Disclaimer. Esteeeem… ¿me parezco a Rowling? Creo que no. Y con eso ya lo digo todo.

En fin, esto de hoy es una chorrada en grado sumo. Creo sinceramente que podía haber salido algo más brillante de esta idea. No tiene ni una pizca de argumento, ni es graciosa, ni nada… pero me apetecía escribir algo y estoy ligeramente atascada con la idea de un one-shot sobre Sirius que me ronda la cabeza. Además, la Selectividad me tiene de los nervios. Ya sabéis, se agradecen las críticas.

Por cierto, los puntos entre varios signos de interrogación seguidos es para que no me 'desaparezcan'. A esta maldita página le da por comérselos de vez en cuando.


Embrujorrápid

—Embrujorrápid: curso de magia por correspondencia para principiantes—leyó en voz alta.

Argus Filch paseaba a grandes zancadas a lo largo y ancho de su lóbrego despacho. Llevaba al cuello una mugrienta bufanda escocesa y de su bolsillo emergía la esquina de un pañuelo amarillento. Entre sus temblorosas manos apergaminadas sostenía un sobre grande, rojo y brillante que tenía algunas palabras escritas en tinta plateada.

—¿Lo abro?.¿Tú qué opinas, querida?—inquirió, dirigiéndose a una gata escuálida que lo observaba fijamente desde el respaldo de una silla apolillada—. Sí, creo que tienes razón. Debería abrirlo ahora mismo—sus manos vacilaron un segundo en el borde del sobre—, pero… No. No. ¡Qué demonios, voy a abrirlo!

El grueso papel se rasgó con facilidad y el sonido fue para Argus como música en sus oídos. Contuvo el aliento mientras introducía una mano en el sobre para extraer el fajo de pergaminos que contenía y, alisándolos frenéticamente, comenzó a leer con voz entrecortada:

—¿Se siente perdido en el mundo de la magia moderna?.¿Busca usted excusas para no llevar a cabo sencillos conj…?—se interrumpió repentinamente, al darse cuenta de que la gata abandonaba la estancia—. ¿Qué ocurre, querida? Ah… esos mocosos…

Guardó apresuradamente los pergaminos y siguió a la Señora Norris a través de los pasadizos, no sin antes dedicarle una última mirada al sobre rojo. Podía conseguirlo. No. Tenía que conseguirlo.