UNA PROMESA DE AMOR ETERNO

8. La razón de la huída, sentimientos correspondidos.

Sueño

Me encontraba en mi casa con mis padres. Estábamos desayunando tranquilamente cuando…

- ¡Kojiro, abre la puerta! Shishio te reclama.

Mi padre abrió la puerta y allí había dos hombres enchaquetados y con gafas de sol, que de seguro eran guardaespaldas.

- Ya le di mi respuesta y no ha cambiado en absoluto. Ahora, por favor… márchense de mi casa.

- Se arrepentirá de esto Kojiro.- dijo uno de los hombres y se subieron al coche.

- ¿Qué ocurre cariño?- preguntó mi madre preocupada.

- Nada cielo, nada…

Cuando mi madre se metió otra vez en la cocina, yo le pregunté a mi padre:

- Papá… ¿Qué pasa? ¿Qué quería él de ti?

- Es que… como estoy investigando con enfermedades mortales y algunas de las cuales no se conoce todavía cura… Me quería obligar a robar algunas del laboratorio para su propio provecho. Yo me negué en rotundo, pero…

- Tranquilo papá, ese loco no se atreverá a hacernos nada.

Salí de mi casa para dar un paseo. Llevaba un rato caminado cuando noté que me seguían. Entonces empecé a correr y ellos también lo hicieron. De repente tropecé y me caí. Ellos me alcanzaron y uno me apuntó con una pistola. Yo estaba muy asustada, pero solo podía pensar en él. Deseé estar con él en ese momento. Entonces grité:

- ¡¡¡KENSHIN!

Fin del sueño

- ¡¡Kenshin! ¡¡Kenshin!- me incorporé sobresaltada.

Noté que no estaba en mi habitación. Miré por toda la habitación, hasta que lo vi. Allí, con la cabeza apoyada en la cama y arrodillado, dormía profundamente Kenshin. Tenía una expresión hermosa en la cara. De pronto lo recordé todo. Kenshin me había salvado de ser atropellada, y justo cuando le iba a decir lo que sentía, me desmayé. ¡Maldita sea! Lo miré, estaba realmente mono cuando dormía. Entonces, le acaricié el pelo con la mano.

- Ojalá te pueda decir pronto lo cuanto de amo.

De repente el se movió un poco.

- Kaoru… Kaoru… yo… yo… te amo.

Se me heló el cuerpo. Kenshin… ¡Kenshin acababa de decir en sueños que me amaba!

De pronto él se movió hacia un lado y se topó con mi mano, entonces se despertó. Nada más abrir los ojos, se topó con los míos que lo miraban fijamente. Él se incorporó.

- Kaoru… ¡Kaoru!- y rápidamente me abrazó- ¡estás bien! Por un momento me temí lo peor. Temí no volver a ver esos ojos azules… temí no volver a escuchar tu dulce voz… y sobre todo temí que no volvieses a estar a mi lado (creo que me pase un poco para ser solo un poco de neumonía no?)- de pronto algo húmedo mojó me camiseta. ¡Estaba llorando! (ahora si que no me reconozco ni yo… Kenshin llorando delante de Kaoru?)- Kaoru… yo… te amo… te quiero… Desde el primer momento en que te vi… me enamoré de ti.

Yo aún no salía de mi sorpresa. ¡Kenshin se me había declarado! Era el día más feliz de mi vida. Entonces salí de mis pensamientos. Me separé un poco de Kenshin para mirarle a los ojos.

- Kenshin… yo… yo también… te amo… te quiero con todo mi corazón… Cuando te vi por primera vez sentí algo especial hacia ti… Por favor… quédate conmigo… y permíteme estar a tu lado…

- Kaoru… eso es lo que más deseo…

Entonces, nuestros rostros que se encontraban a poca distancia, se fueron acercando lentamente. Estaban ya muy cerca y… y… entonces… nuestros labios se unieron en un tierno beso. El más tierno beso de todos lo había dado Kenshin.

Cuando nos separamos, nos miramos fijamente a los ojos. ¿Palabras? No hacían falta. En nuestras miradas se reflejaba todo el amor que sentíamos el uno por el otro. De repente recordé que no sabía donde estaba. Era un momento muy hermoso y sentía romperlo.

- Kenshin… ¿Dónde estamos?

- En casa de Saitou. Era el único sitio que se me ocurrió. Cuando te desmayaste, me puse nervioso… no sabía que hacer. Mi primo Aoshi y Misao también estuvieron aquí muy preocupados.

- ¡Misao! ¿También estuvo aquí? Pero había quedado con Aoshi a las 11:00…

- Me los encontré a los dos en la calle cuando te desmayaste

- ¿Eh? ¿Cuánto tiempo llevo aquí?

- Desde ayer. El doctor vino y dijo que tenías algo de neumonía a causa del estrés y el cansancio.

- ¡¿Tanto tiempo estuve inconsciente! Pero entonces… ¿que pasa con la Universidad?

- Tranquila… Saitou llamó esta mañana antes de irse. Le dijo al director que no iríamos.

- ¡Oh Kenshin…! Cuanto lo siento… por mi culpa…- él me hizo callar dándome un beso. Me pilló por sorpresa, pero enseguida le correspondí.

- No digas eso… no es culpa de nadie… y menos tuya… No te iba a dejar sola… eres lo más importante para mí…

- Kenshin…- se me saltaron las lágrimas y lo abracé fuertemente.- gracias… te amo…

Él me correspondió el abrazo

- Kaoru… yo también te amo…

Nos separamos y volvimos a fundir nuestros labios en un beso. Eso era lo que le faltaba al momento… el sello… la dulce firma que unía nuestras vidas… ahora todo estaba completo…

N.A: bueno… hasta aquí el capítulo 8 de "Una promesa de amor eterno" que les ha parecido… es más cortos que los demás… pero espero que las cosas queden claras…

Aclaración: el padre de Kaoru es el maestro del estilo Kamiya Kashin Ryu, pero también es Biólogo, le puse esta profesión en honor a un amigo al que le tengo mucha estima…

Bueno… muchas gracias a todos los que habéis leído mi historia… espero que este capítulo también os haya gustado…

Para que querría Shishio unas enfermedades mortales?... ¿Qué tenía que ver Kaoru con el asunto?... poco a poco se irán resolviendo los enigmas… pero hasta entonces… nos vemos en el capítulo 9 de "Una promesa de amor eterno"

Arigatô

Adelanto: Kaoru ya está recuperada… para que habrá llamado Saitou a Kenshin? Como se tomará Kaoru la proposición de Tsubame? Y la relación entre su prima y Aoshi? Se descubrirá el pasado de Kenshin… y éste… se lo dirá a Kaoru?