Cuando la Sangre Veela se impone (Segunda Temporada)
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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Ya vimos como Lucius y Remus se conocieron, se enamoraron y se casaron. Ahora, el primero hijo de ese matrimonio (Draco), entrará a Hogwarts para vivir sus propias aventuras. ¿Cómo será la personalidad de Draco habiendo sido criado (y mimado) por Remus Lupin? ¿Tendrá más de Gryffindor de lo que esté dispuesto a confesar? Y sobre todo… ¿Cómo reaccionará al saber que, como su padre, su pareja de enlace resultó ser quien menos se esperada?
Parejas: Lucius/Remus, Severus/Narcissa Black. Para el futuro… Harry/Draco, Ron/Blaise, Neville/Theodore Nott y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U
Aclaraciones: el fic tendrá toda la vida de Draco desde su primer día de colegio y jugaré mucho con los libros, siempre desde el punto de vista de los Malfoy. El romance para los chicos no será enseguida, así que no me apresuren ni se desesperen. Por cierto, como este fic se inicio con el Remus/Lucius, no se preocupen al pensar que ya no van a salir más, después de todo siguen siendo protagonistas y eso no va a pasar.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
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Capítulo 13: Torneo para Magos.
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-Ha sido un excelente partido. Nos veremos luego, Arthur. Chicos- saludó amablemente Remus antes de seguir a su familia escaleras abajo.
-Malfoy… ¿Podemos hablar?- habló un hombre bastante robusto al acercarse al rubio.
-Claro, Parkinson.
A Remus no le dio buena espina la cara que traía el hombre, pero decidió dejarlo y entró junto a los demás a su tienda. Veinte minutos después un enojado Lucius hacía aparición.
-¡Remus! Quiero que junten todas sus cosas y se vayan. ¡Ya!
-¿Pero qué dices, Lucius?- preguntó asustada Narcissa.
Los ruidos de gritos y hechizos fuera de la tienda le contestaron.
-Mierda, ya comenzaron.- murmuró.- Quiero que todos me sigan, voy a llevarlos a un lugar seguro.
-¿Qué está pasando?- quiso saber Remus.
-Mis antiguos amigos.- dijo con sarcasmo- Quieren divertirse a costa de los muggles esta noche. Están con las túnicas negras y todo.
-Voy a ayudar al Ministerio.- dijo Regulus antes de desaparecer de la tienda.
-Nosotros también deberíamos ir, Luc.
-No, Remus. Y esta vez no voy a ceder… están enfadados porque me negué a participar de su jueguito y no quiero que te pase nada. Vete con Narcissa y los chicos al Bosque. Yo los encontrare allí en cuanto pueda.
-¿Qué vas a hacer tú?
-A poner en su lugar a esos idiotas.- gruñó- Pero sin que nadie me vea.
-Está bien. Te amo.- Remus besó a su esposo y apremió a los demás para que lo siguieran.
Corrieron con todas sus fuerzas hacia el Bosque. Draco se había auto-impuesto cuidar a su papá aunque la vida dependiera de ello. Ninguno de esos locos tocaría a su querido papá mientras él pudiera empuñar su varita.
-Está bien. Quédense aquí, yo iré a ver qué sucede.
-¡Pero padre te dijo que no te acercaras!
-Sólo veré qué está sucediendo, Draco. No voy a inmiscuirme en nada. ¡Quédense aquí!
Y así Remus corrió hasta poder tener mejor vista, abandonando al resto.
-¡Allá está mi Ginny!- gritó Lucas de repente y corrió hasta donde estaban los Weasley.
-¡No! ¡Lucas!
-Ese idiota…- siseó Draco antes de salir tras su primo.
-Quédese aquí, Señora Narcisa, nosotros lo traeremos.
Buscaron por todos lados pero no podían encontrar al más pequeño. La multitud de personas era demasiada, y el condenado corría más rápido que un correcaminos.
Se internaron aún más en el bosque hasta llegar a una zona bastante silenciosa. Pararon un rato para descansar cuando Théo logró divisar algo.
