Disclaimer: Nada de lo que reconoscas me pertenece, es de Rowling, y no TT no gano nada con esto :P
A un Paso del Vacío
V
Cambios, Hambre y Desafío
Mientras subía las escalas de la entrada del colegio, en la penumbra, sintió una presencia unos pasos atrás ella. Ni se molesto en mirar, ya que sabía de quien se trataba. Y eso la ponía, en cierto modo, nerviosa. Después de todo lo que había acontecido en, seguramente..., una hora, dos minutos, en 7 años..., no sabia, pero bueno, en ese tiempo en que había transcurrido aquello, sentía que dentro de ella algo había cambiado. No sabía muy bien qué, pero lo que sabía perfectamente era que ella ya no era la misma. Son esas cosas que te ocurren que te hacen ver el mundo desde otra perspectiva, sentir que has subido un peldaño, o que has pasado una etapa y no sabes si te agrada. Por que en parte quieres que todo siga igual, por ese estúpido miedo al cambio, pero por otro lado maduras, creces, no estas conforme, pero terminas por acostumbrarte, te das cuenta que eso en algún momento iba a ocurrir, y que con el tiempo las cosas tienen distintos matices, como todas las cosas, lados negros y blancos. Y también grises.
La vida sigue, y tienes dos opciones. Una, rechazarla y negar lo que se te posa frente a los ojos, el miedo a aceptar las cosas, muy en el fondo sabes que ocurren, que son hechos y que nada puedes hacer para cambiarlos, para finalmente engañarte, y dejarte caer en tu propia oscuridad, dejarte arrastrar por el tiempo. Dejarte. O dos, aceptar qué algo cambió y encontrar la manera de adaptarte al sistema, buscar otro sentido, una solución, aferrarte a algo que de un sentido a tu nueva vida.
Estaba enfadada con ella misma, por dejar que el chico que caminaba a su lado le afectara tanto. Contribuía en un gran porcentaje al cambio que sentía en ella. No tenía idea que iba a hacer, no quería llegar a su habitación, por que sabía que su amiga estaría en su cama, fingiendo dormir, para cuando escuchara la puerta cerrarse, empezar con el interrogatorio. Hace bastante tiempo, Lily estaba distinta, y eso no pasaba desapercibido a su mejor amiga. Tampoco, después de sobrevivir al interrogatorio, creía poder dormir. Tenía demasiadas cosas en la cabeza. De hecho, hace meses que no dormía.
Lily Evans, según su propia definición, era una persona con una mente muy analítica. Cada cosa que le ocurría, la daba vueltas y vueltas en su cabeza, tratando de sacarle todos los aspectos a la luz. Pensaba demasiado, ese era su problema. Se estresaba por pequeñeces que, a veces, no tenían importancia. Por eso, la mayor parte del tiempo, se la pasaba sumergida en sus pensamientos, prestando el mínimo de atención a su entorno. Le costaba mucho poner atención en clases, a pesar de ser una alumna muy talentosa e inteligente, tenía que hacer un esfuerzo sobrehumano para escuchar las palabras de sus profesores. Y como muchas veces se quedaba en su mundo, había tomado la decisión de adoptar la Biblioteca como tercer hogar (Hogwarts, el segundo). Aun que en la biblioteca también sufría sus faltas de concentración. Hasta hacía de consejera de la bibliotecaria, y muchas veces se preguntó ¿Cómo? Resolvía los problemas de los demás, y tenía su vida hecha una mierda.
No sabía en que dirección caminaba. Solo paso, tras paso. Inercia. "...Todo cuerpo continua en su estado de reposo o de velocidad uniforme en línea recta, a menos que una fuerza actúe sobre él y lo obligue a cambiar de estado". La voz le llegaba de algún rincón de su memoria. Era su propia voz. Era una definición muy básica, pero así sonaba tan simple. La inercia, la tendencia a seguir en movimiento. Recordaba haberse aprendido esa definición a los 10 años, intentando que su hermana Petunia también se la aprendiera. En esos años en que eran verdaderas hermanas. Lily ayudaba a estudiar a su hermana mayor. Resultado, Lily aprendía cosas muy avanzadas para su edad, y Petunia se enojaba por que su hermana menor sabía cosas que ella no. Aun así se llevaban muy bien, de hecho, de maravilla. Eran inseparables. Eran... desde que llegó la carta, todo cambió. Como ahora había cambiado.
