UNA PROMESA DE AMOR ETERNO

9. El pasado, mirada hacia el futuro

Me quedé muy aliviado cuando al abrir los ojos la vi allí. ¡Estaba despierta! Parecía con mejor aspecto que ayer. Además le había dicho lo que sentía y ella me había correspondido. Definitivamente era el día más feliz de toda mi vida.

Eran ya cerca de la 13:30 y yo, la verdad, que empezaba a tener hambre, porque la noche anterior no había cenado

- Kaoru… ¿tienes hambre?- le pregunté

- La verdad es que si- me respondió con una sonrisa.

- Le pediré a Tae que si puede preparar algo, sino… ya lo hago yo

- Si, gracias Kenshin

- No tienes porque dármelas Kaoru- le dije con una sonrisa y salí de la habitación.

Bajé las escaleras y entré en la cocina. Allí estaba Tae cocinando

- Tae… ¿podrías preparar algo ligero?- Tae se dio la vuelta y me miró sorprendida

- ¡Kenshin! ¡Que susto me diste! Claro que puedo. ¿Ya despertó?

- Si, por eso te he pedido algo ligero… que no le cueste tragar.

- ¿Y como se encuentra?

- Está bastante recuperada. Si luego a la tarde se encuentra mejor, ya nos vamos a casa. Siento mucho las molestias Tae.

- Me alegro mucho de que se encuentre mejor. Además Kenshin… que somos amigos, nunca serían molestias.

- Gracias Tae

Salí de la cocina y volví a subir a la habitación

- Kaoru… ya se lo dije a Tae… ahora nos lo trae- dije mientras entraba en la habitación

- ¡Ah! Vale. Espero que no sea mucha molestia para ella.

- No es molestia… Además, ella se alegró cuando le dije que ya despertaste y que estabas mejor.

De repente ella se llevó una mano a la cabeza

- ¡Kaoru! ¿Qué te ocurre?- pregunté alarmado mientras me acercaba a la cama donde estaba sentada.

- No… no es nada Kenshin. Es que… me duele un poco la cabeza

Me senté en al cama junto a ella, y mientras me recostaba hice que ella se recostara conmigo, quedando yo tumbado en la cama con ella al lado mía y con la cabeza apoyada en mi pecho

- ¿Te sientes un poco mejor?- pregunté preocupado

- Si… quisiera quedarme así… un poco más…- me dijo en un susurro con los ojos cerrados

- Kaoru…- y le di un beso en la cabeza. Se estaba tan a gusto así. Podía sentir el aroma a jazmines envolviéndome

Me hubiera quedado así todo el día, de no haber sido porque tocaron la puerta

- Adelante- dije mientras me incorporaba

- ¡Tío Kenshin! Os he traído la comida. ¿Está ya bien Kaoru?- dijo entrando con una bandeja bastante grande.

- Si… ya está bastante recuperada Tsubame. Deja que te ayude

- Puedo sola tío Kenshin. Papá acaba de llegar y dice que bajes

- De acuerdo, ya bajo. Tsubame, quédate con Kaoru por si necesita algo.

- Si tío- me dijo con una sonrisa

- ¿Kenshin, que ocurre?- me preguntó Kaoru reincorporándose y mirándome preocupada

- Nada Kaoru… espero

- No tardes… por favor…

- No lo haré- y le sonreí

Salí de la habitación y me dirigí al salón, donde me estaba esperando Saitou

- ¿Qué ocurre Saitou?

- Nada malo Kenshin. ¿Cómo está ella?

- Mejor… Tsubame está arriba con ella y le subió la comida

- Me alegro. Por cierto… Katsura me ha encargado felicitarte.

- ¿Por qué?- pregunté extrañado

- Por las puntuaciones que obtuviste en el entrenamiento. Son las mejores de todos los tiempos. Quiere recompensarte… así que intentará durante lo que queda de semana… no ponerte ninguna misión

- ¿¡De verdad?- dije incrédulo

- Si… en serio. Aprovecha y díselo a ella. No creo que lo soportes durante más tiempo. (se refiere a lo de los Oni y sus sentimientos)

- Lo tendré en cuenta- y salí de la habitación

Subí las escaleras y me quedé parado ante la puerta. Fui a llamar cuando…

- ¿Estaba bueno?

- Muy bueno, gracias Tsubame

- No hay de que Kaoru. Kaoru… ¿puedo preguntarte una cosa?

- Claro Tsubame

- ¿Tú y mi tío Kenshin son novios?

