Cuando la Sangre Veela se impone (Segunda Temporada)
-/-/-
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
-/-/-
Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Ya vimos como Lucius y Remus se conocieron, se enamoraron y se casaron. Ahora, el primero hijo de ese matrimonio (Draco), entrará a Hogwarts para vivir sus propias aventuras. ¿Cómo será la personalidad de Draco habiendo sido criado (y mimado) por Remus Lupin? ¿Tendrá más de Gryffindor de lo que esté dispuesto a confesar? Y sobre todo… ¿Cómo reaccionará al saber que, como su padre, su pareja de enlace resultó ser quien menos se esperada?
Parejas: Lucius/Remus, Severus/Narcissa Black. Para el futuro… Harry/Draco, Ron/Blaise, Neville/Theodore Nott y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U
Aclaraciones: el fic tendrá toda la vida de Draco desde su primer día de colegio y jugaré mucho con los libros, siempre desde el punto de vista de los Malfoy. El romance para los chicos no será enseguida, así que no me apresuren ni se desesperen. Por cierto, como este fic se inicio con el Remus/Lucius, no se preocupen al pensar que ya no van a salir más, después de todo siguen siendo protagonistas y eso no va a pasar.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-/-/-
Capítulo 3: El diario.
-/-/-
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¿Dices que ese diario pertenecía a Voldemort?
-Sí. Él se lo dio a mi padre para que lo guardara. No sé qué tendrá, nunca quise tocarlo. Por si las dudas…
-¿Qué vas a hacer con él?
-Llevarlo a nuestra Cámara en Gringotts.
-Deberías destruirlo, amor.
-Lo he intentado, pero una magia muy poderosa lo protege.
Un ligero PLOP se escuchó en el despacho de Lucius.
-Disculpe Señor Malfoy, Señor. El Señor Ethan Nott está en la sala esperándole, Señor Malfoy, Señor.
-Enseguida voy para allá, Dobby.
-¿Qué hace él aquí…? Sabes que ese hombre me da mala espina.
-Tengo negocios con él, Remus. No puedo romper la relación.
-Como tú digas. Me voy a ver qué tanto hace Draco.
Remus se retiró del despacho, y Lucius fue a recibir a su invitado. Sin más preámbulos se dirigieron al despacho donde minutos antes estaban reunidos los esposos. El libro de tapa negra sobre la mesa del rubio llamó la atención de Nott.
-Ese es el objeto que nuestro Señor le dio a tu padre en el pasado, ¿verdad, Lucius?
-Sí.- Respondió secamente guardando el diario en un cajón.
Los hombres estuvieron hablando de negocios por más de dos horas. Remus entró un momento en el despacho, saludó educadamente a Nott y le pidió a su esposo hablar un momento con él.
-Enseguida vengo, Ethan.
-No hay problema, Lucius.
Al retirarse el rubio, Ethan se levantó de un salto de su silla y abrió el cajón para tomar el diario. Transfiguró un papel en una copia exacta, y lo puso en su lugar.
-El Señor Nott no debería hacer eso, Señor.
Nott dio un respingo al escuchar la voz chillona. Vio a unos pasos de él a un elfo de grandes ojos azules.
-Si sabes lo que te conviene, maldito elfo.- Siseó- No le hablarás de esto a tus amos. Si lo haces, me encargaré de que te den la ropa. ¿Está claro?
Dobby lo miró con aprensión y afirmó fervientemente.
-¿Pasa algo?
-No, Lucius.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¡Sí! ¡Al fin este es mi año!- Chilló emocionado Lucas.
-Lucas, no grites.- Gruñó Severus exasperado.
-¡Es que estoy muy contento, tío! Al fin voy a poder ir a Hogwarts, conocer el Bosque Prohibido, tener clases con otros niños, hacer magia de verdad… con mi propia varita. Conocer a Harry Potter…
-¿Potter…?
-Sí, al héroe del Mundo Mágico. Me pregunto… ¿cómo será?
-No te pierdes nada.- Siseó Draco.
-¿Cuándo vamos a ir por nuestros materiales?
-Todavía hay mucho tiempo, Lucas. Pero cuando vayas podemos ir todos juntos. Así compramos las cosas para el segundo año de Draco.- Habló amablemente Lupin.
-¡Bien!