Ahora, ella se hallaba en un estado de inercia, mientras trataba de asimilar lo que le había ocurrido. Otra voz llegó a sus oídos.
- ¿Contraseña?
□□□
Ella siempre adelante. El se limitaba a seguirla. En la penumbra adivinó la silueta de la muchacha. En otra ocasión le habría parecido muy placentero ver a una chica bañada en la luz de la luna menguante que se filtraba por las ventanas, pero en ese momento, en que la chica iba envuelta en una capa, en que el se sentía tan cansado, y en que, sobre todo esto, en que la chica era Evans, la cabeza de zanahoria, cualquier cosa sería mejor que aquello.
Bajo la mirada. Le hacía daño mirar. Mirarla. La odiaba. No, corrección, quería odiarla, pero no podía. Era simplemente imposible, por más empeño que ponía en odiarla, algo no lo dejaba. Es más, mientras más intentaba, el odio se hacía más lejano. No podía. Ahora que la veía, veía a alguien completamente diferente. Era como ver a otra persona. Una persona completamente distinta a la Lily Evans que él conocía. O que creía conocer.
Antes pensaba que Evans era una chica que se creía inteligente y superior a los demás, una chica seria y que no sabía divertirse. Que creía que ser prefecta era ser lo mejor. Que creía que con decirte un par de frases ingeniosas, de las cuales tú no tenías idea, por que no pasabas las 24 horas con un libro pegado a los ojos, eras mejor. El la creía una perdedora por tener excelente notas, o mejor dicho, por poner atención a todo lo que decían los profesores. Por ser cliente frecuente de la biblioteca. Por quitarle puntos por que le daba gusto. Por que no tenía vida social. Y por mil otras razones que ahora no tenían sentido. Antes... antes pensaba muchas cosas, ahora creía haber sabido.
El haber mirado sus ojos, le hacía sentir que conocía cada aspecto de su vida. No sabía como. Pero algo así sentía. Nunca le había pasado aquello. Quedarse perdido en sus ojos, en la inmensidad de ese mar esmeralda. Era algo inevitable. Estaba seguro que si volvía a ver esos ojos, se volvería a perder, y no podría retirar su vista de la mirada de la chica. Y le daba miedo. No podía creer, que él se perdiera en la mirada de Evans. ¿Qué significaría aquello?
Seguía a la chica, sin mirarla. Seguía el sonar de sus pasos unos metros adelante. Con la vista en el suelo y los brazos cruzados, pronto descubrió que a chica lo guiaba a la Sala Común de Gryffindor, por un camino poco transitado.
A lo lejos vio a la mujer dormir placidamente, pero con el ruido que producían al andar la despertaron. Ella abrió lentamente los ojos, como tratando de adivinar donde se encontraba, cuando divisó al chico de gafas todo se aclaró.
- ¿Contraseña?- pregunto con voz adormilada, la Dama Gorda.
- Bellator lucis- dijo Potter de forma mecánica.
El retrato se abrió lentamente y la chica se adelantó para entrar a la Sala Común. James tuvo el impulso de hacer algo, y no lo reprimió. Antes de que Evans entrara, el interpuso su brazo en la entrada. Ella por fin lo miró a los ojos, sin expresión alguna.
- ¿Por qué?
- ¿Por que qué?- contestó ella con voz ronca
- ¿Por qué lo hiciste?
- ¿No esperaras que te lo cuente a ti...?
- Aún así...
- No, Potter... No.
Una atmósfera de silencio los envolvió. Cada uno sumergido en sus propias cavilaciones, y tratando de adivinar las del otro.
"Ahí esta otra vez" se dijo James, y vuelve a perderse en su mirada... Un momento, eso suena hasta... ¿romántico? Sacudió la cabeza como para espantar ese pensamiento. Se perdía en la mirada de Evans y ¿qué? le agradaba. Además ¿Qué podía pasar? Nada, aparte de que Evans se enamorara de él. Reprimió una carcajada, era surrealista.
Algo sonó, no supo donde, pero no le tomó importancia.
- ¿Van a entrar a la Sala Común o no?- le llegó la fastidiada voz de la Dama Gorda.
Por toda respuesta Potter retiró su brazo y Evans entró. De nuevo ese sonido ¿De donde provenía?
