UNA PROMESA DE AMOR ETERNO

11. Afrontando la verdad, el principio del fin

Yo estaba furioso. Había entrado en mi casa cuando escuché…

- ¡¡KENSHIN! ¡¡KENSHIN! Ken…- me di la vuelta y abrí la puerta. Lo que vi me hizo enfurecer hasta perder el control. ¡Un tipo estaba intentando llevarse a Kaoru! No se lo perdonaría. Lo pagaría caro por haber osado hacerle eso a Kaoru. Rápidamente cogí mi sakabattou que estaba colgada del perchero y me planté delante de ellos.

- ¡Suéltala! O atente a las consecuencias- estaba realmente enojado. Kaoru levantó la cabeza y al verme mordió al tipo.

- ¡Kenshin!- se calló y su cara parecía de sorpresa, seguramente por mi color de ojos.

- Vaya… que mirada tan llena de odio. No estás en condiciones de pedirme nada- sacó una navaja y se la puso a Kaoru en el cuello. Me enfurecí aún más. Ya no era consciente. Battousai había tomado el control. ¡¿Cómo se atrevía! Pero… un momento… ¡era igual que en mi sueño! Pero… ¿Por qué a Kaoru? Ella no…

- ¿Quién te ha contratado y para que?

- Bueno… vengo por dos razones. La primera es porque una persona me lo ordenó cuando le dije el paradero de esta chica. Y la segunda… es porque tú metiste a mi hermano en la cárcel y al espiarte descubrí tu punto débil… ¿no es así… Battousai? Tú metiste a mi hermano Kihen Hiruma en la cárcel. Ahora te arrebataré a tu ser más querido- ya no había marcha atrás. Ahora ella sabía la verdad, tendría que decidir.

Seguramente, él fue al que vi huyendo cuando arresté a ese tipo, y por eso me reconoció.

- Así que tú eres Gohei Hiruma, el hermano de ese desgraciado traficante. Te lo repito por última vez… ¡deja a Kaoru en paz… o te arrepentirás!

- ¿Y si no quiero? No puedo… tengo que llevarla ante mi jefe- me preparé en posición de salto.

- Se te acabó el tiempo… y esa no es la respuesta correcta- salté encima de él y le asesté un golpe en la cabeza. Al momento cayó al suelo soltando el cuchillo. Pero antes de desmayarse…

- Esto es solo el principio… recuérdalo…- lo dijo mirando a Kaoru y se desmayó.

Kaoru seguí de pie, sin moverse y con la mirada puesta fijamente en mí. Estaba temblando, y en su cara se reflejaba el miedo. Ese gesto me devolvió a la realidad, me sentía fatal. Ahora Kaoru me tenía miedo. Agaché la cabeza.

- Lo siento… perdóname Kaoru… No tendría que haberte mentido… no merezco que me ames…- y me dispuse a salir corriendo cuando algo me lo impidió. Me giré y la vi a ella agarrándome el brazo fuertemente.

- No me importa lo que hagas porque sé que no eres un asesino de inocentes… ellos son criminales y se lo merecen… Además… hicimos una promesa… yo no me apartaría de tu lado… no puedo… no debo… y no quiero hacerlo… te amo…- "te amo"… esas palabras me estaban llegando al corazón… ¡ella quería quedarse conmigo!- y tú dijiste que no te alejarías de mí… ¿es que acaso quieres eso?- ¡eso nunca! Conseguí soltarme el brazo y la estreché fuertemente entre mis brazos.

- Jamás he roto una promesa… y esa… ¡no la pienso romper nunca!- ella comenzó a llorar. Yo la separé y la miré a la cara. Le limpié las lágrimas que corrían por sus mejillas.- ¿Qué ocurre? Cuéntamelo… pero por favor… no llores.

- Gracias… Kenshin… pero ahora…- giró la cabeza y miró a Gohei- me ha encontrado- yo abrí los ojos sorprendido. ¿Es que acaso yo no era el único que tenía secretos? ¿Acaso ella estaba aquí huyendo? ¿De quién? ¿Quién querría hacerle algo a Kaoru?

Me quité la chaqueta y se la puse por encima de los hombros. Después de recoger mi sakabattou, la acompañé hasta su casa e hice que se sentara en el sofá. Cogí mi móvil y llamé a Saitou.

