Hola! Jajaj no sé si alguien recuerde este fic, pero aún así aquí les traigo el capítulo cinco. Tengo los nervios de punta por tanto trabajo, así que necesito despejarme. Ojalá que mi estrés no le afecte mucho a la calidad del cap. Gracias por los reviews a:
Asuka-Hao
Nekot
Shiroi Tsuki
Neko-Jeanne
The life is a Dream (Es la actualización prometida ok?)
Kaei Kon
Shingryu Inazuma
Kaz
Angy B. Mizhuara
Ahora sí pasemos al fic.
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Auténticamente Tú
Por Addanight
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Porque lo importante no es lo que te quede de vida,
sino vivirlo al máximo, siendo auténticamente tú.
Addanight
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Capítulo 5: Juntos
Sin mucho interés, contemplo el programa que la televisión transmite. El volumen está al mínimo. Llevo dos horas aquí sentado y ahora me encuentro en el punto en el que dejas de sentir completamente tus piernas a consecuencia de la ausencia de movimiento. Sé que podría ponerme de pie, pero no tengo deseos de hacerlo. Mis ojos se fijan en la persona que sobre mis piernas descansa. Sus azulados cabellos se esparcen desordenadamente sobre mis extremidades inferiores. En tanto que su ropa está totalmente desalineada. Con cariño, le veo acurrucarse aún más sobre mis piernas continuando con su merecido descanso. Sin intenciones de molestarle, le cubro con la frazada con la que hasta ahora había estado tapándome.
Como ya se han de imaginar, acabamos de mudarnos a nuestro nuevo departamento o más bien a mi departamento. Maldito Hiwatari. De no ser porque hace pocas horas que lo perdió todo, le hubiera reclamado un par de cosas por tomar decisiones sin consultarme. Por ahora, considero que lo mejor es que descanse. El día de ayer debe haberle parecido eterno. Por otro lado, no puedo evitar preguntarme, ¿Qué fue lo que pasó con su fortuna? Es decir, esa cantidad de dinero no se pierde de un día para otro. Una parte de mí, piensa que Kai no me está diciendo todo lo que sabe al respecto, mientras que la otra se empeña en creer que el bicolor tampoco tiene la menor idea de lo que está sucediendo. Creo que lo peor del caso, es que me inclinaré por la segunda aún a sabiendas de que la primera es la correcta.
Pero por el momento, tengo mejores cosas en que pensar. Empezando por: ¿Creen que las marcas en su cara estén pintada o tatuadas? Disculpen, cuestionamiento equivocado. Como decía, por ahora hay un tema cuya prioridad supera a las otras: ¿Vamos a compartir la cama? Ok, ya estoy delirando, ni yo mismo entiendo mis pensamientos. Como estaba tratando de mencionar, lo que me preocupa es por cuanto tiempo vamos a ser capaces de vivir así. El dinero no nos dudará para siempre. Yo ya estoy acostumbrado a estar en la miseria, pero Hiwatari... Él no tiene la más mínima idea de lo que es no tener un sólo centavo en el bolsillo. Y siendo sincero, no deseo que lo averigüe. En mi opinión, si jugamos bien nuestras cartas, la pobreza no tiene por qué tocar a nuestra puerta. Sólo espero que mis habilidades administrativas sigan siendo tan buenas como recuerdo.
Con sumo cuidado, me libero de la calidez en la que mi ruso ex capitán me envolvía y me dirijo hacia la cocina. Hace tanto que no preparo algo por el simple deseo de hacerlo. Claro que tomando en cuenta que no tenía con quien compartirlo, es natural que perdiera el deseo de esmerarme en preparar una comida que rara vez probaba. Ya les había comentado que en mi trabajo me explotan así que no tengo ni tiempo de ir a casa y comer una comida decente. Claro que en la situación en la que estaba, ni siquiera tenía dinero para comprar los ingredientes de un platillo decente. Por eso es que no renuncio, porque ahí tengo derecho a una comida gratuita, al menos así tengo la seguridad de que tendré una comida segura al día.
Sin embargo, hoy tengo unos impresionantes deseos de consentir mi estómago con lo mejor que mis manos puedan prepararme. A decir verdad, no estoy seguro si es porque realmente tengo deseo de hacerlo o porque espero subirle el ánimo al ojicarmín. Quizá es un poco de ambas. Él quizá no lo haya notado aún, pero su sola presencia tiene un curioso efecto en mí, como si de pronto, todo pareciera más sencillo y entonces, mis problemas se redujeran a la mitad. Todo a causa de saber que él se encuentra aquí. Sólo desearía hacer por él, la mitad de lo que él ha hecho por mí. Aunque, de algún modo, siento que mi sola presencia crea ya un cambio en él. Es posible que sea mi imaginación, pero prefiero pensar que él también comparte esta calidez cuando estamos juntos.