Evans se sentó en un sofá frente a la chimenea, donde crepitaba el fuego iluminando y arrancando destellos rojizos de su cabello. Lo que logró desquiciar a Potter. Sus ojos, su pelo, ahora ¿qué? No podía creer que el cabello de Evans le atrajera tanto. Con destellos rojizos... pero ahora que los miraba mejor eran rojizos, con cierto tono tornasol que cambiaba de naranjo a cereza. Su espeso cabello, tan sedoso y largo, plagado de pequeños bucles en las puntas. Estos solían moverse al más mínimo movimiento de la chica, como si una brisa imaginaria los meciera.
Sin proponérselo o pensarlo detenidamente se acercó. Evans no vio al chico, ya que estaba de espaldas a él. A un paso de ella, algo lo interrumpió. Un sonido. Pero lo sintió más cerca, de hecho lo sintió en él. Su estomago tenía tal escándalo que estaba seguro que hasta Dumbledore lo había escuchado. La chica se dio vuelta lentamente con una ceja en alto. El chico bajó la mirada sin tener muy claro por qué.
- Yo también tengo hambre...-murmuró de repente la pelirroja.
El levantó la mirada, un tanto ¿Esperanzado¿De qué? Esto no tenía sentido, se decía el chico.
- Voy a las cocinas ¿Te traigo algo?- dijo mientras se preguntaba de donde había salido tanta amabilidad con alguien con quien nunca se había llevado bien.
- Chocolate- musitó la chica.
El chico se quedó esperando. ¿Pero esperando qué? Esa noche andaba realmente lento. No supo cuanto tiempo estuvo ahí, parado, mirando la nada. La chica se dio vuelta, entonces Potter tuvo que forzar a su cerebro a emprender la marcha. Con esto, el chico se dirigió al cuadro de la Dama Gorda, con pasos lentos y torpes, como si tratará de recordar como caminar. La mujer del cuadro volvió a reclamar.
□□□
- Bellator Lucis
"Guerrero de la luz" Ella no era no una guerrera, y menos de la luz. Todo lo contrario, era una cobarde, que se ocultaba de la luz, para no tener que ver sus defectos, esas cosas que la hacían ver miserable. Era una cobarde, había tomado la salida fácil y ni siquiera eso le salía bien.
Iba a pasar dentro de la Sala Común, pero algo se interpuso. Vio que era el brazo de Potter. Se hallaba tan fuera de lugar. Lo miró ¿Qué pretendía interponiendo su brazo?
- ¿Por qué?
- ¿Por que qué?- A que se refería con eso.
- ¿Por qué lo hiciste?- "Ah, claro, ya me imaginaba que iba por ese lado..."
- ¿No esperaras que te lo cuente a ti...?
- Aún así...- "¿Este nunca va a ubicarse?"
- No, Potter... No-
Definitivamente estaba loco si pensaba que le iba a soltar así como así sus motivos, después de todo era sus motivos, y se los iba a guardar, ya no le quedaba nada, que por lo menos esos putos motivos quedaran para ella.
Y de nuevo, que le pasaba a Potter, que no le despegaba la mirada. Nunca había sido una chica linda, y menos el día que había intentado acabar con su vida.
- ¿Van a entrar a la Sala Común o no?
¿De donde provenía esa voz? Ah... La Dama Gorda... en fin, esa pobre mujer existía solo para pedir contraseñas ¿Qué más le iba a exigir...? Ya no tenía caso molestarse por algo. No sacaba nada de provecho¿se iba a amargar la existencia solo por que Potter le hacía una estúpida pregunta? Bueno, no era una pregunta tan estúpida, pero la mejor salida era ignorarlo. ¡Claro¿por que no había pensado eso antes?! Se habría ahorrado un montón de problemas. Pero ya no había vuelta a atrás. Era la pequeña "enseñanza" que había sacado esos últimos meses. Era mejor encontrar una solución a los problemas en vez de lamentarse por la poción derramada.
Mientras pensaba, se había sentado inconscientemente frente al fuego, uno de los lugares favoritos de la pelirroja. El fuego, sus movimientos hipnotizantes, podía estar ahí mil años, y poder olvidarse de todo. Sintió un ruido. Su estomago. Un pequeño esbozo de sonrisa apareció en su rostro. Desde la cena del día anterior que no comía nada. Pero no era su estomago el que pedía alimento, si no el del chico que estaba tras ella. Y volvió a sonar. Y por fin se dio del origen del sonido.
