El mejor campamento
-By Cherry Christina-

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Capítulo 2:
Prenda 1, ser muy buenos amigos

Transcurrida ya unas cuantas horas, Pilika no dejaba de pensar en las siete prendas que debía cumplir. No era capaz de hacerlo... ¿Y si le decía todo a Tao?. ¿Y si no hacía nada?. ¿Qué podría suceder? Nada malo, suponía. Pensado todo esto, salió de su cama y le dijo a Tao que ya iba a regresar.

-Vuelve pronto, Pilika-chan. -y le saludó.

-Sí, como no... -y se fue.

No sabía con certeza a donde se dirigía. En el amplio pasillo se encontró con la misma niña que le había llamado para el sorteo. Se saludaron.

-Hola -le dijo Pilika seria.

-Hola, Usui, mi nombre es Jeanne Tachikawa. -le dijo muy amablemente la niña.

-Qué tal, supongo que ya me conoces -no tenía ganas de presentarse- Ah, oye, Jeanne, ¿qué sucede si yo no hago ninguna de las prendas, o le digo la verdad a Tao?

-Hey!, ¿acaso no sabías? Tao es el guaperas de la escuela. Cualquier chica daría lo que sea por estar con él. ¿Piensas desperdiciar ésta oportunidad? -le dijo guiñándole un ojo.

-Pero aún no me has respondido. -y le cambió de tema.

-Bien, si no cumples ninguna de las prendas, según la tradición, el fantasma de Suzume Umiba te visitará y te quitará el sentimiento más valioso que tienes, es decir, el sentimiento de amar. -lo dijo con demasiada seguridad para Pilika.

-¿D-De veras que e-eso e-es ci-cierto? -preguntó Pilika, tartamudeando. Ella, a pesar de ser una niña muy valiente, le tenía miedo a los fantasmas: cuando era niña, vio al mismo de su abuelita. Quiso acercársele, pero, al tomarla de la mano, ésta, paso derecho. Se sintió frío, temeroso y áspero.

-De veras. A una chica, hace unos dos años atrás, se rehusó a cumplir las prendas, y vio al fantasma. Lo sé porque una niña, muy amiga de mi hermana, estaba junto con ella. Dice que se le acercó y que le dijo: "Sufrirás tanto como yo, te quitaré tu sentimiento más preciado, el de amar." y que el espíritu de ese fantasma, se le entró y que salió con una pequeña caja de color rojo. La pobre chica lloraba de dolor, y sus ojos perdieron el brillo que los caracterizaba. Luego de ese acontecimiento, perdió a todas sus amigas y se fugó de su casa. Nadie más, desde ese entonces, supo de ella. Sus padres jamás la volvieron a ver con vida. -contó Jeanne, la chica de ojos rojizos. Pilika por poco y no cae desmayada- Es por eso que debemos asegurarnos de que se cumplan todas las prendas. Pero si tú te rehúsas...

-¡Vale! -gritó Pilika- Haré todas las prendas, ya que no quiero perder mi sentimiento más preciado. Muchas gracias, Jeanne-chan. -y volvió a su habitación.

-De nada, Usui.

-Por favor, llámame Pilika, ¿sí?

-Claro, Pilika.

Y Pilika regresó a su habitación.

-¿A dónde fuiste? -preguntó despreocupado desde la cama Ren. Ella estaba lista para decirle "¿Qué diablos te importa?" Pero recordó las siete prendas, y sus consecuencias si no las cumplía. Entonces le respondió:

-A preguntar algo, Ren-chan.

-¿Algo como qué? -él estaba muy curioso.

-Ah... Algo que tú nunca entenderás. -le dijo, muy pensativa- Oye, ¿es cierto que tú eres el guaperas de la escuela? -y lo miró.

-¿Yo, el guaperas de la escuela? No lo sé -le dijo Ren, pero parece que mintió.

-¿Cómo que no sabes?. ¿Acaso no te das cuenta cuando muchas chicas suspiran por ti?. ¿Acaso no te das cuenta cuantas chicas quisieran estar como yo, aquí, al lado tuyo? -le dijo indignada.

-¿Qué?. ¿Acaso tú no quieres estar conmigo? -la miró fijamente. Ella estaba en la otra cama, así que no tardaron mucho en conectarse ambas miradas.

