Cuando la Sangre Veela se impone (Segunda Temporada)
-/-/-
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
-/-/-
Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Ya vimos como Lucius y Remus se conocieron, se enamoraron y se casaron. Ahora, el primero hijo de ese matrimonio (Draco), entrará a Hogwarts para vivir sus propias aventuras. ¿Cómo será la personalidad de Draco habiendo sido criado (y mimado) por Remus Lupin? ¿Tendrá más de Gryffindor de lo que esté dispuesto a confesar? Y sobre todo… ¿Cómo reaccionará al saber que, como su padre, su pareja de enlace resultó ser quien menos se esperada?
Parejas: Lucius/Remus, Severus/Narcissa Black. Para el futuro… Harry/Draco, Ron/Blaise, Neville/Theodore Nott y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U
Aclaraciones: el fic tendrá toda la vida de Draco desde su primer día de colegio y jugaré mucho con los libros, siempre desde el punto de vista de los Malfoy. El romance para los chicos no será enseguida, así que no me apresuren ni se desesperen. Por cierto, como este fic se inicio con el Remus/Lucius, no se preocupen al pensar que ya no van a salir más, después de todo siguen siendo protagonistas y eso no va a pasar.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-/-/-
Capítulo 2: La criatura del Bosque Prohibido.
-/-/-
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Eres un exagerado.- Fue lo primero que le espetó Blaise al entrar a la habitación que compartían Theodore Nott, Blaise Zabini y el mismo Draco.
-¿Por qué…?- Cuestionó enarcando una ceja.
-¿Escapas con tu escoba de helicópteros pilotados por muggles?- Preguntó irónico.
Draco se ruborizó ligeramente.
-Es cierto…- Farfulló.
-Te recuerdo que eso nos pasó una sola vez. Aquella vez que quisimos ir solos al Mundo Muggle. Y si su papá o tu padre se llegaran a enterar de eso, estás frito.
Esta vez Draco perdió todo el color de su cara.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Hoy es esa maldita clase de vuelo.- Bufó Theodore mientras entraban al Gran Comedor.
-¿Draco…?- Preguntó Pansy al ver al rubio mirar fijamente algo en la mesa de Gryffindor.
El rubio se detuvo junto a Neville Longbottom y tomó una esfera blanca de sus manos. No fue consciente de lo que se decía a su alrededor. Esa esfera le llamó mucho la atención. ¿Será porque parece una luna llena?
-Sólo la miraba.- Contestó distraídamente a los Gryffindors que lo fulminaban con la mirada, para luego sí marchar hacia su mesa.
Esa tarde tuvieron la tan esperada clase de vuelo con los Gryffindors. Theodore estaba que se moría del tedio.
-Esa vieja idiota… ¿Qué sabe ella?- Masculló malhumorado el rubio. La profesora de vuelo (Hooch) acababa de decirle que sujetaba muy mal la escoba. Que lo había estado haciendo mal toda su vida.
-A mí me dijo que lo hacía perfecto.- Se jactó Pansy- Eso es porque no hacías caso de las lecciones de tu papi. Y, ahora, por arrogante, has hecho el ridículo.
-Cállate, Pansy.- Gruñó. En serio… esta niña quiere que la termine hechizando.
En ese momento Longbottom hizo otra de las suyas y Draco, para desquitarse con alguien su frustración, decidió burlarse de él.
-¿Han visto la cara de ese idiota?- Rió.
Sus amigos lo acompañaron, por supuesto. Aunque Théo seguía con el ceño fruncido. Encima que dejo de leer mi libro para venir a volar, la profesora se va. ¡Tsk!
-¡Cierra la boca Malfoy!- Dijo Parvati Patil en tono cortante.
-Oh, ¿estás enamorada de Longbottom?- Atacó Pansy- Nunca pensé que te podrían gustar los gorditos llorones, Parvati.- A mí me gustan los hombres maduros. De preferencia castaños de ojos dorados…, pensó para sí.
-Miren…- Dijo Draco emocionado, agachándose hacia el pasto- Es esa cosa estúpida que le mando la abuela a Longbottom.
-Trae eso aquí, Malfoy.
Draco frunció el ceño. Potter tenía que ser. Esta es mi oportunidad para dejarte en ridículo. Sonrió malicioso.
-Creo que voy a dejarla en algún sitio para que Longbottom la busque… ¿Qué les parece en la copa de un árbol?
