Encuentros
Capítulo IV: El Sueño de Haruka.
Haruka se levantó muy temprano, era el día en que dejaría atrás Tokio para ir en busca de sus sueños y que mejor lugar que Osaka, echó un último vistazo a su departamento y salió rumbo a la estación de trenes. La joven piloto llegó 2 horas antes de la salida, no había llegado aún ninguno de sus compañeros, fue a registrar su equipaje y salió a comprar un café… últimamente bebía mucho café. Caminó por las tranquilas calles de Tokio pues aún era temprano más tarde estarían llenas de compradores bulliciosos y jóvenes parejas aprovechando el fin de semana. La imagen de Michiru regresó de nuevo a su cabeza, no había podido contactar a la artista del lienzo desde aquél día que la acompañó en su compra. –Un café por favor- le dijo a la joven que atendía el local –E… en seguida…- dijo con voz nerviosa la vendedora pues el aspecto varonil de Haruka la había confundido haciéndole pensar que era un chico muy atractivo, Haruka lo notó y le sonrió coquetamente logrando que esa joven se sonrojara… -Con que aquí estás- escuchó la joven piloto un voz familiar, volteó y saludó a su amiga con una sonrisa de travesura –Buenos días Hikaru- la joven pelirroja tenía una expresión de desaprobación ante el juego de Haruka con la otra chica –Nunca cambias Tenou…- reclamó cruzando los brazos, Haruka sólo rió –Que sean dos cafés por favor- corrigió Haruka la orden que momentos antes le pidió a la chica que le atendía quien ahora miraba decepcionada a Haruka suponiendo que esa joven pelirroja era la novia del atractivo rubio. Tras recibir y pagar las bebidas las dos chicas salieron rumbo a la estación, ninguna pronunció nada pues a pesar de que se encontraban felices por la oportunidad presentada extrañarían las calles de Tokio. Llegaron a la estación, ya había unos cuantos registrando su equipaje, algunos otros leyendo el diario, la hora de partir se acercaba cada vez más, la estación se había llenado de gente y todos sus compañeros estaban listos para partir a su nuevo destino, Haruka miró hacia atrás antes de subir al tren… una tristeza se reflejó en sus ojos pues días atrás había conocido una chica de cabello aguamarina que provocaba en ella cosas inimaginables y ahora quedaba atrás… -Hubiera deseado despedirme de ti…- murmuró la rubia y por fin abordó el tren. Se sentó junto a Hikaru quien notó un poco melancólica a Haruka, quizás su rubia amiga si había encontrado a alguien en Tokio, la pelirroja sintió celos y decidida pensó en cambiar cuando llegara a Osaka pues sintió que ya había perdido mucho tiempo…
El viaje fue rápido, Haruka miraba los cambiantes paisajes mientras su compañera leía una revista de moda. Ninguna intercambió palabra alguna y realmente no hacía falta pues los años que llevaban de conocerse otorgaban esa confianza y comodidad que se sienten cuando estás incluso en silencio con alguien. Al llegar a Osaka se instalaron en un hotel provisionalmente pues al día siguiente cada uno buscaría el departamento que quisiera rentar.
-Hikaru tú dormirás conmigo- le dijo su padre cuando llegaron al hotel –Pero papá, yo no quiero dormir contigo… ya no soy una niña- dijo molesta la pelirroja –Pues no pero no dejaré que duermas con los del equipo- repuso protectoramente el padre -Dormiré con Haruka- contestó sonriente, Haruka sólo se limitaba a escuchar –¡Menos!- exclamó el padre –Tenou no me da confianza- dijo sarcásticamente el Sr. Yuu –¡Papá!...- reclamó la pelirroja, Haruka no dijo nada… por lo general hubiera gruñido o reclamado pero esa vez no lo hizo extrañando a todos por su actitud –Está bien, dormirán las dos juntas…- el Sr. Yuu creyó que Haruka necesitaba hablar con alguien y Hikaru la conocía desde la infancia, sólo buscaba molestar a la rubia con esos comentarios pero en el interior sabía que la rubia no sería capaz de hacerle nada a su hija además Haruka le importaba tanto como su propia hija.
