Hola! Debido al problema que hubo con mi compu este capítulo se perdió por lo que tuve que volver a escribirlo. Aunque a decir verdad, creo que quedó muchísimo mejor. A ver que les parece. Ahora, pasemos a lo mejor de mi día. Contestar reviews!

Aniat Hikou: jajaja Gracias. Me alegro que esta no sea la única de mis historias que te agrade. Espero que te guste este capi. Que en mi opinión quedó divino. No olvides dejarme tu opinión.

El verdadero poder del corazón: A mi también me encanta esta pareja, aunque creo que ya se habían dado cuento. De cualquier modo dime que te parece este capi. Viva KXR.

Maia Hayashibara: Pues ya verás que hará Kai al respecto. Que bueno que le hayas entendido porque mis historias se distinguen por ser confusas. Gracias por leer.

Kote-otaku: Creo que a muchos les preocupa que Rei si se mate. Pues ya verán que es lo que Kai tiene que decir en este capi. Eso si llega a tiempo. Cuidate. Gracias por el review.

Set-Yam: Muchas Gracias. Creo que esta historia me quedó muy a mi estilo. No sabría definirla, pero creo que es una de las mejores historias que he hecho. No olvides dejarme tu review.

Aiory: Me da gusto que hayas pensado eso, porque a decir verdad lo escribí así para que pensaran que el que iba a suicidarse era Kai. Es que amo las sorpresas. Sobretodo al final del capi. Ojalá que disfrutes el capi.

Nekot: Al final Kai si se acordó de Rei. En este chapter sabrán que pasará con Rei. Según yo el final es original, creo. Pero a ver que te parece. Estaré impaciente por recibir tu review. Ok? A propósito, tienes msn, porque me gustaría platicar contigo algún día. Jajaja.

Shiroi Tsuki: Que bueno que te haya parecido original, porque eso es lo que quiero, que esta historia se salga un poco del convencional romance meloso (Que no tiene nada de malo). Gracias por tu review.

Galy: Muchas gracias. Significa mucho para mí que lo creas excelente. Actualicé lo más pronto que pude. Una pregunta tu penname me es familiar ¿Escribes alguna historia de Bey Blade? Gracias por leer.

Bueno, gracias a que ya alimentaron mi ego y autoestima podemos pasar al fic. Disfrútenlo!

-------------------------------------------------

Auténticamente Tú

Por Addanight

-------------------------------------------------

Porque lo importante no es lo que te quede de vida,

sino vivirlo al máximo, siendo auténticamente tú.

Addanight

-------------------------------------------------

Capítulo 2: Date un tiro

Mis pies se arrastran con tristeza por las desoladas calles de Japón. La prácticamente nula luz del lugar es incapaz de ocultarme del mundo. Mi odio hacia la vida se vislumbra por mis doradas orbes. Mi mente me cuestiona incesantemente esperando romper mi frágil resistencia, pero no voy a escucharla. No tiene caso preocuparme por algo que ya está por terminar y eso es precisamente lo que sucederá con mi vida esta noche.

Un segundo de felicidad. Maldita sea la vida. ¿Por qué? ¿Con qué derecho me muestra lo feliz que puede llegar a ser alguien? ¿Cómo se atreve a restregarme todo lo que nunca tendré? Pero todo se termina hoy, sí, así es. Hoy estas estúpidas voces en mi cabeza callarán para siempre. El mundo seguirá aquí, pero será incapaz de torturar mi lastimada alma. Kai. Aún no puedo dejar de pensar en el motivo por el que te encontré. Sé que no debería hacerlo, pero no puedo evitarlo. Una parte de mi desearía que la vida te hubiese puesto en mi camino para rescatarme, para compensarme por todo lo que nunca me dio. Pero esa no es la realidad. ¡Al diablo con la realidad! ¿Qué ha hecho por mí la vida? ¿Qué ha hecho por mí la realidad? Nada, absolutamente nada.

Mentira. Eso es sin duda lo que fue mi estúpida existencia sobre la faz de esta desgraciada Tierra. Una cruel farsa que un día se derrumbó llevándose consigo mi esencia. No siempre pensé así. A decir verdad hace ya mucho tiempo era otra persona. Solía ser Rei Kon. ¿Quién era él? Era un joven alegre y optimista que pensaba que la vida era una aventura llena de agradables sorpresas. En conclusión, no era más que un estúpido ingenuo. En su particular opinión tenía todo lo que podía valer la pena. Era una persona sumamente centrada, con un optimismo increíble, una mente soñadora, una fascinación por los retos y una enorme pasión al deporte.

