Ante su declaración y después de aquel silencio, Hermione se sonrojó, estaba seguro que él mismo estaba en las mismas condiciones en ese momento. Temía lo que Hermione, pudiera pensar de esa posibilidad, así que tomando fuerza de lo más profundo de su ser, por fin hablo.

— ¿Tan malo te parece?

Ante su tono, Hermione, busco su mirada.

— No, no es malo pero no me podrás negar que es un poco extraño, tú estás con Ginny, lo nuestro es un poco imposible.

"Es como tu hermana"

— ¡No lo es!

Estaba cansado, siempre en momentos tan intensos como aquellos la bendita voz aparecía y arruinaba el momento, pero ya no lo iba a permitir, ya no más, estaba tan perdido en sus pensamientos que por poco se le va el hecho de que Hermione, también había gritado algo.

— ¿La escuchaste, Hermione?

La castaña trago saliva antes de contestarle, era obvio que aquella conversación era difícil para ella.

— Si, me dijo que soy como tu hermana.

— Algo así me dijo también, la verdad me estoy cansando.

— Es cansado, y más cuando piensas todo lo contrario.

Después de hablar, Hermione, evidentemente sorprendida por sus palabras apretó los labios y bajo la vista avergonzada.

— ¿Eso piensas?

Trato de ocultar la emoción en su voz, pero era difícil, muy difícil. Hermione, ante sus palabras se sonrojó y trato varias veces de hablar, fallando penosamente en el intento, era evidente que los nervios la estaban traicionando y la verdad no supo si esto era bueno o malo.

— Bueno, yo... Harry, veras…

Trato de ponerle atención a las palabras de su amiga, pero el hecho de que en su interior dos voces estuvieran combatiendo le complicaba un poco la tarea, quería quejarse pero no lo hacía porque por alguna razón la voz de aquella mujer iba perdiendo fuerza.

— Deja de tener fuerza.

Hermione, giro su cabeza hacia él y al verlo a los ojos la vergüenza desapareció de su rostro, dejando una seriedad increíble en él.

— ¿Crees que estamos locos?

Medito un poco las palabras de su amiga, ya había pensado en esa posibilidad y por alguna razón no le convencía del todo, él estaba seguro que era algo más.

— No, no lo estamos, aun así lo único que quiero saber es que me pasa.

— Más bien que nos pasa.

Le dio la razón a su amiga con un asentimiento de cabeza.

— ¿Será una maldición?

Ante la pregunta de Hermione, él chasqueo la lengua, ya posibilidad de un embrujo también lo había desechado, él sabía que la culpa de todo la tenía Rowlang.

— Es, esa mujer.

— ¿Qué mujer?

— Rowlang, estoy seguro que ella es la culpable.

— Harry, eso fue sólo un sueño.

— No fue un sueño, Hermione, estoy seguro que la voz que escuchamos es la de Rowlang.

— Pe…

Hermione, no le pudo decir más porque en ese momento unos gritos llamaron su atención, ambos voltearon y se encontraron con Ginny, que evidentemente molesta se acercaba a ellos, era claro que estaba enojada por la poca atención que Harry, le había prestado desde aquella mañana.

— Amor, hasta que te encuentro.

Sonriendo como quinceañera la menor de los Weasley llegó a abrazarlo, no pasó desapercibido para él, el hecho de que Hermione bajaba la cabeza para no ver tal escena, fue ahí que sintió como la voz de su corazón iba perdiendo fuerza para que aquellas extrañas ordenes captaran por completo su atención.

"Ginny, es muy importante"

"Ginny, es pelirroja"

Le partió el alma ver como Hermione, levantaba la cabeza y le sonreía forzadamente, supo lo que pasaba, supo que aquella voz le estaba ordenando sonreír aun cuando tal vez ella no quería hacerlo.

"Ginny, es pelirroja, por eso tú la debes amar"

"Es una bruja tan poderosa, inteligente, perfecta"

"No la amas, es mentira"

"Amas a Hermione, la amas"

Aunque lejana, aún era capaz de escuchar la voz de su corazón, rápidamente dirigió su vista hacia Hermione, ella parecía tener una pelea interna, estaba seguro contra quien peleaba la chica, estuvo así observándola unos segundos hasta que pareció surgir un ganador, para su mala suerte, Hermione, le sonrió. Al ver esta sonrisa en el rostro de su amiga no pudo evitar sentirse miserable, suspiro tristemente, iba a decirle algo a Ginny, cuando se percató en un pequeño detalle.

Los ojos de Hermione, no sonreían. Al contrario, aunque la joven sonreía había lágrimas retenidas en sus ojos, él supo que aquellas lágrimas provenían del corazón de la castaña. Al verlas no pudo evitar sentir un poco de esperanza ya que algo le decía que no todo estaba perdido, sólo era cuestión de luchar.

— Vamos Harry, hace frio.

"Ve con ella, obedécela"

"Complácela, besa el suelo donde pisa"

"Es pelirroja, no lo olvides"

— No, Ginny.

Ante su negativa, la pelirroja abrió la boca sorprendida ya que no estaba acostumbrada a que él se negara a algo que ella le pedía, soltó un bufido hizo un pequeño berrinche y dio media vuelta alejándose de ahí.

De nuevo él y Hermione, estaban solos, su amiga al ver lo que había hecho le sonrió con sinceridad, sabía que ese era el inicio de una lucha, una lucha que ambos combatirían.

— Te ayudare a descubrir la verdad, Harry.

— Juntos lo haremos.

