Crónicas de un León
Capitulo 4: La Pelea
---Narrador: Ryoga Hibiki---
Ya había amanecido, cuando empecé a despertar, me encontraba algo aturdido, fui a lavarme la cara, y despejar un poco mis ideas... ¿Qué demonios significaba ese extraño sueño?... ¿Quién demonios era Kurenai Hibiki?... ¿Y esa mujer? ¿Noriko?... Se parecía bastante a Akane, o al menos, me recordaba bastante a ella... Maldita sea, ya estoy pensando otra vez en Akane... Lo mejor será darse una ducha fría...
Así que fui al baño, me di una ducha fría y corta, y Salí de allí, dispuesto a cumplir con mi deber... Proteger a Akane Tendo...
Fui a buscarla a su habitación, ella ya había despertado... Me invito a pasar, me dijo que teníamos una reunión con Cologne, su abuela... Yo asentí, y hacia allí nos encaminamos los dos, por el camino nos topamos con Shampoo... Ella saludo a Akane, con un abrazo, yo fui a darle la mano, pero solo me hizo un gesto frió, con una mano, en señal de saludo...
Minutos mas tarde...
Los tres estábamos en la sala real, o así lo consideraba yo, donde la anciana nos recibía, Akane y Shampoo se arrodillaron en señal de reverencia, yo me incline un poco haciendo una reverencia, note las miradas de Akane y Shampoo y finalmente, decidí arrodillarme como ellas...
---Narrador: Akane Tendo---
Siempre me imponía estar en esta sala, aquí arrodillada, frente a la abuela, pero ahora me resultaba curioso Ryoga, el era un chico tan extraño, parecía estar pensando en las musarañas muchas veces, a veces notaba que me miraba, pero cuando le miro yo, el aparta la mirada, sonrojado... Es divertido, me hace de reír, esas caras y expresiones que pone a veces...
Finalmente la abuela hablo...
"Bien, jóvenes... Os hecho llamar, por que ha llegado la hora, tenéis que partir de la aldea, por que, debéis cumplir con vuestro destino."
Dijo la abuela, de forma serena y tajante...
"¿Nuestro destino,
Pregunte a la abuela algo confusa, ella nos respondió en un tono mas calmado, y amistoso...
"Veras, Akane tu eres la princesa de la aldea de las Nujiezu, y ya sabes, cual es tu deber, has sido entrenada, desde que has nacido, para ello... Tu debes luchar, debes infundir el mensaje, buscar a los mejores guerreros, y juntos luchar contra las bestias... Vosotros debéis salvar a la humanidad..."
"Ryoga Hibiki... Desde hoy, te nombro el León, tu deber será proteger a la princesa, y encargarte de que ella este sana y salva, en todo momento... Shampoo te ayudara en tu misión... ¿Aceptas?."
" Si, acepto."
Shampoo hizo un gesto, en señal de saludo, poniendo su mano en su pecho, observe a Ryoga, y a cabo de uno o dos segundos, después el la imito... Yo sonreí por debajo, la abuela emitió un ligero suspiro...
"Ahora partid en paz, y suerte en vuestro viaje, nuestra supervivencia depende de vosotros, de lo que logréis... Recordar esto es una guerra, y debemos ganarla, para que podamos vivir en paz, para siempre."
Finalmente los tres salimos de la sala, y preparamos nuestras cosas, horas después partíamos de la aldea, en silencio, pensativos... Yo no podía mas que preguntarme, si seria capaz de lograrlo, la abuela, todo el pueblo confiaba en mi, Shampoo confiaba en mi, e incluso Ryoga lo hacia... Todos confiaban en mí, no podría fallarles...
Y no lo haría, cumpliría con mí deber, si en ello, debía arriesgar mi vida, moriría luchando...
