Capitulo 20

Hace poco me hicieron un comentario de que a la historia definitivamente le falta un problema un desafió para los personajes, gracias por notarlo, yo también me había dado cuenta pero creo que ya en eso estoy, espero y todo salga bien. Y lo del nombre del hijo de Hitomi (jhon) lo escribí así por que tengo un amigo que se llama así jhon ja además se me hace súper original.

Faltaba poco para que pudieran llegar a Fanelia, era el reino más retirado de todos, pero valía la pena el ir a ese festival, y Hitomi lo sabía. Allen estaba sentado a su lado con ambos niños en las piernas, parecían fascinados por el paisaje que veían desde las ventanas y estaban sonriendo.

Hitomi: crees que Fanelia haya cambiado mucho?

Allen: no lo dudo, Van se a esforzado por mejorarla

Hitomi- si…(p) van me preguntó si tu también habrás visto la visión de hace unas semanas…

Allen- Hitomi

Hitomi- ¿si?

Allen- ¿ya olvidaste a Van?

Hitomi- Allen… no veo por que me haces esa pregunta.

Allen- curiosidad.

Hitomi- no…nunca voy a olvidarlo, fue una parte especial de mi vida Allen pero…ahora ustedes son mi presente y mi futuro…y … me agrada mucho.

Allen- Hitomi… (p) sigues amando a Van desde el fondo de tu corazón?

Gadeth- jefe llegamos a Fanelia

Allen- bien…encárguense de descargar todo, Hitomi vamos ( tomo a Ángela en brazos, Jhon fue con hitomi)

Hitomi – se siente bien estar aquí.

Enseguida de su llegada al palacio ya había una comitiva esperándolos, guardias de lo más amigables y respetuosos que los saludaban, les ayudaron a bajar su equipaje y los llevaron a través de pasillos y habitaciones del nuevo y mejorado palacio de Fanelia a sus habitaciones, que sin duda ya estaban listas para ellos, con una habitación contigua más pequeña donde dos pequeñas camas estaban listas, para Ángela y Jhon los cuales corrieron a sus camas para saltar en ellas, o al menos lo intentaban.

Allen- parece que Van ya tenía todo bien pensado eh?

Hitomi – me muero por ver a su hija, no se nada de ella

Allen. Según se su nombre es Neria

Hitomi – Neria… estoy segura que Norelle es una madre excelente y Van un padre…

Allen- un buen padre

Hitomi – si…tu también eres un muy buen padre Allen…

Allen- bueno no venimos a discutir quien es mejor….tenemos que ir a verlos. Ángela, Jhon.

………………………

Se habían ido hace relativamente poco tiempo y ya extrañaba a Allen, el palacio estaba vació sin el y sin los pequeños corriendo y haciendo travesuras por todos lados, además su entrenamiento se detenía cada vez que Allen salía de viaje y para estas alturas el ya debería ser un experto. Serena lo acompañaba siempre, y el lo agradecía pero prefería estar con Allen, siempre tenía algo que enseñarle, algo que decirle y simplemente sentía un cariño muy especial por el, se atrevía a decir que quizás más del que le tuvo a su padre.

Serena entró en la habitación con una sonrisa, llevaba en la mano unos papeles, seguramente más trabajo, pero detrás de ella entraron dos hombres, parecían no tener nada en el mundo, solo lo que llevaban puesto y era fácil de decir ya que sus ropas estaban tan raídas y viejas que no faltaba mucho para que se cayeran en pedazos.

Serena- su majestad, estos dos hombres solicitan una audiencia urgente con usted.

Chid- déjalos pasar …pobres hombres…en que puedo ayudarles?

Hombre1- mi nombre es Johann y mi compañero es Fausto venimos a pedir asilo ya que no tenemos a donde ir

Chid – serena encárgate de que les den una habitación y un trabajo a estos dos hombres dentro del palacio en lo que nos encargamos de su situación

Johann- es usted muy amable su majestad

Fausto – no sabe cuanto se lo agradece este viejo maestro

Chid - ¿maestro?

Fausto - de artes marciales y guerra señor

Chid- tu estadía será más útil de lo que pensaba, mañana a primera hora tendremos una larga plática.

Fausto – como usted desee

……………………..

Julián iba tan inquieto que ya estaba a punto de desesperar a su padre el rey de Asturias, saltaba por todo el vehículo, lloraba cuando se le regañaba y lo que era peor su madre lo consentía cargándolo en su regazo cada vez que esto sucedía. Dryden veía como Millerna trataba de callar a su hijo distrayéndolo con la vista del paisaje, sus juguetes etc.

