Todos los personajes pertenecen a Rowling y a Warner BROS. (Todos menos los inventados por mi)

Como me enamore de Harry Potter

Capitulo 16 – El reencuentro

Al día siguiente, Remus fue a casa de Harry a buscar a Sirius para darle algo de ropa decente para la vista que tenía ese día en el Ministerio para arreglar los asuntos de sus propiedades, dinero y demás cosas. Todos estaban desayunando en el comedor de los Potter cuando llegó el Profeta con su periódico matutino, Sirius lo tomó y se quedó blanco al leer la primera página.

-Sirius, estas bien? – pregunto Harry a su padrino cuando vio que se había quedado rígido por un momento.

-...-

-Sirius? – dijo Remus – Canuto, que te pasa? – dijo preocupado. Sirius bajo el periódico y lo extendió en la mesa, mirando un punto infinito, Harry y Remus se abalanzaron sobre él para leerlo. En la primera página había una enorme foto se Sirius, la misma que habían publicado cuando había escapado de Azkaban solo que ahora en la cabeza de la noticia, decía:

¡Sirius Black esta vivo!

En la madrugada del día de ayer domingo, algo extraordinario, paso en el Ministerio de Magia, más precisamente en el Departamento de Misterios. En un día inusual de trabajo, el señor Ministro recibió un llamado de alerta de que había gente en el Ministerio inspeccionando el área de dicho departamento, todos inmediatamente pensaron que se trataba de Mortífagos que aún andan sueltos y que eran fieles servidores de Quienes-ustedes-saben. Pero cual fue la sorpresa al encontrarse ni más ni menos que de frente con Harry Potter y varios miembros del Ministerio, así como al que alguna vez se pensó que era un asesino, Sirius Black. El día de hoy será citado para arreglar todos los asuntos legales, y seguramente darle una disculpa por haber pensado mal de él en todos estos años.

El artículo seguía en las páginas 5 y 6 en donde relataban la breve vida de Sirius y como se había pensado que el había sido el traidor de los Potter. Sirius miro a Remus y este miro a Harry quien a su vez volvió a mirar a Sirius.

-Quien pudo haberlo dicho? – pregunto Remus.

-Seguramente fue Scrimgeour – dijo Harry.

-No tenía por que decirlo – dijo Sirius – el mismo nos pidió discreción.

-Bueno, con él nunca se sabe – dijo Harry encogiéndose en hombros – y te aconsejo que será mejor que te cambies, si no llegaremos tarde y no sería bueno – Sirius asintió.

-Remus, puedo hablar contigo? – le dijo Sirius a su amigo y este asintió y siguió a su amigo.

-Que sucede, Sirius? – pregunto Remus al estar frente a la puerta.

-Haz sabido algo de Jess? – pregunto Sirius a su amigo, este lo miró dudando en responderle.

-Porque me lo preguntas? – le dijo Remus.

-Vamos, solo dime si la has visto! – dijo Sirius impaciente.

-Sí, la vi una vez – contesto este.

-Sigue viviendo en Londres?

-Sirius...- dijo Remus.

-Por favor, Remus, necesito saberlo! – suplico Sirius.

-No quiere saber nada de ti – dijo Remus – ella piensa que tu estas muerto y ella renunció a la magia, no se en donde vive.

-Mierda! – dijo Sirius.

-Lo siento, Sirius – dijo Remus. Claro que sabia en donde vivía y claro que se seguía comunicando con ella, pero lo que ella no sabía era que Sirius estaba vivo, así que decidió mandarle el Profeta a su amiga, con una lechuza, necesitaba decírselo.

Mientras tanto, en otro lugar de Londres, en una cómoda y austera casa, se encontraba una hermosa mujer, se podría decir que algo madura, pero al fin y al cabo muy bella, con un hermoso pelo negro lacio brillante, y unos ojos azules destellantes, se encontraba en la cocina preparando el desayuno.

-Anne! Ya esta el desayuno! – le grito la muchacha a alguien.

-Ya voy, mamá – dijo la voz de la que parecía una niña de aproximadamente unos 5 años. En efecto 5 minutos después apareció una niña con el pelo negro como su madre pero un poco ondulado con unos inconfundibles ojos grises. – Mmm… tengo hambre – dijo la niña.

