Guía de las Hermanas Andley para conseguir Marido.

Capitulo 8

3.- Cuando de trate de Perdonar, Se una Dama

Cuando se trate de Olvidar, Se un Elefante.

By Xcaret

Pairings: Danna – Ellioth, Candy – Terry, Annie – Albert, David Copperfield – Claudia Shiffer

CategoryRomantic, Comedy

Raiting: PG- 13, yo digo cuando habra NC-17

DisclaimerYo no poseo a los personajes de Candy. Ellos pertenecen a sus creadores y respectivos socios comerciales. Esta solo es una historia escrita de fan para fans, sin fines lucrativos.

En calidad de Universo Alterno.

FEEDBACK: o Señor Copperfield – dijo Ellioth algo alterado. – solo llamaba para saber de la salud de la señorita Kotkin.

-- Se encuentra mejor, gracias por llamar, le diré que usted hablo entrada la noche.- corto rápidamente.

-- Gracias. – colgó.

David intuía que el era el pesar de su hija. Por otro lado Ellioth se desconcertó por quien le había comentado, su abuela era una gran fan de ese ilusionista, tanto que cada vez que se presentaba en Chicago ella estaba en primera fila con el, porque su abuelo, no le gustaba ese tipo de espectáculos, así que no le fue difícil identificar la voz con el nombre.

El pensaba que Danna tenia un amante, la conversación de la tarde le hizo pensar en la posibilidad, mas sin embargo lo había confirmado y que clase de amante tenia, uno rico y además famoso. Tenia que averiguar si eso era cierto. Así que llamo a su socio para que este investigara.

-- Si Robb, primero vi una casa que me interesa es de estilo colonial, muy antigua.

-- Sabes que tendrás que hacer remodelaciones, Para que la emplearías, ¿algún hotel, Spa, o casa de reposo?

-- La verdad aun no se pero me ha encantado, tiene unos jardines preciosos así como un portal de rosas, uno que parece una cascada. Perteneció a una familia importante de hace siglos averíguame a quien, no creo que sea difícil averiguar al respecto.

-- ¿Esta bien, sabes en cuanto esta la oferta?

-- Si en 1 y medio. Es la oferta inicial. No se si hay mas ofertas.

-- ¿Dólares?

-- No, Euros, así que espero que puedas darme información al respecto.

-- ¿No crees que es una propiedad sobrevaluada?

-- La verdad si la vieras no lo creerías. Tiene hasta salón de baile.

-- Bueno al parecer es una ganga. ¿Es todo, Ellioth?

-- No, quiero que me investigues a esta una chica,

-- ¿Y eso? ¿Audrie lo sabe?

-- No y no será tu el que se lo diga, esta al mando del proyecto del postre en cuestión, así que quiero saber todo al respecto de ella y la relación que tiene con David Copperfield. – afirmo el joven

-- David Copperfield, ¿el Ilusionista? – pregunto dudoso.

-- No el de cuento de Charles Dickens, idiota, - dijo el molesto – si ese, Copperfield quiero que me investigues. Y te doy tres días.

-- ¡Tan poco tiempo!- negó el joven – pero apenas me dará tiempo para poder sacar algo en el beat para ver si alguien mas me da información.

-- No quiero, que la busques así, contrata gente especializada, solo quiero saber quien es ella.- dijo Ellioth omitiendo que en verdad quería saber quien era David Copperfiel para ella.

-- ¿Como se llama la chica en cuestión?

-- Kotkin, Danna Kotkin, Si con K ambas.

Colgó el teléfono, y se dispuso a dormir al siguiente día se disculparía con ella y trataría de sacarle información al respecto de dicho amante.

El nuevo día llego y como tal las responsabilidad para ambos era latente, mientras Danna preparaba un desayuno ligero, David la observaba desde la barra desayunadora, era un lujo poder disfrutar de la comida que preparaba su hija, si por algo quería llevársela a su hotel sabría bien que ella llevaría las riendas de los restaurantes de este, y que en un futuro sabría el manejo del hotel. Pero ella era testaruda en eso, no quería saber nada del hotel, menos de los restaurante, lo único importante era esa mansión que tanto quería comprar.