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-No… ¿qué estás haciendo?- Harry dio un bufido y se acercó a Dobby para impedir que se siguiera dando golpes contra las paredes.
-Dobby tenía que castigarse, señor. Dobby ha estado a punto de hablar mal de su familia, señor.
-¿Su familia?
-La familia de magos a la que sirve Dobby, Señor. Dobby es un elfo doméstico, destinado a servir en una casa y a una familia para siempre.
-¿Y saben que estás aquí?
-¡Oh, no Señor! Dobby debería castigarse muy severamente si lo supieran, Señor. Si lo hicieran, Dobby debería cerrarse la puerta del horno sobre la orejas.
-¿Pero ellos no se darían cuenta si lo haces?
-Dobby no lo duda, Señor. Y si eso pasara, el Señor Remus se enteraría. ¡Oh, no! Dobby tendrá que decirle al Señor que le guardo el secreto y le dará la prenda.
-¿Prenda…?
-Un elfo doméstico sólo puede ser liberado por su familia, Señor. Si le dan una prenda de vestir.
-¿Y tú no quieres ser liberado? ¿Puedo ayudarte en algo?
-No, Señor. Dobby antes sí hubiese querido. Mis Señores eran muy malos conmigo, pero eso cambió cuando el Señor Remus llegó a la casa…- Los ojos de Dobby se abrieron como platos- ¿Pero qué he dicho? ¡Los he insultado!
Y el elfo doméstico volvió a darse de cabezazos, esta vez contra la lámpara.
-Por favor… no hagas ruido. Dime ya qué quieres.
El pequeño elfo se enfrascó en alabanzas hacia Harry por unos momentos, hasta que finalmente se inclinó hacia el moreno.
-Dobby ha oído.- Dijo con voz quebrada- Que Harry Potter tuvo un segundo encuentro con el Señor Tenebroso, hace sólo unas semanas... y que Harry Potter escapó nuevamente.
Harry asintió con la cabeza, y a Dobby se le llenaron los ojos de lágrimas.
-¡Ay, señor!- Exclamó, frotándose la cara con una punta del sucio almohadón que llevaba puesto- ¡Harry Potter es tan valiente! ¡Ha afrontado ya muchos peligros! Pero Dobby ha venido a proteger a Harry Potter, a advertirle, aunque más tarde tenga que chamuscarse las orejas en la puerta del horno, de que Harry Potter no debe regresar a Hogwarts.
Hubo un silencio, sólo roto por el tintineo de tenedores y cuchillos que venía del piso inferior, y el distante rumor de la voz de tío Vernon.
-¿Qué-qué?- Tartamudeó Harry- Pero sí tengo que regresar; el curso empieza el 1 de septiembre. Eso es lo único que me ilusiona. No sabes lo que es vivir aquí. Yo no pertenezco a esta casa, pertenezco al mundo de Hogwarts.
-No, no, no.- Chilló Dobby, sacudiendo la cabeza con tanta fuerza que se daba golpes con las orejas- Harry Potter debe estar donde no peligre su seguridad. Es demasiado importante, demasiado bueno para que lo perdamos. Si Harry Potter vuelve a Hogwarts, estará en peligro mortal.
-¿Por qué?- Preguntó Harry sorprendido.
-Hay una conspiración, Harry Potter. Una conspiración para hacer que este año sucedan las cosas más terribles en el Colegio Hogwarts de Magia.- Susurró Dobby, sintiendo un temblor repentino por todo el cuerpo- Hace meses que Dobby lo sabe, Señor. Cuando vio al amigo del amo robar "el objeto". Harry Potter no debe exponerse al peligro: ¡Es demasiado importante, Señor!
-¿Qué cosas terribles?- Preguntó inmediatamente Harry- ¿Quién las está tramando?
Dobby hizo un extraño ruido ahogado y acto seguido se empezó a golpear la cabeza furiosamente contra la pared. Y Harry fue a detenerlo, tratando por todos los medios de hacer cambiar de opinión sobre la advertencia a Dobby. Pero ni ver como era tratado por los Dursley lo sacó de su terquedad. Incluso le metió en un gran lío con los invitados de Tío Vernon. Sin embargo, Harry no iba a hacer caso a esa advertencia.
-Tenga cuidado, Señor Harry Potter. El amigo del amo está decidido a ponerlo en peligro.-Fue lo que dijo Dobby antes de desvanecerse con un PLOP.