-Pues apurate a comer, cielo – dijo la señora con una sonrisa calida.

-Sí, mamí – dijo la niña y comenzó a comer animadamente. De pronto se escucho que golpeaban el vidrio de alguna ventana, la mamá de la niña se levanto de la mesa y se dirigió a la ventana de la cocina, en donde para su sorpresa había una lechuza parda que traía un periódico en el pico, se sorprendió mucho y abrió la ventana, la lechuza le tiro el periódico en las manos y se marcho. La miró irse y después desdoblo el periódico, lo que vio la dejo helada. –Mamí, estas bien? – pregunto la niña a su madre.

-Annie – dijo su madre – sube a tu cuarto y arreglate, vamos a salir – la niña miró raro a su madre pero la obedeció como siempre. – No puede, ser cierto… - murmuró cuando la niña se había ido a cambiarse.

Sirius se encontraba frente a una corte, en el Ministerio, le daba escalofríos porque le recordaba cuando había sido mandado a Azkaban y lo habían acusado, sin someterlo a juicio, tendría que agradecer al señor Crouch por eso, pero el ya era otra historia.

-Bien – dijo Scrimgeour aclarándose la voz e inmediatamente se hizo silencio en la sala, se encontraba, Luna y Lavander haciendo reportajes para sus respectivos periódicos, Harry, Ginny, Hermione, Ron, Draco, Remus y Tonks, también estaban ahí para apoyar a Sirius – nos encontramos aquí, para aclarar el asunto del señor Black – todos lo miraban – quien hace unos años atrás fue tachado de traidor y de ser el culpable de la muerte de los Potter. – miraron a Sirius que se mantenía serio, agradecía que esta vez no hubiera cadenas en sus manos y pies atándolo. – señor Black – miro a Sirius – jura decir toda la verdad y nada más que la verdad?

-Sí, juro – dijo Sirius con voz firme.

-Podría decirnos, que paso exactamente el día 31 de octubre de 1981? – pregunto el ministro. Sirius lo miró duramente, no le gustaba hablar de ese día, pero asintió. – en donde se encontraba ese día, señor Black?

-Me encontraba vigilando la casa de los Potter, señor – contesto Sirius.

-Porque los vigilaba? –

-Porque… - dijo Sirius – Dumbledore me pidió que lo hiciera.

-Tenía, usted idea de que era lo que iba a pasar?

-No – contesto Sirius – Dumbledore solo me dijo que tenía un mal presentimiento y quería que James y Lily estuvieran vigilados.

-Noto algo anormal durante el día?

-No – contesto Sirius – solo hasta en la noche en donde comenzó a caer una tormenta.

-Dígame, señor Black – dijo el ministro – vio usted cuando El-que-no-debe-ser-nombrado apareció en la casa de los Potter.

-Sí, señor – contesto Sirius – pero en ese momento no sabía que era él, supuse que era Dumbledore que iba a darles una vuelta.

-Que paso entonces? – Sirius lo miro y un flash de su memoria paso por su mente…

- Flash Back -

Pronto cayó la noche y con ella la media noche, ya empezaba a preocuparme porque Dumbledore no aparecía ni me mandaba informar a que hora me debía de ir o si alguien iba a remontar nueva vigilancia, cuando misteriosamente la casa de James y Lily apareció ante mi asombrada cara, "que demonios?" pensé, pero entonces supuse que tal vez Dumbledore les hacía una visita nocturna, cuando un misterioso hombre encapuchado, vestido de negro, entro en la casa, muy sigilosamente, pero muy decidió, entonces empecé a tener mis dudas, pero no podía acercarme, espere unos momentos, cuando de repente un rayo verde ilumino el vecindario acompañado de un grito de una mujer… me quede paralizado, blanco como una cera, y de repente otro rayo de luz verde volvió a inundar el vecindario, sentí como me transforme casi instantáneamente, pero seguía sin moverme, cuando un tercer rayo verde volvió a iluminar el paisaje, mis piernas reaccionaron, y corrí de inmediato hacía la casa de James y Lily y cuando entre, me quede en blanco, pálido, sentí como mi corazón latía rápidamente como nunca antes había latido, me temblaron las piernas al verlo, y sin embargo, ahí estaba él, en el piso, inerte, con los ojos abiertos de sorpresa, con sus gafas torcidas sobre su nariz, y su varita a unos cuantos metros de él, lentamente me agache, y empecé a hablarle con la esperanza de que respondiera.

