UNA PROMESA DE AMOR ETERNO
16. Día especial, comienza una nueva vida.
Por fin… ya todo había terminado. Cuando vi aparecer a Kenshin echando la puerta abajo, me tiré a sus brazos. Ciertamente, me asusté cuando me disparó, pero me sorprendió más la rapidez y la precisión con la que Kenshin paró la bala. Pero el golpe más bajo que dio Shishio, aparte de utilizar a niños pequeños para hacerme volver aquí, fue el apuntar a Midori. No la conocía de mucho, pero se notaba que no era mala persona, además, parece sentir algo por Enishi. Mis sospechas resultaron ser ciertas al final, Enishi era el hermano pequeño de Tomoe. Menos mal que Kenshin llegó a tiempo y paró el golpe que Soujiro estaba a punto de darle. Aunque Enishi quedó mal herido, pero creo que se recuperará pronto. Midori y Soujiro están con Enishi en la habitación, y Aoshi está con Sano en la habitación de Anji. Aoshi dice que no es bueno dejar solo a semejante necio. Anji era el antiguo maestro de Sano, y ha decidido volver a enseñar artes marciales. Sano dice que hablará con el profesor Okina para que lo contrate cuando se recupere.
Yo sabía que Kenshin saldría con vida de la explosión que se oyó en el barco, pero se me heló la sangre al no verlo aparecer. Pero cuando lo vi emerger a la superficie y subir al bote, la sangre volvió a correr por mi cuerpo y lo abracé. Por fin juntos… y sin nadie que nos separe.
Ahora estamos en el hospital, nos hemos quedado solos y Kenshin acaba de llamar a Saitou y le ha dicho que mañana vengan todos aquí.
- Kenshin… ¿para que les has dicho que vinieran?- pregunté cuando terminó la llamada.
- Luego te explico… pero antes tengo una sorpresa- y me cogió de la mano.
Me llevó hasta la habitación 205. Llamó y abrió la puerta.
- Perdonen… ¿podemos pasar?
- Adelante- dijo una voz de hombre desde dentro. Kenshin se giró hacia mí.
- Vamos…- me volvió a coger la mano y entramos
Yo no cabía en mí de la sorpresa y de la alegría. ¡Eran mis padres! Kenshin me había traído con mis padres.
- ¡¡Kaoru!!- mi padre se levantó y me abrazó- Oh… gracias al cielo que estás bien
- Papá… todo ha acabado… pero más bien… es gracias a Kenshin… él me ha salvado…- entonces se separó de pronto- ¡Ah! Papá, mamá… él es…
- Ya lo sabemos hija…- mi madre estaba despierta.
Me acerqué a la cama y la abracé.
- Él nos lo explicó todo… nos alegramos mucho hija. Y Kenshin…- se giró hacia Kenshin y le dio un abrazo- Muchísimas gracias… y cuida bien a mi hija.
- Señor… ese es mi principal cometido- se separaron- Esto… vera señor… he llamado a mi amigo Saitou y le he pedido una cosa… ¿Le importaría si mañana viniesen unos amigos y nos dice si acepta lo que le he pedido?
- No… no me importa Kenshin… pero, ¿Qué tiene que ver conmigo?
- Mañana lo sabrá… y se quedaron ambos en silencio.
- Cariño…- me llamó mi madre- ya que tú nos has dado la noticia de que tienes novio… nosotros te vamos a dar otra…- yo la miré extrañada. Mi padre se acercó.
- Hija… vas a tener un hermanito o una hermanita- dijo mi padre
Todo en mí era alegría, el malvado de Shishio estaba bajo tierra, bueno, bajo el agua, habíamos encontrado al hermano de Tomoe, Kenshin estaba conmigo y ahora iba a tener un hermanito o una hermanita.
Abracé a mi madre y luego a mi padre. Kenshin se acercó a mí.
- Felicidades Kaoru- y me sonrió. Yo lo abracé fuertemente.
- ¿Has oído Kenshin? ¡Voy a tener un hermanito o una hermanita!- él me correspondió el abrazo.
- Chicos, es muy tarde… id a nuestra casa, dormiréis todos allí más cómodos. Toma las llaves Kaoru- yo las cogí.