- ¡Eh! Bueno… supongo… que… supongo que sí- ¡madre mía! Esta Tsubame si que podía llegar a ser directa. Me sonrojé un poco (esto lo piensa Kenshin)

- Entonces… ¿puedo llamarte tía Kaoru?

- Bueno… a mi no me importa. Deberías preguntárselo a Kenshin

- ¿Qué debería preguntarme?- dije entrando en la habitación

- Tío Kenshin… ¿es verdad que tú quieres a Kaoru como mi papá a mi mamá?

- Si… ¿pero como lo has sabido?

- Es que se notaba cuando la mirabas mientras estaba dormida

Yo miré a Kaoru y los dos nos sonrojamos

- Es que le he preguntado a Kaoru si podía llamarla tía Kaoru, y ella me ha dicho que te lo preguntara a ti

- Si a ella no le importa, a mi tampoco

- ¡Bien! ¡Gracias titos!- se fue hacia Kaoru y le dio un beso en la mejilla, y luego hacia mí y me dio otro.- Bueno… tengo que irme a hacer los deberes… Adios

- Adios Tsubame- y salió de la habitación

- Kenshin… tienes una sobrina encantadora

- Kaoru…- dije acercándome a ella y sentándome a su lado- ahora… ya no es "mi sobrina"… sino "nuestra sobrina", porque ella así lo quiere… y además…- me acerqué más a ella- … tú eres mi novia y te amo…- le di un beso y ella me correspondió

- ¡Oh Kenshin…!- dijo cuando nos separamos-… yo también te amo- y me dio un beso que yo le correspondí con amor.

Después me comí lo que había preparado Tae. Estaba muy bueno. Eran las 2:45. Yo estaba cansado, pero ya descasaría cuando estuviera en casa y Kaoru se encontrase bien. Entonces la miré… estaba sentada en la cama con la cabeza agachada y las manos sujetándola. Me acerqué a ella, me senté junto a ella y le puse las manos sobre los hombros. Ella levantó la cabeza y me miró

- ¿Qué te ocurre? ¿Sigues estando cansada? Cuéntamelo- dije mientras la miraba a los ojos. Con la mano le aparté algunos mechones de cabello que le cubría los ojos

- Si… supongo que será por eso… Me sigue doliendo un poco la cabeza

- Entonces acuéstate. No sería bueno que volvieses a recaer- dije mientras la recostaba en la cama- si quieres puedes dormir hasta que nos vayamos

- Gracias Kenshin… Te preocupas por mí más de lo que debieras, pero aún así… muchas gracias

- Kaoru… si algo te ocurriese… me moriría. Tú te has convertido en mi razón de ser (que rápido no?). Ahora descansa- ya me iba a levantar cuando ella me cogió del brazo. Me giré y la miré

- Kenshin… por favor… no te vayas… quédate conmigo…- tenía una mirada tan tierna y hermosa que no pude negarme

Me acosté a su lado y ella volvió a apoyar su cabeza en mi pecho y se quedó dormida. Yo la abracé y la atraje más hacia mí. Otra vez ese aroma a jazmines me rodeaba. Se estaba tan cómodo así, que no tardé en quedarme dormido.

Sueño

Estaba todo oscuro… era ya muy entrada la noche. Yo estaba en mi cuarto, cuando escuché un ruido. Me levanté de la cama, cogí un bate de béisbol que tenía en la mesa y salí de mi cuarto. Mientras bajaba las escaleras, me percaté de que el ruido venía del salón. Entré en el salón y vi a dos hombres revolviéndolo todo. Sigilosa y rápidamente, caminé por el salón hasta quedar por detrás de uno de ellos. Cogí el bate con las dos manos y le di un golpe al tipo en la cabeza, que al momento cayó al suelo haciendo bastante ruido. El otro me vió e intentó agarrarme, pero yo corrí y me puse detrás de él, dándole un golpe en la espalda. Pero el tipo era muy grande y no se inmutó, y yo no tenía suficiente fuerza. El tipo se giró y me agarró del cuello del pijama.

- Con que tenemos a un pequeño valiente… Te vas a arrepentir.

- ¡¡KENSHIN!- ¡Eran mi madre!- ¡¡Desgraciado, suéltalo!

- No estás en condiciones de darme órdenes- y me apuntó con una pistola.

Mi madre se calló y se quedó mirándome. Yo miré hacia la entrada y vi a mi padre, que estaba al teléfono. Pero el otro tipo al que yo había golpeado despertó. Sacó su arma y apuntó.

- ¡¡Cuidado papá!- pero fue demasiado tarde. El disparó le dio en el pecho y mi padre cayó al suelo, rodeado por un charco de sangre.