- Saitou... siento molestarte pero es urgente... ven a mi casa enseguida.

En menos de 10 minutos Saitou estaba en la puerta de casa de Kaoru arrestando a Gohei.

- Saitou… sácale toda la información que puedas sobre su jefe.

- De acuerdo… ¿Qué ha pasado?

- Ya te explicaré

- Entiendo… pero según parece lo conseguiste ¿no?

- Si te refieres a eso… si, me aceptó.

- Me alegro… te pasaré la información mañana si es posible. Adios.

- Adios- y se marchó con el tipo en coche.

Entré en la casa y Kaoru estaba igual a como la había dejado. Me senté al lado de ella y le puse las manos en los hombros.

- ¿Quién ha sido? ¿Dónde fue? ¿Y desde cuando?- ella reaccionó y se abrazó a mí llorando.

- Oh… Kenshin… Perdóname… debí decírtelo… pero… pero es que no quería involucrar a nadie- ella no paraba de llorar, y yo no sabía que hacer para tranquilizarla.

- Kaoru… tranquilízate… ahora yo estoy contigo… nunca dejaré que haga algo. Cuéntamelo… vamos- ella paró de llorar y empezó a hablar.

- Todo comenzó hace 3 meses. Mi padre es investigador y le mandaron que investigara ciertas enfermedades que no tienen cura, para intentar encontrarla. Un día, mandaron llamar a mi padre, se fue alegre, pero cuando volvió… su cara no era la misma. Durante 2 meses pasó lo mismo, hasta que un día mi padre dijo un no rotundo, y él dijo que se vengaría. Hace 2 semanas intentó atropellarme. Y el día antes de venir aquí, él…- ella volvió a llorar- él atropelló a mi madre… todavía estará en el hospital… y no puedo ir a verla porque me descubrirían y pondría en peligro a mi padre otra vez. Estar aquí en Kyoto, mientras que ellos están en Tokyo a merced de él. Ese… ese bastardo de Shishio- Un momento… había dicho Tokyo… Mi amiga de la infancia Kaoru y yo vivíamos allí de pequeños y… recuerdo que el día que me fui, un tal Shishio murió en un incendio, pero no se encontró el cadáver. ¿No sería que Shishio sobrevivió y quiere vengarse soltando una enfermedad mortal? Pero… el padre de mi amiga Kaoru era investigador… ¿y si… mi amiga Kaoru de la infancia y Kaoru Kamiya eran la misma persona? Tendría que investigarlo.

Volví en mí, la abracé fuertemente y después la separé un poco. Le sequé las lágrimas y la besé. La atraje más hacia mí, sin dejar de besarla y me tumbé en el sofá, con ella encima de mí. Seguimos besándonos hasta que la necesidad de respirar fue irremediable. Nos separamos y la miré a lo ojos. Ya volvían a tener ese brillo que la hacía tan especial. La cogí entre mis brazos y la subí a su cuarto. Quería que se olvidara de lo que había pasado, aunque fuera por un momento, así que la acosté en su cama. Tuve intención de irme, pero recordé la promesa y me quedé. Me metí en la cama con ella y me quedé mirándola. Entonces ella me besó… todo comenzó como un beso inocente… pero poco a poco… fue transformándose en uno más apasionado… y esa noche… solo las estrellas fueron testigos del acto de amor más grande de todos los tiempos.

Me desperté por el ruido del despertador, abrí los ojos y miré el reloj: 7:00. Me sobresalté un poco, ya que todavía había tiempo para prepararse. Miré hacia el otro lado de la cama, Kaoru todavía dormía. Aproveché y me levanté de la cama, recogí mis cosas y me dirigí a mi casa. Me duché en un abrir y cerrar de ojos, me vestí y cogí mi mochila y mi sakabattou. Salí de mi casa y cogí la moto para dejarla en el patio de casa de Kaoru.

Entré en la casa y subí a la habitación. Cuando entré, ella todavía estaba durmiendo. Me acerqué a la cama y con suma suavidad le acaricié la cara haciendo que se despertara. Ella se incorporó, me abrazó y me besó.

- Buenos días Kenshin- y me sonrió

- Buenos días Kaoru. ¿Dormiste bien?

- Si… gracias…

- Vamos Kaoru… Venga dúchate y vístete mientras yo preparo el desayuno o llegaremos tarde.