Tan confiado estaba de su suerte que el joven nunca se imaginó que algún día todo lo que le pertenecía podía serle cruelmente arrebatado. Quizá esa era la cuestión, que la inteligente vida no le había quitado todo de golpe, sino que lo había hecho paulatinamente, como buscando que su acción pasara desapercibida. Y así fue, los sutiles cambios no fueron notados por el chino hasta que este volteó atrás y se dio cuenta que ya nada le quedaba. Sus amigos habían crecido y por ende, habían superado el juego del Bey Blade. Ahora todos se enfocaban en hacer cosas realmente relevantes, en seguir sus sueños. La cruda realidad había apuñalado su soñadora mente. La lucha por sobrevivir terminó con su gusto por los retos y el deporte que alguna vez había sido su todo, ahora no era más una vaga imagen en sus recuerdos.

Todo esto le había sido quitado a aquel noble joven y ahí fue cuando aparecí yo. Yo soy lo único que queda de aquel ser y a decir verdad, eso no es mucho. Creo que lo último en abandonarme fue mi optimismo. Ya que al principio luché por recuperar lo que tenía. Fui un iluso al creer que podría salir adelante ¿no creen? El punto es que fallé, obteniendo como resultado la pérdida de lo único que me quedaba: la fe, en mi mismo y en la vida.

Fue así como aprendí que no tiene caso luchar contra la corriente, ya que el hacerlo no sólo desgasta el cuerpo, sino el alma. Por la mala aprendí que la felicidad no es más que la más cruel mentira que nos dice la vida. Por eso es que voy a partir, porque mi espíritu de lucha se niega a dejarse acabar por la déspota vida. Porque a pesar de todo, no quiero pensar que esto seguirá así por siempre. Aparentemente, mi cerebro aún no capta que perdí, que fui derrotado y que lo único que me queda es retirarme del campo de batalla. Por eso es que sé que debo ser el colmo de la estupidez y necedad. ¿Cómo es posible que después de todo aún quiera seguir resistiendo las inclemencias del mundo terrenal?

Creo que lo peor de todo es que soy un cobarde. Hace mucho tiempo que descubrí el modo de terminar con mi sufrimiento, pero no he tenido el valor de llevarlo a cabo, a pesar de que mi decisión de optar por esta opción fue tomada ya hace mucho. Sin embargo, la vida se ha encargado de impedírmelo, puesto que siempre que estoy a punto de hacerlo, algo me lo impide. Eso es precisamente lo que sucedió hoy. Por eso es que aún no he llegado a casa. Porque una duda se ha formado en mi mente y es que mi encuentro con Kai parece haber movido algo dentro de mi ser. Pero no quiero pensar en ello.

¿Para qué seguir con esta farsa? No puedo, simplemente no puedo. No estoy dispuesto a levantarme sólo para que las circunstancias vuelvan a tirarme al segundo siguiente. ¿Qué fue lo que hice para que la vida se ensañe así conmigo? En realidad no lo sé, aunque no es como si eso realmente importara. Por eso es que finalmente voy a hacer algo al respecto, porque ya estoy harto de atenerme a lo que el destino dispone. Ya no voy a permitir que la vida haga de mí lo que le plazca; que se pavonee de su absoluto poder sobre mí. Finalmente, voy a quitarle toda posibilidad de torturarme y, con un poco de suerte, encontraré la paz.

No puedo dejar de pensar en la promesa que Kai me pidió hacerle. En otro tiempo hubiera muerto antes que no cumplir con mi palabra. 'Curiosa selección de palabras' me digo a mí mismo al considerar la ironía de mi comentario. Pero nuevamente estoy divagando. Como estaba diciendo, si siguiera siendo el de antes, hubiera muerto antes de no cumplir una promesa pero ahora no me queda nada ni siquiera mi palabra. En algún punto de mi vida perdí mi motivación, mi sueño y a mí mismo. Por eso es que ya nada tiene sentido. Porque todo lo que alguna vez había movido mis ilusiones se desvaneció. De un modo que aún no me explico terminé sumido en una soledad que me mantiene encadenado y que poco a poco va exterminando mi ser, o al menos lo que queda de él.

Quizá no me haría daño un poco de fé. Pero ¿Qué estoy diciendo? ¿Acaso todavía no he entendido que la vida es una porquería y que carece totalmente de valor y de sentido? Que algunos nacen para triunfar y para disfrutar y otros, como yo, sólo para llenar un espacio.