- Muchísimas gracias señor, no tenía que molestarse.
- Eso es lo menos que puedo hacer… nos has salvado a todos.
- Señor, ustedes son de mi familia ahora… si algo les pasase, Kaoru estaría triste, y eso es lo último que quiero.- dijo firmemente.
- Kenshin…- lo abracé y le besé en la mejilla
- Bueno, ahora id a descansar…
- Si… buenas noches papá, que descanses mamá.
- Buenas noches hija, buenas noches Kenshin.
- Buenas noches señores- y salimos de la habitación.
Fuimos a por los demás. Midori no quería dejar a Enishi, pero al final la convencimos. Llegamos a mi casa, comimos algo ligero y nos repartimos las habitaciones. Yo dormiría con Midori en mi cuarto, Aoshi y Kenshin dormirían en el cuarto de invitados y Soujiro y Sano en el salón. Midori y yo tardamos un poco en conciliar el sueño, pero eran demasiadas emociones y sorpresas para un solo día, y nos dormimos.
Cuando nos levantamos eran las 13:30 del mediodía. Midori todavía dormía, pero como era cerca de la hora de comer, decidí despertarla.
- Midori… despierta…
- Mm… ¿Dónde estoy?- abrió los ojos y se incorporó rápidamente- ¡Enishi!
- Tranquila Midori… estás en mi casa… Enishi está en el hospital… luego iremos allí… pero, ¿me puedes decir que hacías con Shishio?
- Gracias Kaoru… gracias por salvarnos a Enishi y a mí…- me abrazó- bueno… yo no estaba con Shishio… yo estaba con Enishi… Mis padres murieron y yo estaba sola en la calle… entonces un día… unos tipos me atacaron y Enishi me salvó… Me llevó ante Shishio… y éste dijo que me matara… pero Enishi salió en mi defensa y dijo que él se ocuparía de mí… Desde entonces estoy con Enishi… y de eso hace ya 4 años… aunque tenemos la misma edad… 17 años…
- Vaya… Tomoe dijo que su hermano era muy buena persona… y con esto lo ha demostrado.
- Si… es muy bueno conmigo… siempre me cuida y está pendiente de mí… pero ahora…- bajó la cabeza
- No te preocupes Midori… Kenshin dijo que hoy vendrían todos… y seguramente que Tomoe dirá que Enishi se vaya a vivir con ella y con sus tíos… pero si Enishi es como es… le dirá a su hermana que tú vivas con ellos…
- Muchísimas gracias Kaoru…- me volvió a abrazar y le correspondí el gesto
- Bienvenida a la familia Midori.
De repente, tocaron la puerta.
- Kaoru… soy Kenshin… ¿puedo pasar?
- Si… pasa Kenshin- él abrió la puerta y entró
- Buenos días… venía a despertarlas para comer… ¿Cómo se encuentran?
- Muy bien… gracias Kenshin- y le di un beso en la mejilla, cerca de la comisura de los labios.
- Bien… gracias…
- Tú te llamas Midori, ¿cierto?
-Si…
- Luego te explico Kenshin… pero ahora vamos a comer que nosotras no hemos desayunado.
- Los chicos y yo hemos salido a comprar algunas cosas que hacían falta… y hemos preparado sukiyaki… vamos- y me sonrió
- Si, vamos…- cogí a Midori de la mano y nos fuimos a la cocina.
Allí estaban Aoshi, Sano y Soujiro, poniendo la mesa y sirviendo la comida. Nos sentamos y comimos. Después de comer, recogimos la mesa entre todos y nos dirigimos al hospital.
Allí, Midori se dirigió a la habitación de Enishi, y nosotros nos quedamos esperando a los demás. Kenshin dijo que había llamado esta mañana a Saitou y le había dicho que los esperábamos en el hospital Shikon. Una media hora después llegaron 3 coches, que aparcaron en el aparcamiento del hospital. Del primero bajaron corriendo Tsubame y Yahiko. Yahiko se tiró a los brazos de Sano y éste lo cogió y lo puso sobre sus hombros. Tsubame se vino hacia Kenshin y hacia mí. Yo la cogí en brazos.