Todos se instalaron en sus respectivas habitaciones, Haruka y Hikaru compartirían la recámara, cada una en su cama. Haruka arrojó su equipaje en una esquina y se recostó en una de las camas… -Es un día bastante soleado ¿no crees?- trató inútilmente la pelirroja sacarle una palabra a Haruka -…Haruka ¿te encuentras bien?- insistió la pelirroja -¿Eh? Si, yo sólo estoy un poco cansada- respondió la rubia que parecía estar en otro planeta –Ah ya veo… bueno yo iré a recorrer el lugar, espero que te sientas mejor pronto…- concluyó la pelirroja antes de salir de la habitación, había algo que inquietaba a Haruka y no sabía que era.
Por su parte Haruka se quedó en la habitación, no sabía lo que le ocurría sólo podía pensar en Michiru, pensaba en lo que estaría haciendo la violinista, acaso también ¿estaría pensando en ella¿La volvería a ver¿Estaría enojada porque no se despidió de ella? La rubia poco a poco cayó en los brazos de Morfeo mientras esas preguntas bombardeaban su mente.
Haruka despertó, ya era de noche… -¿y Hikaru?- se preguntó cuando vio el equipaje de su pelirroja amiga, su estomagó gruñó y con razón pues sólo había bebido un café antes de salir de Tokio…la imagen de Michiru regresó a su cabeza, Haruka sintió una pequeña punzada en el estómago cuando la recordó… -Buenas noches Haruka- escuchó la rubia esa voz familiar –Buenas noches Hikaru- respondió la rubia volteando a verla… Haruka se sonrojó y se volteó de inmediato pues su compañera de habitación acababa de salir de la ducha y sólo guardaba su intimidad una pequeña toalla de color blanco, Hikaru lo notó y rió, después de todo Haruka si la tomaba en cuenta más allá de una amiga de la infancia, la tomaba en cuenta como una mujer… -¿Tienes hambre?- preguntó la pelirroja mientras se cambiaba –No- Mintió Haruka un poco apenada por el suceso anterior –Pero Haruka, sólo haz tomado un café en todo el día… vamos a salir ¿si?- propuso Hikaru esperando tener una pequeña cita con la rubia, una cita que hace mucho no tenían… -No sé… no conozco ningún lugar aquí- fue la respuesta de piloto –Aquí en el hotel hay cena-baile ¿vamos Haruka?- dijo suplicante la pelirroja ya con un vestido puesto pensando que al verla así Haruka no podría negarse y acertó, la rubia termino accediendo, se duchó rápidamente y vistió un pantalón color café claro y una camisa blanca. Hikaru estaba realmente emocionada, pensaba contarle muchas cosas a Haruka entre ellas lo que sentía por ella…
La pareja llegó a un salón dentro del hotel, pidieron una mesa y cenaron a gusto –Que suerte que llegamos a tiempo a la cena- comentó contenta la pelirroja –Es verdad- fue lo único que dijo Haruka, aun había algo que la apesadumbraba, Hikaru lo sabía y debía hacer algo –Vamos a bailar- fue lo que dijo mientras jalaba a Haruka a la pista a quien no le quedó más remedio que aceptar. La música era lenta, toda la gente alrededor veía a la pareja, algunos murmuraban que parecían modelos, Haruka y Hikaru sólo bailaban a gusto. Después de un rato se retiraron a su recámara, Haruka entró al baño a lavarse los dientes y cambiar su ropa por su pijama, había algo en la actitud de su pelirroja amiga que la ponía nerviosa…
Disculpen la tardanza y que el capítulo está corto... pero peor es nada no? La escuela y el trabajo no me han dado tiempo para escribir la historia que está en mi cabecita, pero termina porque termina