Y es que Dobby, al sospechar que algo malo pasaría con el diario de Quien-tú-sabes, decidió ausentarse de la Mansión Malfoy para averiguar qué se traía entre manos Nott. Iba allá cada vez que podía, y así se enteró de los planes del cabeza de esa familia. Y él era admirador del Harry Potter y también sabía que el moreno era hijo de uno de los queridos amigos de su Señor, por eso es que se tomó todo ese trabajo. No iba a permitir que algo le pasara a Harry Potter.
Días después, los gemelos y Ron Weasley rescataron a Harry de casa de sus tíos. Él les contó sobre la visita de Dobby y el tema Draco Malfoy salió a relucir.
-Draco Malfoy.- Dijo George volviéndose- ¿El hijo de Lucius Malfoy?
-Supongo que sí, porque no es un apellido muy común.- Contestó Harry- ¿Por qué lo preguntas?
-He oído a mi padre hablar de él.- Respondió George- La familia Malfoy fue una destacada partidaria de Quien-tú-sabes.
-Y cuando desapareció Quien-tú-sabes.- Añadió Fred -Lucius Malfoy regresó negándolo todo. Mi padre piensa que él pertenecía al círculo más próximo de Quien-tú-sabes. Pero que fue presionado para tomar esa decisión, porque él está casado con un mestizo, por eso los idealismos de la sangre no le llamaban tanto la atención.
-¿Un mestizo… hombre?- Preguntó incrédulo.
-Sí… ¿Por qué?
-No… por nada. De todas maneras, no sé si los Malfoy poseerán elfos domésticos.
Harry prestó poca atención a lo siguiente. Todavía estaba en shock por saber que el tal Lucius estaba casado con un hombre, y que los Weasley se lo tomaran tan bien. Y a todo esto… si los dos eran hombres ¿De dónde había salido Draco? Qué confuso…
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Los estudiantes de segundo curso necesitarán:
–El
libro reglamentario de hechizos (clase 2), Miranda
Goshawk.
–Recreo con la «banshee», Gilderoy
Lockhart.
–Una vuelta con los espíritus malignos,
Gilderoy Lockhart.
–Vacaciones con las brujas, Gilderoy
Lockhart.
–Recorridos con los trols, Gilderoy
Lockhart.
–Viajes con los vampiros, Gilderoy
Lockhart.
–Paseos con los hombres lobo, Gilderoy
Lockhart.
–Un año con el Yeti, Gilderoy
Lockhart.
-¿Lockhart?- Preguntó Lucius con desdén- ¿Qué se le metió en la cabeza a ese viejo loco como para contratar a ese idiota como profesor?
Remus no dijo nada. Si bien reprobaba que llamara de esa manera a Dumbledore, también pensaba que el mago estaba algo loco como para contratar a ese hombre.
-¿Gilderoy Lockhart? ¿Acaso él no es un famoso escritor? Debe saber mucho como para haber escrito tantos libros.- Alegó Narcissa.
Snape bufó.
-Ya lo dijo Lucius, ése no es más que un idiota y un fraude.
-Awww, vamos tío.- Arrulló Lucas- Tú lo que pasa es que estás es celoso porque no te dieron el puesto que querías.
Severus fulminó a su sobrino con la mirada.
-No te pases, Lucas.- Dijo Regulus Black dándole un coscorrón a su sobrino.
-¡Auch! ¡Pero si es cierto!- Se indignó.
-Bueno… Basta todos ustedes.- Intervino Remus- Primero iremos a la librería Flourish Blotts. Regulus… ¿Puedes ir con Severus a ver los ingredientes de pociones?
-Sip, no hay problema. De paso iré a ver las escobas.
-¡Yo voy contigo!- Chilló Lucas.
-No.- Respondió Narcissa agarrándole de una oreja- Tú estarás donde pueda verte.
-Qué injusticia.- Bufó- No lo dejan divertirse a uno…
-Nosotros ya vamos a la librería. Primero tengo que ir a otro lugar.- Dijo de repente Lucius- Espérame allá con Narcissa, Remus. Ven Draco.
-Pero…
-Ven, te digo. Voy a comprarte algo.- Siseó.
-Ve, mi vida…
Sólo así Draco accedió.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-No toques nada, Draco.
El niño, que estaba mirando el ojo de cristal, le dijo enfurruñado.