Salieron de casa rumbo a la empresa manejado el Padre de esta la camioneta de la chica, al llegar ella sabia bien que no podía entrar junto a su padre si bien era sabido, nadie sabia de la existencia de Danna como hija del ilusionista, así que ella entro por la parte trasera de la empresa, mientras el ilusionista entro por la principal con el pretexto de tener una cita con Gerald que era el único que sabia la verdad entre ellos a parte de Sean, quien una vez tomo la llamada y al saber quien era no dejo de presionar a Danna con saber mas al respecto. Así que Danna le contó su secreto y el le revelo por la confianza la realidad de su sexualidad quedando por sentado que solo ellos conocían la verdad.

Al llegar el ilusionista causo revuelo con su presencia, ya lo habían pasado con Gerald, quien estaba nervioso con su visita.

-- Gerald, esto es solo porque quería pasar mas tiempo con mi hija – se excuso el padre de la chica.- aunque se muy bien que se accidento y aun sigue trabajando.

-- Le dije a Danna que se quedara en casa por unos días para descansar, pero no quiso, le intereso la bonificación del proyecto GK – dijo el CEO.

-- Háblame más de ese Knight.

-- ¿Paso algo? – pregunto el jefe.

-- Llamo ayer entrada la noche, ¿es un tipo casado que le gusta molestar a las jovencitas acaso? – pregunto como imponiendo su autoridad.

-- Mira David, Ellioth Knight es dueño de varios restaurantes de comida rápida, gourmet, y cafeterías, de hecho Danna trabaja en un proyecto de postres para el en la nueva franquicia de cafeterías las cuales serán lanzadas a nivel mundial. Se que su familia es muy importante en New York, y en Chicago apenas se dan a conocer, No es casado, aunque me sorprendió que portara una alianza, algo comento de una promesa, pero no es casado.

-- Gracias Gerald, una cosa mas, quiero un menú completo infantil, fue un requisito que nos pidió el nuevo gobierno.

-- Lo daré a tu hija.

David se dio cuenta que su hija solo vio la argolla y lo supuso esa era una opción factible, ya mas relajado, y después de despedirse del jefe de su hija paso a la oficina de Danna.

Danna por el contrario así como llego se dirigió a su despacho, obligándose a concentrarse en su trabajo, en lugar de en la idea de que estaría con Ellioth toda la tarde. Hizo un par de llamadas y realizo papeleo que tenia pendiente. De repente vio que abrían la puerta, Sean le daba entrada al padre de ella a la oficina.

Estando solos ya pudieron hablar con mas libertad

-- Sean ya sabe de venir por mi cuando Taxi llegue por mi. – dijo David.

-- Bien, que paso con Gerald, - inquirió ella- te tardaste.

-- Bueno, es que le pedí un menú nuevo para el hotel, un menú infantil.

-- ¿Qué? ¿Por qué no me lo pediste a mí? – dijo la joven

-- Porque yo deduzco impuestos si hago el trato con la empresa de tu trabajo, en cambio si lo haces tu sin cobrarme, se ira en impuestos y creo que es mejor que ese dinero se vaya a alguna de las obras de caridad de tu abuela, o sea, mi madre.

-- Por cierto, ¿Cómo esta ella? – pregunto la joven sabiendo que tocaba un tema delicado. – ¿se encuentra bien?

-- Si, gracias por preguntar, también es tu abuela. – dijo el mago seriamente.

-- Lo se, pero ella no me quiere- lo segundo lo dijo para ella.

La platica bajo de tono y se fue relajando mas, iban a ser las diez de la mañana y a las once estaba programada la salida a Las Vegas. En eso entro un joven alto, atlético, no del agrado del ilusionista.

-- Señor Copperfield, su taxi esta en la entrada principal.

-- Gracias Sean- dijo el con una sonrisa forzada –bueno cari, será mejor que aquí nos despidamos, espero que el jueves a mas tardar estés en Las Vegas. El viernes es el estreno, así que no quiero que llegues ese día apresurándote.

-- Esta bien me dará tiempo para buscar un vestido,- dijo ella.

-- No, ya esta todo listo así que no necesitas mas equipaje que tu bolso y tu maquillaje.

-- Ok I'll be there for you, dad.

-- Cari – dijo abrazándola – me voy preciosa.

Salio de mago siendo acompañado de Sean, con la orden de alejar a todo el que quisiese acercarse a el, mas que nada era porque el Ilusionista debía ser tratado ahí como un cliente mas, no como una celebridad.

