Primero lo que todos saben, los personajes no me pertenecen y odio a J.K. por eso, a los q están por aquí por error pues les recomiendo que se tapen los ojos y se vallan.
Segundo este fic es para the Counselor.
La poción de amor del ángel caído
CAPITULO 1
Perdidos
Se ahogaba del deseo, su cuerpo desnudo pedía mas que el simple roce de las sabanas que lo acariciaban suavemente, aumentando su agonía y necesidad, "moría por un poco de sexo, unas cuantas caricias", Parkinson se negaba por tener un compromiso serio¿Donde estaban aquellos que proclamaban su deseo por el?", tendría que buscarse a alguien para no pasar otra noche de insatisfacción.
Vestido adecuadamente caminaba solitario por los pasillos de Hogwarts, buscando a alguien digno, hubiera preferido que fuera de Slythering. No encontrando opciones agradables, solo a Dean Thomas de Gryffindor, bastante disponible, pues basto con chocar con el intencionalmente para que le detuviera, y le atrapara en un beso salvaje al cual respondió. Pronto las caricias aumentaron teniendo que recargarse sobre la pared más cercana, en su interior el fuego le quemaba, el lugar ya no era el adecuado para lo que vendría.
Buscando privacidad se toparon con Potter, quien desde hacia tiempo arruinaba sus noches. Siempre conocía su paradero, ignoraba como lo hacia, y no pensaba preguntarle, al principio solo le miraba dejándole un sentimiento de vació o culpabilidad, no lo entendía bien, hasta que comprendió, lo deseaba para él.
Lo sabia ese Potter estaba perdido por él, eso le permitía a su ego incrementar al grado de sentirse mas sensual y deseable que nadie en el mundo entero, su sonrisa se amplio dentro de aquel beso, condujo sus manos al cuello de aquel Gryffindor lujurioso, sus ojos se cerraron de placer, quiso arrastrarlo al suelo consigo y embriagarse con los gemidos que le arrancaría contaminando con ello el silencio, su cuerpo necesitaba mas.
— ¡Suelta a Malfoy inmediatamente!— grito Harry apuntando la espalda de su compañero de casa. Dean se tenso por la llegada inesperada de Harry, bien sabia que no debía mantener ningún trato con Slytherings en tiempos tan revueltos como esos.
Su enojo no le cabía en el cuerpo, ese Malfoy no perdía oportunidad de enredarse con los de su casa, mas no era eso lo que le enfurecía hasta ese grado, si no que lo hacia a propósito para fastidiarle mas la vida.
Deán Thomas escucho en la voz de Harry el enojo, miles de veces les dijo que mantener cualquier tipo de relaciones con Slytherins era peligro inminente, y en contraposición Malfoy era algo irresistible, mas no lo provocaría.
— ¡Sube las manos hacia arriba mostrando la señal de no estar bajo la Imperios! — Ese fue un método extraordinario surgido del ED, consistente en mostrar un numero con la mano derecha. Ese numero era la identificación de cada uno de los integrantes, que a su vez otro grupo formado por tres personas que también tenían el mismo digito, a si que con la izquierda se indicaba el otro numero clave, obviamente este numero solo se recordaba cada vez que otro integrante lo preguntaba. Era simple pero útil.
—Si Harry, ya las tengo arriba —Dijo además de mostrar su clave.
—Oye Potter y si, soy yo quien no lo suelta¿Que harás? —reto Malfoy abrazándose mas a su acompañante.
Quería saber hasta donde llegaba Potter, que tanto le importaban sus enredos amorosos, con esos pensamientos inicio una serie de besos sobre el cuello de Dean, dirigiéndole miradas tentadoras a Harry, el otro se mantenía rígido ante la posibilidad de recibir una maldición por parte de Harry, quien agito su varita como recordando opciones para hechizarlo.
—Malfoy, será mejor que me vaya — Dean con todo el autocontrol del mundo menciono esas palabras aunque lo que realmente quería era llevarse a la cama más próxima aquel cuerpo terriblemente tentador, lamentablemente ese placer podría costarle su expulsión del ED y otras consecuencias más.
Malfoy mostró una mueca de decepción. Su plan se fue abajo. Empujo al Gryffindor lejos, se acerco a Harry de la forma mas arrogante mostrándole su desprecio, que solo le tenia a el, le odiaba profundamente. Dean se retiro tan pronto como pudo, en el lugar se respiraban problemas, de esos que se convierten en terremotos y arrasan con todo a su paso.
—Ni creas Potter, que me arruinas la noche. —le escupió socarronamente.
—Métete con quien quieras pero no con mis compañeros- esa era una muy buena excusa para sus actos frente a los demás, pero no para el rubio.
—Entonces con tus compañeros no¿Contigo si?- le reprocho —le reprochó — ¡Estas perdido Potter! —dijo burlonamente mientras le abrazaba por la espalda. Deseaba provocar a Potter, para burlarse de su reacción. Aspiro el olor de su cabello, lentamente le rodeo hasta quedar de frente. Nuevamente, entrelazo sus manos detrás del cuello de Harry quien no lo rechazaba, se mantenía inmóvil le sonrió con coqueteo, pegando mas su cuerpo, Harry siguió con su actitud y sobre todo sereno ante su enemigo, quiso demostrarle que su cuerpo a el no le causaba ningún efecto, absolutamente nada.