-Allí están Potter, Weasley y Granger.
-Vamos a preguntar…
Los Gryffindor lucieron sorprendidos de encontrar a las dos Serpientes allí.
-¿Qué quieren?- espetó Ron.
-Cuida tu lengua, Weasley- siseó Draco- Estamos buscando a Lucas, fue tras tu hermana y lo perdimos.
-Nos separamos de ellos hace bastante tiempo.- dijo Hermione.
-Mierda.
-Seguro está con ellos.- aseguró Hermione- Esperemos un poco y después los buscamos todos…
Pero de repente dejó de hablar y miró por encima del hombro. Harry, Ron, Draco y Theodore se apresuraron a mirar también. Parecía que alguien se acercaba hacia ellos dando tumbos. Esperaron, escuchando el sonido de los pasos descompasados tras los árboles. Pero los pasos se detuvieron de repente.
-¿Quién es?- llamó Harry.
Sólo se oyó el silencio. Harry se puso en pie y miró hacia el árbol. Estaba demasiado oscuro para ver muy lejos, pero tenía la sensación de que había alguien justo un poco más allá de donde llegaba su visión. Draco olfateó el aire y parecía ser el olor de un elfo junto con el de un humano.
-¿Quién está ahí?- preguntó Potter.
Y entonces, sin previo aviso, una voz diferente de cualquier otra que hubieran escuchado desgarró el silencio del bosque. Y no lanzó un grito de terror, sino algo que parecía más bien un conjuro:
-¡MORSMORDRE!
Algo grande, verde y brillante salió de la oscuridad y se levantó hacia el cielo por encima de las copas de los árboles. Tanto los Slytherin como Hermione sintieron la sangre congelarse ante lo que veían sus ojos.
-¿Qué...?- exclamó Ron, poniéndose en pie de un salto y mirando hacia arriba.
-Vayámonos de aquí…- susurró Nott.
-¿Quién está ahí?- gritó de nuevo Harry.
-Oh, por Merlín Potter ¡Deja de hacerte el héroe y larguémonos!- espetó Draco. Eso no estaba bien. No estaba para nada bien.
-¡Malfoy tiene razón! ¡Harry, vamos, muévete!- Hermione lo había agarrado por la parte de atrás de la chaqueta, y tiraba de él.
-¿Qué pasa?- preguntó Harry, sobresaltándose al ver la cara de ella tan pálida y aterrorizada. Y sobre todo porque acababa de darle la razón a Malfoy.
-¡Es la Marca Tenebrosa, Harry!- gimió Hermione, tirando de él con todas sus fuerzas- ¡El signo de Quien-tú-sabes!
-¿El de Voldemort?
-Sí Potter, y ahora camina.- dijo Théo.
Lo siguiente que supieron era que estaban rodeados de aurores, Regulus incluido. Dieron las explicaciones del asunto lo mejor que pudieron. Se sorprendieron al ver a una elfina en la escena del crimen con una varita que resultó ser la de Harry. La elfina juró y perjuró que ella no había sido, pero el Señor Crouch no le creyó y le dio la prenda. Luego de eso absolvieron de culpas a los chicos y los aurores siguieron buscando.
-Regresemos todos a la tienda.- suspiró el Señor Weasley.
-¿Ustedes qué hacen aquí?- siseó Regulus.
-Perdimos a Lucas y cuando corrimos a buscarlo nos encontramos con el Trío.- dijo Nott.
-¿Cómo que lo perdieron?- se exaltó.
-Fue tras la Weasley.- dijo Draco.
-Entonces debe estar en nuestra tienda con el resto de mis hijos, vamos a ver.- dijo Arthur.
Allá lo encontraron y luego regresaron todos juntos a la tienda. Les cayó la reprimenda del siglo por ser tan irresponsables y "actuar como un Gryffindor", no pudo dejar de decir Lucius. Los chicos dieron su versión de lo que habían visto y Remus se espantó aún más al saber qué tan cerca del peligro estuvo su cachorro y achuchándolo en un fuerte abrazo volvió a reprenderlo pero lo felicitó por ser tan valiente. (N/A: Es que Remus ya está con sus cambios de humor ¬¬)
Al otro día regresaron a casa y allí los recibió un histérico Sirius Black que había leído toda la noticia en El Profeta.