Sin más que pensar me dirijo a la cocina, me encontraba recogiendo un poco el lugar, cuando de pronto tiré por accidente una pequeña agenda. Supongo que es de Kai, aunque no entiendo por qué la dejó aquí. Quizá no quiere saber nada de su antigua vida por un rato. Recogiendo el libro en mis manos mis ojos se posan en la hoja que quedó abierta. Una sonrisa se plasma en mis labios al ver lo que está en aquellas páginas. Esto no puede quedarse así, tengo que hacer al respecto. De pronto todo mi ser se volvió felicidad y los problemas presentes se esfumaron, al tiempo que comencé a preparar el desayuno.
-----Cambio de POV-----
Estupidez. La estupidez es sin duda una de las tantas constantes dentro de la menta humana. Aunque en mi muy particular opinión, es una de las más crueles y terribles enfermedades que una persona puede tener. Nadie está a salvo de ella, ni siquiera yo. Y la prueba irrefutable de ello, es lo sucedido hace tan sólo unas horas. ¿Cómo es posible que me haya pasado esto? Soy un estúpido. Me descuidé. Las señales estaban por todos lados, pero yo estaba demasiado distraído como notarlo. Si tan sólo no hubiera estado tan ciego. Y todo por Rei. En un solo día, el oriental se las arregló para voltear de cabeza mi muy ordenado y organizado mundo. Sí, Rei tiene la culpa, si yo no hubiera perdido mi tiempo en atenderle, me habría dado cuenta de lo que sucedía con industrias Hiwatari y ahora seguiría en mi lujoso y caro departamento.
No, eso no es verdad. Ayudar a mi compañero no fue una pérdida de tiempo. Jamás me hubiera perdonado el que la única persona que ha demostrado interés por mí hubiese muerto por mi culpa. No tengo derecho a culpar a Rei por lo sucedido. Ayudarle fue una decisión totalmente mía. Además, no me siento del todo mal por lo ocurrido. Es decir, es cierto que si no hubiera ayudado a Kon, yo seguiría en mi lujoso departamento. Pero seguiría tan sólo como siempre lo he estado. Quizá estoy en la calle, pero al menos ahora no estoy solo. De algún modo, siento que pagué un precio muy bajo. La amistad de Rei vale muchísimo más que toda mi fortuna. Ahora, sólo espero no ser una carga para él. Así que me temo que tendré que buscar un trabajo.
No hay señales de mi compañero desde que me levanté. Por eso es que ahora tengo en mis manos el periódico y estoy encerrando en un círculo las posibles opciones de empleo. Todavía no puedo creerlo. Yo, Kai Hiwatari, en busca de un empleo. No cabe duda que la vida tiene un interesante sentido del humor. Sólo espero que me den un salario decente. Lo suficiente para que podamos sobrevivir al menos hasta que yo resuelva la situación de mi empresa. Quizá para entonces, logre convencer a Rei de que se marche a vivir conmigo. No sabría decirles el motivo de mi obsesión por tenerle cerca, sólo sé que con él, toda la soledad que alguna vez sentí se desvanece como si nunca hubiese estado ahí.
Un suspiro escapa de mis labios. Es en ese momento que veo a Kon acercarse a mí con algo que huele muy bien. Eso o yo estoy muriendo de hambre, pero creo que me inclino más por la primera opción. Con gracia le veo traer los alimentos hacia la mesa en la que me encuentro. Es increíble como una sola sonrisa suya puede hacerme olvidar todo lo sucedido.
-----POV Alternado-----
Con cuidado coloco los alimentos frente a él en espera de que los pruebe. Él tan sólo levanta la mirada y luego de dedicarme una sutil sonrisa regresa sus ojos a la comida. Con elegancia le veo llevar cada bocado a su boca, en tanto que mi mente se pierde en sus carmines orbes. No estoy seguro de por qué le miro tanto. Quisiera cuestionarle sobre tantas cosas, pero sé que no debo. Así que lo mejor es que sólo le mire. Algo dentro de mí me dice que en el momento en que el se sienta listo, me contará lo ocurrido. Pero mientras tanto, no puedo sino ofrecerle mi apoyo en silencio.
Es curioso como a veces un pequeño detalle puede alterarte tanto. ¿Cómo es posible que la sola idea de que Rei me haya preparado el desayuno me haga tan feliz? Se siente bien que te traten con cariño sin razón aparente. Odio que la gente sea tan interesada. Me gustaría que alguna vez vieran en mí algo que no sea mi éxito o mi fortuna, pero supongo que no puedo pedir tanto. Bueno, al menos no podía hasta que me topé con Rei. Mi estancia aquí es tan placentera, pero me temo que las cosas aún pueden empeorar y eso me asusta como no tienen una idea.