-James! James! – le decía moviéndolo – James! Despierta hermano! No me hagas esto! James! James! JAMES! NOOOOOOOOOO!grite con toda mi alma, no podía creerlo, mi amigo, mi mejor amigo, mi hermano muerto… y entonces note como unas calidad lagrimas salían por mis ojos, nublándome la vista y entonces recordé el grito de la mujer, seguramente Lily.

-Por Dios! Que este viva! – pensaba mientras subía corriendo las escaleras, al llegar al segundo piso, me pare en seco, la puerta estaba destrozada, y derrumbada, entonces con paso lento, casi dudando entre al cuarto y vi la cabellera roja de Lily, inerte en el piso, con una expresión de dolor, me acerque a ella, con mas lagrimas en la cara – Lily! Lily! Despierta por favor! Lily! LILY!grite pero al igual que James, jamás contesto.

-Fin Flash Back –

-Eso fue lo que sucedió, ese día señor – dijo Sirius que su voz se había cortado en un momento de la historia.- Todos estaban callados, expectantes, Harry miraba a Sirius con los ojos entornados, nunca había escuchado ese relato de su padrino.

-Muy bien – contesto el señor Ministro – ha dicho la verdad – ahora todos lo miraron a él.- cuando atraparon al señor Pettigrew, el nos había confesado todo, bajo Veritaserum, de modo que la historia es exactamente igual, el confeso haber traicionado a los Potter y fingir su propia muerte – sonrió con delicadeza – se que fue duro para usted, señor Black, pero era necesario para dejar en limpio su nombre. – Sirius asintió – y ahora, todas sus propiedades le serán devueltas, solo necesita firmar estos papeles y su cuenta en Gringots, esta intacta.

-Mamí, a donde vamos? – pregunto Anne a su madre cuando iban en el coche por la ciudad de Londres, la madre de la niña se mostraba nerviosa, se había arreglado al igual que la niña, pero esta no entendía nada.

-Vamos a un lugar – contesto su madre mientras daba la vuelta en el coche.

-Pero que lugar es ese? – pregunto la niña.

-Ya llegamos – dijo la madre de la niña y la niña se asomo por la ventana, se encontraban frente a una caseta de teléfono roja descompuesta en medio de la acera.

-Segura que es aquí? – dijo la niña levantando una ceja y su madre sonrió al acordarse del padre de la niña, era exactamente el mismo gesto.

-Annie, recuerdas de las fotos que te enseñe hace unos días? – pregunto a su hija.

-Sí, eran las fotos de papá – contesto la niña.

-Así es, cielo – contesto Jessica sonriendo – recuerdas lo que te dije cuando me preguntaste por primera vez por él?

-Sí, me dijiste que se encontraba muy lejos, mamí – contesto la niña con algo de tristeza.

-Eso fue lo que te dije, pero…- dijo la madre de la niña – ha regresado – le sonrió con ternura, la niña abrió los ojos.

-Enserio?

-Así es – contesto su madre – y ahora mismo vamos a verle. Se bajaron del carro y entonces la señora miro a ambos lados de la calle, se metieron en la cabina y agarro el teléfono, y marco 62442, una voz femenina resonó dentro de la cabina.

-Ministerio de Magia – contesto la voz – identifiquese.

-Jessica Spencer y Ann Spencer, visitantes – contesto Jessica.

-Muy bien – dijo la voz – favor de recoger sus identificaciones y ponérselas en un lugar visible, al entrar tendrán que someter sus varitas a prueba.

-Mamí? En donde estamos? – pregunto la niña asustada.

-Tranquila, corazón – le dijo su madre y el piso de la cabina comenzó a descender, la niña se aferro a su madre y esta la cargo en brazos, cuando por fin se detuvo, estuvieron ante un gran salón con gente viniendo de un lado para otro con extrañas túnicas que usaban como ropa.