-¿Pero todos están bien? ¿Y Harry? ¿Lo vieron? ¿Cómo está?
-Tranquilízate, Sirius. Todos estamos bien, incluso Harry.
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-¿Cómo siguen las cosas en el Ministerio, Regulus?
-Igual, Lucius. Todo patas para arriba.- dijo masajeándose las sienes- Con eso de que falló la seguridad en el Mundial, muchos creen que el Torneo de los Tres Magos no debería realizarse.
-Pero Hogwarts es un lugar seguro y muchos de los hijos de ex- Mortífagos asisten allí, no creo que se atrevan a atacarlo.
-Ya sé… pero tú sabes cómo es la gente, Remus.
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Compras
para el inicio de
clases
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-Señor Remus, no hace falta que me compre una túnica de gala tan costosa. Con una común me conformo.
-No digas tonterías, Théo, ahora eres parte de nuestra familia y no voy a escatimar gastos. No seas modesto, además sé que estás acostumbrado a vestir lo mejor… como mi Draco.
-¡Guau!- asintió Snuffles.
-Eh… Señor Malfoy. Su perro no puede entrar aquí.- musitó Madame Malkin.
-Ese perro sarnoso no es mío.- gruñó Lucius.
-Ya me lo llevo afuera, Madame.- dijo Regulus divertido.
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1
de Septiembre Estación King's
Cross
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-Consientes a ese perro tanto como a Draco.- gruñó Lucius, al ver a Sirius corriendo de aquí para allá buscando a Harry.
Su pelaje negro estaba reluciente y llevaba un collar para perro con una chapita de oro que recitaba su nombre: SNUFFLES y también decía que en caso de extravío se comunicaran con la Familia Malfoy. Tonterías de Sirius, sin lugar a dudas.
-Sólo quiere despedirse de Harry.- dijo Remus amablemente.
-¡Snuffles, detente!
Muy tarde… El gran perro negro ya había saltado encima de un desprevenido Harry Potter, que lo miraba desde el piso sonriendo.
-¿S-Snuffles?
-Sí.- sonrió Regulus- Es el perro de Theodore Nott.- guiñó un ojo.
-Oh… ya veo. ¿Puedes quitarte de encima mío, Snuffles?- el perro obedeció reticente, pero enseguida buscó con la cabeza la mano de Harry para ser acariciado.
-¿Y por qué está con el chico ese?- preguntó Bill, sorprendido.
Regulus sonrió embelesado antes de contestar.
-Porque el chico Nott está viviendo con los Malfoy-Lupin ahora. Y él se mudó allí con su perro.
-¿Con los Malfoy…?- musitó Ron. ¿Sirius vive en casa de Malfoy?
-Recuerda que allí también está Remus, pequeño Ron.- le recordó Regulus.
-Oh, cierto.
Entraron al tren e iniciaron la marcha junto a una fuerte lluvia. Pronto se reunieron con ellos Dean Thomas, Seamus Finnigan y Neville Longbottom. Estuvieron hablando de los Mundiales de Quidditch mientas la come libros de Hermione se enfrascaba en la lectura de uno que usarían ese año en clases.
-Lo vimos muy de cerca, además- decía Ron- porque estuvimos en la tribuna principal...
-Por primera y última vez en tu vida, Weasel.- Draco Malfoy, una vez lejos de los oídos de su papá, volvía a ser el mismo cabroncillo de siempre.