Se dio vuelta sin entender mucho. El chico bajo la vista. Potter bajo la mirada ¿Avergonzado? Eso no entraba en la cabeza de nadie. Puede que fuese un prejuicio o algo por el estilo, pero imposible pensar que un merodeador se avergonzara por algo.
- Yo también tengo hambre...- dijo antes de siquiera pensar en que iba a decir.
El chico levantó la mirada, con cierto brillo, que Evans nunca había visto. Un brillo de esperanza. Pero... ¿De qué? Esa noche habían acontecido muchas cosas sin sentido, estaba llegando a pensar que todo era una broma, y que en cualquier momento aparecería alguien detrás de las cortinas gritando que esto era una joda para Video Match. Sonrió para si. No sabía de donde sacaba tanta imaginación. Podría escribir un libro.
- Voy a las cocinas ¿Te traigo algo?- ¿Por que tanta amabilidad? Bueno, fuera cual fuera el motivo, era amable, bien por él, que retomará el camino, que se reivindicara.
- Chocolate- dijo lo primero que se le vino a la mente. Pero el se quedo ahí, como un poste. Ella volvió a mirar el fuego. Luego sintió como el cuadro de la Dama Gorda se cerraba y que la mujer empezaba a renegar algo. Empezó a tener mucho sueño.
□□□
Hizo el camino a las cocinas especialmente largo. Al pasar por los pasillos, los cuadros emitían pequeños ronquidos, se acomodaban o abrían un ojo para mirarlo reprobatoriamente. Tendría que haber traído su capa invisible. Pero ya estaba bastante lejos de la torre y le daba una flojera inmensa. Bajó las escaleras de mármol y siguió bajando a través de un pasillo oscuro, parecido a las mazmorras donde tenían pociones. Llegó a un cuadro de un frutero de plata, hizo cosquillas a la pera, y esta se rió. Finalmente entro a las cocinas. A esas horas no había muchos elfos, ya que se encontraban haciendo aseo, apagando chimeneas, entre otras cosas, en todos los pisos del castillo. Los pocos elfos que se encontraban allí, de inmediato empezaron a ofrecerle todo tipo de cosas.
Luego de convencerlos que no quería un buey asado, cuando se le ocurrió decir que tenía hambre, se llevó consigo dos botellas de cerveza de mantequilla, bollos y una gran barra de chocolate. Aún se preguntaba por que había pedido dos botellas, seguramente Evans le lanzara la botella por la cabeza en vez de tomársela con él. Y él. ¿Por qué quería tomarse una cerveza de mantequita con Evans? Se reprochaba el hecho de querer ser amable con la chica. No tenía ningún motivo. O quizás sí... Sentía una especie de… ¿Lastima? Sí, lastima. Sentía pena por la chica. Debía sentirse tan miserable, como para querer dejar de existir. Y para colmo, le había echado en cara que él, tenía la culpa. Eso no lo ayudaba a sentirse mejor. A eso se debía. Se sentía en deuda y quería ayudar de alguna manera. Ayudarla.
Volvió a la Sala Común. Antes de despertar a la Dama Gorda y darle la contraseña, vaciló. No estaba seguro de querer entrar ahí entrar, encontrarse con un demonio pelirrojo, que le arrojará la botella por la cabeza, en cuanto él le ofreciera tomarse la cerveza de mantequilla con él. Era una posibilidad, aun que también era una posibilidad que simplemente le ignorara. No sabía por qué, pero prefería la primera opción, prefería perder su hermosa cabeza a que ella simplemente le ignorara. Le gustaba producir algo, lo que fuera, aun que fuera odio, en ella. No le gustaba la indiferencia. Muy a su pesar, tuvo que reconocer, que parte de los rumores sobre él, que hablaban sobre su egocentrismo y egolatría, eran ciertos. Pero bueno¿Qué querían? No podía ser perfecto, de otro modo no sería humano. Él era casi un ser divino.
