Cuando la Sangre Veela se impone (Segunda Temporada)
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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Ya vimos como Lucius y Remus se conocieron, se enamoraron y se casaron. Ahora, el primero hijo de ese matrimonio (Draco), entrará a Hogwarts para vivir sus propias aventuras. ¿Cómo será la personalidad de Draco habiendo sido criado (y mimado) por Remus Lupin? ¿Tendrá más de Gryffindor de lo que esté dispuesto a confesar? Y sobre todo… ¿Cómo reaccionará al saber que, como su padre, su pareja de enlace resultó ser quien menos se esperada?
Parejas: Lucius/Remus, Severus/Narcissa Black. Para el futuro… Harry/Draco, Ron/Blaise, Neville/Theodore Nott y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U
Aclaraciones: el fic tendrá toda la vida de Draco desde su primer día de colegio y jugaré mucho con los libros, siempre desde el punto de vista de los Malfoy. El romance para los chicos no será enseguida, así que no me apresuren ni se desesperen. Por cierto, como este fic se inicio con el Remus/Lucius, no se preocupen al pensar que ya no van a salir más, después de todo siguen siendo protagonistas y eso no va a pasar.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
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Capítulo 12: Mundiales de Quidditch.
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-Yo que tú no entraría allí.- masculló Sirius con la boca llena de un rico pastel de chocolate con merengue.
-¿Por qué?- siseó Draco con la mano muy cerca del picaporte de la puerta de la Sala de Reuniones de la Mansión.
-¿Acaso no escuchas?- preguntó burlón.
Y lo que Draco escuchó lo hizo ruborizarse hasta las orejas.
-Son unos asquerosos.- masculló enfadado- Ni siquiera el embarazo de mi papi lo detiene… ¡Deberían poner un hechizo silenciador al menos!
-Oh, vamos. ¿Acaso tú no tienes tus necesidades? Ellos sí las tienen y con más razón con eso de que Lucius es veela… anda en celo todo el año.
-No insultes a mi padre, Black.- siseó, aunque él pensaba lo mismo.- Y yo NO tengo ese tipo de necesidades… ni siquiera he tenido mi primer beso.
-¡¿No?!- exclamó sorprendido- ¿Pero cuantos años tienes tú? ¿No acabas de cumplir los 14? Yo a tu edad…
-Tú eras un maldito golfo, así que no me compares.- gruñó.
-Pero aunque sea un besito debes de haber dado…- vio negar a Draco- Si quieres… yo puedo ayudarte.- guiñó un ojo.
-¡Ni loco! ¡Primero beso a ese maldito hipógrifo!- gritó enfadado y escandalizado.
-Ni que quisiera.- dijo un tanto ofendido- No me gustan los Slytherin. Y menos tú, que te pareces tanto al veela ese.- gruñó.
-Los Slytherin no somos tan malos… lo que pasa es que ustedes los Gryffindor son unos envidiosos.
-Lo mismo digo…
Estaban por seguir con sus peleas de niños cuando un ligero PLOP se escuchó en el lugar.
-Joven Malfoy, Señor. El Joven Nott vino a visitarlo, Joven Señor.
-¿Theodore, aquí? Pero si sólo hace una semana que salimos del Colegio…- murmuró Draco ceñudo antes de ir hasta el recibidor de la Mansión.
-Théo… ¿qué ha…?- detuvo su pregunta al ver el estado de su amigo.
Theodore se veía absolutamente enfadado y algo triste. Su mejilla derecha mostraba un duro golpe que parecía haber recibido hace muy poco. En su mano derecha cargaba la funda de una almohada que, al parecer, contenía… libros (¬¬)
-¿Qué pasó?- cuestionó preocupado mientras se acercaba.
-Me fui de mi casa.- gruñó- Ya no soportaba a mi padre, y golpearme fue lo último que le aguanté.