- Si… de acuerdo Kenshin- dijo mientras se levantaba.

Bajé a la cocina y preparé el desayuno. Kaoru bajó en poco rato y desayunamos. Miré el reloj: 7:45. Salimos al patio y nos montamos en la moto. Antes de arrancar le dije:

- Kaoru… agárrate bien fuerte. Tenemos el tiempo justo para llegar.

- De acuerdo Kenshin- y diciendo esto me abrazó fuertemente por la cintura. Arranqué la moto y empecé a conducir a toda velocidad por las calles.

Gracias a dios llegamos a las 7:55, me parece que batimos el récord de mejor tiempo en moto. Subimos corriendo las escaleras y entramos en clase justo a tiempo. La clase transcurrió con normalidad. El profesor nos puso un trabajo en grupo para dentro de dos semanas. Era clase de Biología. Yo lo prepararía con Kaoru, Aoshi con Tomoe y Sano con Megumi. Normalmente siempre éramos Aoshi, Megumi y yo los que nos disputábamos la Matrícula, pero al final nos la ponían a los tres.

Pasaron las dos clases siguientes de las cuales solo estuve con Kaoru en una, Matemáticas. Pero aunque le pregunté si se encontraba bien y ella me respondiera que si, yo sabía que no era verdad. Se le notaba en los ojos. Llegó la hora del desayuno, y antes de reunirnos con los demás en la cafetería, me llevé a Kaoru a un lugar apartado del patio para que nadie nos oyera.

- Kaoru… ¿te encuentras bien de verdad?

- Si… de verdad Kenshin… no te preocupes- pero sus ojos la delataban.

- Kaoru… a mi no puedes engañarme… y se que eso te preocupa… pero créeme… a Misao, Tomoe, Megumi y Tsubame nos le pasará nada, porque Aoshi, Soujiro, Sano y Saitou no lo permitirían nunca. Y Kaoru…- le levanté la cara para mirarla a los ojos- … a ti, más que nadie… no te pasará nada, porque mientras a mí me queden fuerzas y esté con vida… no lo voy a permitir- sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas, me besó y me abrazó. Yo le correspondí ambas cosas y la estreché entre mis brazos fuertemente.

Cuando nos separamos ella siguió abrazándome y apoyó su cabeza en mi pecho.

- Kenshin… yo… es que… no puedo evitarle… los he involucrado a ustedes… son demasiado buenos conmigo… gracias…- yo volví a ponerla mirándome a la cara y le sequé las lágrimas que corrían por sus mejillas.

- Ya pasó Kaoru, no llores. No tienes que agradecernos nada, nosotros te protegeremos- ella me sonrió y volvió a abrazarme.- Kaoru… esta tarde Aoshi, Sano, Soujiro y yo tenemos entrenamiento de artes marciales para la exhibición. ¿Por qué no quedáis Misao, Megumi, Tomoe y tú y vais a algún sitio? Te vendría bien para despejarte. Además… seguro que te lo pasas bien.

- Bueno… no se… se lo preguntaré a ellas a ver que dicen

- Entonces todo arreglado. Vamos con los demás antes de que se preocupen

- Si

Nos reunimos con los demás en la cafetería y quedamos en eso y que iríamos a recogerlas a las 20:30 a casa de Saitou.

Los chicos se extrañaron de lo del entrenamiento, pero yo les dije que se los explicaría luego. Las clases transcurrieron con total normalidad, con Sano haciendo de las suyas… y Megumi regañándole.

N.A: y hasta aquí el capítulo 11 de "Una promesa de amor eterno"

Díganme… les gustó? Me ha quedado bien? Se aceptan sugerencias sobre como creen que acabará la historia.

A quien más se acerque, les diré el final alternativo que tenía pensado. Y que me diga que le parece, según vuestras opiniones, decidiré si escribo o no.

Muchísimas gracias a todos los que me habéis dejado review, eso me da ánimos para seguir escribiendo.

Un adelanto: Kaoru y las demás salen a dar un paseo por la tarde… pero… Qué habrá en el paquete que le ha llegado a Kaoru?... Tomoe también conoce a Shishio?... y que es eso?... Un grito!... No, suéltalos!…

Todo esto y mucho más en el capítulo 12 de "Una promesa de amor eterno". Nos vemos… Kiss.