- ¡¡NO!- mi madre corrió al lado de él, llorando

- Maldito idiota- dijo mirando a mi padre. Después me miró a mí y su cara se iluminó. Me acercó a ellos, me bajó, me dio un cuchillo y me volvió a apuntar en la cabeza

- O ella… o tú. Elige- como podía ser tan cruel. No… prefería morir yo.

Pero de repente, mi madre me miró, me cogió las manos y las empujó hacia delante, clavándose el cuchillo en el pecho.

- ¡¡Mamá!- ella cayó al suelo. Yo me arrodillé al lado de ella.

El hombre no salía de su asombro cuando… escuchó las sirenas de los coches. Él se iba a escapar… cuando de la nada apareció a un hombre con una espada. El hombre le apuntó con la pistola, pero en un abrir y cerrar de ojos el tipo estaba tirado en el suelo… muerto. El otro le iba a atacar cuando entró la policía y lo arrestó. Yo estaba aún contemplando los cuerpos sin vida de mis padres cuando…

- Fuiste muy valiente… dejaste tumbado a ése… ¿no es así? Al parecer el muy estúpido ni se dio cuenta… - yo me desmoroné. Me levanté, me abracé a él y empecé a llorar

- Soy… soy un… soy un completo inútil… No… no he podido… no he podido hacer nada por ellos.

- Vamos… vamos pequeño… ya pasó… Pero no digas eso. Tus padres se sacrificaron por ti. Querían que tú vivieras- esas palabras me reconfortaban. Ese hombre me demostraba confianza

- Señor… señor… no me deje aquí solo…

- Tranquilo pequeño… Veo que tienes buenas aptitudes para el kendo… Decidido, serás mi sucesor… te tomaré como discípulo. Dime, ¿tienes familia por aquí?

- No señor… mis abuelos murieron el mes pasado… y mis padres eran hijos únicos… estoy solo…- dije llorando.

- En ese caso… ¿te gustaría vivir conmigo y con mi mujer?- ¡vaya, que sorpresa! Ahora había encontrado un maestro de kendo y una familia al mismo tiempo.

- ¿Eso quiere decir que será mi maestro y mi nuevo papá, señor…?

- Hiko, Seijuro Hiko

- Señor Hiko… ¿es eso cierto?

- Si… si quieres

- Muchísimas gracias señor

- De nada muchacho. Por cierto… ¿cómo te llamas?

- Kenshin Himura

- Bien Kenshin… tendrás que cambiar de apellido… si quieres

- ¿Le importaría si me quedara con mi apellido? En honor a mis padres…

- En absoluto. Tampoco te obligo a que me llames papá… con Hiko me vasta. Pero en los entrenamientos me tendrás que llamar maestro- yo me abracé más a él y cerré los ojos

- Si… papá- él me cogió entre sus brazos y me levantó. Me sentó en su brazo y yo me abracé a su cuello.

- Vamos a casa… hijo…

Después de eso, yo ya no era aquel niño de 3 años que perdió todo en una noche, y fue recuperando algo a lo largo de la infancia gracias a su nueva familia. Ahora era un estudiante de Universidad sumido en la oscuridad de la soledad. Hiko me había dicho innumerables veces que lo ocurrido esa noche no fue culpa mía. Pero desde que vivo solo, ese sentimiento me volvía a rondar por la cabeza.

De repente todo estaba oscuro a mi alrededor. Yo estaba sentado, apoyado en la pared. Delante mía estaban los cadáveres de mis padres. Levanté la vista para verlos, pero entonces vi un foco de luz en la lejanía. Me levanté y fui hacia él. Cuanto más me acercaba, podía distinguir mejor la figura que allí había. Cuando conseguí llegar al foco, no me lo podía creer. Allí estaba Kaoru. Kaoru… "mi Kaoru"… ella era la luz en la profunda oscuridad de mi corazón.

- ¡Kenshin! ¿Dónde estabas? Te habías apartado de mi lado… y dijiste que nunca lo harías. No lo vuelvas a hacer… Te quiero

- Kaoru…- y la abracé- como podría apartarme de ti, si tú eres la luz que ilumina mi corazón. Tú eres lo más importante para mí. Te amo con toda mi alma- la separé un poco de mí, lo justo para mirarla cara a cara

- Kenshin…

-Kaoru…

Cortamos la distancia que nos separaba y unimos nuestros labios en un beso.

Fin del sueño

De repente se escuchó la puerta abrirse.

- Mira Aoshi… que tierno… se ve que se quieren… espero que sean felices.