-¡Tráela aquí!
-¡Ven a buscarla, Potter!- Dijo ya desde lo alto. Ahora veremos quién es el mejor…
Segundos más tarde, Draco miraba asombrado al moreno junto a él. Tsk… ¿No que no sabía volar?
-¡Déjala o te bajaré de esa escoba!
-¿A sí?- Mentiría si dijera que no estaba algo preocupado. Ahora recién se daba cuenta que si lo encontraban haciendo esto, podría llegar a oídos de su papi y no habría visita en el despacho de su padrino el fin de semana.
-¡Aquí no están Crabbe o Goyle para salvarte, Malfoy!
¿Cómo se atreve? Yo no los necesito a ellos para dar una buena pelea. No por nada tengo sangre licana en mis venas.
-¡Atrápala si puedes entonces!- Gritó enfadado y arrojó la esfera al aire.
Al llegar a tierra, Malfoy dio un respingo al ver a la Profesora McGonagall llegar junto a ellos con pasos apresurados. Me salvé por poco…
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¿Estás loco, no?- Espetó Blaise. La voz de la conciencia de Draco.
-No.- Gruñó.
Acababan de venir del Gran Comedor con la noticia de que tendría un duelo de magos con Potter, y sus amigos no estaban muy contentos.
-Oh, solo pensaba. Porque creo haber escuchado que te vas a batir a duelo con el Gryffindor celebridad. Si los agarran, tu papá no va a estar muy contento.
-No me van a agarrar.- Siseó enfadado. Ahora, con la cabeza fría, sí podía ver lo que su amigo le decía. ¿Por qué soy tan impulsivo? ¿Será mi parte Gryffindor?
-Nadie lo va a agarrar porque no va a ir.- Habló Théo.
-¡¿Cómo que no?! ¡Quedaría como un cobarde!
-¿Prefieres quedar como un cobarde o enfrentar la ira de tu papá si se entera?
Draco no dijo nada.
-Igual te puedes vengar de Potter…- Dijo Terence Higos, que estaba con ellos.
-¿Cómo?
-Avisa a Filch que ellos estarán allí a medianoche.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Ahora sí que estoy enfadado…- Masculló.
-Pues tú te lo buscaste en verdad, Draco. Si no hubieses quebrantado las reglas, ahora Potter no sería el buscador más joven que ha habido en siglos.- Dijo Theodore sin mirarlo. Se encontraba leyendo un libro especialmente grande.
-¿Qué tienen todos contra mí?- Siseó.
-Es que si tu papá se entera…- Empezaron todos.
-¡Basta!- Rugió- ¡Todo siempre es lo mismo con ustedes! ¡Parece preocuparles más que yo enoje a mi papi que lo que me pase a mí!
-Es que tu papá no se merece un disgusto porque tú actúas como un idiota, Draco.- Dijo Blaise.
Toda la furia del veela se disipó.
-Ya lo sé.- Farfulló- Pero es que ese Potter… ¿Por qué todo le tiene que salir bien? No es justo…
-Así es la vida, amigo. Ahora guarden silencio, que no me dejan concentrar.
Draco y Blaise suspiraron.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¡Papi!
-Hola, mi amor.- Dijo Remus, abrazando fuertemente a su cachorrito- ¿Cómo estás?
-Muy bien, papá. Contento de verte. ¿Me has traído un regalo?
-Por supuesto. Aquí tienes.- Dijo entregándole un paquete- ¿Te has portado bien?
Draco desvió la mirada. Su papá lo conocía muy bien y sabría si estaba mintiendo.
-Claro que sí, papi. Yo siempre me porto bien.- Sonrisa inocente.
-En casa siempre te portas bien. Aquí no sé…
-¿Desconfías de mí?- Preguntó ceñudo.
-Sí…- Rotundo- Eres mi hijo, pero también eres hijo de Lucius Malfoy.
El veela gruñó. En ese momento entraba el dueño del lugar donde los Malfoy estaban reunidos. Severus Snape venía cojeando de una pierna.
-¿Estás bien, Severus?
-Sí.- Gruñó- Sólo que el maldito perro de tres cabezas del Semi-gigante no estaba de humor hoy.
-¿Fluffy? ¿Y por qué estabas tú con ese animal? Debe estar enorme ahora.
-No puedo decírtelo.- Dijo dando una mirada disimulada a Draco- Son cosas de Dumbledore.