-Creí que me ibas a comprar un regalo.
-Te dije que te compraría una escoba de carreras.- Respondió Lucius, tamborileando con los dedos sobre el mostrador.
-¿Y para qué la quiero si no estoy en el equipo de mi Casa?- Dijo aún más enfurruñado- Harry Potter tenía el año pasado una Nimbus 2.000. Y obtuvo un permiso especial de Dumbledore para poder jugar en el equipo de Gryffindor. Ni siquiera es muy bueno, sólo porque es famoso... Famoso por tener esa ridícula cicatriz en la frente...- Se inclinó para ver algunas calaveras de un estante- A todos les parece que Potter es muy inteligente sólo porque tiene esa maravillosa cicatriz en la frente y una escoba mágica...
-Me lo has dicho ya una docena de veces por lo menos.- Bufó Lucius, exasperado- Cualquiera diría que le tienes envidia.- Añadió malicioso.
Draco le fulminó con la mirada y su respuesta se perdió por la llegada del dueño del local.
-¡Señor Malfoy, qué placer verle de nuevo!- Saludó el señor Borgin con una voz tan pegajosa como su cabello- ¡Qué honor...! Y ha venido también el señor Malfoy hijo. Encantado. ¿En qué puedo servirles? Precisamente hoy puedo enseñarles, y a un precio muy razonable...
-Hoy no vengo a comprar, señor Borgin, sino a vender.- Cortó Lucius.
-¿A vender?- La sonrisa desapareció gradualmente de la cara del señor Borgin.
-Sí… Deseo deshacerme de algunos objetos que todavía quedan en mi casa.- Maldito Remus… siempre encuentra mis lugares secretos. A este paso me voy a quedar sin objetos de magia oscura. Adiós a mi valiosa colección. Snif…
Le entregó una lista al dueño del lugar y éste empezó a leerla minuciosamente.
-¿Puedo quedarme con esto?- Interrumpió Draco, señalando la mano cortada que estaba sobre el cojín.
-¡Ah, la Mano de la Gloria!- Dijo el señor Borgin, olvidando la lista y encaminándose hacia donde estaba Draco-¡Si se introduce una vela entre los dedos, alumbrará las cosas sólo para el que la sostiene! ¡El mejor aliado de los ladrones y saqueadores! Su hijo tiene un gusto exquisito, señor.
-Espero que mi hijo llegue a ser algo más que un ladrón o un saqueador, Borgin.- Repuso fríamente Lucius. ¿Qué se cree este viejo?
Y el señor Borgin se apresuró a decir:
-No he pretendido ofenderle, señor, en absoluto...
-Aunque si no mejoran sus notas en el colegio…- Añadió Lucius fulminado a Draco con la mirada- Puede, claro está, que sólo sirva para eso.
-¡No es culpa mía!- Replicó Draco- Todos los profesores tienen alumnos favoritos. Esa Hermione Granger mismo...
-Vergüenza debería darte que una chica que no viene de una familia de magos te supere en todos los exámenes.- Cortó el veela.
-Le voy a decir a papá lo que me estás diciendo…- Farfulló el chico- Él me dijo que no me preocupara. Que ya vendrían tiempos mejores.
-Maldito mocoso mimado…- Siseó fulminándolo con la mirada. Respiró hondo y volvió a sus asuntos- Bien Señor Borgin, volvamos a lo que vine.
Y Draco sonrió triunfal sin darse cuenta que toda la conversación estaba siendo vista por el-niño-que-vivió. Lucius estuvo regateando unos cuantos minutos hasta que aceptó lo que el viejo quería darle. Maldito tacaño… Porque si no vendía esos objetos, Remus le dijo que le tenía preparado un período de cuarentena sin sexo. ¡Maldita herencia!
De regreso al Callejón Diagon, Draco se hizo acreedor de una Nimbus 2001. Con la promesa de no decirle nada a su papi.
-"Yo me voy a encargar de que entres al equipo"- Dijo su padre. Draco sólo lo miró con sospecha y asintió.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
GILDEROY LOCKHART
Firmará hoy ejemplares de su
autobiografía
EL ENCANTADOR
de 12.30 a 16.30 horas
-Lo que me faltaba.- Siseó Lucius.
-Muy buenos días, Malfoy.