Dryden- si sigues consintiéndolo así solo lograras que llore más

Millerna- pero si lo dejamos entonces no parará de llorar.

Dryden - Julián no aprenderá así, deja que llore

Millerna- pero…

Dryden- Millerna…

Millerna- ¡no lo haré!

Dryden- por Dios que terca eres… te estoy diciendo que así el niño solo se hará más caprichoso

Millerna- ya estamos a punto de llegar ¿podríamos dejar de discutir?

Dryden- si, como sea….

Su vehículo se detuvo, los guardias les abrieron la puerta y dejaron ver que una comitiva de guardias estaban ya esperando por ellos, " vaya , Van a mejorado mucho Fanelia" dijo Dryden asombrado por la organización que antes había estado inexistentes en el país. El rey de Asturias se volteo para ayudar a su esposa a bajar del vehículo, tomó a su hijo en sus brazos y sonrió. Digna actitud de un rey. Los guiaron a su habitación la cual ya estaba condicionada para su hijo Julián y ellos.

……………………

Estaban ya en la sala principal, había con ellos nobles de otros lugares, gente importante que venía a establecer relaciones internacionales y a disfrutar del festival que se celebraba en Fanelia. Cada una de estas personalidades iban con sus mejores vestidos, después de todo había que mostrar una buena imagen con los demás países. Allen y Hitomi no eran la excepción, estaban en representación del rey Chid de Freid por lo que necesitaban una imagen adecuada. Todos sabían que Allen Schezar tenía casi la misma autoridad que el mismo rey de Freid, era por eso que las relaciones con otros países era llevada por el y de esta manera el reino era uno de los más fuertes.

Hitomi vestía un hermoso vestido azul que resaltaba su hermosa figura, aún después de ser madre de dos niños era una mujer que mantenía una figura esbelta. Por otro lado Allen vestía de azul marino, su porte siempre elegante y su forma de moverse y hablar entre la gente era lo que lo distinguía. Allen llevaba a Hitomi de la mano, afortunadamente había un par de agradables doncellas cuidando de sus hijos ya dormidos.

Allen- van fue muy amable en poner a dos doncellas al cuidado de Ángela y Jhon.

Hitomi- me imagino que ahora que tiene una hija puede imaginar lo que es cuidar a dos de ellos

Allen- me preguntó si Millerna y Dryden ya habrán llegado…

Dryden- no lo preguntes más mi querido amigo Allen

Allen- Dryden…no vi cuando entraron en la sala

Millerna- hay tanta gente que no se distingue quien entra y quien sale

Hitomi- Millerna te ves hermosa! ( sonrió)

Millerna- Hitomi tu también te ves hermosa… ¿y las doncellas cuidan a sus dos angelitos?

Hitomi- si, Van fue muy considerado…¿también con ustedes?

Dryden- no, yo prefiero a la nana de Julián.

Millerna – aunque dormido no creo que haya mucho problema

" Atención a todos, el rey Van Fanel y la reina Norelle entran en la sala" anunció un guardia en la puerta. El silencio no se hizo esperar y enseguida apareció Van y Norelle, ambos con ropas dignas de cualquiera de los reyes presentes, y extrañamente Van tenía una fuerte presencia. Caminaron entre los invitados saludándoles amistosamente, hasta llegar a un punto más alto donde estaban algunas sillas. Enseguida Hitomi y Millerna se apresuraron a pasar entre la gente hasta que llegaron ante su amigo Van.

Millerna- Van… que bien te ves en esas ropas ( lo saludo calurosamente con una sonrisa)

Dryden- nunca creí que te vería así amigo…

Van- bah… las reparaciones del palacio terminaron y Norelle es de la idea de que es mejor comenzar a trabajar en las relaciones con otros países

Allen- pues la reina tiene mucha razón Van.

Van- Allen, tan propio como siempre…y donde esta…( van se calló cuando vio a Hitomi tras de Allen, sonriendo solo para el, tuvo el impulso de abrazarla pero se contuvo) Hitomi…

Hitomi- van, es un gusto verte…de verdad…hace tanto que no te veíamos que…

Norelle- Hitomi, te ves muy bien… ¿Cómo están Ángela y Jhon? Si más no recuerdo deben tener ya dos años..

Van- es cierto…dos años.