Y él, como casi ser divino, tenía derecho a saberlo casi todo. El casi implicaba que no supiera los "misterios de la vida" o los "misterios del universo" y esas cosas, de modo, que podía saber cualquier cosa que no entrara en esa categoría. Es más, debía saber todo lo demás. Entre todo lo demás, se encontraba el motivo por el cuál Evans había intentado suicidarse. Está bien, sabía que él tenía un porcentaje alto de responsabilidad, pero había algo más. No podía haber llegado a esa decisión de la nada, de un día para otro. Tenía que haber un motivo fundamental que gatillara todo el asunto. Seguramente la chica estaba a punto de estallar, y había ocurrido algo que había rebalsado el vaso de Evans, algo que había pasado el límite. Y sin duda no habían sido ellos, los merodeadores. Ellos habían hecho las bromas de rutina, la habitual, la que implicaba la vida en Hogwarts, nada extraordinario, nada por que enfadarse. Todo lo contrario, tendrían que rendirle honores por alegrar la vida del castillo. Hace una semana le habían hecho una buena a Snape, pero eso sin duda no había afectado tanto a Evans, que siempre defendía al pelo aceitoso, pero nunca, nunca para llegar a matarse. En ese caso, yendo al extremo, tendría que haber matado a Snape. Pero era absurdo. No tenía ni pies ni cabeza.
Estaba seguro. Algo había y él debía saberlo. Se lo sacaría a Evans como fuera. Y cuando un Merodeador, y peor James Potter, se dijo el chico, se propone algo, lo logra sin importar los medios y las consecuencias.
Finalmente decidió entrar y enfrentar lo qué fuera. Era un chico valiente, todo un Gryffindor, se dijo. Cuando puso un pie dentro de la Sala Común, se dio cuanta que ninguna de las dos opciones que él había propuesto era correcta. La chica estaba tumbada en el sofá, arrebujada en la capa de Potter. El fuego de la chimenea, a punto de extinguirse, bañaba el cuerpo de Evans, dándole un aspecto misterioso. Un halo como de fuego rodeaba la cabellera encendida de la chica. Los parpados cerrados de esta cubrían los ojos verdes que el chico tanto deseaba volver a contemplar. Por un momento el chico se llevo un susto, pero luego ver su lenta y acompasada respiración mover el pecho de Evans en un ritmo que lograba magnetizar al buscador, revelaba que la chica estaba durmiendo, y viva, no como contrariamente había pensado Potter en un momento.
James se acercó al sofá donde descansaba la pelirroja. Dejó las botellas y la demás comida aun lado, en el suelo. Y él se sentó en la alfombra, apoyando un brazo en el sofá, de frente a Evans. Su cabeza, sobre su mano y su mirada sobre la cabeza de Evans. En ese momento la vio tan frágil, indefensa, desprotegida. No era esa Evans que armaba escándalos cuando los Merodeadores y sobre todo él, hacían alguna broma a alguien. La qué le gritaba por alguna estupidez. La Evans que ponía atención a las clases y que regañaba a quienes no la dejaban hacerlo. La Evans fuerte, decidida y autoritaria. No, era una Evans totalmente diferente. Hace un rato ya le había dado esa impresión. Ahora se acentuaba. Y más al recordar que había intentado matarse hace tan solo unas horas. Había intentado matarse. Aún no alcanzaba a asimilar las dimensiones de aquello.
¿Y si volvía a hacerlo? Peor¿Y si lo lograba? Un temor tremendo lo embargó. Más que temor, una desesperación e impotencia. Una impotencia al saber que no podía hacer nada para evitarlo. Un mareo terrible lo saltó, tanto que tuvo que apoyarse en el suelo y respirar profundamente para normalizar su ritmo cardiaco. Cuando se hubo recuperado, volvió el temor. Le empezaron a sudar las manos y la frente. Un nerviosismo irrefrenable se apoderó de él. Era como si Evans se estuviese muriendo frente a sus ojos, ahí mismo, en ese mismo instante y él no pudiese hacer nada.
Pero, un momento¿Quién le dijo que no podía hacer nada? Claro que podía hacer algo. Y lo iba a hacer. No sabía que podía hacer, pero algo haría. No iba a permitir que Evans si quiera pensara en quitarse la vida. No. Esta decidido.