La madre de Théo había muerto cuando él tenía 8 años de edad. Le habían dicho que era por una enfermedad muggle que contrajo. Sin embargo, el pelinegro era inteligente y se dio cuenta de que ella se había suicidado utilizando una poción. Muy por el contrario de lo que muchos podrían sentir en estos casos, Nott hijo se alegraba que ella hubiera tomado esa decisión, porque, definitivamente, Eloisa (su madre) no tenía el carácter para aguantar a un cabrón como su padre. La prefería muerta que sufriendo los abusos de su progenitor. Ella tampoco había sido una madre en todo el sentido de la palabra tampoco, así que su pérdida no fue muy dolorosa en su momento.
-Oh…
-¿Tus padres y tú no van a tener problemas en alojarme, no? No sé adónde más puedo ir. Pensé en Blaise, pero creo que su madre es amante de mi padre… así que no funcionaría.- dijo como quien no quiere la cosa.
-Ah…- parpadeó- Este… no, no creo que haya problemas. Sabes como es mi papá, pero voy a preguntarles de todos modos… ¡Después!- se apresuró a decir- Porque ahora están algo ocupados.
-Bien. Por cierto... ¿Dónde está Sirius Black?- susurró cómplice.
Los ojos de Draco se abrieron como platos.
-¿Cómo sabes…? Digo… ese convicto no está aquí.
-Oh, vamos.- bufó Nott- ¿Crees que no me di cuenta que Regulus y tu papá hablaban en código en la Estación? Además, yo ya sé que Sirius Black es un animago, más precisamente Padfoot.
Maldito inteligente.
-Sí, está aquí.- masculló al fin- Supongo que si vas a vivir con nosotros debes saberlo.
-Perfecto. Porque quiero pedirle ayuda para que me enseñe cómo convertirme en animago.
-¿Eh…?
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-No, lo estás haciendo mal.- murmuró Sirius zampándose un tazón de cereales con leche.- Tienes que vaciar tu mente y visualizar al animal en que te vas a convertir antes que nada. Pensé que ya te sabías toda la teoría.
-Y me la sé.- gruñó- Sólo que no es tan fácil como la pintas.
Llevaban diez días de entrenamiento (secreto) y, tal y como lo decía Nott, la cosa no era nada fácil. Aunque tampoco era tan ambicioso como para querer poder convertirse en animago en una semana. Pero, la verdad, no ver avances era frustrante.
-Ya, déjalo por hoy, Théo, y vamos a cenar. Aunque creo que usted no debe tener hambre ya.- dijo mirando a Sirius desdeñosamente.
Desde que había llegado a la morada de los Malfoy, no había un momento que no te encontraras a Sirius Black con algo de comer en la mano.
-"Tengo que recuperar mi escultural figura"- había alegado él.
-¿Cómo que no…? Con lo bien que cocinan tu elfos…
Theodore sonrió y los tres juntos se dirigieron al comedor donde Draco puso los ojos en blanco al ver el espectáculo que estaban dando sus padres.
-Eso es asqueroso.- siseó- ¿Pueden hacer eso donde nosotros no podamos verlos…?
-Si te molesta, no mires.- dijo Lucius tranquilamente mientras se separaba de su embarazado esposo.
-No seas malo, Luc- reprendió Remus. Lucius bufó y Draco le sonrió con superioridad.- Lo siento mucho. La próxima vez lo tendremos en cuenta, mi vida.
-Draco tiene razón, Moony. Ustedes lo están pervirtiendo todo, pobechito… que ni siquiera su primer beso ha tenido.- arrulló burlón.
-Muérete, Black.
-No te burles, Sirius.- reprendió Remus- El primer beso es importante y a uno nunca se le olvida. No puede simplemente darlo por experimentar.
-¿Y con quién te diste el primer beso tú?- la pregunta sonaba casual, pero Lupin pudo entrever los celos escondidos en su veela.
-Conmigo…- sonrió Sirius.
-¿Ah, sí…?- siseó Lucius con los ojos entrecerrados brillando peligrosamente.
-¡No! ¡Eso es mentira!- se apresuró a decir el castaño- Deja de decir idioteces, Sirius…- siseó- no fue con él, mi amor.- tranquilizó Remus tomando la mano de su esposo que se había vuelto un puño.