-Oh…
-¿Te quedas para ver el partido de Quidditch, papi? Juegan Gryffindor contra Slytherin.
-No puedo hijo. Tengo cosas que hacer.- Suspiró.
-Ok.- Desilusionado- Aunque yo tampoco quiero ir. Sólo para ver a Potter regodearse por su puesto.-Siseó- Espero que le hagamos morder el polvo.
-¿Estás hablando de Harry Potter?
-Sí. Le dieron el puesto de buscador de su Casa.- Masculló.
-¿En serio?- Tono emocionado.
Snape bufó.
-Sí… por romper las reglas. Tiene tanta suerte como su padre.- Siseó.
-Oh, vamos Severus. Deja ya atrás esas tonterías.- Se giró a su hijo- No podré ir, pero espero que me cuentes qué pasó en el partido. ¿De acuerdo, mi vida?
-Sí, papi.- Dijo abrazándolo.
-Hasta pronto, Draco. Pórtate bien.
Una vez Remus se hubo retirado, Severus miró a su ahijado.
-Tu papi no sabe todas las tonterías que has estado haciendo. ¿O me equivoco?
-No… y espero que no se entere.- Mirada significativa.
El mayor se encogió de hombros.
-Mientras tu falta no sea muy grande.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Al fin llega la Navidad.- Suspiró Draco.
-Sí, a ver si ahora que vas a pasar tiempo con tu papá bajas un poco tus humos. Estás insoportable desde que Slytherin perdió contra los leones.- Dijo Nott.
-Todavía me pregunto por qué los sigo llamando amigos…
-Y yo no sé por qué tú sigues buscando pelea con Potter y Weasley. Lo de esta mañana, luego de Pociones, fue demasiado. Tienes suerte de que Snape te alcahuetee todo.- Replicó Blaise.
Draco se enfurruñó.
El día antes de Navidad, Remus fue a recibir a su pequeño a la Estación de trenes de King's Cross. Luego de un gran achuchón a su bebé, saludó a todos sus ex-alumnos. Le dio ánimos a Terence, Marcus y Adrian por lo del partido, pero los reprendió por ser tan bruscos.
-"Así es el juego"- Había mascullado Marcus.
Una vez en la Mansión Malfoy Lucius recibió a su hijo un con abrazo un tanto frío. Tan bien que estábamos…, pensó, egoísta.
-Bien Draco, ve a cambiarte y regresa para empezar armar nuestro árbol de Navidad.
-¡Sí, papi!
Esa misma noche estuvieron hasta tarde terminando de arreglar el gran árbol que adornaría su sala. Era tan inmenso como los que Hagrid cortaba para que adornaran Hogwarts y, con mucha imaginación, lograron que se viera envidiablemente hermoso. Por el resto de la casa había montones de muérdago (idea de Lucius para poder besar a su esposo. Aunque excusas nunca le faltan…), moños rojos, guirnaldas y hadas de colores.
A la mañana siguiente, lo primero que hizo Draco fue despertar a su papi (saltando sobre Lucius, quien gruñó enfadado. El pequeño no se asustó. Remus nunca permitiría que el veela mayor le hiciera daño, si no quería el castigo) Juntos bajaron a abrir los regalos seguidos de un enfurruñado rubio.
El niño recibió muchos regalos. Entre ellos, un libro de alarmante tamaño por parte de Theodore Nott, una cadena de oro con las letras DML en el centro por parte de Blaise Zabini, golosinas muggles por parte de Crabbe y Goyle. De Pansy no recibió nada, pero su papi sí. Esa estúpida…, pensó enfadado.
Y así paso los días de vacaciones de Navidad con sus padres, haciendo las cosas habituales con su papi, antes de que se fuera a Hogwarts. Para disgusto de Lucius, el castaño durmió dos días con su bebé, sin que hubiera castigo de por medio.
-"Tú sabes como lo extraño, quiero dormir abrazadito con él al menos una noche"- Había dicho mientras abrazaba al niño y éste se restregaba como un gatito mimoso por su papi.
Cuando se cumplieron dos noches de soledad en su cama, lo dejó pasar, pero para cuando ya se veía venir la tercera, decidió intervenir.
-Te voy a extrañar mucho, papi…- Dijo Draco con voz ahogada.
-Y yo a ti, mi vida.- Respondió Remus abrazando a su hijo.