- ¡Tía Kaoru! ¡Estás bien! ¡El tío Kenshin te salvó!- me dio un beso en la mejilla- ¡Oh tía! Creí que no te volvería a ver…
- Tsubame…- solo pude decir eso.
- Tío Kenshin… cumpliste tu promesa… dijiste que volverías con la tía…
- Por supuesto Tsubame… nunca te he mentido…- se acercó a ella y le dio un beso en la frente.
Luego bajaron Tae y Saitou del coche. Después, del segundo coche bajaron Ayame y Suzume y corrieron hacia nosotros.
- ¡Hermano! ¡Kaoru!- gritaron mientras de acercaban. Kenshin las cogió a ambas en brazos.- ¡Estáis bien! Lo conseguiste hermano- dijo Ayame. Luego me miró- Kaoru… me alegro de volver a verte con nosotros…
- Ayame… Suzume… muchas gracias…
Después bajaron también del coche Tomoe, que fue directa a abrazar a Soujiro y los padres de Kenshin. Estos se acercaron a nosotros.
- Hijo… Saitou me lo ha contado… debiste decírmelo y hubiese venido yo también a ayudar… ¡¿Tienes que ser siempre tan impulsivo e imprudente?!
- ¡¡Papá!!
- Lo siento hijo- luego me miró a mí- Kaoru… menos mal que este hijo mío me presta atención en los entrenamientos y le ha servido para algo.
- Señor Hiko… no trate así a Kenshin… él me ha salvado, a mí y a mis padres.
- Eso es cariño… deja al niño en paz…- le reprendió una mujer que era la madre de Kenshin- perdónale hijo, ya sabes como es.
- No importa mamá- dijo Kenshin tranquilamente
- Bueno… y tú eres Kaoru Kamiya… la novia de mi hijo…- dijo la mujer mientras me miraba- encantada… mi nombre es Nadeshiko Hiko.
- El placer es mío señora Hiko.
- Mamá, ¿a qué Kaoru es muy guapa?- dijo inocentemente Suzume
- Suzume… por favor…- me puse roja
- Se que lo es hija… es muy guapa.
Y por último, del tercer coche salieron Megumi, que fue con Sano. Yutaro, que salió corriendo hacia Aoshi y éste, para extrañeza de Kenshin, lo cogió y lo montó en sus hombros. Parece que le había tomado cariño a Yutaro. Misao, que abrazó a Aoshi y mis tíos.
Ahora estábamos todos reunidos. De pronto, y en menos de dos segundos tenía a Tomoe, Misao, Megumi y los demás haciéndome preguntas. Mientras intentaba responderlas, vi que Kenshin le decía algo a sus padres, pero no logré escucharlo.
- Bueno…mejor vamos dentro… que todavía hay más sorpresas.- dijo Kenshin
Todos entramos dentro. Una vez estábamos en la sala de espera, Soujiro y Tomoe fueron a la habitación de Enishi. Sano, Megumi y Yahiko, que no se separaba de él, fueron a la habitación de Anji. Los que quedábamos, fuimos a la habitación de mis padres. Kenshin llamó a la puerta he hizo salir a mi padre. Cuando salió, casi se cae de espaldas al ver a tanta gente.
- Señor Kojiro… permítame presentarles a los que estamos aquí, luego le presentaré a los demás- mi padre asintió- Él es Hajime Saitou, su esposa Tae y su hija Tsubame- dijo Kenshin señalando a cada uno.
- Es un placer conocerlo señor Kamiya- dijo Saitou dándole la mano.
- El placer es mío señor Saitou- mi padre le estrechó la mano.
- Ellos son mis padres, Seijuro y Nadeshiko Hiko- dijo señalándolos- y éstas dos niñas de aquí son mis hermanas, Ayame y Suzume.
- Mucho gusto en conocerles… tienen un hijo estupendo- dijo mi padre
- El gusto es nuestro… su hija es encantadora- dijo la madre de Kenshin.
- Y bueno… el último que queda que usted no conoce es mi primo Aoshi, que es el novio de su sobrina Misao- y señaló a Aoshi
- Es un placer poder conocerlo señor Kamiya. He oído hablar de usted.
- Muchas gracias… veo que eres algo reservado, ¿no?- mi padre no falla una.