Venía acompañado de Blaise y Theodore. Éste último se encontraba mirando fijamente a Neville Longbottom. El verano sin duda había mejorado la figura del Gryffindor, ya no estaba tan rellenito como antes, sino todo lo contrario. Su cuerpo ahora era más delgado haciéndolo ver muy tierno y daban ganas de abrazarlo y besarlo. ¿Pero en qué estoy pensando? Su cabello castaño estaba ligeramente largo y se notaba que también estaba un poco más alto. (N/A: Esta es la descripción de la película porque en el libro Nev sigue pachoncito, pero me gusta más el de la peli D)
Por su parte, Blaise miraba a Ron y cuando éste lo miró, le guiño un ojo haciendo ruborizar al pelirrojo.
-No recuerdo haberte invitado a entrar, Malfoy.- dijo Harry fríamente.
-Porque no te la pedí, Potter.- espetó Draco irritado- Y no estoy aquí por gusto, así que baja el tono.
-Malfoy… ¿vas a decir ya qué es lo que quieres?- dijo Hermione, irritada, por encima de su libro.
-No es él quien quiere hablar con Potter, sino yo.- dijo Théo, apartando la mirada de Neville.- De hecho, sólo quiero entregarte esto.- dijo, dándole un pergamino.
-Gracias…- dijo algo confundido.
-Mi perro olvidó dártelo.- explicó, antes de salir junto con el rubio y el castaño.
Es de Sirius.
Harry:
En estos momentos me encuentro muy bien. Estoy en un lugar seguro, voy a tratar de averiguar a qué se debe lo de tu cicatriz.
Por el momento sólo puedo decirte que si vuelve a suceder lo hables directamente con Dumbledore.
Snuffles.
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Llegaron a Hogwarts bajo la fuerte lluvia que no les había dado cuartel. Pero los Slytherin sabían de un buen hechizo para que el agua no les mojara la ropa (Gracias al Señor Remus). Así que entraron a paso apresurado sólo para encontrarse con Peeves fastidiando.
-¡Waddiwasi!- siseó Draco, irritado. La lluvia no lo había mojado, pero el globo de agua del maldito poltergeist, sí.
-Muy bien hecho, Señor Malfoy. 10 puntos para usted.- dijo la Profesora McGonagall aliviada, pero sonando un tanto irritada aún.
Draco enarcó una ceja mirando a Potter, que lucía bastante enfadado. Pero no fue su cara lo que le llamó la atención, sino su cuerpo, con toda la ropa pegada a causa de lo mojada que estaba. No está nada mal… pero en seguida se reprendió. No pienses idioteces Draco. ¡Por Salazar! ¡Quedamos hace dos años que tu ya NO piensas que es bonito!
La selección estuvo aburrida porque este año ellos no tenían a ninguno de su grupo de amigos para ser seleccionado. (N/A: Se supone que este año entraba Malcolm Baddock pero yo lo adelanté dos años para que formara el grupo de amigos de Lucas, al igual que creo que retrasé uno o dos años el de Miles Bletchley, pero como es un AU no me preocupo. Sé que es un detalle mínimo, pero quería explicarles XP) Aún así, aplaudieron fervientemente a los chicos que ingresaron a Slytherin.
Luego del banquete, Draco esperaba ansioso escuchar si sus sospechas con respecto al Quidditch eran ciertas. Por fin Dumbledore se puso de pie y comenzó a hablar.
-Moody, ¿ese viejo loco? No me extraña de Dumbledore.- chistó Terence Higgs cuando el Director anunció al nuevo profesor de DCAO.- Primero nos deja sin Quidditch, y ahora esto.
-Deja de quejarte, lo del Torneo seguro será emocionante.- dijo Tobías emocionado.
-Sólo si podemos entrar.- refunfuñó Lucas que esperaba poder unirse al equipo ahora que Marcus y Adrian ya no estaban.
-Ssshhh, no dejan oír.- siseó Pansy.