"Kai" susurro traicionando mis deseos. Mis pensamientos me han llevado nuevamente hacia mi ruso compañero. Sin embargo no voy a permitir que esa sarta de mentiras e ilusiones que llamamos esperanza nuble mi sano juicio. 'Sano' pienso para mí mismo preguntándome si alguien que está a punto de suicidarse puede ser dueño de un sano juicio. En mi opinión si, porque nunca en mi vida ni mi juicio ni mi elección habían sido tan obvios para mí.

Mi andar se vuelve más lento puesto que, a pesar de lo seguro que estoy de lo que voy a hacer, mi ser no deja sus impulsos masoquistas que lo llevan a buscar aferrarse a un mundo que no hace más que destrozarlo y que, hace ya mucho tiempo, mató todo lo que en mí valía la pena. Por eso es que aunque no sonría, me siento satisfecho de saber que ante todo he tomado la mejor decisión.

'¿Por qué me habré encontrado con Kai?' De nuevo el desgraciado cuestionamiento que me ha acosado desde mi encuentro con el ex líder de los Blade Breakers ha regresado a mí. Estúpidos pensamientos. ¿Por qué no me dejan en paz? Acaso no comprenden que no fue más que simple casualidad o ¿En serio esperan que me trague el cuento de que la vida lo puso en mi camino para salvarme? Mentira. Eso no es verdad. Hace algunos años lo hubiera creído, pero ahora ya no soy tan ingenuo.

Después de todo, en este mundo nadie ve por alguien que no sea el mismo. ¡Ya basta de tonterías! Es hora de que me marche a casa y termine de una vez por todas con mi agonía. Con esto en mente me encamino hacia mi morada. Ya perdí mucho tiempo, aunque ahora que lo pienso, eso no tiene relevancia alguna.

Finalmente me encuentro frente al descuidado lugar que desde hace años ha sido mi refugio. Las paredes manchadas por la humedad parecen incapaces de mantener en pie el lugar. Mis manos se apresuran a buscar entre mis bolsillos la llave. Tomándola entre mis manos, introduzco el pequeño objeto en la oxidada cerradura. Un ligero sonido me hace saber que la puerta está abierta. Mi cuerpo se desplaza a través del lugar, sin molestarse siquiera en cerrar la puerta. Todo mi ser se encuentra ansioso y como no estarlo si finalmente voy a dejar de sufrir.

El arma se encuentra ya cargada descansando sobre la mesa. En medio de la penumbra me dirijo a ella y la tomo en mis manos. No puedo evitar sonreír al mirar el glorioso instrumento que terminará con mi miseria. Cerrando por última vez mis doradas orbes llevo el arma a mi sien. 'Kai' pienso aferrándome a nuestro encuentro ya que fuera de ese suceso no hay nada en mi actual vida que desee recordar, y de algún modo, este pensamiento me llena de paz. El sonido de una voz me saca del estado en el que me encontraba. Sin embargo, el sobresalto me hace disparar el arma. Mi mirada gira en dirección de aquella voz y en ese punto mantengo mi vista al tiempo que mi cuerpo cae al suelo.

-----Cambio de POV-----

Pretextos. No es difícil darse cuenta que la gente no puede evitar depender enfermizamente de las excusas. Siempre he considerado estúpido el necesitar un pretexto para hacer algo. Es decir, como es posible que pierdas tiempo buscando una justificación para tus acciones, en lugar de realizarlas. Sin duda, no existe nada tan ilógico como la curiosa manía humana de justificar a quien sabe quien cada uno de sus actos. Hasta ahora he considerado esto como una clara señal de inseguridad y al llegar a dicha conclusión no puedo sino sentirme miserable.

Después de mi breve reencuentro con Rei salí del restaurante sintiéndome genuinamente feliz. Sin desear que dicha sensación se extinguiera, decidí caminar por el parque tratando de evitar que el mundo me trajese de vuelta a la realidad y me permitiese perderme en la paz que ahora sentía. Esto en sí no tiene nada de malo. A menos que se considere malo el que ya haya dado cerca de doscientas vueltas al parque. ¿Por qué continúo haciéndolo? Porque no quiero regresar a casa, en realidad, sólo hay un lugar en el que deseo estar: donde sea que se encuentre Rei.