- Si Misao… espero que su felicidad dure

Entonces decidí abrir los ojos y me los encontré a los dos, mirándonos tiernamente abrazados. Yo me sonrojé e intenté levantarme pero…

- No Kenshin… no te levantes. Deja que descanse- dijo Aoshi

- ¿Cómo se encuentra Kaoru? Como no vinieron a clase, creíamos que era grave

- Ya está mucho mejor. Se despertó a la 13:10 o por ahí y me despertó a mí. Después de un rato le dije que si tenía hambre, y al decirme ella que si… ¿eso es buena señal no? Después de comer ella dijo que le dolía la cabeza, así que la recosté en la cama. Pero cuando fui a levantarme, ella no quería que me fuera. Así que me tumbé junto a ella, y se durmió. Yo no iba a dormirme… pero como había dormido poco la noche, el sueño pudo conmigo… por cierto, ¿Qué hora es?

- Son las 18:50

- ¡Eh! ¡Tanto tiempo dormimos! ¡Pero si eran las 15:00 la última vez que miré el reloj!

De pronto Kaoru se movió hacia un lado y despertó. Al abrir los ojos se encontró con los míos que la miraban con ternura

- Kenshin… te amo- y me besó tiernamente.

Nos separamos y ella entonces se dio cuenta de que no estábamos solos.

- ¡¡Misao!- ella se sonrojó y yo también

- Vaya Kenshin… felicidades… ahora ya estamos todos…

- Aoshi…- lo miré serio

- Entiendo…- y se calló

- Kenshin… ¿él es tu primo Aoshi?

- Si Kaoru… Aoshi Shinomori… pero creo que ahora es de tu familia también

- Entonces Misao y Aoshi…- se quedó callada

- Si primita… Aoshi es mi novio

- Vaya pues… me pillas desprevenida… pero me alegro por ti…

- Y tú a mí… aunque como son vecinos… y se ven todos los días… era de esperar

Yo miré a Kaoru y los dos nos sonrojamos. Yo le sonreí.

- Será mejor que nos vayamos ya a casa

- Si… será mejor- dijo ella mientras nos levantábamos

- Iré a avisar a Tae de que ya nos vamos

- De acuerdo… nosotros iremos saliendo

Me dirigí al salón, donde debía de estar Tae, ya que no abrían hasta las 20:00. Entré, y ella estaba sentada en el sofá.

- Tae ya nos marchamos

- Kenshin… ¿está ya recuperada Kaoru del todo?

- Si… ya está mejor. Muchísimas gracias Tae. Siento las molestias

- Vamos Kenshin… no son molestias… Además, no te veía tan feliz desde que nació Tsubame- yo le sonreí.- Por cierto Kenshin… ¿podrías hacerme un favor?

- Faltaría más Tae

- Verás… tengo entendido que mañana salís a las 13:45 de la Universidad porque falta un profesor…

- Si… ¿Qué ocurre?

- Es que tengo un compromiso a esa hora y no puedo ir a recoger a Tsubame al colegio… ¿Sería mucha molestia que la recogieras y comiera contigo?

- En absoluto… además me encantaría. Si quieres se puede quedar conmigo todo el día… hace mucho tiempo que no pasamos el día juntos

- Muchísimas gracias Kenshin… me sacas de un aprieto

- De nada Tae. Bueno… me voy… adios

- Adios

Salí del salón y me dirigí a la puerta principal, donde me estaban esperando todos

- Ya podemos irnos

- Bien…

Ya nos íbamos a ir cuando…

- ¡Tío Kenshin! ¡Tía Kaoru!- nos giramos y vimos a Tsubame salir corriendo hacia nosotros. Dio un salto y Kaoru y yo la cogimos al aire- ¿ya se iban sin despedirse de mí?

- ¡¡Tía Kaoru!- dijeron al unísono Aoshi y Misao

- Si… es que ella es la novia de mi tío Kenshin… así que la llamo tía Kaoru… Bueno… ¿no se despedían de mí?

- No Tsubame… pero mañana tu tía y yo tenemos una sorpresa para ti- Kaoru me miró sorprendida, pero yo le guiñé un ojo

- ¿De verdad? ¿Y que es?

- Es un secreto. Tendrás que esperar hasta mañana

- ¡Ooohhh! Bueno… me esperaré. Hasta mañana tío Kenshin- y me dio un beso en la mejilla- Hasta mañana tía Kaoru- y le dio otro a Kaoru. La pusimos en el suelo.

