"Nada es perfecto excepto en Villa Roman"

2do Capitulo: ¿Qué me perdí?

Unas lindas flores adornaban la mesa al lado de su cama. Los titulares del equipo Seigaku se las habían comprado a ella. La habitación era de un color blanco con pequeños detalles en azul, un televisor, una mesa donde había una jarra de agua con un vaso, unas flores amarillas y un teléfono. Una silla donde se encontraba dormida y recostada en la cama una anciana que se notaba que había pasado la noche preocupada y a la espera de que su nieta despertara.

Ella sólo podía soñar por los momentos, ese fuerte saque había removido algunos recuerdos…

Flash Back

-… ya veo- había sido una estúpida… pensar que Ryoma quizás sintiera algo por ella, que sus sentimientos serían correspondidos, y ahora no le quedaba más nada que su corazón roto en pedazos y la gran tristeza que la embargaba- claro, tú prioridad es el tenis, debí suponerlo antes de hacer el ridículo… -feliz navidad.

Sentía una triste amargura, en ese momento, se sintió como si la pena podría sumergirla en un mundo de sombras y dolor eterno. Era algo parecido a lo que sintió en el momento que vio a Ryoma lanzarle una pelota hacia ella. ¿La odiaba? ¿No la soportaba y por eso le había lanzado un servicio? No podía ser… el le había pedido tiempo, ¿será que pensó las cosas y se dio cuenta de que no sentía nada por ella más que odio?

Después de estas palabras se fue corriendo, conteniendo las lágrimas con sus párpados apretados fuertemente, chocó con un árbol que no había visto cayendo hacia atrás por el impacto.

Fin del Flash back

Volviendo al mundo y despertando…

-mou…- dijo al abrir sus marrones ojos y ver los rayos del sol fulminarla… demonios su cabeza iba a explotar… Se incorporó y vio a su alrededor ¿Qué hacia ella allí? Bajó la mirada y encontró a su abuela dormida. Habían muchas dudas en su cabeza, eso hacía el dolor incrementarse… de pronto se mareó, mejor volvía a recostarse.

-¿Sakuno?- oyó a alguien llamarla. Reconocía esa voz.

Ella la miró y sintió a su abuela abalanzarse sobre ella, abrazándola fuertemente y casi dejándola sin aire…

-Obaa-chan… Ittai- le dijo logrando zafarse del abrazo

-¡Gomen Sakuno!- se disculpó- ¿Cómo te sientes?

- Mareada, además me duele la cabeza y no se que hago aquí- le dijo volviendo a observar a su alrededor- ¿y esas flores?

- Bueno Sakuno, primero que nada tómate esto- le ofreció un vaso de agua y una aspirina- ayudará a tu dolor de cabeza. Esas flores te las trajeron los titulares, están muy preocupados por ti.

-¿por…por mi? – Casi se ahoga con el agua al escuchar eso- ¿Hontou ni?

-hai… Tú estabas entrando a las canchas cuando Ryoma lanzó un Twiste Serve, el saque te dio a ti y caíste al suelo inconsciente. Después te trajimos al hospital y duraste todo un día dormida.

Un golpe. Si, recordaba algo dando contra su cabeza y viendo la cara de pánico de Ryoma al verla caer al suelo, luego de eso no recordaba más. Oh Kami, ¡que vergüenza! Caer inconsciente enfrente de toda esa gente y peor aún, enfrente de Ryoma-kun. Mejor se recostaba un rato.

-Sakuno ¿te sientes bien?- le preguntó con preocupación su abuela-

-Si, sólo necesito descansar- cerró los ojos y recostó su cabeza en la cómoda almohada- abuela ¿le dijiste a mis padres que estaba en el hospital?

-Sí, pero no pudieron venir, estaban muy ocupados, me dejaron a cargo de ti- Sakuno frunció el ceño- entiéndelos, tienen que trabajar.

Trabajo, es lo único que tienen ellos en su vida, podían pasar semanas sin siquiera verles la cara, Sakuno prácticamente vivía sola, ella misma lavaba su ropa, planchaba, cocinaba y limpiaba. Estaba considerando pedirle a su abuela que la dejara vivir con ella para no pasar todos los días sola en esa casa que se le hacía tan grande en las noches.

-¿Cuándo me darán de alta? – preguntó prefiriendo dejar de pensar en sus padres fantasmas.