Después de dejarlo en el taxi, casi voló el joven hacia el laboratorio donde se encontraba Danna ya trabajando. Al entrar vio que ella estaba en el teléfono. Así que espero.

-- Abuela que sorpresa tan agradable – dijo la joven, al no – ¿Hay algún problema?

-- No del todo. De hecho, es lo que yo estaba deseando.

-- ¿El que?

-- Una oferta para comprar la Mansión de las rosas.

Danna trago saliva al escuchar y agarro fuerte el auricular del teléfono.

-- ¿Una oferta?- tartamudeo- Eso es... es fantástico, abuela. ¿Es de alguien que conozcamos?

Pensaba un poco resignada que si ella no compraba la casa, deseaba que al menos la tuviera una familia agradable.

-- El de bienes raíces me ha dicho que se trata de un Roberta Hamilton. Es de New York.

-- Ha de ser algún turista – comento Danna, intentando escucharse alegre.

-- No, no lo creo.

-- Abuela, te conozco ¿hay algo que no me estas diciendo? – dijo ella notando la voz nerviosa de la mujer.

-- El de bienes raíces me ha dicho que el hombre esta interesado en las especificaciones urbanísticas del distrito donde se ubica la casa. Se que no hay tales cosas así fuera de los limites de Lakewood. – dijo la abuela irritada.

-- ¿Y crees que ese Hamilton lo que en verdad quiere es hacer algo comercial con la mansión? –pregunto la joven. Tiene sentido.

-- Pues si, pero al verdad es que no estoy segura de querer ver mi casa convertida en un hotel o Spa.

-- ¿Tienes que darle una respuesta enseguida?

-- No, la oferta sigue en pie diez días mas – finalizo la anciana.

-- Entonces piénsalo a lo largo de esta semana – le sugirió Danna – Talvez en algún momento alguien te haga otra oferta que te guste mas.

-- No lo se,- contesto su abuela, preocupada- no hay mucha gente por aquí que pueda permitirse pagar lo que vale esta casa. Y los compradores que no son del lugar no tienen ganas de mudarse a vivir en Lakewood. A lo mejor debería bajar el precio para atraer alguna familia joven y agradable de los alrededores.

-- Abuela – le dijo Danna- Estamos hablando de tu retiro, El abuelo aunque te haya dejado mucho dinero los tiempos cambian en su momento fue mucho dinero, lamentablemente se perdió mucho en el transcurso del tiempo, tus reservas se están acabando y el mantenimiento de la casa es muy caro. Tienes que obtener el mejor precio posible.

-- Tienes razón, Supongo que no puedo preocuparme de que será de la casa una vez que la haya vendido. Aunque pienso que a lo mejor acepto la oferta de tu padre.

-- Eso no abuela – dijo Danna- sabes bien que no aceptaría que papa comprara la casa, se que te daría el doble si se lo pidiera, pero no.

-- Muchacha testaruda.

-- Te llamare esta noche. Te quiero, tengo mucho trabajo.

La chica colgó pero sintió que alguien estaba detrás de ella.

-- ¿Te quiero? No se si era tu abuela o el ilustre y guapísimo señor Knight.

Danna volteo asustada mas no había reconocido su voz cuando vio de quien se trataba apuntó con el dedo a su atractivo compañero de trabajo.

-- Era la abuela, metiche.- dijo ella.

-- A ese hombre le gustas Danna – afirmo el joven, bebiendo de su sopa.

Ella sonrió irónica.

-- Ese hombre lleva una argolla y sabes lo que significa Sean.

-- Ya me he dado cuenta. Una pena, por cierto. Habrían hecho una muy buena y bonita pareja.

El recuerdo del beso de Ellioth, acudía a la mente de ella desde que había cerrado la puerta la noche anterior, volvió a presentársele. Danna desvió la mirada, con las mejillas rojas de vergüenza.

Sean se inclino a hacia delante quedando muy cerca de ella observándola fijamente a los ojos.

-- ¿Qué paso? – dijo en un susurro.

Danna comenzó a ordenar un montón de informes e intento sonar despreocupada.

-- No se a que te refieres.

El sonrió.

-- Déjame repetir la pregunta. ¿Qué paso anoche cuando el te dejo en tu casa?