-Wow! – dijo la niña al ver el interior, jamás había imaginado que debajo del suelo existieran lugares.

Pasaron a inspeccionar la varita de Jessica y se la devolvieron, se fueron a pedir información sobre la vista de alguien, Annie miraba la extraña fuente que había, era un mago, un elfo domestico, una bruja y un centauro, pensó que era extraño.

-Vamos, Annie! – dijo Jessica y con la niña en brazos subieron por una escalera metálica dorada hasta el séptimo piso. Esperaron a fuera de una sala nerviosas, no podían entrar, pero decidieron esperarlo.

-Muy bien – dijo Scrimgeour – por fin es de nuevo una persona viva entre nosotros, señor Black – le dio una mano – que tenga un buen día.

Todos salieron de la sala y se pararon afuera, Jessica inmediatamente volteo a ver a la gente y buscarlo entre la multitud, pero no lo veía.

Cuando salió, recibió un fuerte abrazo de todos, y lo felicitaron.

-Por fin! – dijo Remus – vuelves a ser inocente ante la ley y con nosotros. Pero Sirius no lo escuchaba, su sonrisa se había apagado por unos momentos al ver a la muchacha de pelo negro con la niña cargada en sus brazos, la miraba atónito. Al percatarse de eso, todos se hicieron a un lado, Sirius abandono los brazos de Remus y miró a la chica esperando que le hablara y que en realidad estuviera ahí.

Jessica se agacho y dejo a la niña en el suelo y sin dejar de mirar a Sirius le habló al oído a la niña.

-Recuerdas al chico de la foto? – le susurró – es él, Annie, es tu padre.

-Papá!! – grito la niña emocionada y corrió a los brazos de Sirius que estaba conmocionado y confundido, pero al ver a la pequeña se agacho para abrazarla y cuando estuvo en sus brazos la levanto en el aire y la abrazo fuertemente al igual que la niña – te extrañe mucho, papá! –Sirius no le contesto y entonces la niña se separo del abrazo y lo miro, su mamá tenía razón, era muy guapo. Sirius la miró tenía el pelo de Jessica pero lo tenía ondulado como él, y sus ojos eran iguales, no había duda que era su hija, pero como? Cuando? Como? Eran preguntas que rondaban su cabeza. Dejo a la niña en el piso y miro a Jessica que estaba llorando cuando la niña abrazo a Sirius, lo miró a los ojos. Sirius se acercaba lentamente y entonces llegó frente a ella.

-Sirius? – pregunto ella – en verdad eres tú?

-Eso creo – contesto Sirius. Jessica lo miró, era él, no había duda y entonces lo abrazó en medio de todos y lloró en su hombro.

-Te extrañe tanto! – le dijo al oído.

-Y yo te extrañe a ti, Jess – le dijo Sirius y se aparto de ella, tomo su rostro en sus manos y la beso desesperadamente y Annie se tapo los ojos con sus manos, haciendo que los demás rieran. Cuando se separaron se sonrieron mutuamente y Sirius limpió sus lagrimas, miraron a la niña que los veía desde abajo sonriendo, Jessica también sonrió y la cargo en brazos. Sirius miró a la niña, a su hija y le sonrió.

-Tenías razón, mamí – le dijo la niña y Sirius la miro sin entender.

-Lo ves? Te dije que era guapo – le dijo Jessica y los demás rieron y Sirius también lo hizo.

-Tienes mucho que contarme, Jessica Spencer – le dijo Sirius fingiendo seriedad.

-Lo se – le contesto Jessica. – quieres venir a mi casa? – Sirius miró a Harry y este le hizo un ademán de que no había problema.

-Claro – contesto este y se fue junto a Jessica y la pequeña Annie.

Harry y los demás se encontraban en casa de este descansando en la sala de la casa Potter.

-Vaya, jamás hubiera imaginado que Sirius tuviera una hija – dijo Hermione sorprendida.

-Se lo tenía muy guardado – dijo Harry.

-Yo ya lo sabia – dijo Remus y todos lo miraron – un día tuve la suerte de toparme con ella, meses después de que se creyera que Sirius había muerto, y ya estaba embarazada – dijo – cuando tuvo a Annie, me dijo que ya no quería vivir en el mundo mágico y viviría como muggle, ella y su hija, estaba devastada por la perdida de Sirius.