- No lo se, voy a buscar al doctor, en seguida vuelvo- dijo saliendo de la habitación y besando la frente de su nieta.

Dios, su cabeza si que dolía, podía sentir las fuertes palpitaciones de su cerebro ¡parecía que explotaría! Pero no podía ¿cierto? ¿Hmm qué día era hoy? Busco un almanaque por los alrededores y lo encontró, era el 12 de enero y era día de semana. Debería estar en la escuela pero por razones obvias no lo estaba. ¿Qué estarían haciendo Ryoma-kun y los demás en estos momentos? Sintió ganas de ir a hacer sus necesidades fisiológicas, se bajó de la cama y caminó hasta donde se encontraba el baño, aprovechó para mirarse en el espejo, sus trenzas estaban desechas y… ¡un horrible chichón adornaba su frente!

-¡ahhh!-.

-Un… Saku-chan- suspiró fuertemente una chica de coletas llamada Tomoka, era extraño llegar a la escuela y no tener a Sakuno a su lado, su pobre amiga… - Sakuno-chan.

-Oye Osakada, ¿no sabes nada sobre ella?- le preguntó Horio al escuchar su suspiro de frustración.

-Iie… cuando me fui del hospital ayer, Ryuzaki-sensei me dijo que no sabía cuando despertaría. ¡Mi pobre amiga!- Tomoka sumergió su rostro entre sus brazos cruzados.

-Aún no entiendo… ¿En qué estaba pensando Ryoma al hacer ese Twist Serve?- se preguntó Katsuo, siendo justos esa era la pregunta del millón de dólares ¿Por qué Ryoma lo hizo?

Se habían empezado a formar varios rumores uno de ellos era que como iba perdiendo en el partido para alivianar la tensión hizo el saque y no se dio cuenta de que Ryuzaki estaba adentro, otro rumor malintencionado era que Ryuzaki-sensei lo había echo sufrir mucho durante los entrenamientos y se vengo con su nieta, en fin… uno podía asombrarse con todo lo que habían dicho sobre eso.

-Ese Echizen, siempre haciendo las cosas sin pensar- dijo Horio y a continuación empezaron a debatir sobre la razón de su ataque.

Echizen que se encontraba cerca se hacía sordo a esa conversación. Se sentía lo suficientemente mal como para escuchar todo lo que decían sobre él. Sí, lo admitía, no debió haberlo hecho pero… ¿Por qué demonios Sakuno había tenido que aparecer tan de repente? A la última persona que quería hacerle daño era a ella. Él era un príncipe orgulloso y no podía demostrarle a la sociedad que se sentía culpable, después de todo el único perdón que necesitaba era el de ella no el de los demás.

-Ryoma-kun, aunque sea la presidente de tu club de fans y te quiera con toda mi alma no puedo evitar molestarme contigo por lo que le hiciste a Saku-chan- le habló una determinada Tomoka, la verdad es que nunca pensó hablarle así a su ídolo- Horio, Katsuo y Kachiro vamos a ir a visitar a Sakuno, iremos temprano apenas terminen las clases ya que las practicas de club de tennis fueron canceladas, tú iras con nosotros para disculparte. ¿Entendido?

-Mada mada dane…- dijo sin importancia, ¿Cómo se les ocurría? Era algo demasiado personal que tenía que hablar con Sakuno, no podía hacerlo frente a toda esa gente…

-¿ENTENDIDO?- le gritó golpeando su mesa y dejando claro de que tenía que hacer lo que ella decía o se atendría a las consecuencias.

-…Hai- dijo en voz baja, agradeciendo que las clases ya comenzaban, Tomoka volvió a su puesto y Ryoma tragó en seco "Niña loca" pensó y luego abrió su libro en la página que el profesor indicaba. Por lo visto tendría que ir al hospital con ellos.

En ese momento se encontraba viendo un programa de concursos con su abuela, el doctor le había dicho que a más tardar mañana podría volver a su casa y le había dicho que se pusiera una colocara de hielo para la hinchazón. El dolor de cabeza había disminuido un poco y se sentía mejor, también estaba alegre porque su abuela le había dicho que podía quedarse en su casa mientras la cuidaba y para que las dos se hicieran compañía. Ojalá la dejara quedarse aún cuando ella hubiera sanado por completo.