El veela mayor volteó y fingió una sonrisa al encontrarse con Ethan Nott, quien venía acompañado de Theodore, su hijo.
-Buenos días, Nott. ¿De compras?
-Sí… ya sabes. Aquí con mi pequeño.- Respondió palmeando la espalda de Théo. Éste frunció el ceño disgustado. Es la primera vez que sale conmigo desde que tengo uso de razón. Algo trama…- ¿Y tu esposo?
-Debería estar por aquí.
Draco bufó y entro a la librería. Cual fue su sorpresa al encontrarse a Potter con la tropa de pelirrojos. Vio como el moreno se sacaba fotos con "el escritor idiota". Siempre buscando fama…
-¿Te gusta, no, Potter?- Dijo arrastrando las palabras- El famoso Harry Potter. Ni siquiera en una librería puedes dejar de ser el protagonista.
-¡Déjalo en paz, él no se lo ha buscado!- El rubio se fijó en la pelirroja que había gritado, y vio que ella lo estaba fulminado con la mirada. Nada comparada con la mirada de un Malfoy, pecosa…
-¡Vaya, Potter, tienes novia!- No supo porqué ese comentario lo molestó. Si yo ya no pienso que es bonito.
-¡Ah, eres tú!- Dijo Ron con desdén- ¿Te sorprende ver aquí a Harry, eh?
-No me sorprende tanto como verte a ti en una tienda, Weasley.- Replicó el veela menor- Supongo que tus padres pasarán hambre durante un mes para pagarte esos libros.
Sonrió con superioridad al ver como los pelirrojos se ponían rojos de furia.
-Draco, guarda silencio. Si tu papá te escucha te va a poner el castigo del siglo.- Dijo Lucius, llegando hacia ellos con Nott padre e hijo.
-¡Ron!- Habló el señor Weasley,
abriéndose camino a duras penas con Fred y
George-¿Qué
haces? Vamos fuera, que aquí no se puede estar.
-Arthur.- Saludó Malfoy educadamente. Yo tampoco quiero castigo.
-Hola Lucius. Nott.- El Señor Weasley devolvió el saludo con aspereza. A Lucius había aprendido a soportarlo, pero eso no era igual con Nott.
-Mucho trabajo en el Ministerio, me han dicho.- Comentó Nott- Todas esas redadas... Supongo que al menos te pagarán las horas extras, ¿no?- Se acercó al caldero de Ginny y sacó de entre los libros nuevos de Lockhart un ejemplar muy viejo y estropeado de la Guía de transformación para principiantes.- Es evidente que no.- Rectificó-¿De qué sirve deshonrar el nombre de un mago si ni siquiera te pagan bien por ello?
Theodore puso los ojos en blanco y fue a mirar los libros. No le interesaba escuchar cuando su padre se ponía a hablar de esas tonterías. Draco lo siguió. Por otro lado, el señor Weasley se puso aún más rojo que Ron y Ginny.
-Tenemos una idea diferente de qué
es lo que deshonra el nombre de un mago,
Nott. Malfoy y tú
deben saberlo.- Contestó.
-Es evidente.- Dijo Malfoy, mirando de reojo a los padres de Hermione, que lo miraban con aprensión- Por las compañías que frecuentas, Weasley... Creía que ya no podías caer más bajo.- Si él me ataca, yo hago lo mismo.
Miradas de absoluta frialdad.
-¡Ya estamos aquí!- Se escuchó un chillido. Lucas Lestrange venía entrando con Regulus Black.
-Hola… perdón por la tardanza.- Se disculpó Regulus- ¿Cómo estás, Arthur? ¿Estos son tus niños? Qué grandes están…- Nostálgico.
-Oh, hola Regulus. Sí, ellos son Ron, Ginny, Fred…
-Yo soy George.
-Oh… lo siento. Bueno, éste es George, él es Fred y por último Percy.- Dijo señalando a cada uno de sus hijos.
-¿Y Bill?- Tono emocionado.
-Trabajando en cosas del Ministerio en Egipto. Ya sabes…- Sonrió al ver el brillo en los ojos de Regulus al preguntar por su hijo.
-Ok, entonces.- Miró a los pelirrojos- Encantado de conocerlos, niños. Soy Regulus Black y este renacuajo es mi sobrino Lucas.