El desayuno pasó de manera tranquila y luego de ello me dispuse a marcharme a mi trabajo. No quiero llegar tarde. Kai viene conmigo. ¿Saben lo que piensa hacer? Va a conseguir un empleo. No me malinterpreten, no es que piense que sea un inútil ni mucho menos. Es sólo que conociéndolo sé que el trabajar para alguien luego de tanto éxito debe ser un muy amargo trago para su orgullo. Para esta hora, ya todos saben de la repentina ruina de Industrias Hiwatari. Es entonces que noto que hemos llegado a mi lugar de trabajo, e imaginen mi sorpresa al ver quien se encuentra en la puerta esperándome. Esto no es nada bueno. Sólo espero que mi ruso acompañante sea más paciente de lo que recuerdo o algo va a terminar muy mal aquí.
----- Cambio de POV -----
"Miren a quien tenemos aquí. Pero si es el joven Hiwatari. Escuché que tuvo algunos problemas, lo lamento mucho. " dice una molesta voz dirigiéndose al ruso.
"¿Qué ocurre? Ya no eres tan valiente sin todo tu dinero respaldándote ¿verdad?" continuó diciendo el jefe de Kon. Después de todo, aún estaba dolido por la forma en que el chico le había humillado y ahora que se encontraba sin un centavo, era una presa fácil para él.
"Usted no tiene ningún derecho a hablarle de ese modo." Reclamó el oriental.
"Mira Kon, yo puedo dirigirme a él como se me de mi gana, así que ¿Por qué mejor no te vas a la cocina?" Le ordenó su jefe, pero el kotenök sólo continuó mirándole con ira sin la menor intención de marcharse.
"Déjalo Rei, yo ya me iba." Comentó Kai tragándose su orgullo y tratando de evitar darle problemas al chino. Ya tenían suficientes contratiempos, como para que él dejara que su carácter les echara encima otro inconveniente.
"Sí Kon, déjalo que huya, no es justo atacar a quien se encuentra totalmente desarmado." Trató de provocar de nuevo el sujeto al bello bicolor, pero éste último ni siquiera se inmutó.
"Con el debido respeto señor, más vale que modere su lenguaje, o no respondo." Mencionó Rei al borde la ira.
"El que no responde soy yo Kon. Si no guardas silencio, te puedes ir olvidando de tu empleo." Amenazó el dueño del local sintiéndose superior ante los presentes.
"Sin ofender, pero está cruzando el límite señor." Dijo de forma educada el neko jin.
"Rei, déjalo." Pidió nuevamente el ojicarmín, quien sentía una agradable sensación al ver como su amigo se empeñaba en defenderle. ¡Eso sí que era valor! El joven podía perderlo todo, pero aún así, se negaba a abandonar a su compañero de equipo.
"Sí Kon, deja de defenderlo, ¿No ves que ahora el sujeto vale menos que tú? Y eso ya es decir mucho." Agregó el jefe de Rei. Pero no pudo seguir diciendo más, ya que un certero golpe por parte del chino le había mandado al suelo.
"¡Rei!" Gritó el ruso sorprendido por el carácter del joven. Sus ojos afilados le daban un aire tan fuerte, que le hacía sentir protegido. Algo que jamás le había sucedido con nadie más.
"Vas a pagar muy caro por esto Kon. Estás despedido. Ojalá que te mueras de hambre." Dijo molesto el tipo aún tirado en el suelo.
"No es necesario señor. Renuncio. Me niego a trabajar con un estúpido interesado que se cree muy importante, pero que en realidad es sólo un don nadie." Mencionó el oriental.
"Lárgate de aquí no quiero volver a verte." Le ordenó su ex jefe al chico de ojos ámbar.
"Ya somos dos entonces." Respondió el dueño de Drigger mientras empezaba a alejarse de aquel lugar. A pesar de la difícil situación en la que se encontraba, el chico no podía sino sentirse bien. Hacía tanto que no se sentía tan fuerte.
"Rei no debiste hacer eso." Dijo Hiwatari apenado.
"No debí, pero quise hacerlo de todos modos. Ese sujeto se lo merecía." Contestó el ojidorado con una hermosa sonrisa en sus labios.
"Sólo te estoy causando problemas ¿no es cierto?" Cuestionó con un deje de tristeza el mayor.
"¿Sabes Kai? No estoy seguro de cómo fue que terminamos así. Lo que sí se, es que comenzamos esto juntos y es precisamente así como lo superaremos." Agregó el oriental muy orgulloso de sí mismo.
"Estarás bien." Dijo el ojicarmín admirando al chico frente a él. Anonadado luego de haber visto resurgir al Rei que él conocía. Al fuerte e inteligente chino que no se dejaba pisotear por nadie.
"Sí, pero estaré bien en el momento en que tú también lo estés. No te preocupes, saldremos adelante juntos." Contestó el chino, en tanto que su mente comenzaba a maquilar un plan en su mente. Después de todo, lo que había encontrado en la agenda del ruso lo ameritaba.
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Comentarios de la Autora:
Pues espero que les haya gustado. Y debo decir que los reviews van en descenso y eso me tiene menos que contenta. Sólo espero que su interés por este fic no se haya perdido, pero ya me dirán en sus revs.
Cuídense.
Addanight.