-Pero como pudo tenerla si no se veían? – pregunto Draco.

-Si se veían – confeso Remus – cuando estábamos en la Orden, Sirius salía a dar sus vueltas nocturnas convertido en perro y un día se topo con Jessica quien lo reconoció y comenzaron a verse de nuevo, y un día, bueno, pues ya se imaginaran lo que paso entre esos dos.

-Es increíble – dijo Harry – se me hace conocida esa chica, pero no recuerdo en donde la vi.

-En una de las fotos de tus padres – contesto Remus – en la que nos tomaron en séptimo año.

-Claroo! – contesto Harry y rió – salía abrazada a Sirius. – Remus asintió. – y tu sales abrazado a otra chica!

Tonks miró a Remus con una sonrisa y este sonrió tristemente.

-Sí, su nombre era Nicole – contesto Remus.

-Era? – pregunto Ginny.

-Murió hace años – contesto Remus – fue mi novia durante 6 años y terminamos poco antes de que la mataran los mortífagos.

-Porque la mataron? – pregunto Ron.

-Estaba presente cuando atacaron un centro muggle – contesto Remus – ella no se lo esperaba – de pronto se hizo silencio.

-Lo siento – dijo Harry disculpándose – no sabía que había muerto.

-No te preocupes – dijo Remus restándole importancia – se que ella hubiera estado feliz de que continuara mi vida y entonces Tonks llegó a ella, pero siempre la recordare – Tonks beso a su marido.

-Era una chica agradable – dijo Tonks – la conocí una vez.

-Bueno, ya no hablemos de cosas tristes – dijo Remus – o todos terminaremos llorando – los demás asintieron.

En la casa de Jessica, Sirius y ella platicaban en la cocina de esta, mientras Annie estaba arriba jugando con sus muñecas.

Jessica le había contado que poco después de que supiera que Sirius había muerto, o al menos eso pensaba, se enteró de que estaba embarazada y como Remus había estado con ella como su amigo, ayudándola. Le contó que al nacer Annie, había decidido vivir como muggle, lejos de la magia, pero que nunca la negó del todo.

-Pero como paso? – pregunto Sirius – como es que quedaste embarazada? – Jessica encaró una ceja – no estoy diciendo que no sea mía, pero no recuerdo.

-Fue la noche que se nos pasaron las copas de más – dijo Jessica – un día antes de que cayeras tras el velo. – Sirius pareció recordarlo.

-Pero habíamos usado protección, no? – pregunto rascándose la cabeza.

-Estábamos ebrios, Sirius – dijo Jessica riendo – era lógico que el hechizo no saliera bien. – Sirius se sonrojo – pero no me arrepiento, tener a Annie es lo mejor que me ha pasado. – Sirius sonrió.

-Se parece a ti – le dijo.

-Se parece más a ti de lo que crees – le dijo Jessica – hace exactamente tus mismos gestos y es algo terca y traviesa.

-No hablarán de mi, verdad? – pregunto de pronto Annie que bajaba en pijama para despedirse de su mamí y de su papá.

-No, claro que no – contesto Jessica con sarcasmo – conoces a una niña más traviesa que tú? – la niña sonrió.

-No – contesto la niña – no podemos haber dos Ann en el mundo – Sirius rió era lo que el decía en la escuela, no podía haber dos Sirius en el mundo.

-Así se habla, pequeña – dijo Sirius a su hija, la niña le sonrió a su padre.

-Lo ves? – le dijo Jessica. – pero no se supone que ya deberías estar acostada?

-Sí, pero vine a que me dieras mi beso de buenas noches – dijo Annie, Jessica la beso en la frente – no me vas a arropar? – le pregunto.

-Yo lo haré – dijo Sirius y Jessica le sonrió, al igual que Annie, la cargo y se la llevó a su cuarto. La acostó en su camita y la arropo – bueno, ya esta – dijo Sirius y la niña lo miró. – buenas noches, pequeña, que descanses – la beso en la frente y se disponía a salir cuando la niña le habló.