Ella se echo hacia atrás, indignada.

-- ¿Cómo demonios sabes tu eso?

Sean acerco el tazón a la boca acabando la sopa, manteniendo a Danna en vilo hasta dejo la taza en la mesa, con un suspiro de satisfacción.

-- No se habla de otra cosa en el restauran de Patricia esta mañana.

Llena de pánico, Danna se levanto de su asiento acercándose por lado a el.

-- ¿Qué?

El rió y se levanto alzándole la barbilla.

-- Era broma. Anoche tuve una romántica cena con una hamburguesa y un libro bastante malo y lo vi pasar con el coche – explico y adopto una expresión dudosa- y juraría que eras tu la que iba en el asiento del copiloto.

Desarmada no le quedo más que contarle lo sucedido...

--... Y fue muy amable en llevarme a casa.

-- Y yo se que no puedes resistirte a los hombres amables – confirmo el secamente.

-- Ni siquiera entro a casa- añadió ella

-- Me alegra oír que practicas sexo seguro – dijo y le guiñó el ojo. Relájate – dijo tomándole la mano- Danna se que tu sentido de la moral es demasiado elevado como para tontear con un hombre casado. Pero entiende que eres algo deseable para estar en un pueblo como este.

-- Yo te digo lo mismo Sean.

El le sonrió avergonzado y entonces el carraspeo de un hombre los interrumpió. Danna vio hacia la puerta y el corazón le dio un salto cuando vio a Ellioth caminando lentamente hacia ellos, apartando educadamente la mirada.

Sean soltó la mano de Danna y se alejo un poco de ella. Mientras ella quería morirse de vergüenza, conforme Ellioth se acercaba.

Vestido en Pantalones azul marido y camisa gris, estaba tan irresistible como el día anterior, salvo por las ojeras bajo sus ojos rojos. Ellioth no había dormido tan bien en el colchón que había alabado el día anterior ¿tal vez la conciencia no lo había dejado? Un portafolio de cuero negro pendía de la mano con la alianza.

-- Buenas tarde Señor Knight

-- Señorita Kotkin – saludo el formalmente.- Señor West.

Los hombres estrecharon las manos y luego Sean se excuso y se marcho dedicándole a Danna una mirada elocuente.

-- ¿Hay algún lugar donde podamos hablar?

Danna se alejo rápidamente y reunió las notas que tenia sobre el escritorio.

-- ¿Sobre el proyecto? Por supuesto – afirmo y señalo hacia la puerta – vamos al laboratorio uno, ¿vamos?

Por un instante, el dudo, luego asintió con la cabeza y camino detrás de ella. Iban en silencio, ella podía oír su propia respiración acelerada. Entraron en el laboratorio y mientras se dirigían hacia un ordenador, Danna reviso su plan mentalmente: concentrándose en el proyecto y olvidarse del encuentro de la noche pasada.

-- Sobre lo de anoche... – comenzó el.

-- Lo se – lo interrumpió ella con aire despreocupada, dirigiéndole una amistosa sonrisa – No te di las gracias por la cena y por llevarme a casa.

Ellioth dejo el portafolio en la mesa con movimientos lentos y calculados.

-- De nada – contesto sin alterarse-. Danna...

La puerta de acceso se abrió de repente y entro Sean.

-- Siento interrumpir, Danna, pero este es el fax que estabas esperando,

Agradecida por la oportuna interrupción, ella ojeo el papel, haciendo como que no veía la expresión de frustración de Ellioth.

-- Además llamo David que ya esta el avión de regreso y que sin falta en lo que habían quedado.

-- Gracias Sean – dijo despidiéndolo

Al ver como se le quedaba viendo a Ellioth, repitió el agradecimiento y el asintio con brusquedad, lanzo una mirada de nuevo a Ellioth y salio.

Con su cuerpo alerta por tener tan cerca de Ellioth, Danna estudio el papel.

-- Buenas noticias. Son ofertas de fabricantes de ingredientes. Así reduciremos costos y el postre podrá beneficiarse de la fama de la marca si la nombramos en el menú.

-- Buen trabajo – concedió el, tomando la hoja de sus manos y dejándola en los ingredientes.

