Encuentros
Capítulo III: El Primer Adiós

-Disculpa, hoy no traje mi auto Srita. Kaioh…- dijo Haruka al notar que Michiru miraba extrañada hacia el estacionamiento –No te preocupes, me gusta caminar cuando hay buena compañía…- La rubia se sonrojó de nuevo, en esos dos días lo había hecho más que en toda su vida -… y puedes decirme Michiru si quieres- respondió la violinista de manera amigable. –Es verdad, puedes llamarme Haruka- sugirió la rubia ante la confianza otorgada. Caminaron en silencio hasta las tiendas, no era incomodo estar así una con la otra a pesar de apenas conocerse, en realidad resultaba relajante ese silencio, parecía algo familiar… –Aquí es- Se detuvo Michiru frente a una tienda de libros. Las dos chicas entraron –Voy a buscar los libros, no tardo nada- dijo Michiru mientras se metía en uno de los pasillos que resultaban entre librero y librero. Haruka observaba el lugar curiosa, la última vez que estuvo en un lugar así… no lo recordaba. La rubia buscó con la mirada a Michiru, no la pudo encontrar, miró hacia la calle y vio una figura conocida… era el Sr. Yuu. Haruka no quería verlo, se supone que estaba arreglando unos papeles –pensó Haruka algo molesta- al parecer el Sr. Yuu también la había visto¿la reconoció? Por las dudas Haruka tomó el primer libro que encontró y simuló estar leyéndolo atentamente o más bien metiendo la cara entre las hojas para no ser descubierta. –Pero si es la pequeña Haruka- exclamó el Sr. Yuu al tiempo que le daba una palmada en el hombro… su plan había fallado, Haruka fue descubierta. –¿Qué estas leyendo…?- preguntó curioso pero sin respuesta de la rubia, se asomó para ver el título -….Haruka, no sabía que tenías esa clase de intereses….- comentó extrañado su capitán de equipo –¿Intereses de qué?- dijo molesta la rubia y miró el título del libro "KAMASUTRA" decía con unas letras rojas y grandes –¿Pero qué dem…?- Haruka soltó el libro y volteó a todos lados esperando que Michiru no haya visto nada pero la chica de pelo aguamarina llevaba ya rato observando a su rubia amiga. Haruka había hecho el peor ridículo de su vida y justo frente a ella, no hizo falta de esperar las carcajadas burlonas del Sr. Yuu, Michiru sólo observaba. La rubia levantó el libro, lo acomodó y salió de la librería, el Sr. Yuu seguía riendo, Michiru se apresuró a pagar los libros para ir junto a Haruka, quien en verdad estaba molesta.

-Maldita sea- no dejaba de repetir la joven piloto –¿Por qué me pasó frente a ella?- no dejaba de reclamar enojada cuando sintió una cálida mano en su hombro, era Michiru tratando de darle a entender que no se preocupara… logró calmar un poco a Haruka. –Ahora entiendo tus intereses Tenou- decía el Sr. Yuu con un tono sorprendido pero burlón al ver esa escena. Michiru se sonrojó un poco mientras que Haruka lanzó una mirada asesina a su capitán –Sólo bromeo Tenou, no te pongas así- se disculpó el Sr. Yuu al ver que verdaderamente estaba molestando a Haruka –Mañana espero verte en la práctica eh! Si quieres puedes llevar a esta linda chica a verte- Le sugirió a la rubia guiñándole un ojo –Me encantaría ir- dijo Michiru sorprendiendo a Haruka –Claro… sino es mucha molestia- agregó la violinista –Para nada ¿verdad Tenou?- respondió mirando a la rubia -A Tenou le encantará tenerte ahí y que veas lo hábil que conduciendo en el circuito- La rubia no podía pronunciar palabra alguna –Bueno debo irme, me faltan algunas cosas que hacer… las veo mañana- Se despidió el Sr. Yuu y se alejó a prisa.

-Michiru no hace falta que vayas…- pudo decir finalmente Haruka con una voz cortante aún molesta por lo anterior –Si, bueno si le decía que no estaría aún insistiendo… no te preocupes, no iré…- respondió Michiru algo decepcionada pues realmente quería ir, pero parecía que eso molestaría a Haruka -…bueno ya compré los libros, tengo que irme- dijo Michiru al tiempo que hacía una reverencia de agradecimiento, se dio media vuelta y se alejó de Haruka dejando a la rubia confundida.
Michiru caminó decepcionada y triste por lo que le dijo la rubia… pero quizás no debió irse así… mañana a primera hora le pediría una disculpa a Haruka.