Estaba cansado. Aún no comía nada. Se tomó su cerveza de mantequilla él solo. Siempre contemplando a Evans. Buscando alguna solución a un problema que desconocía. Comió algunos bollos. Desde luego estaban deliciosos, pero el se sentía tan mal, con tan poco animo, y tan preocupado que le sabían a cemento. Pensó en que hacer de momento. No podía dejarla ahí. La tapó bien con su capa. Sin duda si la llevaba a su habitación, Donna Blake armaría un escándalo peor que los que armaba Evans. Le tacharía de pervertido, degenerado, pedófilo - Estaban a principios de Octubre, el cumplía 17 años el 27 de ese mes y, según Potter sabía, Evans cumplía 17 en mayo. Se llevaban por como 7 meses. No era tanto, pero para Blake era más que suficiente para adjudicarle el título de "Viejo Verde"- pederasta, aprovechado, salido, desgraciado, maricón y hasta mortífago. Definitivamente no la subiría a su habitación, no gracias. Podía llevarla a su habitación, la de Potter. Casi se carcajeó allí mismo. Sería el mismo problema, en vez de Blake, seria su amigo Remus Lupin el que haría el papel de madre. De nuevo rechazó esa "brillante" idea. Podía llevarla a la enfermería... ¡Bah¡Para qué! para involucrar a los profesores, ya que la enfermera Pomfrey no tenía muy cerrada la boca como debiera, cuando se trataba de los merodeadores. Además Evans no estaba enferma, bueno enferma mental sí, pero eso no lo solucionaría Poppy. Por supuesto no avisaría a ningún profesor. Hasta ahora la mejor decisión era tomar la que ya habían tomado, quedarse allí. Así que simplemente no pudo idear nada más, por que sus parpados comenzaron a cerrarse lentamente. Se quedarían allí, ya la despertaría temprano para que nadie se enterara de lo ocurrido. El sueño lo venció.
□□□
Algo le molestaba. El sol le llegaba a sus ojos cerrados. "Que raro... normalmente yo cierro las cortinas de mi dosel" pensó. Abrió los ojos, tomando como medida precautoria poner una mano como visera para evitar que sus ojos se irritaran con los rayos del sol. Miró al rededor. Esa no era su habitación, de hecho era la Sala Común. ¿Qué hacia ahí? Estaba recostada en un sofá, cubierta tan solo con una capa. Y apoyado en su estomago...
- ¡¡¡POTTER!!!- el aludido dio tal salto que se calló hacia atrás.
- ¡Conchesu...!- exclamó Potter cuando su cabeza dio con la punta de una mesa que había a sus espaldas- ¡¿Qué mierda pasa?!
- ¡¿Cómo que qué mierda pasa¡¿Qué haces tú aquí¡Durmiendo sobre mí!
- ¿Eh?- los recuerdos de la noche anterior se agolparon de pronto en la cabeza de James- Ah... Ahora lo recuerdo
- ¡¿Qué?!- exclamó Evans empezando a preocuparse. Se levantó al mismo tiempo que Potter.- ¡Tú estas loco¡Yo me voy de aquí!
- ¡A no¡Usted señorita no se va a ningún lado!- la chica enarcó una ceja.
- ¿Perdón?- dijo ella sarcásticamente, iba a continuar pero él la interrumpió
- Perdonada- dijo él haciéndose el gracioso. Esa simple palabra bastó para enfurecer a Lily.
- ¡AHG!- gritó colérica- ¡Chao contigo¡Andate a la Mierda!- y se apresuró a escabullirse por las escaleras de las chicas.
- ¡No!- Gritó James, mientras se ponía delante de ella, sobre el primer peldaño, impidiéndole el paso- ¡Si te dije que tu no vas a ningún lado, es por que no vas a ningún lado!
- ¿Quién te crees tú? Tú no eres nadie para mandarme. Yo hago lo que se me da la gana.
- Yo soy tu héroe- ella lanzó un bufido- y por lo tanto se lo qué es mejor para ti
- ¡Tú no sabes nada¡Yo se perfectamente lo qué es mejor para mí¡Tú no tienes nada que ver!
- ¡Tu no sabes lo qué es mejor para ti, de lo contrario no te habrías tirado de la Torre de Astronomía!- gritó James perdiendo los estribos.
Eso pareció afectar profundamente a Evans. Abrió la boca pero volvió a cerrarla. Sus ojos brillaban de manera extraordinaria. Le tembló el labió inferior.
- ¡¡¡Cállate!!!- gritó desgarradoramente- ¡¡¡Tú no sabes nada!!!- Chilló a la vez empujaba a Potter. Este tuvo que agarrarse de la barandilla de la escalera para no caer.