Cuando el levanto la vista, a Danna se le acelero el pulso. Ellioth decidido a hablar sobre la indiscreción de la otra noche. Sus ojos verdes reflejaban su preocupación.

-- Danna, tenemos que hablar de lo que pasó anoche.

Sintiendo pánico, ella se froto los brazos con las manos y camino hasta el otro extremo de la mesa para tener distancia emocionalmente segura. Después de respirar hondo, se giro para estar frente a frente.

-- No hay nada de que hablar, Ellioth.

-- Solo escúchame – dijo el.

Ante la observación de la irritación de el, ella monto en cólera. Se inclino hacia delante, apoyándose en la mesa. Su rostro tenia una expresión agradable.

Señor Knight, no tengo ganas de escuchar que su esposa no le entiende...

NO ESTOY CASADO – grito el.

--...o que tienes una relación abierta – se detuvo al escuchar el grito en medio de su hablar - ¿Qué has dicho?

-- No estoy casado.

-- ¿No... No estas casado?

Un sonrisa de diversión se dio en los ojos de el por un momento, mas en sus labios no salio.

-- No, no lo estoy.

La mirada de ella se poso en la argolla. Se levanto y se cruzo de brazos.

-- Entonces, ¿Por qué no dijiste nada anoche?

Ellioth tomo aire profundamente y su pecho se libero. Danna intuyo que había algo mas.

Durante toda la mañana, Ellioth se había protegido del encanto de Danna, convenciéndose así mismo de que podía aclarar la situación y disculparse sin sumergirse en el abismo de la pasión que emanaba de ella. Pero se había dado cuenta de lo mucho que había deseado tener esa reunión al verla sentada frente a su mesa revivió lo que había sentido la noche anterior cuando el llamo a su casa y quien contesto fue un tal David Copperfield, cuantos habrían en el país con ese mismo nombre dudaba que hubiese mas y ahora sabia que rico. Los celos se habían incrementado al ver que el ayudante de la chica la tenia tomada de la mano. Su pregunta era con cual de los dos era con quien ella ¿quería tener una relación seria?

-- Si salgo con alguien- añadió después. Ella me lo propuso el día antes de salir de Chicago, y le dije que le daría una respuesta a mi regreso.

Como no decía nada, Ellioth continuo explicando.

-- Así que tenias razón, independientemente de lo que me atraigas, no estaba libre para besarte anoche. Te pido disculpas por ponerte en una situación comprometida. Si lo prefieres, trabajare con algún otro para este proyecto. Lo entenderé.

Ella levanto la vista y lo observo.

-- He... No, me he comprometido a estar en este proyecto hasta el final. – dijo la chica.

-- ¿Me perdonas?

Danna se sorprendió por lo dicho por Ellioth, su sonrisa salio a flote.

-- De todas formas, lo que paso anoche no es ningún pecado.

-- Necesito saber que no te he ofendido.

Ella se sonrojo.

-- En ese caso, si, todo esta perdonado.

-- Bien.

-- Entonces regresemos al trabajo, ¿te parece?

Ellioth camino hacia la mesa e intento no mirar a Danna mientras se acercaba, cojeando ligeramente, a un refrigerador industrial. Con el cabello recogido hacia atrás de sus orejas y aquellos penetrantes ojos celestes eran demasiado llamativos en ella. Ellioth trago saliva y se concentro en sacar unos papeles de sus portafolios.

Ella acerco a la mesa una bandeja tapada evitando cuidadosamente mirarlo a los ojos. Levanto la tapa y nombro cada uno de los postres: Mouse de merengue y limón, tarta helada de queso y cerezas, pastel de canela con baño de chocolate y hojaldre con caramelo.

Ellioth sintió que la boca se le hacia agua y deseo que fuera debido a la comida.

-- Estoy impresionado.

-- Me alegro – contesto ella alegremente.

Coloco varios cubiertos junto a la bandeja y le tendió una servilleta. El la agarró, consternado por la descarga eléctrica cuando sus dedos se rozaron. Ella también debía haberla sentido, porque quito rápidamente la mano y la mirada y se giro hacia la nevera.

-- Te traeré un refresco para descanses el paladar entre plato y plato.

Ellioth estudio los llamativos postres, cada uno diferente y suspiro.

-- Nunca me ha gustado elegir – dijo lamentándose en cuanto las palabras salieron de su boca.