Esta escena se me hace conocida. ¬¬
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¿Tú no entiendes, verdad?- Siseó Théo mirando enfadado al rubio.
-¿No entiendo de qué?
-¡Lo de Longbottom fue estúpido! ¿Qué si alguien te veía? ¿Y si se lo dice a McGonagall? Sabes muy bien que ella es muy amiga de tu papi.
Draco palideció.
-Déjalo, Théo.- Habló Blaise- Él solito tiene que darse cuenta de lo que hace.
Luego del partido de Gryffindor contra Hufflepuff, el cachorro Malfoy-Lupin se encontraba acojonado en el despacho de su padrino.
-¿Qué pasó?- Siseó. No estaba de humor después de que no pudo evitar que los leones ganaran.
-¡Fue ese Weasley!- Saltó enseguida- ¡Es un maldito salvaje! ¡Mira cómo me dejó la cara!
Su rostro mostraba un gran moretón en el ojo y tenía rasguños en la mejilla.
-Draco… te advertí que no daría parte a Lupin de tu comportamiento si es que no te pasabas. Pelearte a puños siendo un mago…- Negó con la cabeza- Eso no es digno de alguien de tu clase.
El niño palideció.
-¡No puedes hacerme esto, padrino! ¡Yo prometí callar tu saña con Potter! ¡No puedes decirle nada a papá! ¡Por favor!
Severus fulminó a su ahijado con la mirada. ¿Cómo es que nosotros, orgullosos Slytherins, tememos tanto a ese licántropo? La verdad es que nunca pude llegar a una conclusión… pero ese Lupin da miedo cuando se enoja.
-Está bien, Draco. Pero esta vez te vas con una advertencia. No quiero que se repita. ¿De acuerdo?
-Sí, padrino.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¿Y tú por qué estás tan contento?- Preguntó Blaise al ver la sonrisa de superioridad en su amigo.
-Creo que tengo el plan perfecto para vengarme de Potter y ese Weasel (N/A: A mí me gusta más como suena y se escribe en inglés), sólo es cuestión de tiempo para ponerlo en práctica.
--------------------------
Una semana
después.
--------------------------
-Ya falta poco, muy poco…- Susurró frotando sus manos.
-¿Qué pasa…? ¿No nos vas a decir qué es lo que estas tramando?- Dijo Crabbe.
-No. Ustedes son capaces de arruinar mis planes. Yo voy a hacer esto solo.
---------------------
A los pocos
días.
---------------------
-Bien, se supone que hoy van a traer al maldito dragón del guardabosques, sólo tengo…
-¿Qué está haciendo aquí, Señor Malfoy?
Draco dio un respingo y giró para encontrarse con una enfadada Minerva McGonagall (vestida de una extraña manera) Mierda… estoy jodido. La profesora se adelantó hacia él y lo agarró de una oreja.
-¡Castigo!- Gritó la profesora- ¡Y veinte puntos menos para Slytherin! Vagando en medio de la noche. ¿Cómo te atreves…? Si tu papá se enterara…
Draco palideció al ver su peor temor a punto de realizarse.
-Usted no lo entiende, profesora, Harry Potter vendrá. ¡Y con un dragón!
-¡Qué absurda tontería! ¿Cómo te atreves a decir esas mentiras? Vamos, hablaré de ti con el profesor Snape... ¡Vamos, Malfoy!
Llegaron hasta las habitaciones de Snape y Minerva aporreó la puerta sin contemplaciones.
-¿Qué pasa?- Gruñó Severus al abrir la puerta.
-Esto pasa…- Siseó ella mostrándole al niño que traía por la oreja.
-¡Señora, mi oreja!
-¡Cállese, jovencito! ¡Qué vergüenza! ¡Sus padres nunca tuvieron una actitud tan reprobable! Bueno… tal vez los amigos de su papá sí, pero eso no viene al caso.
-¿Me van a decir de una vez qué pasa?- Volvió a gruñir Severus, hastiado.
-Severus, acabo de encontrar a este pequeño merodeando por los pasillos del colegio.
El pelinegro abrió los ojos como platos y miró con decepción a su ahijado.
-Entiendo, Minerva. Yo me encargo… entre, Señor Malfoy.- Dijo, haciéndose a un lado.
-Esto fue suficiente, Draco.- Dijo Severus no bien hubo cerrado la puerta- Lupin se enterará de esto.