-¡Ey!- Se quejó el niño- No me llames así… ¿No ves que hay damas presentes? Arruinas mi reputación.- Se giró hacia la pelirroja- ¿Tú eres Ginny, verdad?- Sonrió con galantería- Yo soy Lucas…- Extendió una mano. Ella se ruborizó hasta las orejas y no se movió- ¡Oh, vamos! ¡No seas tímida, preciosa!- Exclamó agarrando la mano de Ginny y sacudiéndola vigorosamente.
Arthur y Regulus rieron divertidos.
-Ella no es tímida, lo que pasa es que tú eres un desvergonzado.- Se escuchó una armoniosa voz un tanto exasperada.
-Awww, tía. Mi reputación.- Se quejó con un puchero. Vio a Ginny sonreír tímidamente y él sonrió de oreja a oreja.
-¿Cómo estás, Arthur? ¿Y Molly?
-Muy buenos días, Señora Narcissa. Molly está haciendo cola para recibir un autógrafo de Lockhart.- Suspiró el pelirrojo.
-¿De ese idiota?- Siseó Draco, que venía de vuelta con Théo. Éste último con cantidades exorbitantes de libros en las manos.
Ron y Harry tuvieron que admitir que estaban de acuerdo con lo que acabada de decir Malfoy acerca de Lockhart.
-Gilderoy Lockhart no es un idiota, niño.- Le espetó una mujer que pasaba por ahí. El Slytherin la fulminó con la mirada y ella apresuró el paso.
-¿Y mi papá?- Quiso saber Draco.
-Eh…- Regulus sonrió nerviosamente mirando a Narcissa en busca de ayuda- Cuando veníamos entrando, escuchó lo que estaban hablando con Arthur y… se molestó un poquito.
Lucius y Draco palidecieron.
-¿Nos escuchó…?- Susurró el veela mayor.
Regulus asintió. Y Arthur no pudo evitar sonreír. Era conocido por todos el dominio que tenía Remus sobre esos dos.
-¿Y dónde está…?
-Afuera con mi esposo. Si yo fuera ustedes, saldría ahora para arreglar las cosas.- Respondió Narcissa.
Los Malfoy salieron como alma que lleva el diablo, dejando muy confundidos a los espectadores.
-¿Y Remus, Severus?
Snape sonrió burlón.
-Acaba de salir para la Mansión.
-Mierda…
---------------
En
la noche.
---------------
Los rubios miraban con aprensión al más amado integrante de la familia. Remus Lupin se veía muy enfadado y tenía una almohada y su pijama en una mano.
-Me voy a dormir al ala derecha de la Mansión hasta que Draco entre a Hogwarts y, una vez que estés allá, olvida que te visite por lo menos el primer mes.- Dijo mirando a su hijo.
-Pero…
-Ningún pero. Saben muy bien las consecuencias de actuar de esa manera tan arrogante. Hasta mañana.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Qué raro…
-¿Qué es raro?
-Molly y sus hijos ya están esperando a que el tren parta, pero no veo a Harry y al más pequeño de sus hijos varones.
-Ya deben haber entrado y no te diste cuenta, Remus.
El castaño se mordió el labio inferior. No estoy seguro de eso, Lucius.
-Ya voy a entrar, papá. Padre.
-Ok. Ven para que te de un abrazo.
Draco sonrió abiertamente y abrazó con fuerza a su papi.
-Todavía estoy enojado contigo, Draco.- Susurró- Así que nos vemos dentro de un mes…
El niño aflojó el abrazo y se separó con pesadumbre. Ahora fue el turno de Lucius de abrazar a su veela.
-No te pongas triste, hijo.- Murmuró para que sólo Draco lo escuchara- Ya arreglé todo para que entres al equipo de tu Casa. Al llegar sólo tienes que hablar con Flint.
El chico asintió, mirando dudoso a su padre. ¿Entraré sin que me hagan una prueba? ¿Qué fue lo que tramaste, padre?
Continuará…
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
N/A: Hola!!! Verán que acá ya inicia la adaptación del segundo Libro, espero que les guste como voy juntando los hechos. XD Y el malo maloso que reemplazara a Lucius en mi fic es el padre de Theodore Nott, Ethan Nott. D
Mil gracias a Piruru-chan por ser mi beta para este fic. ToT
Nos leemos en una semana… si Merlín quiere ¬¬´
Atte: Uko-chan!!!
-/-/-