Como Danna le daba la espalda, no supo si había advertido las palabras de este. Ella regreso con un refresco de cola y una sonrisa tensa.

-- Así es la vida – musito ella.

Se había dado cuenta pensó Ellioth. Ella coloco el refresco cerca de el y luego se sentó en la silla mas alejada posible, armada con un bolígrafo para tomar notas conforme degustaba los platos. Había algo definitivamente provocativo en comer un hermoso postre mirando una hermosa mujer.

Empezó por el Mouse de merengue y limón, hundiendo la cuchara en su interior. Con cierta timidez, levanto la cuchara y la introdujo en su boca lentamente degusto el sabor ligeramente acido.

Abrió los ojos y se sobresalto al darse cuenta de que Danna, al otro lado de la mesa, tenia la mirada fija en su boca, y movía la suya vacía a la vez que el. Si el masticaba, ella también: si el fruncía los labios ella también. El tragaba saliva y su cuerpo reacciono y supuso que el de ella también estaba respondiendo.

-- Muy bueno – dijo con voz ronca.

Danna dio un respiro y paso la hoja informativa por encima de la mesa.

-- Proporción de los ingredientes, costos y desglose nutritivo por ración.- explico.

Ellioth escribió una nota al final de la hoja: Suave cremosa y sensual

El refresco descanso en su lengua y afortunadamente calmo su creciente deseo. Aliviado, tomo otra cuchara y se concertó en la tarta helada. Supo que estaba condenado cuando lo que saco con la cuchara fue una cereza que había en el fondo. Desvió su mirada hacia Danna que la miraba cautivada. Esta se humedeció los labios lentamente y comento.

-- Por supuesto que las cerezas son locales, quiero decir, están cultivadas aquí.

-- Por supuesto – murmuro el.

Intuyendo que era mejor no seguir por ese camino. Ellioth introdujo la cuchara en su boca. Esa vez, en lugar de torturarse a su mismo con la contemplación minuciosa, apartó la mirada de Danna y casi trago todo el bocado de una vez. Comiera de esperar, la cereza se le atraganto. Trago dolorosamente unas cuantas veces y por fin se puso a toser. Ella le tendió un vaso de agua, que el acepto agradecido.

Al final de la hoja que ella le paso con el contenido de la anterior pero referente a esta postre Ellioth apunto: Debe saborearse despacio, sin precipitaciones.

Paseo el refresco por su boca y se limpio el sudor de la frente con la servilleta.

-- ¡Ah, chocolate!- dijo, ensartando un tenedor en el pastel de canela bañado en chocolate.

Una vez en su boca, mezclo los sabores del sabroso chocolate y el ligeramente picante pastel. Danna estaba concentrada en las notas que tenia delante de ella. El probó el pastel y alargo el brazo para agarrar la hoja informativa. Ella levanto la vista y lo miro con una extraña expresión en los ojos. Se humedeció los labios y el olvido lo que iba a escribir. Petrificado, la observo sacar la lengua de nuevo, como para limpiarse los labios. Esa vez, el dudo de que el frío del refresco fuera suficiente para aplacar su creciente erección. Entonces, ella se inclino hacia delante y le señalo una mancha en la esquina de su boca, y el se dio cuenta de que había tratado de decirle que tenia algo en la cara. Chocolate fundido, sin duda.

Se limpio la boca con la servilleta, pero ella negó con la cabeza. El limpio mas arriba, luego mas abajo, pero ella siguió agitando al cabeza y riéndose divertida.

-- Déjame a mi – se ofreció.

Se puso de pie y le limpio la comisura de la boca con la servilleta. Ellioth se quedo sentado inmóvil, captando el aroma de algo medicinal cuando ella se inclino sobre el. No llevaba joyas en las manos. Ellioth tomo aire en profundidad y lo expulso lentamente. El deseo de tomarla en sus brazos era abrumador. Casi involuntariamente, le rodeo la cintura con los brazos.

Danna se quedo quieta, respirando agitadamente. Sus enormes ojos celestes revelaban fuego que hervía bajo la superficie.

-- Será mejor que te apartes- afirmo el, soltándola y agarrando la servilleta de la mano temblorosa de ella.

-- De acuerdo - susurro ella y se levantó- ¿quieres mas agua?