-¡No!
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Te lo dije…- Se mofó Blaise al otro día.
-Cállate si no quieres que te hechice.- Gruñó el veela.
-¿Y cuando viene tu papá?- Pregunto Goyle.
-Esta tarde tengo que estar en el despacho de Snape.- Gimió.
-Te compadezco…
-------------
En la
tarde.
-------------
-Padrino… ¿Ya vino mi papi?
-Aquí estoy, Draco Malfoy.- El frío siseo erizó todos los pelos de Draco. Mañana es luna llena…
-Papi, yo…
-Papi, nada.- Cortante- Te advertí sobre tu comportamiento en el colegio, hijo, y me llaman para decirme que ya estás castigado y que has perdido puntos para tu casa. ¿Qué tienes que decir a tu favor?
-¡Todo es culpa de Potter! ¡Yo iba para cobrarme venganza de todo lo que me hizo!
-¿Y qué es lo que te ha hecho Harry…Potter?
-¡Es un odioso! ¡Lo odio con toda mi alma!
-Pero… ¿Por qué, hijo? ¿Qué fue lo que te hizo para que hables de odio?
-Él se negó a ser mi amigo cuando lo conocí en el tren.
-¿Y por qué habría de negarse, le hiciste algo?
Draco se mordió el labio inferior, nervioso.
-Bien… yo tal vez hice un pequeño comentario acerca de los Weasel… digo ¡Weasley!
Draco temió lo peor cuando vio a su papá fruncir el ceño.
-Estás castigado, Draco.- Siseó- No vendré a visitarte en lo que resta del año escolar. Y tampoco voy a escribirte diariamente.
-Está bien…- Tono abatido- Pero antes que te vayas tengo que decirte algo…- Dijo, sonriendo malicioso.
Hablaron un rato más hasta que llegó el momento de Remus para abandonar Hogwarts
-Espero que aprendas a comportarte, Draco Malfoy. O las consecuencias de tus actos serán peores.
-Sí, papi.- Hombros caídos, ojos llorosos.
-Ya puedes irte a cenar, Draco. Mañana ve con Filch para tu castigo.- Habló Severus, dejando de lado el libro que estaba leyendo.
-Sí, profesor.- Tono rencoroso.
-Yo también tengo que irme. Pero antes me gustaría intercambiar unas palabras contigo, Severus.
-¿Sobre qué?
-Sobre Harry Potter.
Snape le mandó un mirada de traición a su ahijado y éste le sonrió son superioridad antes de salir del despacho. Tú me traicionaste primero.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Llegó junto al enclenque conserje y se dispusieron a esperar. Poco tiempo después, los otros tres Gryffindors castigados se reunieron con ellos.
-Síganme.- Dijo Filch encendiendo un farol y conduciéndolos hacia afuera- Después de esto pensarán dos veces antes de faltar a las reglas de la escuela ¿Verdad?- Preguntó mirándolos con aire burlón- Oh, sí... trabajo duro y dolor son los mejores maestros, si quieren mi opinión... es una lástima que hayan abandonado los viejos castigos... colgarlos de las muñecas, del techo, unos pocos días. Yo todavía tengo las cadenas en mi oficina, las mantengo engrasadas por si alguna vez se necesitan... Bien, allá vamos, y no piensen en escapar, porque será peor para ustedes si lo hacen.
Este tipo está loco…
Caminaron hasta llegar al borde del Bosque Prohibido y a Draco le empezó a entrar el pánico al ver la luna llena. Se detuvo de golpe al escuchar lo que decía el loco de Filch.
-¿El bosque?- Repitió lo que acababa de decir el conserje- Hay toda clase de cosas allí… dicen que hay hombres-lobo.- Y teniendo uno en casa, sé lo peligrosos que pueden llegar a ser. A pesar de que mi papi nunca me hizo nada por ser su cachorro…
-Eso es su problema.- Respondió Filch radiante- Tendrían que pensar en los hombres-lobo antes de meterse en problemas.
Esto estaba mal, muy mal.
-No iré a ese bosque.- Dijo a Hagrid con voz temblorosa cuando éste contó sus planes.
-Lo harás si quieres quedarte en Hogwarts- Dijo Hagrid con severidad- Hicieron algo malo y ahora deben pagarlo.
-Pero eso es para los empleados, no para los alumnos. Yo pensé que nos harían escribir unas líneas, o algo así. Si mi padre supiera que hago esto, él...