- Bueno Saitou… dile el porque estamos todos aquí- dijo Kenshin
- Pues verá señor Kamiya… vengo de parte del jefe de todos nosotros. Quiere que trabaje en nuestro laboratorio. Si acepta, no tiene que preocuparse por nada, nosotros le arreglaremos el traslado y todo lo que necesite.
Además, según comentó Katsura, su trabajo estaba muy avanzado… y con el equipamiento que hay allí, podrá acabarlo. Kenshin puede darle más detalles… Bueno, que me dice… ¿acepta?
- Pues la verdad… me coge de improviso… pero al diablo, ¡claro que acepto! Así podremos estar todos juntos
Yo todavía estaba asimilando la situación: a mi padre le acababan de ofrecer un como Biólogo del laboratorio de los Oni y él… ¡había aceptado! Eso significaba que se irían a vivir a Kyoto… estaríamos todos juntos. De repente, kenshin se me acercó.
- Te lo prometí… volveríamos todos juntos… toda la familia…
- Kenshin… ¿tú has tenido algo que ver?
- "Algo"… pero a Katsura le ha impresionado el trabajo de tu padre como oíste…
- ¡Oh Kenshin!- no sabía como agradecérselo.
Entonces Tsubame, que estaba cogida de mi mano, se soltó y se puso delante de mi padre.
- Disculpe señor… si usted es el padre de mi tía Kaoru… ¿le importaría mucho que lo llamase "abuelo"?- todos nos quedamos en silencio. No sabíamos como respondería mi padre a eso.
- Claro que no pequeña… al fin y al cabo, somos familia… llámame como tú quieras- y la cogió en brazos. Nos quedamos anonadados ante ese gesto.
Después entramos en la habitación de mi madre, hicimos las presentaciones y la pusimos al corriente. Mi madre no podía estar más contenta y yo tampoco, ahora… toda la familia que habíamos formado estaría junta… Ahora, todo era perfecto. Tomoe saltaba por los aires de felicidad, había encontrado a su hermano. Enishi había aceptado irse a vivir con ella, con la condición de que Midori también lo hiciera, cosa que Tomoe acepto gustosa.
Por la tarde, celebramos una fiesta en mi casa, que era un dojo muy grande. Los niños se asombraron de lo grande que era y la exploraron entera. También fuimos otra vez al hospital y terminamos las presentaciones y la fiesta allí. Después de la fiesta, repartimos las habitaciones: en mi cuarto dormiríamos las chicas, en el de invitados los chicos y en el de mis padres los matrimonios. Sacamos futones y colchones y preparamos las habitaciones. Luego, todos se fueron a dormir salvo Kenshin y yo que nos quedamos viendo las estrellas en el porche del dojo de entrenamiento.
- Es hermoso… hacía tiempo que no veía el cielo estrellado… da tanta tranquilidad- dije recostándome en su hombro.
- Si… es hermoso… pero no tanto como tú… mi Kaoru…- me dio un beso en la frente.
- Kenshin…- lo abracé fuertemente.
- Kaoru… se que es algo tarde, pero… ¿te gustaría salir a dar un paseo conmigo?
- Por supuesto que sí Kenshin…- lo que más quería ahora era pasar el tiempo con él.
Kenshin me llevó de la mano a la parte de atrás del dojo, donde había un sendero cubierto por árboles sakura. Recorrimos parte del sendero hasta que Kenshin se desvió de él y fuimos a la orilla del lago que allí había. Estaba oscuro, pero aún así se apreciaba levemente el reflejo y el rumor del lago. Kenshin se puso enfrente de mí y me miró con expresión decidida.
- Kaoru… es hora de cumplir la promesa que me hice el día que me tuve que despedir de ti…- ¿Qué estaba diciendo? Si él no se había despedido de mí.
- Kenshin… ¿a qué te refieres?
- Kaoru, ¿reconoces esta foto?- me entregó la foto, en la cual había una chica de 5 años, cabellos negros azabaches y ojos azules marinos, que sonreía alegremente a un chico de su misma edad de cabellos rojos como el fuego y ojos violetas, quien le devolvía la sonrisa.