De pronto Evans empezó a temblar sin control que se sujetó de la túnica de él. Bajó la mirada y empezó a agitarse, tratando de reprimir un llanto. Las lágrimas empezaron a surcar su cara. Potter sabía perfectamente que estaba llorando, y que ella miraba el suelo, para ocultar su sufrimiento. La chica no se podía sostener por sí sola, así que James, notando esto, la sujetó de los brazos.
- ¿Qué ganas con esto?- preguntó con vos ahogada ella.
- Quiero ayudarte- respondió el simplemente.
- ¿Por qué?
- Me siento obligado a ayudarte -respondió Potter con voz repentinamente ronca.
- No quiero tu ayuda
- ¿Entonces reconoces que necesitas ayuda?
- Si, pero no él tipo de ayuda que tú piensas...- El chico guardó silencio preguntándose a que se refería, e inmediatamente se empezó a formar una idea de qué podía ser. Una idea bastante morbosa. La chica se dio cuenta de la idea que se estaba empezando a formar en la cabeza de Potter- Y ¡No! no me refería a eso, so pervertido.
- Lo siento- dijo él.
- Ya era hora que reconocieras que tienes una mente de alcantarilla- dijo ella malinterpretando al chico.
- No me refiero a eso- Al ver que la chica iba a preguntar se adelantó- Es por que igualmente te voy a ayudar.
- ¿No hay nada que pueda hacer para que desistas?- preguntó ella.
- Nada
- Me lo imaginaba... Y ¿Cómo se supone vas a ayudarme?
- Evitando que te vuelvas a tirar por la Torre de Astronomía- al ver la expresión que tomó el rostro de Evans, añadió- y cualquier cosa que pueda acabar con tu vida.
- ¿Cómo piensas evitarlo?
- Tengo mis metodos- dijo el con una sonrisa.
- Entonces te desafío
- ¿Eh?- El buscador estaba confundido.
- Te desafió a qué intentes evitar que yo me suicide y yo por supuesto intentaré lo contrario. ¿Que dices?
- ¡Que¡¿Estas Loca?!
- Mas o menos... ¡Sí!- El la miraba alucinado.- Pero te pido una cosa, que esto quede solo entre nosotros.
- No puedo creerlo...- murmuró él.
- Pues créelo, por que es verdad. Por mientras que te convences yo me voy a mi pieza, Donna se va a despertar y me va a hacer un interrogatorio, -empezó a hablar como sí el chico no estuviera presente- y también quiero darme un baño. Gracias por la capa.
- ¡Un momento!- dijo el mientras tomaba la capa- ¿Cómo se yo que no vas a intentar suicidarte ahora mismo¿Y que gano yo con esta apuesta?
- Mira, si logras salvarme digamos unas... ¿15? no, 17 veces, haciendo honor a nuestra futura edad, pues tu ganas el orgullo de haber aplastado a la matea de Evans. Si yo gano, pues, ya tendré mi recompensa en el otro mundo. Y como tú dijiste, tú tienes tus propios métodos para evitar que me suicide.
Y dicho esto empezó a subir las escaleras silbando una canción que no Potter no sabía.
□□□
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Nota de la Autora
¡Por fin! Lo siento muchisimo, deberas me tarde mucho, pero creo que ha valido la pena, ya me diran ustedes. Y no me pueden venir con que ha quedado cortito, por que este es el chap mas largo. Rayos que me costo escribir este chap. Es un regalo de navidad para todas ustedes. Hoy recien lo termine, y diria que un 70 porciento de lo q escribi lo hice hoy (escrbir). La verdad eso del desafio me pillo de sorpresa hasta a mi. el proximo chap explicara algunas cosas. Creo que les he dicho, pero nada es lo q parece. Ay! me encanta el suspenso XD! por ultimo quiero que me perdonen, porfis, ojala les haya gustado este chap. Dejen reviews con sus opiniones, para mi es muy importante
Ahora a los reviews:
TáRi EäReDiEn bLaCk!
hola Tari niña! que agradable sorpresa me lleve cuando leí tu rr. yo te dije f f net es mucho mejor, esperoi q este chap t guste.
nima
Lo continue, lo continue lo continue, lo continue, por fin, lo continue XD grax por el rr
Adrea-Black
¿Por q cocacola?Review cortito? jojo, como seran los largos XD! no, bueno, m conformo con q medej un rr, pero si es alrgo, no m molesta XD!