---Narrador: Shampoo---
Ya habían pasado varios días, desde que salimos de la aldea... Había estado vigilando a Ryoga, como había pedido la abuela, el se había comportado, pero cada vez, se le notaba que Ryoga, no podía dejar de pensar en Akane, solo la contemplaba, la observaba, y yo le observaba a el... Akane era tan inocente, ella no se daba ni cuenta, a veces deseaba hablar con ella, para que se diera cuenta de que Ryoga la observaba, y que hablara con el... Pero no debía, la abuela me pidió expresamente, que no interfiriera, y no lo haría...
Al menos Ryoga, no se atrevía a decirle nada a Akane... Supongo, que tendría miedo... De que ella lo rechazara, o algo peor... Me pregunto, si Akane, lo amaba, o si simplemente le gustaba... Conocía demasiado a Akane, pero ella era tan reservada para sus cosas...
Por suerte, yo no pensaba en tales cosas... Interferirían en mi objetivo, lo mejor era mantenerse frió, y calmado, ante todas las situaciones que la vida te planteaba, como yo misma hacia siempre, y nunca perdía el control...
---Narrador: Ryoga Hibiki---
Había anochecido, nos encontrábamos en un bosque, habíamos encendido una pequeña fogata, deberíamos acampar aquí... Cerca había un pequeño lago... Estábamos cenando, las ultimas provisiones, que habíamos recolectado en el ultimo pueblo, pero no quedaba ya mucho, para llegar al próximo...
"¿Creéis que encontraremos a alguien, dispuesto a luchar contra las bestias?"
Pregunto Akane en ese instante, Shampoo negó con la cabeza...
"Es impresionante, la gente muere, y no tiene valor de enfrentarse a su destino... prefieren esconderse."
Dijo Akane, en un tono lleno de indignación...
"No les puedes culpar, Akane... La gente normal, no ha seguido tu camino, ni tiene tu cultura o ideas... Por lo general la humanidad es débil y muchas veces egoísta... Pero no les culpes, por suerte, existen personas como tu, o como Shampoo que luchan por proteger y salvar el mundo."
"¿Qué significa eso, Ryoga... ¿Tu no luchas por la humanidad?."
Pregunto Akane, confundida...
"..."
"Yo lucho por las mismas razones que vosotras, pero no confió en que la humanidad, se salve... ¿Qué creéis que después de esta guerra?... ¿Que no habrá mas guerras?."
"Pero, no puedes ir con esa visión del mundo... Siempre hay que tener esperanzas, ¿Por qué si no?... ¿Quién nos salvara entonces?."
Dijo Akane, intentando protestar, pero no caería en ese juego, quizás Akane estuviese acostumbrada a vivir en su aldea, protegida y demás, pero ella no entendía como funcionaban las cosas, en el resto del mundo...
"Nosotros mismos, nos salvaremos, y salvaremos al mundo."
Le dije en un tono seco, y un poco apagado...
"Bueno, dejemos la discusión... Shampoo, aquí hay un lago, te apetece un baño nocturno."
"Akane, estoy algo cansada, mejor mañana."
"Pues iré yo sola, entonces."
Dijo Akane decidida, mientras se levantaba...
"Espera, es peligroso, a estas horas, que vayas sola."
Le dije, intentando que entrara en razón, pero no lo conseguí, solo conseguí, que me mirara con una mirada molesta. Y llena de enfado...
"No soy una niña, se defenderme... Adiós."
Y Salio corriendo, fui a seguirla, pero Shampoo me detuvo, sujetándome por el hombro...
"Déjala es una testadura, nunca cambiara."
"Solo me preocupaba, por ella."
Le dije a la amazona de largos cabellos azules...
"Estaremos alerta."
Me respondió ella firmemente, mientras yo asentí con la cabeza, en señal de aprobación...
---Narrador: Akane Tendo---
Joder, ¿Qué se creían, que yo no podía defenderme, siempre protegiéndome, no se separaban ni un metro de mí, necesitaba un poco de intimidad... Meditar sola, y este era el lugar perfecto... Llegue enseguida al lago, allí me quite mi ropa, quedándome completamente desnuda, y me metí en el interior, por suerte el agua estaba calentita...