Los dos sonrieron y se quedaron unos minutos observándose a los ojos, aquel momento era tan íntimo, sabían lo que pasaría si continuaban acercando sus rostros de esa manera, en su cabeza aquella voz gritaba desesperada.

No pueden son hermanos!"

"¡Tú amas a Ginny!"

"¡Tú amas a Ron!"

¡"Lo suyo es imposible!"

"¡CORRE LA CARA, NO PUEDEN, NO PUEDEN!"

¡"NO DEBEN, ESTA PROHIBIDO, NO DEBEN!"

"ELLOS, SE AMAN ROWLING"

"AUNQUE LO QUIERAS DISFRAZAR CON AMISTAD"

"El AMOR TRIUNFARA, YA LO VERAS"

Sus labios se tocaron poco a poco, esa voz dejo de escucharse en su cabeza o al menos así fue para él, sin importarle nada se dedicó a besar a Hermione, en un tierno y apasionante beso.

Porque juntos descubrirían la verdad, demostrarían que sus corazones eran más fuertes que aquella voz, sabían que tarde o temprano su amor triunfaría, para esto no estaban solos, lo sabían, tenían de aliados a aquellos "ilusos" a aquellos "que leen entre líneas"

Se separaron con una sonrisa en los labios, ese día iniciaba su lucha, en sus cabezas la voz no dejaba de gritar desesperada pero ellos simplemente la ignoraban.

"No pueden, no deben"

"Eso está mal"

"Son hermanos"

"¡NO DEBEN, NO DEBEN!"….

Una rubia despertó de su sueño un tanto alterada, sudaba un poco, grito varias veces "no deben, no pueden… son hermanos" estaba tan alterada que por un segundo no reconoció su propia habitación, parpadeo un par de veces y cuando lo hizo pudo ver en la pantalla de su computadora un pedazo de historia, su historia… la historia que ella había creado.

Releyó el párrafo que había escrito hace tal vez unas horas.

"Harry se encontraba en la orilla del lago de Hogwarts después de un tiempo de paz, estaba tan perdido en sus pensamientos que no sintió que alguien se sentó a su lado, a los pocos segundos levanto la mirada y encontró ahí a la chica que lo había hecho tan feliz esos últimos meses, su novia Ginny, y no muy lejos de ahí disfrutando de la compañía de ambos estaban Ron y Hermione, por fin esos dos se habían declarado su amor, cosa que lo tenía más que contento, su vida por fin era p…"

Termino de leer y entonces recordó su sueño ¿Cómo había llegado a eso? Sin duda necesitaba un buen descanso, ya que por alguna razón aquel sueño del cual había despertado hace unos momentos no dejaba de aparecer en su cabeza, no quería aceptarlo pero el hecho de ser ella la que no dejaba hablar a los corazones de sus personajes le afecto y sin duda la puso a pensar, si Harry en verdad existiera ¿Estaría de acuerdo en el como había llevado su vida hasta entonces?

Trago saliva porque sabía la respuesta. No… no estaría nada feliz.

La idea de que tal vez era hora de escuchar a aquella otra "tribu" llegó a su cabeza, se sintió un poco mal ya que ella misma se había burlado de ellos en una ocasión. Negó con la cabeza, en verdad necesitaba un buen descanso, pero antes de eso selecciono el párrafo que había escrito y lo borró.

Sin planearlo una sonrisa se dibujó en su rostro, tal vez era lo mejor, tal vez era hora de escuchar a su corazón. Dio un pequeño bostezo apagó la computadora y se fue a dormir.

— Te dije que serviría.

— No lo sé Hermione, ¿No es muy obvio?

— Para ella todo esto fue un sueño, Harry.

— Aun así, puede sospechar.

— No pasará, para ella eso es imposible ¿Tú creerías que los personajes que tu creaste te vienen a manipular para que hagas lo que ellos quieren?

— Bueno, viéndolo así tienes razón, sólo me pregunto ¿Por qué es tan ciega?

— No creo que lo sea, más bien ella lo sabe desde el inicio, solamente que le hace más caso a la razón, lo lograremos Harry, ahora vámonos tenemos trabajo.

— ¿Más?

— Desde el inicio sabíamos que esto no sería fácil, queremos estar juntos, tenemos que luchar por ello.

— ¿Ahora qué haremos?

— Llevar inspiración.

— ¿Inspiración, y eso?

— Para que aquellos que si vieron lo que hay entre nosotros, ese amor que nos tenemos sigan creyendo en él aunque los llamen ilusos, vamos, tenemos muchas cabecitas que visitar.

— No lo entiendo, se supone que la importante es Rowlan ¿No?

— Es Rowling, Harry. Y no creas que sólo ella es la importante, porque hay personas maravillosas que escriben cosas hermosas de ti y de mí, ellos ayudan a su vez a que más personas se quiten la venda de los ojos y así sucesivamente.

Harry, rasco su cabeza en una señal de que estaba muy confundido.

— Es raro.

— Lo es, así que te sugiero que no pienses en ello te puede dar jaqueca, debemos darnos prisa, los demás pueden sospechar.

Harry, suspiro.

— Lo sé, la verdad es que ya no aguanto a Ginny.

— Pronto terminara Harry, te lo prometo.

Y así antes de desaparecer tan singular pareja se dio un tierno beso en los labios, en un segundo Harry Potter y Hermione Granger desaparecieron de la habitación de la mujer que los había creado y tantas desiciones equivocadas los había llevado a tomar, porque ya era tiempo de hacerle caso a su corazón, ya era tiempo de que ella y todos los demás los dejaran ser felices, estar juntos, como siempre tuvo que ser.