-¿Entonces?
Remus se mordió el labio inferior nervioso mientras desviaba la mirada. ¡Tsk! Para qué saqué el tema…
-¿Con quién fue?- espetó Draco, celoso.
Sirius y Theodore se la estaban pasando a lo grande. Sirius con mayor razón, porque sabía que la respuesta no les iba a gustar a los rubios.
-Bien… fue cuando Sirius cumplió 14 años y se hizo una fiesta en la Mansión Black. James y yo fuimos invitados… allí estaban todos los miembros de la familia de Padfoot. Bueno… estábamos jugando, y a mí me retaron a que diera un beso con lengua y lo hice, a pesar de que sería el primero que daba en todo sentido.
Se pudo escuchar una risita de anticipación que dejó escapar el pelinegro-azulado.
-Ya dime…- gruñó Lucius.
-Bien…- suspiró- Fue con Bellatrix Black.
-¡¿QUÉ?!
Y Sirius se empezó a partir de la risa al ver la cara indignada de los veelas. Théo sonrió. Qué bueno que me decidí a abandonar mi casa, esta familia es genial.
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-¿Malfoy, podemos hablar?
Lucius enarcó una ceja al ver entrar a Black a su despacho con cara de absoluta seriedad.
-¿Sobre qué?
-¿Puedes llamar a Remus? Creo que él también debería saberlo.
Cuando Remus llegó luego de llamarlo por la chimenea hasta su habitación, el animago le entregó un pergamino que traía en la mano.
Querido Sirius:
Gracias por tu última carta. Vaya pájaro más grande: casi no podía entrar por la ventana.
Aquí todo sigue como siempre. La dieta de Dudley no va demasiado bien. Mi tía lo descubrió ayer escondiendo en su habitación unas rosquillas que había traído de la calle. Le dijeron que tendrían que rebajarle la paga si seguía haciéndolo, y él se puso como loco y tiró la videoconsola por la ventana. Es una especie de computadora en el que se puede jugar. Fue algo bastante tonto, realmente, porque ahora ni siquiera puede evadirse con su Mega-Mutilation, tercera generación.
Yo estoy bien, sobre todo gracias a que tienen muchísimo miedo de que aparezcas de pronto y los conviertas en murciélagos.
Sin
embargo, esta mañana me ha pasado algo raro. La cicatriz me ha
vuelto a doler. La última vez que ocurrió fue porque
Voldemort estaba en
Hogwarts. Pero supongo que es imposible que él
ronde ahora por aquí, ¿verdad? ¿Sabes si es
normal que las cicatrices producidas por maldiciones duelan años
después?
Enviaré esta carta en cuanto regrese Hedwing. Ahora está por ahí, cazando. Recuerdos a Buckbeak de mi parte.
Harry
Remus y Lucius se miraron con la misma cara de seriedad que traía minutos antes Sirius.
-Ya le escribí a Dumbledore.- aclaró Black.
-Debemos estar atentos.- habló Malfoy- Cuando le dolió la cicatriz en su primer año no falló en predecir que Voldemort estaba cerca. No hay porqué no creer que ahora no pase lo mismo.
-Eso mismo pienso yo. Y hay algo que debemos tener en cuenta.- dijo Remus. Los otros lo miraron interrogantes- ¿Recuerdan que les conté que Harry escuchó a Trelawney decir una predicción verdadera?
-No recuerdo qué decía exactamente…- susurró Sirius.
-El Señor
de las Tinieblas está solo y sin amigos, abandonado por sus
seguidores.
Su vasallo ha estado encadenado doce años. Hoy,
antes de la medianoche, el vasallo se liberará e irá a
reunirse con su amo. El Señor de las Tinieblas se alzará
de nuevo, con la ayuda de su vasallo, más grande y más
terrible que nunca. Hoy... antes de la medianoche... el vasallo...
irá... a reunirse... con su amo...
-¿Quieres decir que Peter…?
-Es lo más probable…
-Mierda.
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Días
después
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-¿Qué hace, Sirius?
-Preparo el regalo de cumpleaños para mi ahijado.