En vano he gastado la pasada media hora en alejar al chino de mis pensamientos y es que esa sensación de que algo está por ocurrirle no me ha dejado en paz. Al principio traté de convencerme de que Kon siempre fue una persona centrada y totalmente capaz de cuidar de su persona. Pero ahora, me he dado por vencido y he llegado a la resolución de que sólo verificándolo por mí mismo mi mente se quedará tranquila.

Y es precisamente aquí que terminé atrapado en el estúpido mundo de las excusas y sin embargo, no he dado con un motivo coherente que justificase mi presencia en el hogar de mi ex compañero. Podría ser sincero y presentarme diciendo que simplemente tenía deseos de verlo lo cual, obviamente, no haré. Ya llamé a uno de mis asistentes para que me consiguiera su dirección y el pequeño papelito en que la escribí ha jugado entre mis manos desde entonces.

Ahora no tengo ningún impedimento para llegar, excepto porque no cuento con un buen motivo. En realidad si tengo un motivo, pero aceptarlo sería terminar con todo lo que mi imagen representa. Y es en este punto en el que se encuentra el núcleo de mi desgracia. He pasado tanto tiempo con el papel de Kai Hiwatari, que ya no recuerdo como es ser simplemente Kai.

Ante todos soy el estoico, inteligente, serio, perfecto y frío hombre que siempre he pretendido ser, pero ese no soy yo. Es cierto que si soy reservado y un tanto tímido, además de tener una especie de fobia a la gente, pero al grado que todos creen no. La verdad no puedo pedirles que no se traguen mi mentira, porque no conocen mi verdad. Nadie tiene la más mínima idea de cómo soy, ni siquiera yo. Eso sí que es triste.

Odio que la nostalgia me domine. Que al final tanto éxito no sepa a nada. Al principio al menos me causaban placer, ahora lo hago por obligación, por mantener mi farsa de chico perfecto. Porque si algo he aprendido de los negocios y de la vida es que lo importante no es ser bueno, sino que todos crean que lo eres. Gracias a este pequeño juego apariencias es que he llegado tan lejos.

¿Cuál es la desgracia de mi vida? Que si hubiera sido actor de seguro me gano un Oscar porque todos se tragaron mi mentira. Quizá debí ser actor, no, de seguro no hubiera ganado tanto dinero. Pero a estas alturas me doy cuenta que mi teatro es un arma de doble filo porque conseguí lo que quería: que mi imagen ante los demás fuera la de un hombre frío, independiente, único, muy por encima de todo y de todos, en una palabra: inalcanzable.

Y es precisamente este término de inalcanzable el que me ha desgraciado la vida. Dado que hasta yo me creí mi mentira considerando que nadie era digno de respirar el mismo oxígeno que yo. Al final me quedé solo maldiciendo mi éxito y mi patética existencia. Al menos hasta el día de hoy en que durante mi plática con Rei sucedió algo impresionante. Durante el tiempo que compartimos el ambiente se volvió perfecto, como si nuestras enormes diferencias se hubieran unido para convertirse en un todo y complementarse.

Ya estoy harto de tanto pensar, así que voy a hacer lo que debí haber hecho desde el principio. Voy a ir a buscar a Rei y me encargaré de que por ningún motivo se aleje de mí. Si tuve la fortuna de encontrar lo que durante tantos años había buscado, lo menos que puedo hacer es cuidarlo. Así que sin importar que mi mente me lo reproche y que esté rompiendo prácticamente todas mis reglas voy a ir a ver a Kon. Con esa idea en mente me dispongo a ponerme en marcha hasta que mis ojos se fijan en un local. Creo que antes haré una pequeña escala.

Ahora que ya llevo conmigo todo lo que necesito me acerco hacia mi costoso automóvil. Antes de comprarlo era mi favorito, pero ahora que lo tengo debo decir que no es la gran cosa. Creo que es una tendencia mía. Arruinar las cosas buenas. Quizá por eso la gente no se me acerca, porque mato la belleza en todo lo que toco. Eso es lo que creía, pero hoy cuando mis ojos se encontraron con los de Rei, algo en ellos me dijo que estaba equivocado y que quizá si soy capaz de hacer la vida de alguien especial o al menos mejor.

Es tarde, así que no tengo inconveniente en exceder el límite de velocidad, después de todo si alguien me infracciona, usaré mi mejor cualidad llamada dinero. Y sí eso no funciona, siempre tengo otros recursos más efectivos, de los cuales ya han sido testigos la mayoría de mis empleados.