-No, no es que yo no quiera... El destino nos unió, para que seamos buenos amigos. -y ella se salió de la cama y se paro junto a la de él. Le extendió una de sus manos, en forma de amistad.

-¿Buenos amigos? -le preguntó.

-Buenos amigos -y él se sentó en la cama y le extendió su mano derecha. Listo, fase uno completada. Habían hecho un pacto, el de ser buenos amigos.

-¿Qué te parece, Pilika, si salimos a ver el lago? Y de paso, vamos a tomar algo refrescante, ya que está haciendo mucho calor.

-Acepto. -y lo tomó del brazo. Ella lo tomó como una especie de cita. Wow, tener una cita con el guaperas de la escuela, ¡ese era el sueño de quién sabe cuántas chicas de su edad! Pero ella no le dio mucha importancia, ya que amaba a una sola persona: Lyserg. Ella daba cualquier cosa por estar para siempre al lado de él.

-¿Qué deseas, jugo de naranja o un submarino?. ¿O acaso un licuado de bananas? Dímelo, no te preocupes, yo pago. -le dijo Ren. Se habían sentado en una mesa cercana al lago. Eran eso de las seis y media de la tarde. Empezaba a oscurecer.

-Bien, si tú pagas, quiero un submarino. -le dijo Pilika mirando detalladamente el lago.

-Muy bien. ¡Camarero, deseamos un licuado de bananas y un submarino! -gritó Ren.

-¡Enseguida señor! -le gritó un joven de más años que él.

Cuando las bebidas llegaron, no sabían de qué hablar, así que Ren le preguntó:

-Oye, ¿qué es lo qué más deseas ahora?

-¿Qué es lo qué más deseo ahora? Mmm... no lo sé. Tal vez no desee nada. O deseo que sigamos siendo muy buenos amigos. -respondió Pilika como para salir del paso- ¿Y tú?. ¿Qué es lo que más deseas?

-Yo deseo... ¿qué deseo?... un beso... -dijo muy dudoso.

-¿Un beso?. ¿Tienes novia? -preguntó sorprendida, ya que si hacía todas las prendas de una, iba a estar en un grave error.

-No, pero, no estaría mal hacer la prueba. -y la miró. ¿Estaba insinuando que quería besarla? Ella no podía, ya que no estaba preparada, y mejor aún, ya quería a alguien.

-Disculpa, -y evitó su mirada- pero ya tengo novio. -Mintió. Sólo era para no perder ninguna oportunidad con Lyserg.

-No me refiero a ti. Me refiero a ella. -y señaló a una muchacha que trabajaba en el pequeño bar del lago. Era alta, poseía cabello largo y platinado y de muy buena figura... ¿Jeanne? Sí, ella misma.

"Los chicos como tú siempre se guían por sus hormonas" -pensó Pilika.

-Eso no es verdad. ¿Quieres que te bese? -y le sonrió. Pilika había olvidado que tenía una extraña habilidad de adivinar los pensamientos. Inmediatamente, giró su cabeza de un lado para el otro, en señal de negación. Ella ya se había terminado su submarino, a pesar de que hacía calor.

-Ya van a ser las siete, no quiero perderme mi novela preferida. -cambiando de tema le dijo Pilika.

-¿Cuál es? -le preguntó

-Se llama "Amor salvaje". Es una bella historia de amor, basada en un libro de una autora japonesa, una de mis preferidas. Creo que hoy es el último capítulo de la serie. ¡No me lo quiero perder por nada del mundo!

-Ya la leí. Termina en-- -y paró cuando sintió las manos de Pilika taparle la boca.

-No quiero que me cuentes el final. -le dijo seria.

-Está bien, pero, ¡suéltame! -le gritó ya que se estaba quedando sin aire.

-El último que llega a la habitación, ¡cola de perro tendrá! -y salió corriendo rápidamente Pilika rumbo a la habitación, dejándolo a Ren con la cuenta del bar y con medio licuado de bananas para tomar.

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Notas de la autora:

Segundo capítulo de éste maravilloso, esplendoroso y grandioso fic (Mucha autoestima! xD) de a poquito se iran develando más cosas para que el fic se haga más interesante!!!

Gracias a quienes leen y/o dejan reviews, son muy importantes para mi n.n

Bien, muchos besitos y ¡no se olviden de que aquí hay alguien que espera ansiosamente sus reviews!