sus hermanas deben de estar preocupadas.
-Y yo tengo que arreglar unos cuantos peluches.-Dijo Ishida subiéndose las gafas.
-Bueno, pues entonces nos vamos ya todos.-Dijo Matsumoto estirándose y bostezando.
-Matsumoto ve tirando, yo me quedaré un rato más.-Dijo Hitsugaya.
-Bueno pues le espero en casa Taicho.
Y Matsumoto, Ichigo, Rukia e Ishida se fueron del Almacén de Urahara.
-Bueno yo voy a ayudar a Tessai con unas cajas, ahora vuelvo.-Y Urahara se fue.
Hitsugaya en cuanto se quedó solo, fue corriendo hasta la habitación en la que descansaba Hinamori.
Hinamori estaba sentada en el futón bostezando cuando Hitsugaya entraba silenciosamente.
-¿Hitsugaya-kun?-Dijo Hinamori
-Vaya ya te despertaste.
-Sí. ¿Cómo están Rangiku-san y los demás?
-Bien, se acaban de ir todos a casa.
-Entonces, ¿Cómo es que no te has ido tú también?
-Bueno… es que… estaba un poco preocupado por ti…-Dijo Hitsugaya empezando a ponerse rojo.
-Jejejeje que mono que eres Shiro-chan.-Dijo Hinamori riéndose.
-¡No me llames así! ¡O capitán Hitsugaya o Hitsugaya!
-Jooo Shiro-chan no dejas que nadie te tome confianzas.
-Claro que no por que acabarían tratándome como a un crío.
-Pero déjame llamarte Shiro-chan porfiiii.-Decía Hinamori con ojitos suplicantes.
-Esta bien… pero delante de todo el mundo no ¿eh?
Hinamori le volvió a mirar con esos ojitos suplicantes.
-Haz lo que quieras.
-Vale.-Y Hinamori se acercó a Hitsugaya hasta darle un beso en la mejilla.
-H-H-H-Hinamori-Dijo Hitsugaya que ahora parecía un tomate con patas.
-Me has dicho que haga lo que quiera ¿No? Pues ya lo he hecho.
-Qué tonta eres… bueno en fin, si ya te encuentras mejor deberías irte para casa ¿no? Nanako debe de estar preocupada por ti.
-¿Me podrás acompañar? Es que ya es casi de noche y no me gusta ir sola.
-Vale, vamos.
Hitsugaya y Hinamori se fueron del Almacén de Urahrara y tardaron un poco hasta llegar a casa de Hinamori.
-Pues bueno, ya estamos aquí.- Dijo Hitsugaya.
-Shiro-chan, ¿Puedo preguntarte algo?
-Pregunta.
-¿Quieres venirte a vivir con Nanako y conmigo a nuestra casa? Sé que es un poco pequeña pero cabemos los tres.
-Imposible, no puedo quedarme porque Matsumoto dejaría la casa de Inoue Orihime hecha un asco y…
-Ya, ya, eso son excusas baratas Shiro-chan.-Interrumpió Hinamori.
En ese momento, Nanako aparece delante de la puerta medio borracha.
-Hola Hinamori-chan ¡hip! Lo siento por llegar tarde es que he conocido a una chica y me ha invitado a tomar una copa y bueno… han sido más de una. ¡hip!
-¡Nanako-chan! Anda ves a la cocina y bébete un vaso de agua.
-Es que… ¡hip! mi amiga me acaba de preguntarme si quería irme a vivir con ella y como me ha caído bien, me voy con ella a vivir.
-¡Pero Nanako-chan ésta es tu casa! ¿Cómo la pagaremos?
-Tranquilaaaaa, cada mes te enviaré dinero, no te preocupes. He venido a buscar mis cosas e irme.
Nanako cogió sus maletas.
-¡Pues ala! ¡Adiós Hinamori!-Y Nanako se fue dejando a Hinamori sorprendida.
-Menuda borrachera que llevaba encima tu amiga.-Dijo Hitsugaya.
-No. Me parece que lo estaba diciendo de verdad. Nanako no suele hacer bromas.-Dijo Hinamori pensativa.
-Bueno, estaba borracha así que no te extrañe que luego niegue haberlo dicho…
-Cambiando de tema-interrumpió Hinamori- ahora que Nanako no está, ¿Te vienes a vivir conmigo?
-Vaaale si tanto insistes… Mañana iré a buscar mis cosas.-Dijo Hitsugaya.
-¡Gracias Shiro-chan!
¿Con quién se irá a vivir Nanako? Espero que lo haya dicho de verdad.
Bueno, eso lo sabré mañana
Fin del capítulo