bueno, ya se q esta cortita la hsitoria, pero voi escribiendo lo m´s rapido q puedo, estoi escribiendo 5 fic y tb tengo vida social, patetica pero tengo, asi q veras q esto ya es un tremendo esfuerzo. Me alegra un monton q t guste mi forma d narrar, como me subes la autoestima XD! Y si! supusiste bien! mira q enredo se formo ahora! yo creo q a todas nos guataia q papa noel nos trajera un James para navidad, no? XD! a mi tb me vuelve loka! Y bueno, eso d repetir dos veces lo mismo, desde cada pntos de vista, no se, no lo tenia planeado, me nacio XD! y bueno, ahi partes en q lo suprimo, y la verdad es para mostrar un poco como las cosas siempre tienen varios puntos de vista. me alegra un monotn q t guste mi fic! grax por el rr! besos a ti tb! repito ¿por q cocacola? Xx
Sarah lilian potter
que bueno q t guste mi fic! me alegra un monton! pero por favor! perdon! los siento muchisimo, me entro un bloqueo atroz! pero aqui estoi denuevo! espero t guste! y no, aqui es donde lo tengo más adelantado:D
Ayda merodeadora
Q bueno q t guste! bueno aqui lo continuo, y lo q mas me gusta de escribir es dejarlo interesante XD!espero q t siga gustando! grax por el rr!
Argot no importa q no m ahays dejado un rr, de todas maneras agradesco este y espero q t siga gustando el ff! grax por el rr!
K-rmen
Q feliz estoi! me encata q t encante mi fic! XD! y bueno, ahora esta mas largo, es suficiente? XD! grax por el rr!
leilawood
Lo siento, me demore, espero q haya valido la pena, q bueno q t guste, en estos msmo momentos tengo la autoestima por los aires, no creo q sea muy bueno...mmm... en fin, ojala t guste este chap! grax por el rr! besos
oOCaritoOo
que bueno q t guste mi historia, ves me demore un dia mas d lo previsto, pero llego! XD! Y si pensabas q estaban locos, quizas q pensaras ahora XD! solo a mi s m ocyurren estas cosas UU grax por el rr!
ale-patil
ejeje, yo tb soi una aspirante a escritora, una afisionada, una novata, no creas, asta ahora no habia escrito nada medianamente decente y d echo siempre pense q lo q escribia era una plasta, bueno, no es q ahora este muy orgullosa de este fic, pero debo admitir q he mejorado :) bueno, espero q vayas entendiendo a Lily con el tiempo, seguro en este chao no, pero en el proximo quizas un poquito :) grax por el rr!
kat tarde, ahora si q tarde :D espero q t guste, y bueno Lily es una persona bastante reservada con sus cosas en este fic, y no creo q le guste q su "enemigo" le ande "sabiendo" cosas q bni siquiera ella entiende, no se si m entiendes :D grax por el rr!
Clau
que bueno q t guste el chap :) espero q este tb! muchas gracias por tu opinion, me vuelve a subir la moral XD! grax por el rr!
Korishiteru
respondo todos los rr, por q gracias a ellos me motivo m´s a seguir, y de verdad aprecio mucho q m sigas leyendo ;) me alñagas mucho con eso de los fics mas lindos TT lloro de emocion XD! no enserio muchas gracias!
Pauline Potter
ejejej, bueno, no se de donde me salio eso d las puertas del alma, no estaba para nada previsto y a mi tb me pasa eso d los ojos oscuros, d echo tengo los ojos negro y en mi familia hay ojos color miel, verdes celestes... TT ains, asi mes la vida... espero t guste este chap grax por el rr!
mira, mete a y ahi t metes a "religion siriusana" ahi explica como hacerte miembro y por supuesto q no es secreto! todas las lokitas por sirius deberias adorar a Nuestro Dios Sirius... ejem, me fui en la profunda XD!
Lilychan
que bueno q t aya gustado, espero este tb! grax por el rr!
silmarwen754
ejeje, ya segui :D disculpa la demora, espero haya valido la pena, y espero este chap este lo suficientemente largo, besos, grax por el rr!
Y nuevamente: GRAX POR LOS REVIEWS!! LAS ADORO!!
bueno, espero poder publicar pronto, pero ojala no m venga otro bloqueo y...mejor me callo :P
Adelanto: ejej, en realidad solo es un comentario, el prox chap empezaran a salir mas, en realidad a salir ya q no habian salido, Sirius, Remus, y Donna Blake, ejej, ya veran ;)
besos, bye
Belén