-- Cuanto más fría, mejor

-- Creo que yo también tomare.

Mientras ella preparaba el necesario neutralizador, Ellioth encontró la hoja informativa y escribió sobre ella Dulce por fuera, ardiente por dentro.

Danna coloco un vaso de agua cerca de el y se apresuro a sentarse en su silla tan rápidamente que derramo algunas gotas. Para el hojaldre con caramelo y crema de nata, Ellioth decidió no utilizar cubierto alguno, lo que le pareció una buena idea hasta que el caramelo se desbordo. El hojaldre se disolvió en su lengua permitiendo que el caramelo se derramara por su boca. Gimió de placer levantando los ojos al cielo y termino el postre chupándose los dedos cuando recordó que tenia publico. Se detuvo un momento y vio a Danna

-- Por lo visto este es tu favorito.- dijo ella con una sonrisa de diversión.

-- Mmmh, si.

Ella se tapo la boca y rió, Ellioth también lo hizo sobre todo por placer de verla feliz de nuevo. Intento limpiarse sus manos pegajosas con la servilleta, pero no daba resultado y se levanto a lavarse las manos en uno de los fregaderos. Luego regreso a la mesa aun sonriendo, Danna le paso la hoja.

-- Desgraciadamente es, con mucho, la elección más cara.

El ojeo los datos e hizo una mueca de disgusto.

-- Podríamos conseguir la cooperación de Hershey's, la mejor marca de caramelo del mercado, pero creo que no es una marca demasiado conocida para querer ayudarnos.

-- Es triste, pero cierto, me temo. –contesto Ellioth.

Al final de la hoja, escribió: deseable, pero fuera de alcance.

-- ¿Tienes algo mas?

-- No, mira además ya probaste las muestras que hice ayer y esperaba que lográramos solucionar esto pronto, pero la verdad es que me ha salido una urgencia y de hecho – titubeo ella – quería... pedirte un poco mas de tiempo.

Ella vio como el la observaba no entendiendo el punto al que el quería llegar.

-- Tengo que salir el día de mañana a Las Vegas.

El recordó que su abuela hacia un mes aproximadamente le había dicho que quería ir a las vegas, pero la verdad no sabia para que, mas se le hizo extraño el comentario que venia a su mente de su abuela y ahora el de Danna.

-- Se puede saber ¿Por qué vas Las Vegas?- dijo el dudoso - ¿tiene que ver algo David Copperfield?

-- Las mirada de ella valía un millón – Bingo, pensó – había dado en el clavo, ahora sabría algo mas de eso.

-- ¿Cómo sabes tu de David? Ya se lo viste al salir de aquí ¿no? – dijo ella rogando que si.

-- Ayer te llame cerca de las once y media – dijo el – me contesto un David Copperfield y e dijo que no eran horas de llamar, únicamente quería disculparme, no quería molestar ¿te cause algún problema?

-- No – dijo ella mas relajada – no te preocupes. Y si es por el, me invito a su nuevo espectáculo "fly".

-- ¿Qué tan cercano es tuyo, para invitarte personalmente y mandarte su avión para que asistas?

-- Soy su fan numero uno – dijo ella recordando no contarle a nadie que el era su padre.

-- No, creo que mi abuela es la numero uno, - comento el.

-- ¿tu abuela? – pregunto ella.

-- Me ha hecho llevarla a muchos espectáculos, de el, le encanta.

Eso le dio a Danna una muy buena idea, así tendría oportunidad de seguir con lo del trato.

-- Te propongo algo – dijo ella divertida

-- ¿Qué? –inquirió el.

-- Te consigo boletos para la premier del espectáculo en la zona VIP- dijo ella segura – además de una suite en el hotel MGM.

-- Muy tentadora tu oferta – dijo el - ¿a cambio de que?

-- De que me des más tiempo para tus postres, es mas se me ocurre que si tu abuela viene aquí nos podremos ir en el avión que mandaron por mí.

Era una oferta tentadora, el podría investigar mas acerca de la relación David & Danna, y además alegraría el corazón de su abuela al poderla llevar a ver el estreno del espectáculo.

-- De acuerdo- dijo el – volveremos el próximo lunes a trabajar en el proyecto, solo quiero que me prometas algo.

-- Tú dirás

-- Que al regreso tendremos unas muestras de postre. ¿Y que me disculparas por lo que paso anoche?