Allen- se encuentran perfectamente bien, no puedo negar que el viaje hasta aca fue un poco tedioso… es imposible mantenerlos quietos…pero…

Hitomi – pero fue muy amable de tu parte el enviar dos doncellas para cuidar de los niños Van.

Van- ¿doncellas?...nosotros no enviamos ninguna doncella

Allen- ¡¿Qué dices?!

Norelle- nosotros no enviamos ningunas doncellas, creímos que traerían sus propias nanas…

Al escuchar esto Allen salió corriendo de la habitación, Hitomi salió detrás de el con el alma pendida de un hilo, su corazón latía tan de prisa que parecía que se iba a salir de su lugar. Dryden, Millerna, incluso Norelle y Van salieron detrás de ellos.

El recorrido del palacio nunca había sido tan largo y desconocido para Van, como es que habían podido infiltrarse dos ladronas…. No podía creerlo. Norelle mantenía una mirada pérdida, seguramente iba pensando en su hija " Norelle tu ve al cuarto de Neria" le dijo Van, Norelle solo asintió. Millerna hizo lo mismo, fue hacía el cuarto de Julián esperando encontrarlo ahí.

Al llegar a la habitación, Allen la abrió de par en par para encontrar dos camas vacías, no había rastro de los niños. Su cuerpo se negó a moverse hasta que escuchó el grito de Hitomi que fue cuando por inercia la abrazo tratando de consolar un dolor que el también estaba sintiendo. En pocos minutos llegó Van detrás de ellos y al ver llorar de esas manera a Hitomi algo muy dentro de el también se sentía mal, " alertaré a los guardias, quizás aún están dentro" dijo Van corriendo para poner en marcha todos sus guardias. Dryden solo vio llegar a Millerna con Julián en brazos, algo en su corazón se sentía terriblemente aliviado, y se sintió culpable por esto. Sus amigos estaban sufriendo y no se podía imaginar cuanto. Norelle llegó poco tiempo después con Neria en brazos, vio a Hitomi e inconcientemente dejo salir dos lágrimas, no podía imaginar el sufrimiento de Hitomi

Allen podía sentir a su esposa temblar, estremecerse en sus brazos, " te juro que los encontraremos Hitomi…" le decía Allen a su esposa, y de un momento a otro sintió como los temblores cesaron, los sollozos también y solo hubo silencio y un cuerpo sin moverse. Hitomi se había desmayado. Sin poder hacer nada más la acomodo en la cama con una tranquilidad abrumadora. Sintió como Dryden le decía algo pero no podía escucharle bien, solo veía como su boca se movía solo logro pronunciar algunas palabras " cuiden de ella" y salió de la habitación.

Recorrió largos pasillos sin saber realmente a donde se dirigía, entró a una habitación que le pareció vacía y cerró la puerta. Entonces Allen cayó de rodillas al suelo sacando todas las lágrimas que había contenido en frente de su esposa "¡maldita sea….maldita sea!" decía una y otra vez mientras golpeaba el suelo con su puño.

…………………………

Ya había mandado a un gran número de guardias buscar a los niños por todo el reino, no había visto a Norelle, pero sabía que su hija estaba a salvo. Se sentó en el piso de una gran habitación, no sentía que podría enfrentar a Allen o a Hitomi o nadie más en esos momentos, era su culpa que los niños hubiesen sido robados, la seguridad era mala… si debió haber sido eso, si algo les llegaba a pasar a esos dos…entonces….nunca se lo perdonaría .

De pronto sus ojos se sintieron terriblemente pesados, era mejor ¿dormir?, no podía hacerlo, tenía que seguir con la búsqueda , pero le era inevitable el cerrar los ojos y dormir.

Dentro de su sueño se encontraba en su palacio, o eso suponía, se parecía mucho. Comenzó a recorrer el extraño palacio en el que se encontraba, estaba desierto, no se podía ver ni sentir ni un alma, un frió muy grande inundaba el lugar, Van sabía que esto era una pesadilla. Sollozos, se escuchaban sollozos muy cerca, corrió para ver quien era, era una mujer, y muy dentro de si mismo sabía quien era. Abrió la puerta de la habitación y encontró a Hitomi arrodillada en el suelo, llorando, con el rostro en las manos. Temió acercarse pero aún así lo hizo. Hitomi era Hitomi aunque fuera en un sueño. Le toco el hombro con la mano y ella levantó el rostro, lleno de tristeza y amargura. " lo siento Hitomi, perdóname " le dijo Van automáticamente, pero la chica no le contestaba solo seguía concentrada en su dolor. Van trato en vano de consolarla, de decirle que todo iba a estar bien, era como si solo estuviera ahí viendo todo, sin poder hacer realmente nada. La escena cambió, ahora estaban en un jardín, o al menos eso parecía, la vista comenzó a hacerse más clara hasta que se dio cuenta que no era un jardín, era un cementerio, ahí estaban todos, y en frente vio a Hitomi con la mirada pérdida y a Allen junto a ella tratando de sacarle algunas palabras pero nada, ambos se veían demacrados, tristes, sin vida ¿acaso sería el funeral de…? Van no quiso pensarlo pero vio las lápidas con los nombres y entonces lo supo…no pudo hacer otra cosa más que gritar con todas sus fuerzas.