-Papi? – le dijo la niña Sirius se volteó – ya no te vas a ir, verdad? – Sirius la miró y le sonrió, se acerco a la cama y se agacho junto a ella.

-No, no me voy a ir – contesto Sirius. – porque preguntas?

-Porque estoy feliz de que vuelvas con nosotras – dijo Annie – porque ahora se que si tengo un papá. – Sirius le sonrió.

-Nunca me voy a ir, princesita – le dijo a la niña.

-Me lo prometes?

-Por supuesto – dijo Sirius – palabra de Merodeador – Jessica sonrió cuando escucho eso porque había subido a ver que hacían.

-De acuerdo – dijo la niña que no tenía ni la menor idea de que era un Meroraror? Bueno lo que fuera – hoy fue un día muy raro, como de magia – comento la niña – la magia existe, papi?

-Claro – contesto Sirius – tu crees en ella? – la niña se lo pensó un poco.

-Sí – contesto Annie.

-Entonces, la magia siempre exisistira – le dijo Sirius – pero por ahora, es tiempo de dormir – le volvió a besar y se fue del cuarto – descansa.

-Te quiero, papá – le dijo Annie. Sirius sonrió y salió del cuarto, cuando cerro la puerta de topo de a Jessica que estaba a un lado de la puerta.

-No sabe nada de la magia – dijo Jessica – nunca se lo he dicho.

-Creo que ya me di cuenta – contesto Sirius – Jess...- la chica lo miró -...que va a pasar con nosotros?

-No te entiendo – contesto Jessica.

-Sí, que vamos a hacer – le dijo Sirius – tu y yo – Jessica lo miró – tienes que volver a nuestro mundo.

-Sirius, me estas pidiendo algo imposible – le dijo Jessica. Sirius le acarició una mejilla.

-Jessica, por favor – le dijo Sirius – que va a pasar cuando Annie empiece a tener señales de magia, cuando se de cuenta de que en realidad existe la magia?

-La magia ya me ha quitado muchas personas que quería – le dijo Jessica con lágrimas en los ojos – me quito a mis mejores amigos, me alejó de ti.

-Pero ahora estoy de regreso – le contesto Sirius – por favor, Jessica, te necesito.- Jessica lo miró, Sirius puso cara de perrito mojado y Jessica sonrió.

-Esta bien – contesto – lo haré por ti, Sirius. – este la abrazó y la besó.

-Tengo que irme – dijo Sirius cuando se separó – tengo que hablar con Harry.

-Annie, va a preguntar por ti cuando despierte.

-Tranquila, no va a pasar nada – le dijo Sirius – nos vemos mañana – y se desapareció.

Al día siguiente la niña le se levantó y lo primero que hizo fue preguntar por su padre, Jessica no le supo contestar hasta que sonó un ruido extraño afuera.

-Que demonios? – dijo Jessica y cuando fue a abrir la puerta estaba Sirius con unas flores rojas y un gran cartel que decía: TE CASARÍAS CONMIGO? Annie sonrió y Jessica rápidamente le contesto – claro que sí!! – corrió hacía él y lo abrazo y beso, Annie sonrió por fin tendría una familia.

La boda se celebró semanas después en la misma iglesia en donde Lily y James se habían casado, todo fue hermoso y perfecto y según las palabras de Annie fue mágico. Después Sirius, Jessica y Annie se fueron de vacaciones a Italia, que era como la luna de miel de los recién casados y unas vacaciones para Annie pues no la querían dejar sola, cuando regresaron se llevó a cabo el bautizo de los nuevos integrantes de la familia, James Arthur Potter Weasley y Lilian Molly Potter Weasley en la madriguera. Ron y Hermione fueron los padrinos de Lily y Sirius y Jessica fueron los padrinos de James a petición de Harry.

La fiesta fue en grande, mucha gente fue invitada y las panzas de Hermione y Luna comenzaban a notarse y a cada minuto pedían a sus respectivos esposos nuevos platillos que comer mientras todos se divertían.

Estaban en plena cena cuando a Jessica le llevaron un plato de la comida que había preparado Molly, instantáneamente al oler la comida se llevó una mano a la boca y corrió hacía el baño, Sirius la miró preocupado y todos lo miraron con cara burlona.