-Aunque me imagino que todos están deseando llevarse la Copa del Torneo de los Tres magos.- decía el director-, los directores de los tres colegios participantes, de común acuerdo con el Ministerio de Magia, hemos decidido establecer una restricción de edad para los contendientes de este año. Sólo los estudiantes que tengan la edad requerida (es decir, diecisiete años o más) podrán proponerse a consideración. Ésta es una medida que estimamos necesaria dado que las tareas del Torneo serán difíciles y peligrosas, por muchas precauciones que tomemos, y resulta muy improbable que los alumnos de cursos inferiores a sexto y séptimo sean capaces de enfrentarse a ellas. Me aseguraré personalmente de que ningún estudiante menor de esa edad engañe a nuestro juez imparcial para convertirse en campeón de Hogwarts. Así pues, os ruego que no perdáis el tiempo presentándoos si no habéis cumplido los diecisiete años.
Luego del discurso de Dumbledore todos coincidían con las protestas de los gemelos Weasley.
-Bueno… ahí se va nuestra única oportunidad de diversión.- suspiró Miles.- Ni siquiera ustedes pueden entrar.- dijo mirando a los más grandes.
-Ya encontraremos algo que hacer. En la época de mi papá, él y la mayoría de sus amigos no jugaban Quidditch y se divertían igual. Un amigo suyo que estuvo de visita en casa me dio algunos consejos de cómo divertirme en Hogwarts. ¿Verdad, Théo?- dijo sonriendo malicioso.
-Ajá.
A la mañana siguiente Draco descubrió, para su horror, que este año compartían tres clases con los leones. Pociones, CDM (Cuidado de Criaturas Mágicas) y DCAO. Qué año de mierda.
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Clase de
CDM
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-¿Y por qué tenemos que criarlos?- preguntó Draco algo espantado. Él ya sabía qué eran esos bichos (los escregutos de cola explosiva) y la idea no le gustaba nada.
-Porque será divertido.- sonrió Hagrid, pero al ver la cara de escepticismo del rubio agregó:- Hoy sólo tienes que darles de comer. Pero tendrán que probar con diferentes cosas. Nunca he tenido escregutos, y no estoy seguro de qué les gusta. He traído huevos de hormiga, hígado de rana y trozos de culebra. Prueben con un poco de cada cosa.
-Yo no voy a tocar eso, Profesor.- dijo Pansy.
-Yo tampoco ¡Ay!- exclamó Lavender Brown cuando uno de los bichos la picó- Hagrid, ¿para qué hacemos esto?
-Bueno, algunos tienen aguijón.- repuso con entusiasmo Hagrid (Lavender se apresuró a retirar la mano de la caja)- Probablemente son los machos... Las hembras tienen en la barriga una especie de cosa succionadora... creo que es para chupar sangre.
-Ahora ya comprendo por qué estamos intentando criarlos.- dijo Draco sarcásticamente- ¿Quién no querría tener una mascota capaz de quemarlo, aguijonearlo y chuparle la sangre al mismo tiempo?
-El que no sean muy agradables no quiere decir que no sean útiles.- replicó Hermione con brusquedad- La sangre de dragón es increíblemente útil por sus propiedades mágicas, aunque nadie querría tener un dragón como mascota, ¿no?
-¿Ah, sí…? A ver… quiero verte darle de comer, Granger. Y también me pregunto si lo harás cuando sean grandes. Porque supongo que una sabelotodo como tú sabe a qué tamaño llegarán estos bichos cuando sean adultos ¿no?- sonrió mientras se cruzaba de brazos.
Hermione tragó saliva y encaró su escreguto. Bueno, soy una Gryffindor después de todo.
-Eh… Draco- susurró Hagrid al final de la clase.
-¿Qué?- espetó.
-Me llegó cierta… información de un invitado alado especial que está viviendo en tu casa. Y quisiera saber cómo está.
Draco frunció el ceño mientras pensaba: ¡Y yo que pensé que era un secreto!
-Está muy bien.- masculló- Los elfos de mi casa y ya-sabe-quién lo cuidan muy bien.
-Oh, maravilloso, maravilloso.- sonrió gustoso- Muchas gracias. Puedes retirarte.
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Clase de
Pociones
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-¿Qué tanto le miras a Longbottom, mi querido Théo?- susurró Blaise, pícaro.
-Lo mismo que tú a Weasley.- espetó.