— ¿Que no me sientes Potter?—dijo rozando sus labios varias veces, le provocaría hasta que reaccionara. —Crees que soy un tonto, que no me doy cuenta de tus miradas acusadoras, vacías, fugaces, soy conciente hasta de la melancolía que las rodea cuando estoy con alguien más.
Recordaba claramente aquella ocasión en que lo había encontrado cerca del lago con un Griffindor encima, ambos desnudos disfrutando de la gloria, fue la noche en que además de encontrar sexo se encontró con los sentimientos de Harry, aun debajo de aquel cuerpo descubrió en su mirada ese sentimiento, pero lo burlo guiñándole un ojo e invitándolo a sumarse a ellos con descaro, gimiendo aun mas fuerte.
Harry había avanzado hasta ellos, le llamo la atención a su acompañante quien se fue sin despedirse, vistiéndose en el camino, invoco una manta para cubrir a Malfoy y le pidió que dejara de hacer eso, el le respondió lanzándole la manta en la cara, tomo sus ropas y se fue.
Desde entonces todas sus citas se venían a bajo. Potter aparecía de la nada para condenarlo a ala abstinencia total que ya le mortificaba al grado de solo pensar en el sexo con quien fuera, incluso con el mismísimo Potter quien tampoco cedía a su capricho.
— ¡Estas loco Malfoy, tanto sexo ya te nubla la vista! — respondió sarcásticamente tal como aprendió de el. En el fondo temblaba lleno de temor a herirlo con sus palabras.
—Te recuerdo que desde hace una semanas tu me mantienes en abstinencia¿me reservas para ti, no¡Anda tómame de una vez! — Ofreció. Harry escucho esas palabras con la arrogancia marcada en la voz de Malfoy, y se pregunto el por que no podía ser de otra forma.
Malfoy disfrutaba de la frustración de Potter, se llevaría la gloria con su última carta, la infalible.
—Déjate de juegos y vete a dormir —sugirió Harry a Malfoy. La mente de este último ya ideaba un plan perverso para el otro, poso su cabeza sobre el hombro y se abrazo aun más.
—Te quiero Harry —su voz fingida tembló al soltar aquella mentira, así era el juego, luego le miro a los ojos para que le creyera, intento besarlo pero Harry no correspondió, por el shock que le causo la confesión, Malfoy cerro sus ojos bajo la mirada del otro.
Harry perdió su autocontrol con esas palabras, dejándose caer a los labios del enemigo que los mantuvo cerrados esperando respuesta, en el instante en que los rozó Malfoy aparto su rostro llevándolo hacia su hombro, cerca del oído.
— ¡Tonto! has caído en mi red— diciendo esto lo empujo contra la pared, se rió al verlo ahí con los ojos a punto de soltar las lagrimas, sus facciones endurecidas del coraje— ¡Que fácil es engañarte Potter!
—Pues yo si te quiero — confeso en un grito angustiado, Malfoy se acerco nuevamente al cuerpo de Harry al escuchar lo que dijo, lo hizo como pidiendo consuelo. Le miro a los ojos y después a los labios que después de rozar junto con los propios, ambos se miraban expectantes. Frente a frente, Malfoy tomo la palabra.
—A mí que me importa que te hayas quedado queriendo solo, ese es tu castigo - le dijo fríamente sin alejar los propios labios de los de Harry, finalmente a modo de despedida lamió suavemente el labio inferior del otro, y se alejo.
—Querer no es ningún castigo Malfoy es algo maravilloso, aunque no me correspondas, el amor que siento por ti me hace sentir vivo.
Y era cierto, el amor le hacia sentir feliz por cualquier cosa, el solo sentir ese no sabia que por Malfoy, movía su mundo.
—Tu no puedes quererme, si acaso querrás revolcarte conmigo nada mas, así que párale- diciendo esto Malfoy termino por irse, otra vez Potter arruinaba la noche, ya no tenia ganas de nada.
Harry retorno camino a su casa. Como no era tan tarde se encontró con gente despierta, entre ellos a sus dos amigos a quien ni siquiera dirigió una mirada. Subió a sus habitaciones donde fue alcanzado por Ron Weasley.
— ¿Que te pasa Harry? —Tenia tiempo queriendo preguntarle a su amigo el porque de su estado tan extraño, a veces alegre y otras furioso con todos.
—Nada ron, que estoy enamorado de una persona —Contesto con una sinceridad y tristeza en su voz.
— ¿De quien te has enamorado Harry? -pregunto sorprendido.
— ¡Estoy enamorado del idiota de Malfoy! —le dijo con resignación.
Ron no supo que decirle, Malfoy si que era una muy mala persona, de hecho arrastraba una reputación que ni con agua bendita se quitaría. Además dudaba que algún día le correspondiera a su amigo. Los amores difíciles estaban de moda, y al igual que la moda esperaba que pasaran, sin retornar.
Harry se acostó a dormir, tuvo suficiente por ese día, antes guardo su mapa del merodeador en su baúl, mañana sería otro día para lidiar.
Ron no terminaba de creer en las palabras de su amigo, como había llegado a enamorarse del perdido de Malfoy, bueno Harry era también un perdido, pero por Malfoy. ¡Qué locura!
Fin del Capitulo 1
N. A. Bueno este fic esta inspirado si así se dice, en el agobio de un terrible dolor de cabeza, por lo tanto no se q tal este y su continuación pues estará sujeta a sus reviews.
