Esta trama no tiene absolutamente nada que ver con Beyblade así que hagan de cuenta que ni pasó ¿OK?

Advertencias: Por lo pronto Shounen Ai. Así que si no les gusta, hagan el favor de retirarse. Gracias.

Parejas: Kai X Rei Bryan X Yuriy

Summary: La muerte, es sólo una de tantas posibilidades en un trabajo como el suyo. Pero cuando es la vida del ser amado la que peligra ¿Qué tan lejos llegarías para aferrarlo a la vida? El tiempo es esencial. Comienza la cuenta regresiva. Kai X Rei Bryan X Yuriy.

Hola, contra todas las expectativas (incluidas las mías XD) aquí estoy finalmente con el cap tres de este fic. Espero que les guste y que haya valido la pena su espera. Que fue muy larga. Espero terminar esto para navidad. n.nU hehe.

Agradezco los reviews de:

Kaei Kon

Akire777

Alexa Hiwatari

Nekot

Rai Hino

H.fanel.K

Gracias por sus comentarios, la verdad es que me hacen muy feliz. Sobretodo luego de que me la paso haciendo este fic con calculadora en mano y haciendo mil veces los cálculos para no fallarle a las horas. n.nU

Así que como el tiempo es esencial XD, los dejo con el capítulo 3 de Cuenta Regresiva.

--------------------------------------

Cuenta Regresiva

Por Addanight

Capítulo 3: 3… La Huida

21 de Diciembre de 2005. En alguna región de Rusia. 1000 horas

La oscuridad lo inunda todo. Soy incapaz de ver mis propias manos y eso que se encuentran frente a mí, o al menos eso creo. Ni siquiera las doradas orbes de mi compañero brillan en este lugar. Sólo el suave sonido de su respiración me asegura que él sigue presente. Yura, mi muy amado Yuriy. ¡No sabes cuanto te extraño! El calor de tu cuerpo aún sigue en mi piel, inundando mis sentidos. No sé si volveré a verte, pero agradezco enormemente el último recuerdo que me dejaste. Si he de morir hoy, sin duda me llevaré al otro mundo cada uno de tus besos, tus caricias y tus palabras de amor. Me da gusto que nuestro más reciente contacto haya sido una fiel y total entrega cargada de toda la devoción que te profeso.

¡Oh Yura! Desde que estoy aquí no he hecho otra cosa que pensar en ti. Mis ojos viajan a través de la inmensa oscuridad en busca de mi compañero. Quizá lo que más me duele es que si llego a salir de esta con vida, lo nuestro jamás volverá a ser igual. No quiero ni pensar en tu cara de decepción cuando te enteres de que no sabes nada de mí. Pero precisamente por eso es que haré lo posible por volver a ti. Quiero darte la oportunidad de reclamarme mi mentira. Necesito suplicarte que me perdones y demostrarte que lo único que siempre ha sido real es el enorme amor que siento por ti.

"Rei" digo buscando que mi compañero me escuche, aunque dudo que lo haga puesto que hace ya mucho tiempo que me ignora.

En realidad dudo que me ignore, más bien presiento que está tan perdido en sus pensamientos que no me escucha. Seguro que lleva horas imaginando las distintas reacciones que su pareja tendrá ante la noticia. No le culpo por estar perturbado, pero lo necesito de vuelta. No puedo hacer esto sólo. Hace tiempo que no le veía así, tan ensimismado. Rei tiene una mente tan ágil que no puede evitar desmenuzarlo todo. Esta gran capacidad de análisis es su mejor cualidad como agente, pero su peor tortura como ser humano. Tanto análisis termina por cansarlo. Esto aunado a que sus sentidos captan cada elemento con tanto detalle termina saturando su cerebro.

"Rei, recuerda que necesitas avisarme cuando todo empiece." Le digo esperando recibir una respuesta.

"De acuerdo." Me dice y segundos después, todo el lugar es plagado nuevamente por el silencio. Y así cada uno se encierra en su mundo. Creo que este es un terrible defecto que ambos compartimos. Que gran parte de nuestros pensamientos están reservados únicamente a nosotros. Nadie sabe nada de nosotros. O al menos, no lo suficiente como para conocernos. Es tan triste pensar en que si muero en este instante, no quedará nadie que sepa quien fui. Lo único que me consuela es haber tenido el placer de compartir mi vida contigo mi muy adorado pelirrojo.

"La cuenta regresiva comenzó." Me anuncia la conocida voz de mi compañero.

"O sea que…" empiezo a decir.

"Exacto. En este mismo instante, ellos conocerán toda la verdad." Me interrumpe Rei con esa voz tan fría que a veces puede llegar a tener.

"Ya veo. ¿Estás listo?" Pregunto en tanto que me pongo de pie.

"Cuando tú me des la señal." Me dice él.

"¿Crees que hacemos lo correcto?" Pregunto un tanto inseguro. Dicen que la verdad libera, pero yo creo que esta verdad nos arrebatará todo lo que tenemos.