Haruka caminó hasta su departamento pensando el 'por qué' de la huida de su amiga, no entendió lo que pasó. Esa noche sólo tomó un café, se duchó y se acostó… no pudo dormir pensando en que le había pasado.

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Michiru llegó temprano a la escuela igual que el día anterior, esperaba con ansias a la rubia para disculparse; llegó su amiga Natsumi y vio a Michiru un poco preocupada –¿Qué pasa Michiru?- preguntó la pelinegra –Espero a Haruka…- respondió la violinista decepcionada porque ésta no llegaba aún. –¿Cómo les fue ayer?- preguntó preocupada al ver la reacciones de su amiga –Bien, sólo que…- sonó la campana anunciando el comienzo de clases. Michiru estaba inquita, no había llegado Haruka y no se había podido disculpar por haberse ido repentinamente. En el transcurso de las clases Michiru le contó lo sucedido el día anterior a Natsumi la cuál no pudo parar de reír imaginando la cara de Haruka cuando leyó el título del libro.

Haruka se levantó tarde, decidió no ir al Colegio y se dirigió al circuito a recuperar los días de práctica perdidos y de paso reclamarle al Sr. Yuu por haberla hecho quedar mal con Michiru…

En el circuito todos se sorprendieron al ver tan temprano a la rubia –Buenos días Tenou- saludó el capitán del equipo –Buenos días…- respondió por compromiso la rubia, no quería retarlo frente a todos, prefería hacerlo a solas –Que bueno que llegas temprano- dijo el Sr. Yuu mirando el reloj –Casi 6 horas antes… bueno me alegra- dijo sonriente –Tengo buenas noticias para todos- el equipo se acercó –Mañana en la mañana estaremos corriendo en el circuito de Osaka- Todos se sorprendieron, pues a pesar de estar en Tokio todavía no entraban en las mejores competencias y sabían que el estar en Osaka les abriría paso. Haruka no se sintió tan feliz con la noticia como lo hubiera estado un par de días antes pero aún así se emocionó –Espero que todos nos acompañen- se escuchó un 'Sí' pronunciado por todo el quipo. Haruka pensaba en Michiru, en lo que esa chica de cabello aguamarina había provocado en ella en un par de días… -¿Qué pasa Haruka, no estás feliz?- preguntó Hikaru, su compañera de equipo e hija del Sr. Yuu –Buenos días Hikaru, no sabía que estabas aquí- respondió Haruka –¿No deberías estar en la escuela?- preguntó la rubia –¿No se supone que tú también?- respondió sarcástica la pelirroja –Hmm sí, bueno…- Haruka se rascó la cabeza y miró a otro lado buscando la excusa perfecta, su amiga rió -¿Irás con todos nosotros verdad?- preguntó de nuevo Hikaru –¿Alguna vez te he dejado sola?- pregunto la rubia a su amiga –No…- contestó aquella chica que conocía a Haruka desde hace muchos años –Entonces ya conoces la respuesta- repuso Haruka sonriéndole a su amiga, la pelirroja se sonrojó levemente, Haruka no lo notó. Ambas se dirigieron a sus últimas actividades dentro de ese circuito.

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Michiru no dejaba de pensar en Haruka, realmente necesitaba disculparse y aclarar ese malentendido. Natsumi notaba ese malestar en su amiga y le sugirió que le hablara por teléfono –Pero no sé su número Natsumi…- respondió triste la violinista –No te preocupes, ya se lo pedí a una chica que conozco- dándole ánimos a Michiru y en verdad la había calmado un poco –Saliendo le hablamos- finalizó Natsumi.

La hora de la salida llegó, Michiru estaba nerviosa ahora… Haruka la ponía nerviosa –Vamos Michiru, debes tener valor- dijo riendo su amiga, Michiru sólo atinó a sonrojarse. Marcó el número, nadie contestaba… volvió a marcar y el resultado fue el mismo. No sabían donde más buscar a Haruka… -Supongo que el Lunes lo haré- dijo Michiru resignada después de varios intentos -¿Qué harás hoy Michiru?- cambió el tema Natsumi –Nada ¿por qué?- preguntó la violinista –Vamos a tomar un café ¿quieres?- dijo tratando de distraer a su amiga –No sé… estoy un poco cansada- la pelinegra no se daría por vencida tan fácil –No me digas que tienes mejores planes que ir con tu amiga a tomar un café- dramatizó Natsumi haciéndose la víctima, Michiru rió por las ocurrencias de su amiga y aceptó segundos después.