- Antes de que te vayas… te voy a presentar a dos personas- la giré y la puse mirando a Aoshi y Misao

- Tsubame… él es Aoshi Shinomori, mi primo

- Mucho gusto Aoshi… ¿puedo llamarte Aoshi, o señor Shinomori?

- Llámame Aoshi… el gusto es mío Tsubame ¿no?

- Si… me llamo Tsubame Saitou

- Y esta es Misao Makimachi, la prima de Kaoru y la novia de Aoshi.

- Hola, mucho gusto Tsubame. Mi hermano habla muy bien de ti.

- Así que tú eres la hermana de Yutaro. Mucho gusto. Es muy simpático y es uno de mis mejores amigos.

- Vaya… veo que se comporta bien cuando no estoy. Me alegro de que sea amigo.

- Bueno… ahora tengo que irme… Adios

- Adios- dijimos todos a la vez. Tsubame entró en la casa y nosotros nos marchamos.

En el cruce de la calle Norika, nos separamos para irnos cada uno a su casa.

- Hasta mañana Aoshi- dijo Kaoru- adios Misao- ya nos íbamos a ir cuando…

- ¡Ah! Espera Kaoru.- paramos en seco y nos giramos

- ¿Qué pasa Misao?- Misao sacó una carpeta de su bolsa y se la dio a Kaoru- ¿Qué es ésto?

- Ahí tienes el horario y los deberes de hoy, también estás los de Himura

- Muchas gracias Misao- dijimos a la vez

- De nada chicos, hasta mañana- y se marcharon

- Vamos Kaoru, que tenemos que hacer los deberes- dije mientras empezábamos a caminar.

- Si

- Si quieres los hacemos en mi casa… y te ayudo

- Vale Kenshin… gracias- y me sonrió

- De nada- y le devolví la sonrisa

- Oye Kenshin…

-¿Si?

- ¿Qué sorpresa es la que le hemos preparado a Tsubame?

- ¡Ah! Es que Tae tiene un compromiso mañana a la hora que salen los niños del colegio y no puede ir a recoger a Tsubame. Como mañana salimos a la 13:45 porque falta un profesor… me ha pedido que si la podía recoger. Yo le dije que si, pero le dije que se quedaría conmigo todo el día… y como pensaba pasar el día contigo… por eso le dije que también era cosa tuya.

- ¡Oh Kenshin!- ella me cogió del brazo y apoyó su cabeza en mi hombro.- mañana será un día estupendo.

- Si…- dije mirándola y sonriéndole

Llegamos a mi casa y nos pusimos a hacer los deberes. No eran muchos, pero eran difíciles. Yo le estuve explicando a Kaoru algunos ejercicios.

El reloj marcó las 21:30

- Kaoru, será mejor que cenemos. ¿Qué te apetece?

- Pero Kenshin… te prometí que hoy cocinaría yo.

- No importa Kaoru. Venga… ¿te apetece arroz con curry, croquetas y pescado?

- Mm… suena bien… De acuerdo, pero déjame ayudarte

- Está bien

Entre los dos preparamos la cena, estaba deliciosa. Mientras yo recogía, ella fue al salón. Cuando terminé, me dirigí al salón y la encontré dormida en el sofá. Estaba realmente linda. La levanté con cuidado y la llevé a mi cuarto. La recosté en mi cama, pero cuando fui a irme algo me retuvo. Me di la vuelta y vi que ella, aunque estaba dormida, me tenía cogido el brazo. No había manera de retirarlo sin despertarla y si la despertaba se iría. Así que me resigné y me tumbé en la cama. Ella apoyó la cabeza en mi hombro cuando se movió, aún sin soltarme el brazo. No tardé en quedarme dormido. Pero pensaba en ella. Que bonito sería que eso durara para siempre… Una familia junto a Kaoru… Cuanto la quería… la amaba más que a mi propia vida… Ojalá cuando sepa toda la verdad, sus sentimientos hacia mí no cambien… Kaoru… no sabes cuanto te amo.

N.A: bueno… y hasta aquí el capítulo 9 de "Una promesa de amor eterno"

Espero les haya gustado… díganme que les pareció.

Quiero dar las gracias a todos los que me apoyan… y me dan las fuerzas para seguir escribiendo. En especial a mi mejor amigo… gracias por darme tu confianza…

Bueno… nos vemos en el capítulo 10 de "Una promesa de amor eterno" Kiss

Un adelanto: el primer día de Kaoru en la Universidad… conocerá a los que formarán parte de su familia… pasaran el día con Tsubame… y… descubrirá el pasado y la verdad de Kenshin? Y que pasará ahora que la han encontrado?