-- Esas son dos cosas, pero, claro que si acepto.

Danna aun tenia molestias por la alergia al chocolate seguía arrascándose la espalda, pero le alegraba haber ganado tiempo...

-- ¿Aun con molestias de la alergia?

Ella asintió e intento arrascarse por detrás de los hombros.

-- Resulta que soy un excelente rascador de espaldas – se ofreció el.

-- Te voy a tomar la palabra- dijo ella con la una sonrisa traviesa- aquí ya hemos terminado, por si tienes cosas mas que hacer.

El rió.

-- Me gustaría quemar algunas calorías que he consumido.

Acababa de meter la pata de nuevo, a raíz de la carga sexual que había en el ambiente, pero se dio cuenta demasiado tarde. Ante la expresión de ella de que se fuera rápido.

-- Creo que será mejor que me vaya antes de que diga algo que realmente lamente.

Pero algo se le vino a la cabeza, algo que no le había gustado al principio cuando llego al laboratorio buscándola a ella.

-- Oye, Danna – comenzó lentamente – tu ayudante, el señor West, ¿es de Lakewood?

Ella negó con la cabeza.

-- Es, de Los Ángeles.

-- Esta muy lejos de su casa – comento el.

-- Sean y yo nos conocimos en la universidad de la UCLA.

-- ¡Ah! – murmuro el, cerrando su portafolio- y puedo preguntar quien siguió a quien a Lakewood?

Ella se encogió de hombros y comenzó a recoger la mesa.

-- Gerald me ofreció trabajo a mi y yo le pregunte si podría contratar a mi propio ayudante. Sean y yo seguíamos en contacto así que le menciones del trabajo y acepto.

-- No parece que haya muchos hombres en este pueblo como el señor West – dijo el.

-- Señor Knigth- comenzó ella sin alterarse- no pienso hablar de Sean con usted.

Había tocado un punto muy sensible para ella. El pensó que había dado con un romance entre ellos e iba muy mal, lo cual explicaba el beso que el le había dado la noche anterior supuso que lo rechazo al darse cuenta de su error

-- Por cierto señor, Knigth, espero que duerma mejor esta noche. Y la reservación estará lista solo tiene que llegar con la recepcionista.

Ellioth sospecho su enojo, y dio gracias que la puerta era hidráulica sino ella hubiese salido dando un portazo.

Danna – pensó- eres todo un caso... pero en Las Vegas averiguare mas de ti.

Continuara...

N/A:

Aloha a toda la comunidad...

Aquí esta el capitulo 8 bueno, pues como sabrán no estoy en casa, mucho menos cerca de monterrey, estoy en McAllen con mi esposo y mis hijo pasando vacaciones, por tal motivo no puedo actualizar en subir como quisiera a parte de que no me dejan escribir estos niños y no cuento con Internet en casa un caber aquí es muy caro ya que cuesta 10 dlls. La hora, a que me saldría, así que voy con tiempo limitado a la biblioteca y envio este capitulo a mi amiga Lizzi quien es quien lo subirá al grupo de ccfanfics13.

Mil gracias Lizzie Mcguire Alias Lizzete rebolledo

Bueno estan listos para el viaje a las vegas, y un flash back que saldra en el capitulo 9 y estoy terminado el 10 asi que espero les guste, este 8, las duda y sugerencias seran bien recibidas en mi correo electrónico para que pueda contestarles. Ya que es mas facil que si loasen el los reviews o posteando para mi. Asi como las quejas y reclamos...

Agradezco a todos lo que leen y a ti Alexia Winner espero que te guste y toda la lluvia de reclamos que quieras hacerme mándamelo a mi Email, Lizzi mil gracias de nuevo, Dianna sorry no pude contestarte ese dia porque se me congelo la maquina y tarde un buen no soy muy buena con el emessenger todavía. Maru no he podido hablar contigo, Luz no voy a poder ir a la convención, pero si ves algo bueno me lo compras y yo te lo pago por cierto ya vi un nuevo manga interesante se llama Psiquic Academy lo compro y te lo paso ok. Saludos y besitos a Dayan. Scarlet gracias por tus comentarios y porras.

A Rosa mil gracias por este espacio.

Ya me alargue me voy

Besos y abrazos

Xcaret