-Parece que alguien ha estado divirtiéndose – dijo Harry burlón y Sirius se puso rojo pero se le pasó al instante.

-Bueno tenía que recuperar el tiempo perdido – se excuso y todos rieron. Como Jessica tardaba Molly se levantó y fue a ver que le pasaba.

-Te encuentras bien, querida? – le pregunto desde el otro lado de la puerta. Jessica abrió la puerta y su cara estaba pálida Molly la miró sonriente.

-Estoy bien – dijo Jessica sonriendo.

-Cuanto tienes? – pregunto Molly comprensiva.

-Unas semanas – dijo Jessica – me lo dijo el médico la semana pasada.

-Supongo que por la cara que hizo Sirius no sabe nada – dijo Molly.

-No – dijo Jessica sonrojada – pensaba decírselo hoy.

-Yo no diré nada – dijo Molly y juntas regresaron a la mesa.

-Te encuentras bien? – pregunto Sirius cuando Jessica se sentó a su lado.

-Claro – contesto con una sonrisa radiante, inmediatamente todas las mujeres se vieron con cara de complicidad.

La cena paso sin más preocupaciones y pronto todos se volvieron a sus casas. Una vez en casa de Jessica y Sirius, cuando Annie ya estaba en su cuarto dormida y ellos se encontraban en su cama Jessica le dio la gran noticia.

-Sirius – le dijo cuando este estaba casi dormido.

-Mmmh? – dijo Sirius medió dormido.

-Estoy embarazada – Sirius instantáneamente abrió los ojos y casi se cae de la cama.

-Estas segura? – pregunto Sirius y Jessica asintió apenada – estas… estas… otro hijo!.

-Jeje, sí – dijo Jessica.

-Pero que te pasa? – pregunto Sirius preocupado – pensé que estarías feliz.

-Lo estoy es solo que – dijo Jessica – cuando me entere que estaba embarazada tu ya no estabas, y… me quedé completamente sola.

-Pero ahora estoy contigo – le dijo Sirius y se acerco a ella – y eso nada va a cambiarlo, cariño.

En la casa de Harry y Ginny todo estaba tranquilo mientras acostaban a los pequeños James y Lily, Ginny se abrazó a Harry y contemplaron a sus hijos.

-Sabes, Ginny – dijo Harry – no pediría nada más para ser feliz – Ginny lo miró – lo tengo todo – la miró a los ojos – te tengo a ti a mi lado, ya no tengo un fantasma que me persiga, a James y a Lily, a Sirius y a mis amigos.

-Y yo soy feliz contigo, Harry – le dijo Ginny, Harry sonrió y se besaron – siempre supe que lograrías librarte de Voldemort y sus seguidores y volverías conmigo sano y salvo – Harry sonrió – siempre admire tu dedicación y valentía.

-Ginny… - dijo Harry pero esta lo calló con un dedo en su boca.

-Y siempre admire tu gran corazón y tu amor por los demás – se acercó a sus labios y antes de besarlo dijo – así fue como me enamore de ti, Harry Potter – se besaron.

FIN


Será en verdad el último capitulo? Ustedes que creen? jejeje esperen aun queda un poco más, un epilogo en donde nadie sabe lo que sucedera, ni siquiera yo lo se, jajaj no, no se crean, OBVIAMENTE yo lo se, yo soy la cerebro de esta historia, jejej, les qiero dar gracias a TOOOOOODAS las personas crecieron leyendo esta historia que se impacientaron por que actualizara y que lloraron cuando habia momentos tristes casi ninguno jeje para historias tristes lean mis otros fics, lagrima garantizada ;) miles de gracias!

Y hablando de historias tristes les pido como en cada capitulo, que lean mis otros fics, se los recomienden a sus amigos si les gusto, si piensan que son una basura o qe deplano me dediqe a otra cosa S jejej dejen review!

Esperen el epilogo, sera algo inimaginable! Saludos para todos.

Todos recordaran este día... como el día en que casi atrapan, al capitan Jack Sparrow!.-
Keep an eye on the next history!

Que la fuerza los acompañe y las estrellas cuiden de ti!

Knockturnalley7.-