-¿Ahijado?
-Harry Potter.
Nott lució sorprendido mientras que Draco gruñía enfadado.
-¿Y le vas a regalar una tarta? Qué original, Black.- irónico.
-Es que mi pobre ahijado está tan delgado.- dijo dramáticamente- Y los elfos de tu casa cocinan tan bien…
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-Pero yo quiero ir…- farfulló Sirius.
-¿Y cómo se supone que vamos a llevarte?- siseó enfadado Lucius- No tenemos más entradas y, por si no lo recuerdas, eres un convicto buscado por el Ministerio.
-Podría ir con mi forma de perro…
-No nos van a dejar entrar al estadio llevando un perro, Paddy.
-Pero…- refunfuñó.
-¡Basta, Black! ¿No entiendes lo que es un no por respuesta?
Draco y Théo sonrieron. A Sirius le estaba costando recuperarse de su estancia en la prisión mágica Azkaban. Se solía verlo muy callado y taciturno en un principio, pero las clases con Nott lo mantenían ocupado y ponían a trabajar su cabeza. Era en momentos como éste, en dónde salía su antigua personalidad, cuando los chicos podían apreciar la verdad de las historias que solía contarle Remus acerca de los Merodeadores. Sirius Black era un hombre muy gracioso cuando se lograba olvidar de los martirios sufridos en Azkaban.
-¡Ya llegó por quien lloraban!- se escuchó un chillido.
-Mierda, ese es Lucas. Escóndete, Black.
-¿Quién es Lucas?
-Vamos, Sirius.- dijo Draco arrastrando al animago. Pero Sirius era curioso por naturaleza, así que se transformó en Padfoot y se quedó en la sala.
-¿Ya están listos?- tono emocionado- Tenemos que partir pero ya.
Remus y Lucius enarcaron una ceja al ver a Lucas vestido completamente de rojo y negro, en su frente se podía leer escrito con temperas KRUM.
-Hola primero y sí, ya estamos, Lucas. ¿Vinieron tus tíos contigo?
-Sólo Narcissa y Reg.- los ojos de Sirius se abrieron como platos- Tío Severus dijo que "Ningún deporte en que se utilice una escoba me interesa" Ya sabes como es él de divertido…
Se pudo escuchar lo que pareció ser una risita perruna y el chico frunció el ceño.
-¿Qué fue eso?
-Nada, nada.- se apresuró a decir Remus- Es sólo el perro de Théo. ¿Dónde están Narcissa y Regulus?
-Ya vienen… ¿Desde cuándo tú tienes un perro?- cuestionó.
-Lo encontré en una calle muggle y como me siguió, lo adopté.- se encogió de hombros.
Lucas se acercó al perro y lo miró a los ojos. Sonrió y acarició su cabeza mientras el perro movía la cola gustoso. En ese momento entró Narcissa y jadeó sorprendida al ver la acción.
-Ya estamos aquí.- dijo Regulus lanzando una mirada extraña a la rubia.- ¿Nos vamos?
En ese momento el perro empezó a ladrar lastimeramente.
-Quédate aquí… Snuffles. Sé buen chico.- advirtió Théo acariciando al perro negro.
-Pobrecito… ¿no podemos llevarlo?
-¡No, Lucas!
-¡Tsk! Ustedes son muy crueles… pobre perrito.
-Me gusta ese chico.- dijo sonriendo cuando volvió a ser Sirius, luego de que los demás se retiraran.
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-Señor Basil.- saludó cortésmente Lucius.
-Oh… ¡Señores Malfoy! ¡Señora Snape! ¡Qué gusto! Regulus… ¿qué haces tú aquí, muchacho?- preguntó frunciendo el ceño.
-¡Estoy de vacaciones! ¡Así que no me mire de esa manera!- se apresuró a defenderse.
-Bien.- rumió- Si me permiten voy a decirles donde están sus tiendas.
Caminaron siguiendo las indicaciones hasta que llegaron a una zona donde estaban las tiendas más lujosas de todo el terreno. Lujosas por dentro, claro está.