La visibilidad comienza a disminuir debido a la ausencia de alumbrado. Estoy recorriendo uno de los barrios más peligrosos de la ciudad. No puedo creer que Rei viva aquí. Detengo el auto abruptamente al llegar al domicilio que me fue indicado. 'No puede ser aquí' me digo a mí mismo. Seguro fue un error de mi asistente, pero aún así no está de más verificar. Bajo del auto y me acerco a la morada sólo para notar que la puerta está abierta. Esto si que es extraño. Continúo avanzando y al llegar al marco de la entrada mi cuerpo se congela.

La penumbra inunda todo el lugar. A unos cuantos pasos de mí una figura se mantiene altiva siendo sutilmente iluminada por los rayos de la luna. La intensa melancolía se extiende por su dorada mirada. Sin decir nada sigo observándolo, analizando la extraña atmósfera del lugar. Algo está terriblemente mal, pero no sé lo que es.

La respuesta salta a mi mente al verlo cerrar sus ojos y llevar un arma a su sien. Mi pecho se oprime ante la escena. No puede ser. Esto simplemente no está pasando. Son tantos los cuestionamientos que llegan a mi mente en este momento, pero no cuento con tiempo para responderlos. Tengo que detenerlo.

"Rei" es la única palabra que logro que salga de mis labios.

El pelinegro gira su mirada hacia mí. Sin embargo, creo que mi presencia lo sobresaltó y antes de que pudiera reaccionar, el arma se dispara. Todo mi ser se llena de pánico. Y mis pies comienzan a avanzar hacia él al tiempo que su cuerpo se impacta con el suelo. Veo su sangre empezar a fluir y está de más decir que el pánico se ha adueñado de mí.

"No, no, esto no está pasando. Todo está bien. No. No me lo quites aún. Por favor. Dame un poco más de tiempo. Por lo que más quieras." Digo cuando al fin llego a él.

Inmediatamente lo tomo en mis brazos y un sonido muy familiar llega a mis oídos. Llanto. Está llorando, pero está vivo. Olvidándome de todo comienzo a agradecer que no haya hecho esa tontería. Desearía reclamarle por casi causarme un para cardiaco, pero estoy tan feliz, que no puedo hacerlo.

----- POV Alternado -----

"Gracias" susurro al tiempo que fijo mi mirada en él. Ahora puedo ver de donde proviene la sangre. Aparentemente alcanzó a bajar el arma antes del disparo, así que fuera de un enorme roce en su pierna se encuentra intacto. Pero algo no está bien. Es entonces que escucho su voz hablarme.

"Kai tengo que hacerlo" le digo al tiempo que me alejo de él y busco alcanzar el arma nuevamente.

"No, por favor. Las cosas no pueden estar tan mal" respondo mientras veo como se pone de pie, sin apoyarse totalmente en su pierna lastimada, y tomar en sus manos nuevamente su arma.

"Por supuesto que sí. Me conoces tan poco como para pensar que yo me rendiría sin luchar." Contesto totalmente lleno de rabia. Es obvio que Kai sabe tan poco de mí como todos los demás, no sé como fue que pensé que él podía ser mi salvador.

"Sé que ya lo intentaste, pero necesito que lo vuelvas a intentar" supliqué fijando mis rubíes orbes en él. No voy a permitirle que lo haga, tiene que haber algo que pueda hacer para que cambie de opinión.

"Me niego. Y no puedes obligarme." Respondo tratando de hacerlo desistir de su intento de mantenerme con vida.

"Tienes razón. Tu vida es un desastre. Date un tiro. Es la mejor opción" menciono haciendo uso de la única táctica que se me ocurre. Sólo espero que quede algo del Rei de antes. Si es así, aún queda una esperanza.

"Es tu decisión. Además creo que es una buena idea, quizá yo también lo haga" continúo diciendo al verle sorprendido por mi actitud.

"Si tratas de usar psicología inversa no va a funcionarte" respondo haciéndole ver al gran Kai Hiwatari que no soy tan estúpido como el cree y que no permitiré que el me mienta.

"Ya te dije que respetaré tu decisión. Además, mi vida es un fraude, así que no tengo mucho que perder" agrego ocultando mi felicidad ante mi éxito. Sabía que la hábil mente de Rei no tardaría en pensar que estaba usando psicología inversa. Siempre fue muy inteligente, así que si quiero convencerlo tendré que ser tan hábil como él.