"No lo sé. Lo único de lo que estoy seguro es de que no soy capaz de mentirle más." Me responde el chino.

"Pero eso implica involucrarlos. Estaríamos poniéndolos en peligro." Agrego preocupado por todo lo que sucederá a partir de ahora.

"Eso ya lo sé. Pero el que participen o no, es una decisión que sólo les corresponde a ellos." Contesta Kon con una voz aparentemente firme, y sin embargo, estoy seguro que la duda iba implícita en sus palabras.

"¿Crees que nos ayuden?" Pregunto finalmente externado esa pregunta que hasta ahora tanto nos ha atormentado.

"No lo sé. Lo mejor sería que se marcharan para nunca volver. Así estarían a salvo." Afirma mi compañero y les aseguro que de poder verme hubieran notado que la sorpresa se extendió por mi rostro. Es tan extraño escuchar un comentario así de él.

"¿De verdad soportarás que Kai salga de tu vida? Porque yo no duraré mucho sin Yura." Explico.

"No, no lo soportaré, pero eso no quiere decir que no vaya a cumplir con mi deber. Sólo quiero que él esté bien. No importa lo que deba perder para lograrlo." Dice el moreno con voz decidida.

"Muy bien. Sabes que estoy contigo hasta el final." Le digo.

"Gracias." Es la única respuesta que recibo.

"Hora de irnos." Anuncia mi líder. Es tiempo de terminar con esta farsa de una vez por todas.

"Como digas Rek…" Empiezo a decir tan sólo para molestar a mi amigo. Sé cuanto odia su verdadero nombre.

"Ni siquiera te atrevas." Me advierte y sus afilados ojos dorados se convierten entonces en la única luz del lugar.

"Fue broma, lo lamento." Explico tratando de tranquilizarlo.

"Vamos, no podemos continuar perdiendo el tiempo. No ahora que el reloj ha comenzado a correr." Me dice.

"Y bien. ¿Me puedes decir cómo saldremos?" Cuestiono.

"Con esto." Contesta el pelinegro para luego colocar unas pequeñas esferas, que reconozco como explosivos, en mis manos. Claro que aún no me explico como es que se las arreglo para hacerlo en esta oscuridad.

"Eso no servirá. Jamás lograremos derribar una pared con eso y lo sabes." Digo pensando que quizá mi amigo ya está delirando.

"Cierto. Pero también sé que este es un edificio. Y que toda estructura tiene puntos más frágiles dependiendo de la forma en que se distribuye el peso debido a la forma del mismo." Explica mi compañero.

"Y déjame adivinar. Como eres un maldito genio con una memoria fotográfica. Memorizaste los planos del lugar y seguro que ya calculaste el sitio más frágil de la habitación." Agrego en tono de broma.

"Exacto. Es una suerte que ese punto sea precisamente en este techo." Afirma con su alegre voz.

"Rei, sé que tu eres el genio, pero ¿acaso ya olvidaste que el techo está a cuando menos diez metros arriba?" Pregunto.

"Con una pequeña acrobacia y tu ayuda seguro que podría llegar." Menciona mi compañero.

"Eso o te romperás el cuello al caer." Le digo tratando de que algo de sentido común entre en esa cabecita suya.

"Oh vamos Bry. ¿Dónde está tu sentido de la diversión?" Cuestiona.

"Supongo que esto no sería divertido si no pudiéramos matarnos en el proceso." Le digo. No en vano somos espías. La muerte es sólo una de tantas posibilidades.

"Esa es la actitud que quería escuchar." Agrega mi líder.

"No puedo creer que nadie notara tus pequeños explosivos. Estos sujetos si que son estúpidos." Señalo.

"Cierto, pero son estúpidos liderados por alguien muy brillante." Me dice mi compañero.

"Y que por algún motivo nos quiere muertos." Agrego.

"Parece que nuestro pasado por fin nos ha alcanzado." Comento con algo de tristeza.

"Ya no podemos hacer nada. Sabíamos que esto sucedería tarde o temprano." Es lo único que me contesta.

"Lo sé. Pero me hubiera gustado que Bryan Kuznetzov siguiera existiendo; tenía una buena vida." Señalo mientras mis pensamientos viajan una vez más junto a Yuriy.

"Tenemos que aceptar la realidad. Rei Kon y Bryan Kuznetzov jamás existieron." Dice Kon.

"Era como vivir un sueño." Susurro.

"Es una lástima que hayamos tenido que despertar." Es lo último que dice el chino antes de que nos dispongamos a llevar a cabo nuestro escape.

21 de Diciembre de 2005. Moscú, Rusia. 1100 horas

Los agentes Hiwatari e Ivanov ya se disponían a marcharse cuando el monitor de la computadora del pelilavanda se encendió. Sin pensarlo, ambos chicos regresaron a su lugar frente a la pantalla. Fue entonces que una conocida figura apareció. Sus verdes orbes brillaban. Tala quedó pasmado, en tanto que un extraño sentimiento se hizo presente y su corazón se oprimió al fijarse en aquella grabación que ahora se proyectaba frente a él. El joven no dijo nada, tan sólo se limitó a observar.