-Woah, esta tienda está genial.- murmuró Lucas.
-La verdad es que sí.- dijo Remus- Búsquense un lugar, Théo, Draco, Lucas. La mía y de Lucius es ésta de aquí.- dijo señalando la que seguro era matrimonial.- Narcisa, la tuya es la que está junto a la nuestra. Regulus, creo que tendrás que dormir con los chicos.
-¿Ir a buscar agua?- Draco frunció el ceño ante el pedido de su papá después de que estuvieron instalados.
-La necesitamos, mi vida.
-Pero eso es trabajo de los elfos.
-Ya voy yo.- suspiró Regulus.- ¿Me acompañas, renacuajo?
-¡Claro! ¡Y no me llames renacuajo!
-Eres un snob, Draco.- dijo Théo negando con la cabeza.
El rubio se encogió de hombros.
-¡Pero si es Ron!- chilló emocionado Lucas- ¿No está mi Ginny por aquí?
-No.- gruñó Ron al ver al chico.
-Oh… ¿Pero vino con ustedes?
-Sí, Lestrange.- respondió amablemente Hermione al ver a Ron ponerse rojo de celos- Está en la tienda cerca de aquí. ¿Quieres saludarla?
-¡Claro que sí!
-Hola, chicos.- dijo Regulus sonriendo- Lucas, tenemos que ir por el agua.
-¡Eso no es urgente! Además, seguro que los otros hermanos de Ron también vinieron, ¿no? Como Bill, por ejemplo.- sonrió pícaro y al ver al pelirrojo asentir, Black no pudo negarse.
Y así los cinco se dirigieron a la tienda… la cara de los Black (es el segundo apellido de Lucas) se iluminó en un gesto demasiado parecido al ver cada uno a su Weasley preferido. Estuvieron hablando (y en el caso de Regulus, algún que otro toque especial con Bill) hasta que llegó Barty Crouch. Los gestos de desagrado no se hicieron esperar en los morenos al ver al culpable del encierro injusto de Sirius. Fue ahí donde el mayor recordó lo que tenían que hacer y se fueron pitando a la tienda de los Malfoy.
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-Remus… ¿No quieres que te cargue…?- preguntó ansioso Lucius- Son muchos escalones para ti, y…
-¡Basta Lucius! ¡Estoy embarazado, no lisiado!- exclamó exasperado el licántropo.
-Ya déjalo, padre. En verdad estás insoportable.- siseó Draco.
-Solo trato de ayudarlo.- farfulló.
-No seas pesado, Lucius.- dijo sonriente Narcissa.- Además, ya estamos llegando.
-¡¿Pero qué ven mis ojos?!- chilló de repente Lucas- ¡Si son los Weasley de nuevo! ¡Hoy es mi día de suerte!
El ceño de los rubios veela se frunció al ver, efectivamente, a toda la panda de pelirrojos acompañados de Hermione Granger y Harry Potter que estaban junto al Ministro de magia.
-¡Ah, Fudge!- dijo Lucius ignorando a los Weasley, tendiendo la mano al llegar ante el ministro de Magia- ¿Cómo estás? ¿Recuerdas a mi esposo, Remus? Este es mi hijo, Draco.
- ¿Cómo está usted? ¿Cómo estás?- saludó Fudge, sonriendo y pasándole una mano a Remus- Permítanme presentarles al señor Oblansk... Obalonsk... al señor... Bueno, es el Ministro búlgaro de Magia, y, como no entiende ni jota de lo que digo, da lo mismo. Veamos quién más... Supongo que conoces a Arthur Weasley.
-Claro que sí.- dijo Remus sonriente- ¿Cómo están chicos? Hola, Arthur.
-Hola, Remus.
El rostro de los Gryffindors se iluminó con una sonrisa. Harry no pudo evitar fijar sus ojos en el vientre del castaño. Allí se podía ver una muy ligera redondez. Celoso como él solo, Draco tomó una mano de su papá y la agarró con fuerza.
-¿Cómo estás, Weasley? Señorita Granger, Señor Potter.