-Sabes Sakuno… me gustaría ir a la casa un rato para bañarme y preparar tu dormitorio, y también pasar por la casa de tus padres para recoger un poco de ropa para ti y como el doctor dijo que ya en la noche podríamos irnos…

Le molestó un poco que dijera 'la casa de tus padres' ¡como si ellos vivieran ahí! Sakuno hasta se había tomado la libertad de dormir en el cuarto de sus padres (con todas las comodidades que había en él), en realidad lo había echo porque en la habitación había un baño y… le resultaba mas fácil sólo caminar unos cuantos pasos que ir asustada todo el recorrido hasta el baño desde su propia habitación.

-Obaa-chan, ¿me dejaras sola?- le preguntó sosteniendo la bolsa de hielo contra su frente mientras se incorporaba.

-Eso es lo que no quiero… si tan solo alguien se quedara acompañándote- Quizás le podría pedir al doctor Oishi…

-Anou, obaa-chan, no me gusta mucho ese hombre…- dijo recordando que el había dicho algunas cosas sobre su penoso chichón-.

-Pero Sakuno… - tocaron la puerta y la entrenadora se levanto para abrir, una sonrisa apareció en su rostro y volteó a ver a su nieta.- Sakuno, mira quienes han venido a visitarte.

Sakuno volteó su cabeza y dirigió su mirada hacia la entrada, eran sus amigos que amablemente habían venido visitarla, la primera persona en la que se fijo fue en una de coletas, con lágrimas en los ojos y se abalanzaba rápidamente hacia ella, tan repentino como doloroso, haciendo caer la bolsa de hielo y lanzando un pequeño grito.

-Tomoka-chan… eso duele- dijo mientras soportaba el abrazo de su mejor amiga.

-¡¡Sakuno-chan! Como te extrañe hoy, ¡estaba tan angustiada por como estarías! No podía dejar de pensar en ti, oh Saku-chan, como me alegra que estes bien.- le dijo mientras lloraba y apretaba más a su amiga.

-Gracias por preocuparte Tomo-chan… pero… no puedo respirar- dijo poniéndose un poco roja por la asfixia.-

-Ah, gomen Sakuno- dijo separándose de ella y mirando su rostro, estaba un poco pálida y pudo ver una zona hinchada y enrojecida en su frente.- Oh Saku-chan, ¡que chichón más inmenso te ha salido!

Esta exclamación sólo causó que Sakuno se sonrojara y algunas risas por parte de la indiscreción de Tomoka.

-Bueno Sakuno, ya tienes compañía, ahora si me disculpan niños… - tomó su bolso y volvió a dirigirse a la puerta.- volveré por ti más tarde para llevarte a casa.

-de acuerdo, vuelve pronto Obaa-chan- dijo despidiéndose de ella.

-Hasta luego Ryuzaki-sensei- se despidieron sus jóvenes pupilos, a excepción de Ryoma que sólo bajo su mirada.

No se había atrevido a decir nada desde su llegada, la verdad es que se sentía bastante apenado con ella, además de que estaba un poco diferente hoy, no se refería a su muy notable chichón si no a el hecho de que su cabello no estaba trenzado, caía libremente por su espalda, ese sedoso y rizado cabello rojizo, aunque se notaba un poco enredado, por un momento pensó en la idea de pasar sus dedos a través y desenredarlo, pero la apartó rápidamente. Al fin y al cabo si había pensado sobre lo que sentía por la chica… ella le gustaba…mucho.

¡Quizás por eso se sintió el doble de mal por haberle lanzado un servicio que la había mandado directamente al hospital! Ella era tan frágil y él tan brusco…

-Ryuzaki ¿Qué te dijo el doctor? ¿Acaso es grave tu… lesión? – preguntó Horio viendo a Sakuno colocarse de nuevo la bolsa con hielo.

-No- Sakuno negó,- sólo me duele la cabeza y no puedo olvidar algunos detalles pero del resto todo está bien.- Ella sonrió y se fijó en un rostro el cual no había notado, era un chico con la cabeza cabizbaja y con sus manos en los bolsillos del pantalón.- Ryoma-kun…

Ryoma subió su mirada para verla, se sintió un poco mal al ver ese gran golpe morado en su frente y el sentimiento de reproche se incrementaba al saber que el golpe lo había causado él. Las mejillas de Sakuno se tiñeron de un rosado claro y desvió la mirada rápidamente. Genial, ahora no quiere ni verme, bien hecho Echizen. Pensó el príncipe mientras él también miraba hacia otro lado.