Despertó bañado en sudor, agitado, con el corazón latiendo a mil por hora. Una angustia muy grande se apodero de el al darse cuenta que esa pudo haber sido una visión y no un simple sueño y se había sido así entonces Hitomi también lo había visto….

Salió corriendo de la habitación buscando a Hitomi, no podía dejar que cargará un peso tan grande, ambos estaban conectados y si ella había visto esa visión entonces estaría sufriendo mucho. Recorrió de memoria el castillo hasta llegar a la habitación de Allen y Hitomi, abrió la puerta de golpe sin que pudiera interesarle los modales para encontrar a Hitomi viendo hacía la ventana sentada en una silla, su mirada parecía ida, como si su mente estuviera en otro lado. Se acerco a ella con cautela y le toco la mano, ella ni siquiera se inmuto en verle.

Van: ¿Hitomi? … escucha…Hitomi…( aprieta levemente la mano de Hitomi) no dejaré que nada malo pase con tus hijos…Ángela y Jhon regresarán a salvo…a tus brazos….lo juro.

Hitomi- Van…

Van- se que estas sufriendo mucho… ( la jala repentinamente hasta ponerla de pie y abrazarla) perdóname…Hitomi perdóname.

Hitomi- Van… no fue tu culpa.

Van- iremos a buscarlos ( sin soltar la mano de Hitomi se paro en frente del gran ventanal y saco sus hermosas alas que llenaron la habitación con brillantes plumas blancas) vamos.

Hitomi – si!

Y entonces Van extendió las alas hacía los cielos dejando ver sus alas a todos sus súbditos y habitantes de Fanelia que estaban a fuera, nadie sabía de sus alas ni de su naturaleza, no había querido decir nada, no lo creía necesario, quería ganarse al pueblo por sus acciones y no por su naturaleza pero ya era tarde, era más importante el encontrar a los hijos de Hitomi que su reputación como rey.

Allen entró en la habitación, traía una bebida que haría dormir a Hitomi, sabía que había hecho mal al dejarla sola, pero no podía enfrentarla, ni ser fuerte para ella en esas condiciones, ahora lo sabía el tenía que ser la fortaleza de su esposa así como ella había sido la suya por tanto tiempo. Al abrir la puerta se encontró con un cuarto vació, Hitomi no estaba pero sabía con quien estaba, Van estaba con ella… " ¿acaso llegue muy tarde? ¿acaso Van ya la consoló? ¿tomo mi lugar? " se preguntó Allen dejando el te en una mesa. Solo le quedaba esperar.

Llevaban más de tres horas volando por todo Fanelia y los alrededores y nada, Van podía sentir como sus alas le pedían un descanso urgente así que emprendió el viaje de regreso con Hitomi en brazos, ahora que lo pensaba estaba muy callada, muy quieta. "¿Hitomi?" preguntó pero entonces nadie respondió, bajo la vista y vio que estaba inconciente, pálida, fue entonces cuando voló a toda velocidad hacía el palacio, entró en el cuarto de Hitomi y la deposito en la cama, entonces una mano en su hombro lo hizo girarse. Era Allen.

Allen- ¿los encontraron? ¿alguna pista?

Van – no, nada.

Allen- ¿Qué le sucedió?

Van- esta cansada, eso es todo pero de cualquier forma enviaré un doctor de inmediato ( se da la media vuelta para salir)

Allen- Van otra cosa.

Van- ¿Qué?

Allen- entiendo que quieras ayudar a Hitomi pero…que no se te olvide que es mi esposa…

Van- pues hace algunas horas no lo parecía.

Allen- no voy a discutir ahora Van, mis hijos están desaparecidos… hablaremos de esto después

Van- lo siento Allen yo..lo siento no fue mi intención.