-Te dirá que es así como se hace en Hogwarts.- Gruñó Hagrid- ¡Escribir unas líneas! ¿Y a quién le serviría eso? Harán algo que sea útil, o si no se irán. Si crees que tu padre prefiere que te expulsen, entonces vuelve al castillo y recoge tus cosas. ¡Vete! Estoy seguro de que padre no estará contento y mucho menos tu papá.
Draco no se movió, miró con ira a Hagrid, pero no replicó nada.
Harry, por otro lado, estaba confundido. Otra vez volvían a hablarle a Malfoy como si tuviera dos padres y no una madre y un padre. ¿Qué pasaba allí? (N/A: recuerden que la educación anticuada de Harry no le hace conocer muy bien acerca de las parejas homosexuales, y mucho menos sabe que los hombres-magos pueden embarazarse.) Ya se había olvidado de eso, pero ahora que surgía el tema le daba curiosidad.
Lo siguiente que ocurrió fue la separación por grupos. Neville, Draco y Fang por un lado. Hagrid, Harry y Ron por otro. Al pequeño rubio no se le ocurrió otra cosa mejor que asustar al pobre castaño de Gryffindor. Si éste de valiente no tiene nada. Ahora se encontraba con el perro y Potter internándose en el bosque, luego de la reprimenda del Semi-gigante. Malfoy sintió nostalgia al recordar las historias que le contaba su papá de cuando se transformaba, y sus amigos animagos lo acompañaban para que el lobo no se lastimase y para que estuviera más tranquilo.
-Mira…- Murmuró de repente Harry, levantando un brazo para detenerlo.
Draco agudizó lo ojos y vieron algo blanco brillante que relucía en la tierra. Había un unicornio… muerto, y lo brillante era su sangre. Draco sintió mucha pena, pero de repente su sangre se congeló al escuchar el sonido de algo deslizarse. De la oscuridad, una figura encapuchada se acercaba gateando. Los tres observadores se paralizaron. Ante su horror, lo que sea que fuera eso, empezó a beber la sangre del unicornio.
-Va-Vámonos Potter…- Susurró Draco. Se estaba aguantando las ganas de gritar como loco y salir corriendo.
Sin embargo, la cosa esa pareció escucharlo, dejó su presa y empezó a acercarse a ellos. Draco empezó a temblar y vio como Harry se llevaba la mano a la cabeza con un rictus de dolor en el rostro. Lo tomó de un brazo y empezó a retroceder. Estaban perdidos. Lo único que pudo pensar en ese momento fue: ¡Papi!
-¿Qué pasa?
-Es Draco…- Fue lo único que susurró Remus antes de desaparecer hacia la chimenea más cercana.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¡Severus! ¡¿Dónde está Draco?!
-Remus, tranquilízate…- Intentó calmar Lucius.
-¡¿Cómo quieres que me tranquilice?! ¡Sentí a mi hijo llamarme! ¡El lazo licántropo-cachorro sólo se da cuando este último corre muy grave peligro!
-Lucius tiene razón, Remus. Debes tranquilizarte. Draco está bien… está en la enfermería.
-¡¿Qué?!
-Está en estado de shock. Luego pueden verlo. Antes tenemos que hablar…- Sentenció con voz lúgubre.
-¿Qué es lo que sucede?
-Draco y otros tres Gryffindor estaban cumpliendo su castigo con Hagrid en el boque Prohibido.
-¿Castigo…?- Preguntó Lucius, ceñudo. Remus, convenientemente, le había ocultado ese detalle. Si le decía que habían encontrado a su hijo merodeando por los pasillos, le echaría la culpa a él.
-Sí, castigo. Estaban investigando el porqué de una serie de unicornios muertos. Y, al parecer, esta noche tanto Draco como Harry Potter vieron al autor de ellos. Una figura encapuchada estaba bebiendo su sangre… y ustedes saben muy bien para qué sirve ese líquido tan puro.
-Te mantiene con vida…- Murmuró Remus.
-Sí… vivo hasta que pueda poner sus manos en algo más preciado.
-¿De qué hablas, Severus?- Cuestionó Lucius.
-La Piedra Filosofal está en Hogwarts. Creo que nuestros peores temores se están haciendo realidad. Para mí no hay duda de quién es el encapuchado.
Los Malfoy palidecieron.