Lo cual, hizo que me relajara, tras un suspiro... Decidí nadar un poco, así que hice un par de largos, el lago, no era muy grande...
Hacer ejercicio me relajaba bastante... Era mi pequeña forma de sentirme nueva, desconectada de mi ambiente y mi mundo... Entonces algo interrumpió mi paz interior iba a salir del lago, cuando vi frente mía, un chico, estaba completamente desnudo, parecía un chico fuerte, llevaba su pelo largo negro recogido en una trenza,sus ojos azules como el cielo, observe su expresión, estaba atónita, su mandíbula, casi no podía comprender lo que el estaba viendo, y yo lo que estaba viendo, jamás sabría explicar esta sensación que me inundo en este instante, al principio me sonroje...
Dios, me perturbo por completo, y acto seguido grite con todas mis fuerzas
---Narrador: Ryoga Hibiki---
"IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH"
Esa
voz, era la de Akane... Ella había gritado, instintivamente,
Salí corriendo... Segundos después, llegue al lago,
allí había un tipo junto a ella, ambos estaban
desnudos... Sin dudarlo, salte a golpearlo con un puñetazo...
"AAAKANEEE"
Ese pervertido no percibió mi puñetazo, y lo derribe dentro del lago...
"Akane ¿estas bien?."
Por inercia me gire, para asegurarme de que estaba bien... Gran error, ella estaba aun desnuda, no pude aguantar, tuve que taparme la nariz, y apartar la mirada hacia otro lado... Por suerte Shampoo llego en ese instante, y ella saco a Akane...
Me gire, mirando hacia donde había derrumbado al pervertido...
"TU... MALDITO PERVERTIDO SAL DEL AGUA, SE QUE ESTAS VIVO."
Al cabo de unos instantes, sentí como una pequeña corriente en el agua, y por inercia salte fuera, esquivando, ese tipo había intentado golpearme desde el agua...
"¿Cómo ME HAS LLAMADO?."
Salio muy molesto del agua y gritando, entonces por primera vez, me fije en el... Y entonces lo vi, este tipo, no era un pervertido cualquiera, era un tipo fuerte, al menos lo parecía...
"ESTAS SORDO ¿O QUE?... ¿ME HAS LLAMADO PERVERTIDO?"
"Akane, ¿estas bien?... ¿Te ha puesto la mano encima este tipo?"
Le pregunte a Akane algo preocupado, sin girarme esta vez, para evitar sorpresas... Ella me respondió, entrecortada...
"Si, estoy bien, solo fue el susto... Me cruce con el, cuando iba a salir."
"NO SOY UN PERVERTIDO."
Grito ese tipo, algo exasperado...
"Pues lo pareces... Vístete, y discúlpate con ella, si no quieres qué te pegue la mayor paliza de tu vida."
"Ryoga, no es necesario..."
Dijo Akane... Intentando calmarme, me sentía muy furioso, como nunca lo había estado... ¿Cómo se había atrevido a ver desnuda a Akane, este tipo... Por mucho que dijera que fuera un accidente, No, no le perdonaría... hasta verle rebajado, lamiendo los pies de Akane...
"Ya lo has oído, tonto... Además, te debo una, por el puñetazo."
Me dijo en tono desafiante...
Sonreí medio de lado... Este tipo, sin dudas, me estaba buscando las cosquillas, sin dudas, si era lo que quería, lo tendría... le daría una buena lección...
"¿Me estas desafiando?."
Akane intento ponerse en medio de los dos, pero este chico la aparto de un empujón... Y se lanzo a por mí... Yo furioso, me lance a golpearle, encima se atrevía tocar a Akane... Maldito seas, fue lo único que mi cerebro pudo razonar con lógica...
Ambos, empezamos a pelear con los puños, y las piernas...