"Yura. Kai. Si están viendo esto es porque Rei y yo fuimos capturados. Para este momento ustedes ya deben tener una buena idea de lo que está sucediendo, pero aún así es necesario que les advirtamos su situación. Están en grave peligro. Les queda cuando mucho una hora antes de que sean atacados. No hay tiempo para explicaciones, sólo asegúrense de salir de ahí lo más pronto posible." Mencionó el pelilavanda antes de que una segunda figura apareciera en la pantalla.

Un apuesto chino hizo su aparición. Y esta vez fue el bicolor quien quedó prendando de aquellos enigmáticos ojos azules. Le extrañaba tanto. Necesitaba verlo. Rei era la luz de su día. No podía haberse marchado. Él no lo iba a permitir. Nadie separaría a Kon de su lado, no mientras Kai tuviese algo que decir al respecto.

"Sé que esto parece no tener sentido, pero necesitamos que confíen en nosotros. Salgan de nuestro departamento y lleven todas las armas e instrumentos que puedan. Vayan a las coordenadas que están apareciendo ahora. Bryan y yo les alcanzaremos ahí." Anunció la melodiosa voz del oriental.

Tanto Yura como Kai se miraron tan pronto escucharon aquellas palabras. Si se suponía que sus parejas habían sido capturadas, ¿cómo se supone que se reunirían con ellos? Algo no estaba nada bien. Esto no tenía el más mínimo sentido. Sin embargo, ambos chicos decidieron no decir nada por el momento, lo mejor sería terminar de ver lo que aquel video tenía que decir.

"No pongan esas caras. Estaremos ahí, ustedes sólo asegúrense de llegar para mañana a las 1200 horas." Agregó Rei.

"Traten de no llamar mucho la atención. Necesitamos que traigan mi portafolio y el de Rei. Pero no los abran. Responderemos sus dudas mañana. Cuídense chicos." Mencionó esta vez el joven de cabello gris.

"Sé que debes estar molesto Yura, sobre todo ahora que sabes que tenía secretos para contigo. Pero te aseguro que sólo trataba de protegerte. Te amo Yuriy. No lo dudes ni por un segundo. Nos vemos luego." Dijo Kuznetzov, antes de que su imagen se retirara de la pantalla.

"Creo que sólo me queda decir que lamento que tengas que enterarte de este modo Kai. No sabes cuantas veces deseé contarte la verdad. Pero pensé que entre menos te involucraras mejor sería para ti. Trata de entenderme. Eres lo más valioso que tengo. No podía darme el lujo de ponerte en peligro. Sé que perdí tu confianza, sólo espero no haberte perdido a ti. Te amo Kai." Agregó el pelinegro, para luego suspirar.

"Asegúrense de que nadie se entere de su partida. No se preocupen por que alguien encuentre la información en la computadora de Bryan. Él ya se encargo de eso. Así que, por lo que más quieran…Tengan cuidado." Fue lo último que dio el castaño antes de que su imagen desapareciera. En seguida ambos chicos observaron como la computadora empezaba a trabajar sola, al tiempo que mostraba las siguientes palabras.

La información seleccionada está siendo eliminada.

Reorganizando contenido de C:\

Reorganizando contenido de C:\Documents and Settings\KuzBryan\Escritorio

Modificando Sistema de Seguridad

Reestableciendo Claves de Acceso

Proceso Terminado

Finalizando Sesión

Apagando el equipo

"Y bien. ¿Qué haremos?" cuestionó el chico de árticas orbes.

"Podría ser una trampa." Fue la respuesta que obtuvo de su compañero.

"Lo sé. Todo esto es muy sospechoso." Apoyó el pelirrojo.

"¿Iremos entonces?" cuestionó el bicolor.

"No tenemos otra opción, es nuestra única pista." Le respondió Ivanov.

"¿En qué crees que estén metidos?" cuestionó Yura mirando a su amigo.

"La verdad, ya no sé que pensar. Es decir, todo esto es muy extraño. Parece un truco por donde quiera que lo mires." Mencionó Kai analizando la situación.

"Lo sé. Estamos corriendo un gran riesgo." Comentó Tala para luego hacer una breve pausa, como decidiendo si compartir lo que en ese momento pasaba por su cabeza.

"Sabes que si algo nos sucede ellos estarán perdidos ¿cierto?" Cuestionó Yuriy.

"Sí." Fue la simple respuesta que obtuvo. Lástima que en esta situación, las cosas fueran todo menos simples.

"Por eso mismo es que no vamos a fallar." Señaló el ojicarmín antes de que él y el otro joven se dispusieran a arreglar todo lo necesario para su partida.

Tiempo restante para completar la misión: 59 horas

--------------------------------------

Comentario:

Yo sé que quedó corto xD, pero fue todo lo que mi pobre cerebro pudo dar. De cualquier forma, espero que no haya quedado tan horrible como creo que quedó.

Gracias por leer.

Cuídense.

Addanight.