- Claro que la reconozco… esta foto es del día de cuando cumplí 5 años…Mira, ésta soy yo- me señalé- y éste es mi amigo Ken… shin…- pero al fijarme bien en la foto me di cuenta de algo. Pelo rojo… ojos violetas… misma edad… ¡era Kenshin!- un momento… ¡eres tú! ¡Tú eres Kenshin, mi amigo de la infancia!
- Si Kaoru… y cumplí la promesa que te hice… nunca me olvidé de ti. Y ahora… he cumplido la promesa que me hice cuando me despedí aquella noche.
- ¿Y cual fue esa promesa?- pregunté curiosa.
- Prometí que algún día volvería… te vería en el mismo lugar en el que nos despedimos… y no volvería a separarme de ti… Y con esto la doy por sellada- sacó una cajita negra del bolsillo de su chaqueta y la abrió.
Me llevé las manos a la boca de la sorpresa y los ojos empezaron a humedecérseme un poco. Dentro de la caja había un anillo de plata con un zafiro en el centro.
- Kenshin…
- Kaoru Kamiya…- cogió el anillo de la caja- ¿aceptarías ser mi esposa?
Las lágrimas que asomaban en mis ojos escaparon y recorrieron mis mejillas… ¡Kenshin acababa de pedirme que me casara con él! Me tiré a abrazarlo.
- ¡Oh Kenshin! Por supuesto que sí…- él me abrazó y luego cogió mi mano izquierda y me puso el anillo.
- Kaoru… contigo soy el hombre más feliz del mundo… te amo…
- Kenshin… yo también…- fuimos acercándonos lentamente, y antes de juntar nuestros labios le dije- te amo- y nos besamos.
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N.A: bueno, hasta el capítulo 16 de "Una promesa de amor eterno"
Wooo!!! Kenshin se lo pidió!!! Todo acabó bien y ahora a disfrutar de una nueva vida.
Solo faltan dos capítulos, el siguiente será el final y luego un pequeño epílogo.
Vosotros que decís, os está gustando la historia? Estoy pensando si continuarla con una pequeña historia. Cuando vean el final sabrán porque digo esto.
Bueno, va siendo hora de irse y siento el retraso de esta entrega, demasiadas cosas por hacer y mi tía se había puesto enferma, así que tuve que cuidar de mis primos.
Por cierto, en un capítulo anterior, les comenté si querían saber la anécdota de esta historia. Pues verán, esto se remonta a cuando yo tenía 5 años, exacto, la misma edad que Kenshin y Kaoru en este finc. Yo me cambiaba mucho de colegio, por aquel entonces ya había estado en 3 diferentes y solo tenía un amigo que se marchó por cuestiones personales al poco tiempo. Pues volvía a cambiarme de colegio, pero en este todo el mundo se reía de mi nombre, y me pasaba casi todo el tiempo llorando. Pero un día, me deje mi juguete en la clase y allí me encontré con un niño de mi edad, ojos castaños y cabellos castaños claro con tonos rubios. Me ayudó a buscarlo, pero entonces cuando nos íbamos, la puerta de la clase no se abría. Yo me puse a llorar, pero el me calmó. Cogimos una de las mantas de la clase y nos tapamos porque hacía frío. Pero yo tenía miedo, así que el me regaló su gorra y una de sus pulseras, diciéndome que todo estaría bien. Al día siguiente nos rescataron, pero el destino es cruel y me tuve que cambiar de colegio otra vez, y ni siquiera sabía su nombre. Años después volví a un colegio del que ya no saldría hasta el instituto. Al principio no tenía ningún amigo, pero entonces en una excursión, me tocó con un chico, porque un niño tenía que ir con una niña. El chico tenía el pelo castaño claro y los ojos marrones y me resultaba familiar. Ya cual no fue mi sorpresa cuando al caernos, se nos vieron las pulseras. Era el niño que me había ayudado cuando pequeña!!! Y se convirtió en mi mejor amigo.
Y esa es la historia, este finc está basado en esto. Y si Kaeri Ryuka, es quien tu estás pensando
Un adelanto: ya han pasado 4 años… y han cambiado muchas cosas… quien es ese niño tan mono?... que es lo que te tiene tan preocupada Kaoru?... no puede ser… eso es cierto?!
Todo eso y mucho más en el capítulo 17 de "Una promesa de amor eterno"
Matta-ne
Kisa-Chan-sohma