-Saku-chan, ¿Cuándo te dejarán volver a la escuela?- preguntó Tomoka sentándose en la cama a un lado de Ryuzaki- ¿Sabes? hoy me sentí muy sola sin ti, amiga

- Lo lamento mucho Tomo-chan, sabes que no es que yo haya querido estar en el hospital desde un principio…- ella dijo estas palabras sinceramente, no era su culpa el estar ahí, era de Ryoma ¿en qué estaba pensando cuando le lanzó el servicio? ¿Qué persona se le ocurriría atacar a una tímida, débil y tranquila chica como ella? Bueno, ella también había sido descuidada al entrar de improviso pero… ¡esa no era la razón!

Ryoma sintió una punzada en su corazón, lo sabía, ella también lo culpaba, pensaba que ella podría ser la única en saber que había sido un accidente. Esa chica, era especial para él ¡hasta se lo había dicho! Sakuno gustaba de él y era reciproco… o algo así. Quizás después de esto ella no querría tenerlo cerca jamás. Podía oír su suave voz en su cabeza gritándole que era una idiota y que mejor se alejara de ella. Ryoma suspiró.

-Tienes razón Saku-chan, es culpa Ryoma-sama – se volteó a verlo con ojos furiosos- Ouji-sama, tienes que pedirle disculpas a Sakuno.

-Mada mada dane- dijo sin dejar de ver el suelo, claro que tenía que disculparse con ella, pero… ¿Tenía que ser con todos ellos presentes?

-Vamos Echizen no seas tan orgulloso- Horio se acercó a Ryoma-

-Hmm- aclaro su garganta el chico de ojos ambarinos-

-Ryoma-sama creí que ya te había dicho lo que…- no pudo terminar la oración porque su celular sonó- Moshi moshi, ¿mama? Estoy visitando a Sakuno llego a la casa mas tarde… ¿Qué? ¿Cuidar a los gemelos? Pero… ah esta bien ya voy para allá-colgó- bueno, yo me tengo que ir. Ryoma-sama espero que te disculpes con Saku-chan.

-¿Tan pronto Tomo-chan? Si llegaste solo hace unos minutos- pregunto Sakuno al ver a su mejor amiga despedirse-

-Si, tengo que cuidar a mis hermanitos, espero verte pronto de nuevo en la escuela- le dio un ultimo abrazo y salio de la habitación.

Hubo un silencio bastante incomodo, Ryoma seguía mirando al piso, Sakuno se encontraba ligeramente ruborizada, Katsuo jugaba con sus dedos y Kachiro había empezado a ver la televisión. Katsuo comprendió la situación, Ryoma era orgulloso, quizás necesitaba un poco de privacidad para hablar con Sakuno.

-Oye Kachiro- lo llamo en voz baja el chico de rapada cabeza.

-¿Um?- dijo dejando de prestar atención al televisor.

-Creo que es mejor que los dejemos solos

-Si…- le dijo comprendiendo la idea- Oigan… tengo que llegar temprano a mi casa. Sakuno espero que te mejores pronto.

-Yo también tengo algo que hacer, Sakuno ojala ese chichón desaparezca rápido- ambos le desearon que se mejorara y se fueron rápidamente.

Un silencio aun peor se formo entre los dos, el tipo de silencio que hasta escuchar la respiración del otro resulta incomodo.

-Oi, Ryuzaki- se decidió por fin a hablar el frió príncipe

¿Ryuzaki? La llamaba por su apellido, ¿así que no eran lo suficientemente cercanos como para usar los nombres? Lo sabia, la odiaba y por eso le resultaba fastidiosa. Sakuno no pudo evitar empezar a sollozar y dejar salir de sus ojos lágrimas, cubriendo su cara con las manos, Ryoma-kun era tan cruel al darle esperanzas para después destrozarlas de tan dolorosa forma.

Echizen no sabia que hacer, en realidad no sabia nada ¿Por qué había empezado súbitamente a llorar? ¿Había dicho algo malo? Oh kami, las chicas son tan difíciles de entender.

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Hola minna xD, tarde mas de lo planeado, pero es que mi beta reader (aka chocolana) no se había conectado en toda la semana y cuando le pase el capitulo estaba incompleto, pero espero que les haya gustado! En el próximo si empezare con el romance, lo prometo! Jejeje gracias a todas por dejarme review y ser tan pacientes y esperar la continuación TT.

Se despide Itnuzi Desli.

No shame. (Eslogan oficial de ID aka yo xD)