La sonrisa de Blaise se borró y miró nervioso a Draco.
-Ssshhh, que no quiero que Draco se entere.
-Si quieres algo con el pelirrojo, en algún momento se tendrá que enterar.
-Pero hasta que el momento llegue…
-¿Qué tanto hablan ustedes dos?
-Nada, Draco.- respondieron al unísono.
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Clase de
DCAO
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-Ya pueden guardar los libros.- gruñó Moody, caminando ruidosamente hacia la mesa y sentándose tras ella- No los necesitarán para nada.
Esto alegró a Draco, el ver que Moody iba a utilizar casi el mismo método de enseñanza que su papá. Pero sus ansias terminaron cuando dijo que hablarían de las imperdonables.
La primera fue la maldición Imperio. El sujeto de prueba fue una araña muy fea que mediante un Engorgio fue agrandada.
Inexplicablemente sintió tensarse a Théo, que estaba junto a él, cuando Neville Longbottom dijo la segunda maldición: Cruciatus. Desvió la mirada, había escuchado de la boca de su propio padre lo que hacía esa maldición, y no le apetecía ver.
-Maldito.- escuchó mascullar a Théo y, sorprendido, giró la cabeza sólo para escuchar a Granger gritar.
-¡Pare!
Draco la miró. Ella no se fijaba en la araña sino en Longbottom, y el rubio, siguiendo la dirección de los ojos de la chica, vio que las manos de Neville se aferraban al pupitre. Tenía los nudillos blancos y los ojos desorbitados de horror.
Ahora recuerdo que sus padres están en San Mungo a causa de ser torturados por esa maldición. Y pensar que Lucas puede escucharlos cuando se acerca un Dementor. Pobre Longbottom.
La tercera era la peor, sin lugar a dudas.
-Bueno, ¿alguien conoce alguna otra?
Draco levanto la mano y con voz firme dijo:
-Avada Kedavra, Señor.
-¡Ah!- exclamó Moody, y la boca torcida se contorsionó en otra ligera sonrisa- Sí, la última y la peor. Avada Kedavra: la maldición asesina. Usted es el Señor Malfoy-Lupin, supongo.
-Así es.
-El primer hijo de un Slytherin y un Gryffindor que tengo el gusto de conocer en mucho tiempo.
-¿Hay algún problema con eso?- preguntó, entrecerrando sus ojos.
-No, claro que no. En fin…- se giró a la araña- ¡Avada Kedavra!
Luego de un fulgor verde que salió de la varita del ex-auror, todos pudieron comprobar porque era llamada asesina.
-No es agradable.- dijo con calma el profesor- Ni placentero. Y no hay contra-maldición. No hay manera de interceptarla. Sólo se sabe de una persona que haya sobrevivido a esta maldición, y está sentada delante de mí.
Draco se cruzó de brazos y se recostó sobre su silla al ver a Moody y Potter intercambiar esa larga mirada. Después de que Draco se enterara de que su padre resultó ser unos de los Merodeadores y que fue amigo de James y Lily Potter, quiso saber cómo fue posible que Harry pudiera salvarse de aquella maldición con sólo una cicatriz como "recuerdo". Su papá le dijo que Dumbledore afirmó que fue mediante un hechizo de magia antigua que la madre del moreno hizo sobre su hijo antes de morir. La verdad es que era admirable ese valor de los Gryffindor. Y en ese momento, Draco recordó lo que el Sombrero Seleccionador le dijo en su primer año: que su cualidad Gryffindor era que podría llegar a dar la vida por las personas que amaba.
Continuará…
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N/A: Hola!!!
Acá dejo un nuevo capitulo de la adaptación de este libro. Podrán apreciar ciertos toques de las futuras parejas que tengo planeado y los diversos cambios que hago para darle más protagonismo a los Slytherins.
Mil gracias a Piruru-chan por ser mi beta para este fic. ToT
Nos leemos en una semana… si Merlín quiere ¬¬´
Atte: Uko-chan!!!
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