Le lance una fuerte patada, pero el la esquivo, sin apenas dificultad y, en pocos instantes, pude comprobar, que ciertamente era muy bueno, y mucho mas rápido que yo... Este tipo, lograba sorprenderme, me lanzo varios golpes, cual yo no pude esquivarlos, y los encaje de lo lindo... Por suerte, mi fuerza, era superior, y con dos o tres golpes, logre hacerle daño...
Tras unos minutos, de lanzarnos golpes comunes, nos separamos...
"Vaya, eres bueno."
Musito el, yo le sonreí...
"Lo mismo digo, ¿Cómo te llamas?."
"Ja, acaso, ¿Crees que eres digno de saberlo?."
Respondió, con chulería... Odiaba a los chulos, y especialmente a esta clase de gente, que solo sabia molestar a los demás, no podía dejar de pensar, en que el había visto a Akane, desnuda... Y se negaba a disculparse, eso me hacia hervir de rabia, pero debía centrarme en la pelea...
"Ahora, lucharemos en serio."
Le dije, mientras desenfundaba mi espada... Este pareció sorprenderse, pero desenvaino una espada, aunque parecía más pequeña que la mía, más normal por decirlo de algún modo...
"Si no quieres decirme tu nombre, no importa... Pero pagaras el haber insultado a Akane, de ese modo."
Dije en forma de sentencia, y ambos volvimos a la pelea...
---Narrador: ¿¿¿?---
Este tal, Ryoga Hibiki, era bueno, sin dudas, uno de los mejores rivales, que hasta ahora había tenido, pero no lo suficiente, para mi, pero lo sorprenderte, no era el, si no su espada...
"Esa espada, es tan extraña."
Susurre levemente, pero el ni se percato, estaba tan sumergido en nuestro combate, que era incapaz, de leer mis labios, ambos chocamos con nuestras espadas, varias veces, pero sentía, como esa espada, destrozaría pronto a la mía... Y tras más de 5 choques, mi espada se partió, no me quedo más remedio que tirarme al suelo... Y golpearle en un brazo, por suerte, le quite la espada de la mano...
Entonces, me acerque a el, y decidí poner fin al combate...
"¡¡¡KACHU TENSHIN AMAGURIKEN!"
---Narrador: Ryoga Hibiki---
"DIOS ¿Qué DEMONIOS ERA ESTO?."
Recibí, miles de golpes, en el estomago... Caí al suelo, muy adolorido, pero, no, no me vencería...
Ahora si, que estaba frustrado... Nadie me había golpeado de esta manera, y el no seria el primero, esta vez, ya no era por Akane... Era por mí, no le perdonaría, lo mataría... Así que cogi la espada... Y me lance directo a por el...
Usando todas mis fuerzas... Y mis ansias asesinas, para acabar con el...
---Narrador: ¿¿¿?---
Podía sentirlo, ese tal Ryoga, ahora quería matarme, venia directo hacia mi, si no lo esquivaba, me partiría en dos, con esa espada... Así que con un esfuerzo, salte y le esquive, logre golpearle con la pierna... El grito, y cayo al suelo, allí le lance nuevamente mi gran golpe...
"¡¡¡KACHU TENSHIN AMAGURIKEN!"
Por suerte para mi, el lo recibió de lleno, y finalmente cayo al suelo, derrotado...
---Narrador: Ryoga Hibiki---
Me dolía todo el cuerpo, ese tipo, me había lastimado bien, pero no quedaría así la cosa, me vengaría, lo juro... Con un último esfuerzo, me levante...
"Dime, ¿Quién eres?."
Le pregunte con un ultimo hilo de fuerza, en mi garganta...
"Esta bien, te lo diré... Mi nombre es Ranma Saotome."
Ranma Saotome... Jamás olvidaría ese nombre, desde aquel día, entonces.. supe lo que era el significado de la humillación. Y mi cuerpo no lo resistió más, y caí al suelo, derrotado, por primera vez en mi vida...
CONTINUARA…