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-¿Qué harás hoy Haruka?- preguntó Hikaru a la rubia –No sé… estoy un poco cansada, no dormí bien- respondió Haruka –Ay que mujer tan floja- se escuchó una voz conocida –Papá no molestes a Haruka- regañó la pelirroja ante tal comentario, Haruka sólo ignoró –¿Sigues molesta Tenou?- preguntó el Sr. Yuu, Haruka continuó ignorando –Sólo fue una pequeña broma, no seas tan rencorosa- dijo con una voz amable tratando de disculparse entre esas palabras –Ya no importa- respondió cortante Haruka, la pelirroja odiaba cuando empezaban esas pequeñas peleas así que intervino rápidamente –Haruka vayamos a tomar un café, será nuestro último día en Tokio y quisiera hacerlo antes de partir- dijo suplicando pues hace mucho que no salía con la rubia –Sí Haruka, a ver si se te quita el mal humor- no pudo evitarlo el Sr. Yuu, ya era su costumbre fastidiar a la rubia –Me parece bien, vamos saliendo de la práctica- contestó la piloto para sorpresa de los dos presentes, Hikaru se sintió feliz. Las horas transcurrieron rápidamente.

-Disculpa Hikaru, no he traído mi auto- dijo Haruka al terminar la práctica –No te preocupes, tengo ganas de caminar por última vez entre estas calles- dijo sonriente la pelirroja. Haruka se cambió de ropa al igual que su amiga, quedaron de acuerdo con todo el equipo sobre la hora partirían mañana, el Sr. Yuu sería el encargado de comprar los boletos del tren para todo el equipo y se retiraron las dos rumbo al cafe.

-Voy a extrañar el lugar- dijo nostálgica Hikaru –Yo también…- contestó Haruka –¿Ah sí¿La fría Haruka por fin se encariñó de un lugar?- preguntó su amiga curiosa –¿Eh? No, no es eso…- contestó nerviosa la rubia –Ahhh! No me lo creo¿entonces de alguien?- dijo Hikaru en sorprendida por las 'raras' actitudes de su amiga, Haruka se sonrojó –Vaya…- comentó decepcionada Hikaru pues la reacción de Haruka lo decía todo –Yo nunca te dejaré Haruka- dijo nuevamente la pelirroja al tiempo que tomaba el brazo de la rubia y entraban al local donde pasarían el resto de la tarde. Un par de horas después Haruka llevaría a Hikaru a su casa y de ahí se iría ella a la suya para arreglar sus cosas y estar lista para el viaje del día siguiente.

Michiru y Natsumi caminaban por las calles principales de esa gran ciudad –Te gustará el lugar Michiru- dijo emocionada la pelinegra. Al dar la vuelta en cierta calle, ya casi por llegar Michiru sintió que el corazón se le detuvo, pues había visto a lo lejos a Haruka muy 'cariñosa' con otra chica, se detuvo, Natsumi también las vio no sabía que hacer pues aunque su amiga no lo dijera ella sabía que Michiru había desarrollado cierto sentimiento hacia Haruka –Michiru me equivoqué de lugar, era en la otra calle… demos vuelta…- trató inútilmente de disimular la pelinegra pues Michiru ya las había visto y en verdad la afectó –Haruka…- fue lo único que pronunció Michiru antes de dar vuelta para seguir a su amiga. El resto del camino ninguna pronunció palabra alguna. Llegaron a otro café –Quizás sólo era su amiga…- dijo Natsumi tratando de dar ánimos a su amiga –No te apresures Michiru, ya hablarás con ella el próximo Lunes…- esperando respuesta de su amiga bebió un trago de café –Es verdad… no sé que me pasa- pronunció la violinista con un tono de disculpa pues había preocupado a su amiga –¡Es verdad!- exclamó la pelinegra -¿Por qué no vamos mañana al circuito a buscar a Haruka?- propuso Natsumi –Así aclararás todo con Haruka y ya no te sentirás… así- dijo orgullosa por su idea, parecía que a Michiru también le había gustado la idea –Sí, creo que haré eso- dijo un poco más tranquila aquella chica de pelo aguamarina. Continuaron charlando un par de horas más, luego se despidieron y se retiraron a sus respectivos hogares.

-Mañana Haruka Tenou sabré si tú sientes lo mismo cuando estamos juntas…- pensó Michiru antes de dormirse.


Espero les esté gustando... le estoy poniendo mucho empeño.