-No puede ser…- Murmuró Lucius derrumbándose en un sillón- ¿Él?
-Albus y yo pensamos que sí.
Silencio.
-¿Cómo lograron salvarse?
-Un centauro los ayudó, al menos eso fue lo que dijo Potter. Draco no recuerda nada, entró en shock en el momento que la criatura se abalanzó sobre ellos. Firenze los llevó hasta donde Hagrid. ¿Tú lo conoces, verdad?
-Sí… quiero ver a mi bebé.
-Dumbledore ya dio permiso. Puedes ir si quieres… sólo procura que nadie te vea.
Cuando Remus salió del despacho, Severus y Lucius se miraron gravemente.
-¿Está protegida la Piedra?
-Con los mejores encantamientos que pudimos idear. Pero sabes muy bien que eso no lo podrá detener mucho tiempo, lo conocemos y cuando se propone algo, lo logra.
Lucius no dijo nada.
--------------------
En la
enfermería.
--------------------
-Hola Poppy. ¿Cómo está mi cachorro?
-Oh, Remus querido. ¡Cuanto tiempo!- Exclamó ella abrazándolo.
-Mucho en verdad, Madame Pomfrey. ¿Cómo está Draco?
-Muy bien. Sólo un tanto alterado. Ve a verlo si gustas…
El castaño se acercó a su niño. El rubio estaba despierto y en cuanto vio a su papi se abalanzó hacia él.
-¡Papi! Qué suerte que estás aquí.
-Te sentí llamarme.- Susurró abrazando con fuerza al chico. Pudo sentir a Draco llorar y eso le partió el corazón.
-Lo siento. Si no hubiese sido castigado, nada de esto estaría pasando.
-No pienses en eso, mi amor… sólo descansa. Papi se va a quedar aquí hasta que te duermas.
-Está bien, Pa.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¿Y dice que Harry lo venció?- La incredulidad en la voz de Remus era evidente.
-Así es, Remus… pero sólo retrasó su regreso. ¿Entiendes, verdad?
-Sí, Albus. Lo entiendo muy bien. Lucius y yo ya estamos tomando precauciones al respecto.
-Yo estoy haciendo lo mismo. Estaba pensando en reactivar la Orden.
-Cuenta conmigo para lo que sea.
-Gracias, muchacho. ¿Te quedarás para la fiesta de fin de curso? Voy a dar una gran sorpresa esta noche. Seguro te va a encantar.- Sonrisa misteriosa.
-…ok.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
---------------------------
Estación
King's Cross.
---------------------------
-¡Remus!
-Hola Molly. ¿Vienes a buscar a tus hijos?
-Sí. ¿Y tú a tu niño?
-Así es. ¿Supongo que ya sabes todo lo ocurrido en el colegio, no?
-Sí, lo sé.- Dijo ella con expresión lúgubre- Siempre esperamos este momento. Pero creo que uno nunca está preparado para aceptarlo.
-Mientras más rápido lo aceptemos, mejor.
El sonido del tren al acercarse detuvo su charla y el Gryffindor se despidió amablemente de la pelirroja. Pasaron varios minutos hasta que por fin su bebé bajó del tren con cara de pocos amigos. A lo lejos pudo ver a los Weasley y a Harry Potter. No pudo evitar sonreír con melancolía al ver al niño. El pequeño Prongs.
-¿Por qué esa cara?
-¿Por qué va ser?- Gruñó- Ese Dumbledore nos estafó.
-Oh, vamos Draco.- Sonrió- Fue todo muy justo. Gryffindor se merecía la Copa.
Draco fulminó con la mirada a su papá.
-¿Nos vamos ya? Quiero llegar a casa cuanto antes.
-Sí, mi vida.- Sonriendo aún tomó la mano de su cachorro y juntos atravesaron la pared del andén 9 ¾.
Continuará…
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
N/A: Hola!!! Aquí termina mi adaptación del primer libro: Harry Potter y la Piedra Filosofal. Espero que les haya gustado y ya en el próximo chap empieza el del segundo.
Si notaron e di un poco de protagonismo a Draco, sacando si parte Gry en la escena del Bosque XD Y que no quedara como un cobarde y salga huyendo como pasa en el libro.
Mil gracias a Piruru-chan por ser mi beta para este fic. ToT
Nos leemos en una semana… si Merlín quiere ¬¬´
Atte: Uko-chan!!!
-/-/-