"No trates de mentirme, es obvio que te va bien" digo exasperado por el cinismo en sus palabras. ¿Acaso cree que no noté el costoso traje que porta. Por Dios, ¿Acaso cree que no tengo ni una pizca de cerebro?

"Si lo dices por el dinero. Te diré que mi posición económica es mi más grande desgracia. Además que te hace pensar que mis circunstancias no son tan malas como las tuyas. Paso los días encerrado en una oficina que detesto, compartiendo mi negocio con gente a la que no le importo ¿Por qué debería seguir viviendo?" comento analizando cuidadosamente sus reacciones. Esta situación es demasiado delicada. Si no tengo cuidado, podría terminar muy mal. Pero confío en Rei. Sé que al final hará lo correcto.

"Porque tienes mucho por delante. Seguro que hay muchos que se preocupan por tí." Respondo por impulso. Al principio creí que Kai bromeaba, pero al mirarlo a los ojos me vi forzado a notar que hablaba en serio.

"Y ¿acaso no estás tu en la misma situación?" cuestiono tratando de llevarlo al punto de la conversación que necesito. Por lo que más quieras Rei no me falles. No ahora.

"No, no tengo a nadie que se preocupe por mí" respondo desviando su mirada.

"Entonces supongo que yo soy nadie y que el que esta escena casi me matara del susto no cuenta." Le digo tocando el primer punto clave de mi estrategia.

"Kai por favor. En serio no lo soporto" le digo mientras regreso mi vista a él. No voy a permitir que me convenza. No voy a hacerlo. No tiene sentido.

"De acuerdo. Haz lo que desees. Date un tiro. Es decir si después de decirte todo esto no haz cambiado de opinión, es obvio que no son las circunstancias las que te orillaron a esto, sino que simplemente es decisión tuya, así que no voy a detenerte. Eres libre de hacer lo que desees" menciono agregando los puntos restantes. Me temo que ahora todo depende de él. Mis nervios están hechos pedazos. Lo veo vacilar, pero el arma no ha abandonado sus manos y eso me preocupa. Por ligeros segundos desvío mi mirada hasta que un estrepitoso sonido me hace volverla hacia su lugar inicial.

Mi cuerpo se desploma totalmente exhausto de todo. Mis doradas orbes se inundan de lágrimas y revelan el enorme dolor del que estoy siendo presa ahora. Me da tanto miedo seguir. Sin poder evitarlo me aferro al cuerpo frente a mí tratando de encontrar algo de consuelo. Sus varoniles brazos se abren compartiendo su calor conmigo y permitiendo que deje salir lo que por tantos años he ocultado.

"Tranquilo todo estará bien. Saldrás adelante" susurra en mi oído con una voz que suena tan dulce como la más preciosa melodía jamás compuesta.

"Lo he intentado ya tantas veces, que no sé si eso es siquiera una posibilidad" agrego mirando sus rojizas orbes.

"Cierto, pero ahora tienes cosas que antes no" comenta al tiempo que una hermosa sonrisa se posa en su rostro.

"¿Cómo cuáles?" pregunto confundido y totalmente abatido. No sé que pueda ser eso tan bueno que ahora poseo, pero si puede ayudarme a salir de esta oscuridad con gusto me aferraré a ello.

"La voluntad de intentarlo y … a mí. " menciono mientras lo tomo en mis brazos y lo saco de ese desolado lugar, aferrándolo a mi cuerpo y prometiéndome a mí mismo que sin importar lo que suceda, estaré ahí para él. Nunca creí que una persona pudiera importarme a este grado. Ahora no puedo sino agradecer el no haberme quitado la vida como era mi propósito. Porque ver su debilidad me hizo sacar mi fortaleza y me dio el valor para construirme una nueva vida, quizá a su lado.

Me pierdo en esas dulces palabras. Mis brazos se aferran aún más a él decidiendo que me daré una oportunidad, y pensando en que quizá a su lado tenga una nueva vida. Que con un poco de suerte aprenderé a disfrutar lo que aún me quede por vivir. A partir de ahora, él será mi soporte y yo sabré ser fuerte para convertirme también en el suyo. Gran parte de mí se ha perdido con los años, pero quizá Kai sea el indicado para mostrarme como volver a ser auténticamente yo.

-------------------------------------------------

Comentarios de la autora:

No tengo nada más que agregar. Excepto que esto ES SÓLO EL COMIENZO DE LA HISTORIA. Cuídense. Ojalá que les haya gustado. Dejen review.

Atte. Addanight.