-Estoy bien, Lucius. Conseguimos entradas y pude traer a toda mi familia. Mas Harry y Hermione, como podrás ver.
-Regulus ya nos lo había dicho.- dijo, mandándole una mirada enfadada al menor de los Black. Estuvieron esperando casi todo el día por la dichosa agua hasta que aparecieron. Pero Regulus ni se enteró, estaba demasiado entusiasmando mirando a Bill.
-Creo que yo no he sido presentada correctamente con anterioridad.- dijo Narcissa- Soy Narcissa Snape Black, prima de Regulus y Sirius.- terminó, dándole una mirada significativa a Harry.
Sin embargo, los chicos poca atención prestaron a ese comentario final. Habían entrado en shock cuando ella dijo el apellido Snape. ¿Cómo una hermosa mujer como ella podía estar casada con ese grasiento? ¿Estaba loca o había sido hechizada? Remus rió divertido.
-¿Les sorprende que alguien como Narcissa esté casada con Severus, verdad?
Asentimientos fervientes.
-La verdad es que hasta yo estoy sorprendido.- suspiró Lucas- Pero en fin… ¿quieres sentarte junto a mí, linda Ginny?- sonrió con chulería. Ella le devolvió el gesto y aceptó el ofrecimiento.
-Este niño…- suspiró la rubia- Bien, esto ya está por empezar. Ven, Regulus.- dijo arrastrando a su primo de un brazo hasta llevarlo a sus asientos.
-Nosotros también nos vamos.- dijo Lucius.
-Profesor.- llamó de repente Harry- ¿Usted no sabe nada…? De… ya sabe.
-Sólo sé que está muy bien.- sonrió entendiendo- Y puedes llamarme Remus, Harry. Yo ya no soy tu profesor.
El moreno sonrió y asintió agradecido, para luego seguir a los Weasley a sus asientos. Minutos antes de empezar el partido, un cansado Cassius Warrington junto con Tobías Montague se les unió, para felicidad de George. (Y secretamente, de Fred)
-Quita esa cara, Draco. Sabes que Harry es hijo de dos de mis mejores amigos y, aunque no lo fuera, no voy a dejar de ser amable con él sólo porque es tu "enemigo"- siseó Remus al ver al veela menor con cara de mala leche.
Draco no contestó, sólo gruñó enfurruñado haciendo reír y negar con la cabeza a Théo.
Pronto la presentación de los equipos empezó. Las mascotas del equipo de Bulgaria (Veelas hembras) hicieron su aparición y Lucius dejó salir algo de su poder para que no afectaran a su lobo. Gruñó al ver como Theodore, Lucas y Regulus caían bajo el encanto. Se alegró bastante de que su hijo se mostrara impasible. Eso quería decir que sus poderes veela eran los suficientemente grandes como para no ser afectado.
Lo que Draco sentía en esos momentos era una inexplicable furia al ver como Harry ponía esa cara de idiota al sentir el poder de esas veelas. No sabía porqué, pero le molestaba que sus encantos lo afectaran.
-Patético.- siseó.
El espectáculo que dieron los leprechauns sí le pareció bonito. Puso los ojos en blanco cuando Lucas empezó a gritar como loco cuando fue anunciado Krum. Era un buen jugador y sangre pura… pero tampoco era para tanto.
Y el partido dio inicio.
Estuvo muy emocionante, cómo le gustaría poder jugar así. Para vencer a ese cara-rajada. Estaba pensando muy seriamente en cambiar su posición de buscador por la de guardián, que era su fuerte. Pero con eso que le había comentado su padre que iba a pasar en Hogwarts este año, seguro tendría que esperar hasta el año que viene.
Continuará…
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N/A: Hola!!!
Espero que les haya gustado este nuevo capítulo. Como habrá podido ver es la adaptación del libro 4 (que es uno de mis favoritos junto con el tercero)
Espero que tengan gusto de lo que sigue. XD
Mil gracias a Piruru-chan por ser mi beta para este fic. ToT
Nos leemos en una semana… si Merlín quiere ¬¬´
Atte: Uko-chan!!!
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